Desde el Ministerio del Agro y la Producción, destacaron que la campaña 2025-2026 se posiciona entre las más importantes de los últimos años y superó ampliamente las estimaciones proyectadas al inicio del ciclo. Según los datos actualizados al 28 de mayo, el volumen acumulado alcanzó los 41.352.029 kilos, equivalentes al 107,6% de la previsión elaborada en enero, que estimaba 38.430.000 kilos. Solo en la última jornada relevada ingresaron 527.439 kilos, movilizando $1.764.958.376. El promedio ponderado acumulado se ubicó en $3.354,11 por kilo -con un valor diario de $3.346,28- mientras que el índice de calidad alcanzó 82,57 puntos, manteniéndose también en niveles elevados durante la recepción diaria (82,38). El impacto económico de la campaña también evidencia la magnitud de la actividad. Hasta el momento, las operaciones movilizaron $138.699.102.483,72, con jornadas que continúan registrando un importante ritmo de recepción y comercialización en los distintos centros de acopio.
En este contexto, el titular de la cartera agraria, Facundo López Sartori, informó que el acopio de tabaco Burley concluirá oficialmente el 12 de junio. Asimismo, se trabaja institucionalmente junto a los actores del sector para avanzar con los procesos administrativos y financieros que permitan concretar, antes del Día del Padre, parte de las liquidaciones correspondientes al mes de mayo.
En una provincia donde el tabaco continúa siendo una de las principales economías regionales, la fecha de la novedad adquiere un significado especial. Cada 1ero de junio, el Día de las y los Trabajadores del Tabaco pone en valor el esfuerzo cotidiano de quienes sostienen esta actividad en la chacra, en los centros de acopio y en cada eslabón de la cadena productiva, reafirmando el compromiso del Estado provincial con un sector que representa trabajo, desarrollo territorial y arraigo rural.
Asimismo, el subsecretario de Tabaco, Carlos Pereira, explicó que “los números muestran una campaña que superó las estimaciones iniciales y que todavía mantiene un ritmo sostenido de entregas. El cierre previsto para el 12 de junio nos encuentra trabajando junto a cooperativas, empresas y productores para ordenar la etapa final del acopio y acompañar los procesos de liquidación correspondientes”.
De cara al cierre previsto para el 12 de junio, aún resta un remanente estimado de 1,5 millones de kilos por ingresar a los centros de recepción. Este escenario permite proyectar una campaña que podría superar los 42 millones de kilos de tabaco Burley acopiados, ratificando la relevancia económica y social del sector para las familias productoras y para el entramado productivo del interior misionero.
En el extremo nordeste de Misiones, la localidad de Comandante Andresito consolida un modelo productivo basado en la sustentabilidad, el agregado de valor y el cuidado ambiental. Allí, productores yerbateros, cooperativas, instituciones educativas y técnicos del INTA trabajan de manera articulada para impulsar la producción de yerba mate orgánica, una actividad que gana terreno y abre nuevas oportunidades comerciales para las familias rurales.
Rodrigo Kramer, profesor en Ciencias Agrarias y técnico de la Agencia de Extensión Rural del INTA en Andresito, explicó que el desarrollo de esta experiencia comenzó a partir de la iniciativa de un pequeño grupo de productores interesados en generar un producto diferenciado y amigable con el ambiente.
“Ese fue el punto de partida de la producción orgánica en Andresito”, señaló Kramer. Según detalló, el proceso comenzó con cinco productores y actualmente ya son ocho los que cuentan con certificación orgánica y comercializan su producción bajo esta modalidad.
En total, el grupo certificado supera hoy las 350 hectáreas de yerba mate orgánica. A esto se suma un nuevo grupo integrado por 17 productores que inició recientemente el proceso de transición hacia la certificación. Entre las chacras ya certificadas y las que se encuentran en transición, Andresito cuenta actualmente con más de 500 hectáreas vinculadas a la producción orgánica.
El técnico del INTA indicó que el proceso de transición requiere una planificación rigurosa y un acompañamiento permanente. El primer paso consiste en la vinculación con una empresa certificadora, en este caso ECOCERT, y luego deben transcurrir 36 meses hasta obtener la certificación oficial.
“Es fundamental el acompañamiento técnico a los productores, porque eso también es la base para poder llegar a la certificación”, explicó Kramer. En ese sentido, remarcó que desde el INTA trabajan en la elaboración y actualización de los planes de producción, así como en la implementación de las normativas vinculadas al manejo orgánico del cultivo.
Además del trabajo técnico, el desarrollo de la producción orgánica en Andresito se apoya en una fuerte articulación institucional. INTA trabaja junto a cooperativas de la zona, como Andresito e Itatí, acompañando tanto los procesos productivos como la comercialización.
Uno de los avances destacados es el convenio con la Cooperativa Itatí, donde ya se puso en marcha un grupo de productores en transición y se avanza en la certificación de un secadero propio para procesar hoja verde orgánica. “Los productores van a poder elaborar y comercializar en el futuro su propia yerba directamente en su propia industria”, destacó Kramer.
