MADERA DURA

Corrientes apuesta a la forestoindustria y pone la logística en el centro de su estrategia exportadora

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La ministra de Industria de Corrientes, Mariel Gabur, planteó que la integración regional y la reducción de los costos logísticos son condiciones centrales para que la forestoindustria del NEA pueda ampliar su inserción internacional. En diálogo con Economis, durante el encuentro realizado en Posadas por los 80 años de la Asociación Forestal Argentina (AFoA), destacó las inversiones que avanzan en Corrientes y reclamó una agenda común para Misiones, Corrientes y el resto de la región.

Gabur sostuvo que la forestoindustria debe pensarse como una cadena regional y no desde los límites administrativos de cada provincia. La funcionaria coincidió con el planteo realizado durante el encuentro sobre la necesidad de integrar capacidades, inversiones e infraestructura para construir soluciones comunes para un sector que puede generar mayor valor agregado, empleo y exportaciones.

“Si no lo hacemos juntos, si no lo hacemos en equipo, pensando como región”, resumió la ministra al explicar la mirada de Corrientes. En su análisis, la escala es uno de los factores que puede permitir que las inversiones que ya se instalaron en la provincia produzcan un efecto que exceda sus establecimientos y alcance a proveedores, pequeños aserraderos y trabajadores de toda la cadena.

La provincia atraviesa una etapa de industrialización forestal que Gabur definió como un proceso que Corrientes comenzó a profundizar tomando experiencias previas de Misiones. Según explicó, actualmente cuatro de las inversiones más relevantes del sector están radicadas en territorio correntino y constituyen proyectos concretos que ya están generando actividad.

La ministra destacó particularmente el caso de la industria Acon Timber, cuya planta en Virasoro se encuentra operativa y amplió sus inversiones por encima de las previsiones iniciales. Para Corrientes, ese tipo de proyecto representa una oportunidad para transformar una producción primaria de gran escala en una estructura industrial capaz de abastecer mercados externos.

El desafío, sin embargo, comienza una vez que las industrias están instaladas. Gabur planteó que el siguiente paso consiste en generar un ecosistema capaz de integrar a los distintos eslabones de la cadena forestoindustrial y permitir que los beneficios de las grandes inversiones alcancen también a empresas de menor escala.

“Tenemos que mirar al mundo, tenemos que insertarnos en el mundo”, afirmó la ministra, al considerar que el mercado interno tiene un límite y puede resultar insuficiente para sostener el crecimiento de la actividad. La estrategia correntina apunta, por eso, a desarrollar productos que puedan cumplir con los requisitos ambientales, técnicos y de certificación exigidos por los principales mercados internacionales.

La referencia a Europa y Estados Unidos introduce una variable cada vez más relevante para la industria forestal: la competitividad ya no depende solamente del precio y la calidad, sino también de la capacidad de demostrar trazabilidad, cumplimiento ambiental y estándares de producción. Gabur señaló que Corrientes trabaja en certificaciones y normas ambientales como parte de una estrategia para acceder a esos mercados.

Pero la apertura exportadora enfrenta una restricción estructural: la distancia. Las industrias forestales del NEA se encuentran alejadas de los principales puertos de salida y deben absorber costos de transporte elevados para colocar su producción en los mercados internacionales. Por eso, para Gabur, la logística constituye actualmente uno de los principales desafíos de la provincia.

Corrientes avanzó en esa dirección con inversiones en infraestructura portuaria, entre ellas el puerto ubicado en el Parque Industrial de Ituzaingó. La provincia también trabaja en el mantenimiento de caminos para garantizar el traslado de la materia prima desde las zonas forestales hasta los establecimientos industriales.

La ministra señaló además que el Gobierno provincial proyecta nuevos puertos y considera que el aprovechamiento de los ríos constituye una de las alternativas más importantes para reducir los costos de transporte. La apuesta excede a Corrientes: plantea una infraestructura fluvial integrada para toda la Mesopotamia y el NEA.

En ese punto, Gabur puso el foco en la hidrovía y reclamó que su alcance no quede limitado al tramo actualmente utilizado. “La hidrovía debe llegar más allá de Confluencia”, sostuvo, al plantear que Misiones, Corrientes y Chaco deben formar parte de un mismo esquema logístico que permita conectar la producción regional con los mercados internacionales.

La discusión sobre navegación tiene un componente regulatorio además del estrictamente físico. La ministra consideró necesaria una legislación que permita desarrollar plenamente el transporte fluvial y generar las condiciones para que los ríos puedan convertirse en corredores competitivos para las exportaciones regionales.

El planteo converge con una preocupación que también aparece entre los industriales forestales misioneros: producir a escala internacional no alcanza si el costo de trasladar la mercadería hasta los mercados elimina la ventaja obtenida dentro de la planta. La competitividad, en ese sentido, se juega tanto en la industria como en la infraestructura que la conecta con el mundo.

La energía representa el otro gran cuello de botella señalado por Gabur. Corrientes genera actualmente alrededor del 30% de la energía que consume a través de biomasa, una fuente vinculada directamente con su estructura forestal. Sin embargo, la falta de acceso al gas natural continúa siendo una limitación para ampliar las posibilidades industriales en buena parte del territorio.

Actualmente existen parques industriales con acceso al gas en Paso de los Libres, Curuzú Cuatiá y Mercedes. La situación es diferente en la zona central y norte de la provincia y particularmente en la capital, donde la ausencia de esta fuente energética representa, según la ministra, una desventaja para el desarrollo de nuevas industrias.

La funcionaria señaló que el gobernador Juan Pablo Valdés gestiona ante Nación para avanzar en esta agenda. El reclamo busca que la infraestructura energética acompañe el proceso de industrialización y que las empresas correntinas puedan competir en condiciones similares a las de otras regiones del país.

La ecuación que plantea Corrientes combina entonces tres variables: inversiones industriales, logística competitiva y energía. Las primeras ya comenzaron a materializarse; las otras dos aparecen como condiciones necesarias para que esas inversiones puedan ampliar su producción y generar un mayor efecto sobre la economía regional.

El desafío adicional será lograr que el crecimiento de los grandes establecimientos se conecte con las pequeñas y medianas empresas que integran la cadena. Para Gabur, la política pública debe generar condiciones para que los pequeños aserraderos también puedan incorporarse al proceso de modernización, certificación y acceso a mercados.

La discusión planteada en Posadas por los 80 años de AFoA mostró, así, que la forestoindustria del NEA atraviesa una oportunidad de transformación, pero también enfrenta restricciones que ningún establecimiento puede resolver por sí solo. La escala industrial, la infraestructura y la coordinación entre provincias aparecen como piezas de una misma estrategia.

Para Corrientes, el próximo salto no consiste únicamente en atraer más inversiones. Consiste en conseguir que la producción pueda salir de la región a costos competitivos, cumplir las exigencias de los mercados globales y generar un entramado de proveedores y empresas locales capaz de capturar una parte mayor del valor agregado.

En ese escenario, la integración con Misiones y el resto del NEA deja de ser una consigna institucional y se convierte en una cuestión económica concreta. Si la región logra coordinar puertos, hidrovía, caminos, energía y estándares productivos, la forestoindustria puede pasar de ser una actividad de fuerte base primaria a consolidarse como uno de los motores exportadores del nordeste argentino.

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Mercedes Omeñuka: “Las pymes forestales no llegan con los números para competir”

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La industria forestal argentina atraviesa una etapa de fuerte presión sobre sus márgenes, con un problema que combina costos crecientes, demanda interna deprimida y dificultades para acceder a financiamiento. Así lo planteó Mercedes Omeñuka, presidenta de la Federación Argentina de la Industria de la Madera y Afines (FAIMA), en una entrevista con Economis en el marco del encuentro realizado en Posadas por los 80 años de la Asociación Forestal Argentina (AFoA).

Omeñuka sostuvo que el deterioro no es reciente. Según explicó, desde hace aproximadamente un año las entidades empresarias vienen advirtiendo sobre una situación cada vez más compleja, particularmente para las pymes, que cuentan con menor espalda financiera y menor capacidad para absorber aumentos de costos o competir por volumen.

“Con los costos que siguen en aumento, los costos logísticos que están elevados, la energía y la materia prima son costos que nosotros hoy no estamos pudiendo trasladar al precio del producto”, señaló.

La advertencia adquiere una dimensión particular en Misiones, donde la actividad forestal tiene una fuerte dependencia del transporte y de los mercados extrarregionales. Para las empresas que producen bienes con mayor valor agregado, cada incremento logístico impacta directamente sobre la posibilidad de colocar producción fuera de la provincia.

Uno de los puntos centrales planteados por Omeñuka es que la industria no enfrenta necesariamente un problema de falta de mercados. Por el contrario, existen oportunidades comerciales en distintos destinos internacionales, pero los costos argentinos dificultan transformar esos pedidos en operaciones concretas.

“Tenemos a diario pedidos de madera de India, de Indonesia, de China”, explicó. También mencionó la existencia de demanda desde Europa. Sin embargo, la ecuación económica no permite a muchas pymes llegar al mercado internacional en condiciones competitivas.