Las instituciones educativas también cumplen un rol estratégico. La Escuela de la Familia Agrícola (EFA) participa activamente del proceso y cuenta incluso con su propia producción certificada. A esto se suma el Instituto Agropecuario Superior de Andresito, que forma técnicos vinculados al asesoramiento y acompañamiento de productores en manejo orgánico.
Para Kramer, uno de los principales logros es el creciente interés de los productores por incorporarse a este modelo productivo, impulsado por una demanda sostenida de productos diferenciados y ambientalmente responsables.
Según explicó, las empresas internacionales muestran cada vez mayor interés por la yerba mate orgánica producida en la zona, especialmente para el desarrollo de productos con valor agregado. Esto permite a los productores acceder a acuerdos comerciales con precios diferenciales. “Todo ese trabajo que vienen haciendo hoy se refleja en contar con un valor diferenciado en su producto”, afirmó.
El técnico consideró además que la producción orgánica ofrece mejores perspectivas a futuro para las familias rurales, especialmente por el creciente interés de los mercados en productos asociados al cuidado ambiental, la preservación del agua y la recuperación de vertientes. “Hoy el productor que tiene la intención de trabajar cuidando el ambiente y hacer un producto diferenciado como la yerba orgánica tiene un horizonte más seguro”, sostuvo.
A su vez, Kramer adelantó que dos productores certificados se encuentran próximos a lanzar sus propias marcas de yerba mate orgánica certificada. En el marco de un convenio de colaboración y asistencia técnica con el INTA, ese acompañamiento técnico también se verá reflejado en el packaging de los productos, que próximamente comenzarán a comercializarse en las góndolas de Misiones y distintos puntos del país.
Finalmente, Kramer destacó que la experiencia de Andresito no solo pone el foco en la sustentabilidad ambiental, sino también en la responsabilidad social y el arraigo rural. “Es un trabajo integral con cuidado ambiental pero también con responsabilidad social, dos factores muy valorados por las empresas con las cuales los productores están logrando acuerdos comerciales”, concluyó.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) informaron que durante mayo las empresas agroexportadoras liquidaron US$2.677 millones, un incremento del 7% respecto de abril. No obstante, la comparación interanual muestra una caída del 12%, reflejando un escenario internacional menos favorable para las materias primas agrícolas.
El acumulado de los primeros cinco meses del año alcanza los US$10.343 millones, un ingreso de divisas 11,7% inferior al registrado en igual período de 2025. Desde el sector explican que la diferencia no responde a una menor actividad exportadora sino a valores internacionales más bajos en términos comparativos.
“Mayo marcó un crecimiento en embarques y en recepción de camiones a los puertos, especialmente con la recuperación de ventas de maíz a la exportación; las diferencias con el año pasado están dadas por precios internacionales menores en términos comparativos”, explicaron desde la entidad.
Paradójicamente, detrás de la menor liquidación en dólares aparece una de las campañas agrícolas más dinámicas de los últimos años. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), entre enero y mayo se embarcaron 50,4 millones de toneladas de productos agroindustriales, el mayor volumen para este período en los últimos años.
La expectativa de una cosecha superior a las 165 millones de toneladas consolida a Argentina como uno de los proveedores más competitivos del mercado global de granos, especialmente en maíz, trigo, soja y girasol. El trigo lidera las sorpresas de la campaña con exportaciones que crecieron 67% interanual hasta alcanzar 10,6 millones de toneladas. El maíz mantiene su protagonismo histórico con 17,1 millones de toneladas exportadas, mientras que el complejo girasol registra una absorción externa equivalente a 3,7 millones de toneladas entre semillas, aceite y harina.
La logística portuaria refleja esa intensidad comercial. Hasta el 26 de mayo ingresaron a los puertos argentinos más de 1,31 millones de camiones, la cifra más alta de la serie reciente. El 73,5% de ese movimiento se concentró en el Gran Rosario, principal nodo exportador del país, donde se contabilizaron cerca de 965.000 unidades, unas 200.000 más que durante el mismo período de 2025.
El fenómeno también impacta en el mercado interno. La mejora de los precios internacionales de la soja durante mayo impulsó una aceleración de las operaciones comerciales y de la fijación de precios por parte de los productores. El volumen de mercadería que recibió precio durante el mes alcanzó las 4,13 millones de toneladas, un salto del 70% respecto al promedio acumulado entre enero y abril.
La recuperación de las cotizaciones internacionales ayudó a recomponer los valores locales. Actualmente la soja disponible se negocia cerca de los $460.000 por tonelada en el Gran Rosario, muy próxima al valor teórico de exportación. El impulso proviene principalmente del mercado estadounidense, donde el fortalecimiento de la demanda de biocombustibles y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente llevaron las cotizaciones del aceite de soja a máximos históricos recientes.
La mejora también se refleja en los precios FOB de exportación. El complejo industrial sojero argentino opera actualmente con valores promedio cercanos a los US$494 por tonelada, el nivel más alto para esta época del año desde el ciclo excepcional que se registró entre 2021 y 2023.