El problema aparece especialmente frente a Brasil, uno de los principales competidores y vecino inmediato de Misiones. Las empresas argentinas enfrentan costos logísticos y locales superiores y, según la titular de FAIMA, eso las coloca en una situación de desigualdad cuando intentan exportar productos con valor agregado.

La paradoja es significativa: hay demanda internacional, capacidad industrial y recursos forestales, pero la estructura de costos impide aprovechar plenamente ese potencial.

El alivio impositivo todavía no alcanza a las pymes

Consultada sobre las medidas anunciadas por el Gobierno nacional para el sector productivo y sobre el impacto de los incentivos a las inversiones, Omeñuka marcó una diferencia entre los instrumentos destinados a nuevos proyectos y las necesidades de las empresas que ya están operando.

“Para una pyme hoy nosotros no hemos recibido todavía ningún tipo de incentivo de reducción de impuestos”, afirmó.

La dirigente valoró las posibilidades asociadas a los nuevos regímenes de inversión, pero señaló que no resuelven el problema inmediato de las pequeñas y medianas industrias que necesitan sostener su estructura productiva y recuperar competitividad.

El financiamiento aparece en el mismo punto de tensión. La posibilidad de incorporar equipamiento de última generación existe, pero las tasas de crédito representan una barrera para empresas cuyos márgenes ya se encuentran comprimidos.

“Está bárbaro, son equipos de primera línea, pero nosotros en la situación en que está una pyme hoy no llegamos”, resumió al referirse a las alternativas de financiamiento para equipamiento.

La pregunta empresarial es entonces cómo amortizar una inversión financiada a tasas elevadas en un contexto donde la demanda y los márgenes no permiten asegurar un retorno suficiente.

La dificultad no se concentra en las exportaciones. Las empresas que dependen del mercado interno enfrentan otro problema: la contracción de la actividad económica.

Omeñuka señaló que la construcción privada continúa deprimida y que la caída de la obra pública también tuvo impacto sobre la demanda de productos forestales. En ese sentido, observó con expectativa las nuevas licitaciones de infraestructura y caminos, con la posibilidad de que puedan generar una reactivación parcial de la actividad.

La construcción es uno de los principales canales para ampliar el consumo de madera. Por eso, la recuperación del sector no depende exclusivamente de las exportaciones: también requiere reconstruir demanda dentro de la Argentina.

En esa línea, FAIMA viene promoviendo el uso de madera en la construcción de viviendas. Omeñuka consideró que la expansión de proyectos industriales como el que avanza en Virasoro puede contribuir a modificar la percepción del mercado argentino sobre la construcción con madera.

“Nosotros necesitamos que en la Argentina consumamos más madera”, planteó.

El nuevo peaje abre otra discusión sobre competitividad

La posible incorporación de nuevos peajes en Misiones aparece como un factor adicional de preocupación para la industria, especialmente por la importancia que tiene el corredor hacia Buenos Aires para colocar producción.

Omeñuka sostuvo que el sector puede comprender el pago de un peaje si existe una contraprestación efectiva en infraestructura. El problema, advirtió, aparece cuando aumentan los costos de transporte sin una mejora equivalente en las rutas.

“Si vos pagás un costo elevado pero tenés rutas que estén en condiciones, por ahí uno dice: miro para otro lado y pago. El tema es que nos pongan más peajes y sigan las rutas en las mismas condiciones”, señaló.

La cuestión excede al sector forestal. Para una industria ubicada lejos de sus principales mercados, la infraestructura vial forma parte de la estructura productiva. Cada deterioro en las rutas o incremento en los costos de traslado termina incorporándose al precio final y reduce el margen disponible para competir.

El debate sobre los nuevos peajes, por lo tanto, queda atado a una condición concreta: que el financiamiento de la infraestructura se traduzca efectivamente en mejores corredores logísticos.

Respecto de las perspectivas para el próximo año, la presidenta de FAIMA evitó proyectar una recuperación automática por el calendario electoral. Su diagnóstico está condicionado a la evolución de la actividad económica.

“Si traspolamos la situación de hoy y si no hay una reactivación de la economía, la vemos compleja”, sostuvo.

La industria necesita que confluyan varias condiciones: recuperación de la construcción, reducción de costos, financiamiento accesible, inversión tecnológica y una estructura tributaria que permita competir. Sin esa combinación, el potencial productivo seguirá limitado.

Omeñuka, sin embargo, diferenció potencial de coyuntura. La capacidad existe y las empresas cuentan con conocimiento, recursos y posibilidades de expansión. El problema es que las condiciones actuales todavía no permiten transformar ese potencial en crecimiento sostenido.

“Capacidades, las empresas tienen. Con inversiones que sean acordes a la capacidad de cada pyme, esto se puede revertir”, afirmó.

Una oportunidad que Misiones todavía puede convertir en industria

El planteo de FAIMA deja planteada una agenda que excede la discusión coyuntural sobre el precio de la madera. Para Misiones, el desafío es avanzar desde una economía forestal basada en la disponibilidad de materia prima hacia una estructura con mayor transformación industrial y capacidad exportadora.

Pero esa transición requiere que la competitividad no quede limitada a la productividad dentro de la fábrica. Energía, impuestos, financiamiento, rutas, logística y acceso a mercados forman parte de la misma ecuación.

La existencia de pedidos internacionales demuestra que el mercado potencial está allí. La discusión pendiente es cómo lograr que las empresas argentinas puedan atenderlo.

Para las pymes, el salto tecnológico no puede pensarse separado de las condiciones financieras. Para las exportaciones, la competitividad no depende solamente del tipo de cambio, sino también de cuánto cuesta producir y transportar. Y para el mercado interno, la recuperación forestal está estrechamente vinculada con la construcción.

La industria forestal tiene, en palabras de Omeñuka, un “potencial enorme”. El punto crítico para 2027 será determinar si las condiciones económicas permiten finalmente convertir esa capacidad instalada en más producción, más consumo de madera, más exportaciones y mayor valor agregado dentro de Misiones.

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Pablo Franzini, CEO de Arauco Argentina: “Misiones puede ser mucho más protagonista en el mercado forestal”

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El mercado forestal internacional atraviesa una etapa en la que la escala ya no alcanza por sí sola. Calidad, previsibilidad en las entregas, costos competitivos y capacidad para sostener cadenas de abastecimiento cada vez más sofisticadas forman parte de la nueva ecuación. Y allí, según Pablo Franzini, CEO de Arauco Argentina, la Argentina todavía tiene espacio para crecer.

En una entrevista con Economis, realizada en Posadas durante el encuentro por los 80 años de la Asociación Forestal Argentina (AFoA), Franzini puso el foco en las oportunidades que abre el mercado norteamericano, pero también en las tareas pendientes para que la producción argentina pueda capturar una porción mayor del negocio internacional.

“El mercado de la madera en los últimos años ha sido bastante positivo para nosotros, nuevamente con el motor del mercado americano”, explicó.

Para Franzini, entender Estados Unidos es clave para comprender hacia dónde se mueve buena parte de la industria forestal del continente. No se trata solamente de un mercado grande, sino de uno de los activos de inversión más importantes del mundo: la vivienda.

“Creo que todos tenemos claro que uno de los principales activos de inversión del mundo es la casa. La mayoría de las personas, cuando puede, quiere tener su propia vivienda. Y eso mueve un mercado de varios trillones de dólares”, planteó durante su exposición ante empresarios del sector.

El déficit habitacional de Estados Unidos sostiene la demanda

El mercado estadounidense mantiene una demanda estructural que va más allá del ciclo económico. Cada año se construyen alrededor de 1,4 millones de viviendas, a lo que se suma un gigantesco mercado de reparación y remodelación que Franzini estimó en torno a los 500 mil millones de dólares anuales.

Pero, además, existe un déficit habitacional que todavía no fue resuelto.

“Como en muchos países, Estados Unidos tiene un problema habitacional. Faltan muchas casas para alcanzar el estándar de calidad de vida al que aspira su población”, explicó.

A ese faltante se agrega otra característica que resulta especialmente relevante para la industria forestal: el parque habitacional estadounidense tiene una antigüedad promedio superior a los 40 años y buena parte de esas viviendas fue construida con madera.

Ese envejecimiento genera una demanda sostenida de productos para mantenimiento, renovación y ampliación, desde puertas y ventanas hasta pisos, revestimientos, cocinas, baños, placares y una enorme variedad de componentes interiores y exteriores fabricados con madera.

“El americano promedio está acostumbrado a consumir mucha madera. Siempre tiene un proyecto en su casa, de mejora o de reforma, y eso demanda mucha madera”, resumió.

Franzini agregó un factor demográfico que, a su juicio, puede prolongar esa demanda durante los próximos años.

La generación más numerosa de la historia estadounidense -los hijos de los baby boomers- retrasó la decisión de comprar una vivienda respecto de generaciones anteriores. Mientras décadas atrás los estadounidenses accedían a su primera casa mucho antes, hoy esa decisión se posterga hasta edades cercanas a los 40 años.

A eso se suma la transferencia de riqueza que comenzará a producirse a medida que los baby boomers se jubilen y transmitan sus patrimonios a sus herederos.

“Estamos frente a una generación enorme que todavía no compró su casa y que va a recibir una transferencia de riqueza muy importante. Todo eso hace pensar que el mercado tiene un potencial enorme”, sostuvo.

El principal freno actual, reconoció, son las tasas de interés y la inflación. Sin embargo, si esas variables comienzan a normalizarse, el sistema de crédito hipotecario estadounidense -con préstamos a 30 años- podría volver a impulsar con fuerza la construcción y la remodelación.

Una red industrial integrada en seis países

Arauco construyó una plataforma productiva que le permite abastecer esa demanda desde distintos puntos del continente. La compañía tiene operaciones en Estados Unidos, Canadá, México, Brasil, Chile y Argentina, una distribución geográfica que Franzini considera determinante para competir en mercados exigentes.

“Arauco está muy metido en las Américas y muy integrado. Tenemos una capacidad de abastecer el mercado americano muy sofisticada, donde la resiliencia y la redundancia de la cadena de abastecimiento son muy importantes”, explicó.

Esa arquitectura permite diversificar riesgos y garantizar continuidad de suministro, una variable que adquirió todavía más relevancia después de las disrupciones logísticas internacionales de los últimos años.

Dentro de esa estructura continental, Franzini entiende que la Argentina todavía puede ganar participación.

“Pensamos que Argentina puede cumplir un rol mucho más protagónico con los productos forestales argentinos, que son de alta calidad”, aseguró.

No alcanza con vender madera commodity

La oportunidad, sin embargo, no está en competir solamente con productos básicos.

Franzini insistió en que el mercado estadounidense demanda una gama mucho más amplia y sofisticada de productos forestales.

“No es solamente madera commodity. Hay una enorme variedad de productos de valor agregado donde podemos participar”, señaló.

Puertas, molduras, componentes para ventanas, pisos, muebles, placares, cocinas y baños forman parte de una cadena de valor mucho más extensa que la simple exportación de madera aserrada.

Para aprovecharla, la Argentina deberá avanzar en innovación, certificaciones y desarrollo industrial.

“Tenemos que apostar a más calidad todavía, a productos certificados y de mayor valor agregado. No podemos quedarnos haciendo solamente lo que hacemos hoy”, planteó.

Competir contra Chile, Brasil, China y Vietnam

El desafío, advirtió, es que todos los grandes productores forestales quieren participar del mercado norteamericano.

Argentina compite con empresas estadounidenses, pero también con productores de Chile, Brasil, China y Vietnam, entre otros.

“Todo el mundo quiere jugar en ese mercado. Por eso tenemos que ser muy competitivos en toda la cadena”, sostuvo.

Esa competitividad no depende exclusivamente de las empresas. Franzini planteó la necesidad de un trabajo conjunto entre grandes, medianas y pequeñas compañías, proveedores, prestadores de servicios y el Estado.

La agenda incluye reducir costos logísticos, simplificar regulaciones, bajar cargas burocráticas y mejorar la eficiencia industrial.

No podemos regalar ni un centavo en logística ni en trámites burocráticos, porque nuestros competidores son muy buenos”, resumió.

La distancia geográfica respecto del mercado estadounidense obliga, además, a compensar con productividad cualquier desventaja de transporte.

Misiones, el corazón forestal argentino

En ese mapa, Misiones ocupa para Arauco un lugar central. Franzini no dudó en definir a la provincia como el núcleo histórico de la actividad forestal argentina.

“Misiones es el centro del sector forestal argentino. Ha sido pionera”, afirmó.

La relación de Arauco con la provincia excede la dimensión estrictamente productiva. Buena parte de las operaciones argentinas de la compañía están vinculadas con Misiones y Franzini destacó la identificación construida durante décadas con la tierra colorada.

“Para nosotros, para Arauco, Misiones es clave. Básicamente estamos en Misiones, nos sentimos muy misioneros. Yo hace más de 20 años que vengo a esta querida provincia. Nos encanta tener la tierra colorada en los zapatos”, expresó.

La frase sintetiza una relación de largo plazo, pero el ejecutivo puso el acento especialmente en lo que todavía queda por hacer.

“Misiones tiene una oportunidad enorme. Obviamente que en parte la aprovecha, pero puede hacer mucho más y puede ser mucho más protagonista, porque la calidad humana y la naturaleza las tiene”, señaló.

Consultado por Economis sobre eventuales nuevas inversiones de Arauco en la Argentina, Franzini diferenció los grandes proyectos industriales -aquellos capaces de modificar la escala de producción de una región- de las inversiones permanentes que realiza la compañía.

Por ahora, aclaró, no existe un anuncio de una inversión de gran magnitud para la Argentina, aunque eso no significa que la empresa haya detenido sus desembolsos.

“Cuando me preguntaron hablaban de las grandes inversiones, al estilo de las que hemos escuchado hace unos meses. Pero claramente nosotros siempre estamos enfocados en crecer y para eso hay que invertir”, explicó.

Según Franzini, Arauco mantiene una política continua de reinversión sobre sus operaciones existentes.

“Siempre estamos invirtiendo. Por ahí nos gusta el perfil bajo, pero siempre estamos invirtiendo en valor agregado, en nuevas líneas, en tecnificar y en mejorar nuestra capacidad productiva”, afirmó.

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AFoA celebra en Misiones sus 80 años con inversiones, competitividad y carbono en el centro del debate

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La forestoindustria argentina tendrá este viernes uno de sus principales encuentros del año en Misiones. En el marco de su 80° aniversario, la Asociación Forestal Argentina (AFoA) reunirá en Posadas a empresarios, inversores, funcionarios y especialistas para discutir una agenda que atraviesa buena parte de los desafíos que enfrenta actualmente el sector: cómo atraer nuevas inversiones, ganar competitividad, agregar valor a la madera, reducir costos logísticos y aprovechar el creciente mercado internacional asociado al carbono y la sostenibilidad.

El Seminario 80° Aniversario de AFoA se desarrollará este viernes 21 de agosto, de 9 a 18, en el Teatro de Prosa del Parque del Conocimiento, bajo el lema “Inversiones, competitividad y el desafío global”. La actividad continuará el sábado 22 con una visita técnica a Virasoro, Corrientes, uno de los principales polos forestales e industriales del país.

La elección de Misiones y Corrientes como escenario no es casual. El NEA concentra el corazón de la producción forestal implantada de la Argentina y, al mismo tiempo, buena parte de las inversiones industriales que en los últimos años comenzaron a transformar el mapa productivo de la actividad. La región dispone de materia prima, conocimiento técnico y capacidad industrial, pero enfrenta el desafío de convertir esas ventajas en una plataforma capaz de competir internacionalmente.

En ese contexto, el encuentro de AFoA buscará ir más allá de un balance institucional por sus ocho décadas de historia. La discusión estará puesta esencialmente en el futuro: qué condiciones necesita la Argentina para captar capitales, qué nuevos proyectos pueden incorporarse a la cadena de valor y cuáles son los obstáculos que todavía limitan la expansión de una actividad con fuerte potencial exportador.

De Europa a la forestoindustria argentina

La jornada comenzará a las 9.15 con el panel “El mundo y Argentina”, que ofrecerá una mirada sobre el nuevo escenario internacional y las oportunidades comerciales y de inversión.

Participarán Enrico Prezio, primer secretario de la Unión Europea en Argentina; Pablo Franzini, de Arauco; Fernando Correa, de ARPULP; y Christoph Neitzel, consejero de Agricultura y Alimentación de la Embajada de la República Federal de Alemania. La moderación estará a cargo de Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal.

Será uno de los espacios destinados a analizar el posicionamiento de la Argentina frente a los cambios del comercio mundial y, particularmente, las oportunidades que puede generar una mayor vinculación entre el Mercosur y la Unión Europea.

Para la forestoindustria, la apertura de mercados representa una cuestión central. La Argentina posee una base forestal capaz de sostener una expansión de la producción industrial, pero para dar ese salto necesita combinar previsibilidad macroeconómica, inversiones de largo plazo, infraestructura y acceso competitivo a los mercados externos.

Nuevas inversiones y más valor para la madera

A las 10.50 comenzará uno de los paneles centrales de la convocatoria: “Nuevas inversiones y agregado de valor”.

Allí expondrán Fernando Correa, de ARPULP; Pablo Baldoma, de Cambium; Nicolás Crisp, de Acon Timber; y Adrián Salvatore, de Central Puerto. La moderación estará a cargo de Mariel Gabur, ministra de Industria de Corrientes.

La conformación del panel refleja algunos de los movimientos que atraviesan actualmente al negocio forestal: desde la industrialización tradicional de la madera hasta nuevos proyectos de gran escala, generación energética y modelos productivos que buscan aprovechar integralmente el recurso forestal.

El agregado de valor aparece como una de las claves para el próximo salto del sector. La disponibilidad de madera constituye una ventaja inicial, pero la discusión de fondo pasa por transformar esa materia prima en productos industriales con mayor valor, ampliar las exportaciones y generar empleo calificado en las provincias productoras.

El carbono entra definitivamente en la agenda

La transformación del negocio forestal también estará reflejada en el tercer panel, previsto entre las 11.50 y las 12.50. Bajo el título “Mercados de carbono”, especialistas analizarán un segmento que comienza a tener un peso creciente en las decisiones de inversión.

Participarán Silvia Kloster, directora general de Gestión, Desarrollo Sostenible e Innovación de Misiones; Lucía Larrea, de Nideport; Federico Moyano, de Prosustentia; y Sebastián Fragni, de GMF Latinoamericana. El moderador será Carlos Scarnichia, presidente de AFoA Misiones.

La incorporación del carbono a la ecuación económica abre una dimensión adicional para los bosques implantados y los proyectos de conservación. Ya no se trata únicamente del valor de la madera: la captura de carbono, la certificación ambiental y los servicios ecosistémicos comienzan a formar parte de una nueva arquitectura financiera vinculada con los compromisos climáticos globales.

Para Misiones, donde conviven una fuerte actividad forestal y una política de conservación de biodiversidad, esa discusión adquiere particular relevancia.

Puertos y logística, el cuello de botella de la competitividad

Después del mediodía, la agenda se concentrará en uno de los puntos críticos para cualquier estrategia exportadora del NEA: la infraestructura.

Desde las 14 se desarrollará el panel “Competitividad e infraestructura portuaria”, con Diego Azqueta, de Interbarge; Federico Fachinello, del Ministerio de Industria de Misiones; y Adolfo Escobar, de la Dirección de Transporte Fluvial y Puertos de Corrientes. La moderación estará a cargo del presidente de AFoA, Pablo Ruival.

La logística representa una parte determinante de la competitividad forestal. Por las características físicas de la madera y sus derivados, la distancia entre los centros de producción y los puertos puede definir la viabilidad económica de una operación.

Para Misiones, la recuperación de la vía fluvial y el desarrollo de infraestructura portuaria forman parte precisamente de la estrategia para reducir esa desventaja geográfica y mejorar las condiciones de salida de la producción hacia los mercados internacionales.

La mirada de las regiones forestales

El quinto panel estará destinado a las distintas regionales de AFoA. Entre las 15 y las 16 expondrán Carlos Scarnichia, por Misiones; Pablo Rigal, por Corrientes; Fernando Dalla Tea, por Entre Ríos; y Carlos Urionagüena, por Delta.

La moderación estará a cargo de Mercedes Omeñuka, presidenta de FAIMA.

El intercambio permitirá poner sobre la mesa las diferencias y los problemas comunes que atraviesan las principales cuencas forestales argentinas, desde la disponibilidad de materia prima y los costos industriales hasta infraestructura, financiamiento, demanda interna y posibilidades de exportación.

La jornada cerrará, entre las 16.30 y las 17.30, con un panel político sobre competitividad y desafíos del sector, del que participarán funcionarios nacionales y provinciales junto con autoridades de AFoA.

Será el tramo en el que la agenda empresaria buscará encontrarse con la política pública. La actividad forestal necesita horizontes extensos: entre una decisión de inversión, el crecimiento de una plantación y su aprovechamiento industrial pueden transcurrir años. Esa característica convierte a la previsibilidad regulatoria, tributaria y macroeconómica en una condición especialmente relevante para el sector.

Virasoro, el laboratorio industrial del segundo día

La celebración continuará el sábado 22 de agosto en Virasoro, con una jornada técnica dedicada a recorrer plantaciones forestales, industrias y proyectos relacionados con mercados de carbono.

El recorrido permitirá trasladar al territorio buena parte de las discusiones desarrolladas durante el seminario. Virasoro se consolidó como uno de los nodos forestoindustriales más importantes de la Argentina y concentra inversiones que muestran la escala que puede alcanzar la actividad cuando la producción primaria se articula con proyectos industriales.

En conjunto, las dos jornadas buscan mostrar las dos caras de una misma discusión: el enorme potencial forestal disponible y las condiciones económicas, logísticas y regulatorias necesarias para convertirlo en inversiones concretas.

AFoA llega así a sus ocho décadas en un momento particular. La agenda ambiental internacional aumenta la demanda por materiales renovables y soluciones basadas en la naturaleza; los mercados de carbono abren nuevas fuentes potenciales de ingresos; y el NEA dispone de una de las principales bases forestales del país.

La oportunidad existe. El desafío que planteará el seminario en Posadas será determinar qué necesita la Argentina para transformar esa ventaja forestal en una nueva etapa de inversiones, industrialización, exportaciones y empleo.

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Hotelga 2026: por qué la madera gana terreno en la nueva hospitalidad

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Con el bienestar del huésped, la sustentabilidad y las experiencias memorables como nuevas prioridades de los viajeros, la madera vuelve a ocupar un lugar estratégico en el diseño de los espacios. En ese contexto, FAIMA participará de Hotelga 2026 —que se realizará del 2 al 4 de septiembre en La Rural y espera reunir a 230 expositores y alrededor de 13.000 visitantes— para fortalecer el vínculo entre la industria de la madera y el mueble con el turismo y la hotelería. Además, exhibirá una selección de prototipos desarrollados por el Laboratorio del Mueble Argentino, una iniciativa que conecta a diseñadores y fabricantes para impulsar la innovación, el diseño y el desarrollo del mueble argentino del futuro.

Hay hoteles que se olvidan apenas uno hace el check-out. Y hay otros que permanecen en la memoria mucho tiempo después del viaje. A veces no es la vista, ni el desayuno, ni el tamaño de la habitación. Es la sensación que deja el lugar. La calidez de los materiales, la textura de los espacios, la conexión con la naturaleza y esa difícil combinación entre confort, identidad y bienestar que hoy la hotelería busca ofrecer como parte de la experiencia.

Durante años, la conversación sobre la madera en hotelería estuvo asociada principalmente a la sustentabilidad. Hoy ese concepto sigue siendo central, pero se suma otro igualmente potente: la búsqueda de experiencias más humanas, saludables y memorables para los huéspedes. Diversas investigaciones internacionales muestran que los materiales también influyen en la percepción del confort, la autenticidad de los espacios, la sensación de bienestar e incluso en el recuerdo que las personas conservan de un lugar.

“El turismo y la hotelería representan una enorme oportunidad para toda la cadena forestoindustrial argentina. Nuestro objetivo es comenzar a construir una agenda común con un sector que comparte muchas de nuestras prioridades: sustentabilidad, innovación, diseño, identidad y calidad. La madera tiene muchísimo para aportar en ese camino”, explica Pablo Bercovich, asesor del Instituto del Mueble Argentino (IMA) de FAIMA.

Mucho más que muebles

La participación de FAIMA en Hotelga no buscará mostrar únicamente productos aislados. La propuesta apunta a visibilizar el potencial de toda la cadena de valor: desde la construcción con madera y los sistemas industrializados hasta el diseño, el mobiliario, la innovación, el agregado de valor y el desarrollo de PyMEs que abastecen a distintos segmentos de la economía.

Entre las propuestas que podrán verse en el espacio institucional se destacarán piezas desarrolladas en el marco del Laboratorio del Mueble Argentino, un proyecto impulsado por FAIMA y el Instituto del Mueble Argentino (IMA) que reúne a empresas fabricantes y diseñadores de todo el país para desarrollar nuevos productos en madera, promoviendo la innovación, el agregado de valor y la competitividad de la industria nacional.

“La idea es mostrar cómo toda la cadena puede dialogar con la hotelería. No hablamos solamente de muebles; hablamos de espacios, experiencias y soluciones construidas desde la madera. Queremos empezar una articulación de largo plazo con un sector que tiene necesidades y desafíos muy compatibles con los nuestros”, agrega Bercovich.

Cuando el material también forma parte de la experiencia

Las tendencias internacionales muestran que los hoteles ya no compiten únicamente por su categoría o sus servicios. Cada vez más buscan diferenciarse a través de la experiencia que ofrecen a sus huéspedes. En ese escenario, distintos estudios sobre diseño biofílico y hospitalidad señalan que los espacios con presencia de madera son percibidos como más cálidos, auténticos y confortables. También generan una mayor conexión con la naturaleza, reducen la sensación de estrés y fortalecen la percepción de calidad y sustentabilidad del establecimiento.

Otras investigaciones muestran que el uso de materiales naturales contribuye a crear ambientes más memorables y emocionalmente positivos, un aspecto que hoy resulta clave para una industria donde el huésped ya no busca únicamente un lugar donde dormir, sino una experiencia integral.

Una oportunidad para la industria argentina

Para FAIMA, este nuevo vínculo con la hotelería abre un horizonte de desarrollo para cientos de pequeñas y medianas empresas de todo el país representadas por sus 28 cámaras asociadas, que producen muebles, componentes, soluciones constructivas y productos con alto valor agregado. “La hospitalidad está cambiando y la madera tiene todas las condiciones para acompañar esa transformación. Combina diseño, confort, identidad, innovación y sustentabilidad. Es una oportunidad para seguir posicionando a la industria argentina en nuevos mercados y generar más valor para toda la cadena”, concluye Bercovich.

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