Mientras tanto, el maíz continúa siendo uno de los principales generadores de divisas, aunque enfrenta un contexto internacional más desafiante. La cosecha estadounidense avanza con buenas perspectivas climáticas y los fondos especulativos comenzaron a reducir posiciones compradas, generando una presión bajista sobre los precios internacionales del cereal. Esa tendencia ya comenzó a trasladarse a los valores internos argentinos, que muestran una leve corrección respecto de los máximos observados a comienzos de mayo.
Otro dato relevante para el sector productivo aparece en el mercado de fertilizantes. A pesar de la inestabilidad geopolítica generada por el conflicto en Medio Oriente, Argentina logró sostener un elevado ritmo de importaciones de insumos estratégicos. Las compras externas de fertilizantes nitrogenados durante el primer cuatrimestre alcanzaron las 273.000 toneladas, el mayor volumen para este período desde 2021.
La situación comenzó a traducirse en una baja de los precios internos de la urea, uno de los fertilizantes más utilizados por los productores argentinos. Las referencias actuales se ubican entre US$830 y US$840 por tonelada, acumulando una caída de hasta US$185 respecto de los máximos registrados semanas atrás. A ello se suma la decisión de China de reabrir sus exportaciones de fertilizantes, una noticia que podría aliviar aún más los costos para la próxima campaña.
Para provincias productoras como Misiones, donde el costo de los fertilizantes impacta directamente sobre actividades como la yerba mate, el té, la forestoindustria y diversos cultivos regionales, la normalización del mercado internacional de insumos representa una señal positiva en un contexto donde la competitividad continúa siendo uno de los principales desafíos del sector agropecuario argentino.
La combinación de cosecha récord, fuerte ritmo exportador y elevada demanda internacional sigue garantizando un flujo significativo de dólares para la economía. Sin embargo, el desafío continúa siendo transformar ese volumen productivo en mayores ingresos genuinos, en un escenario donde los precios internacionales ya no juegan tan claramente a favor como durante los años posteriores a la pandemia y al inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Exportaciones récord para los primeros cinco meses del 2026
El ingreso de camiones a puerto se encuentra en máximos, con el 73.5% concentrado en el Gran Rosario y explicado principalmente por las descargas de maíz y soja. Las importaciones de fertilizantes en el primer cuatrimestre fueron las más altas desde 2021.
1. Trigo y maíz apuntalan las exportaciones de granos
El 2026 es un año relevante para el agro argentino a la espera de concretar una cosecha total de granos que se estima terminará por encima de las 165 Mt, abasteciendo sobradamente el mercado interno y convirtiendo a Argentina en el origen más competitivo para un amplio abanico de productos agro. Este grado de competitividad viene siendo convalidado por la demanda externa, que absorbe granos a un ritmo extraordinario: sólo entre enero y mayo inclusive se embarcaron 50,4 millones de toneladas, el 68% como grano y el 32% como subproductos industriales -aceites, pellets y/o harinas.
Los principales protagonistas son el trigo y el maíz, con 10,6 Mt y 17,1 Mt exportadas respectivamente en los primeros cinco meses del año. Ello es, un 67% y 14% más que lo exportado para la misma altura el año pasado. El otro cultivo que está dando la nota en este 2026 es el girasol, con una absorción externa equivalente de 3,7 Mt entre semillas, aceite y harina. Además, desde abril comenzaron a intensificarse las exportaciones de soja, con 1,9 Mt exportadas de grano hasta ahora y 13,6 Mt que se procesaron para embarcar aceite y harina de soja.
En tándem con un ritmo exportador récord, el ingreso de camiones a puerto está en máximos, con 1.313.635 unidades vehiculares ingresando a descargar en los puertos de todo el país, computando hasta el 26 de mayo del corriente año. De ese total, un 73,5% se concentran en la zona del Gran Rosario (unos 965.000 vehículos), ingresando en la región casi 200.000 camiones más que el año pasado.
En términos comerciales, la logística está jugando un rol fundamental en el mercado de granos durante este año. Entre la combinación de una cosecha récord de maíz y la relevancia de los planteos tempranos de esta campaña, sumado a la llegada de las toneladas de soja desde mediados de abril, el 65% de los 965.000 camiones que ingresaron al Gran Rosario en 2026 es explicado por las descargas conjuntas de soja y maíz en los últimos dos meses.
2. La fijación de precios en soja aceleró un 70% en mayo
Las subas en el precio de exportación del complejo soja han venido traccionando el poder de compra del sector industrial/exportador en plena época de cosecha, lo que en parte ayudó a la recuperación de los precios en el mercado disponible. Actualmente las ofertas de compras con entregas inmediatas en el Gran Rosario rondan los AR$ 460.000/t por soja, muy cerca del FAS teórico de AR$ 470.000/t, cuando apenas comenzado el mes de abril el mercado físico se había desplomado hasta los AR$ 430.000/t. Las subas de los precios ofertados para la compra atrajeron más ventas en el mercado interno y dispararon el pricing de soja: el volumen de mercadería a la que se le puso precio en mayo creció un 70% con relación al acumulado entre enero y abril. El volumen de mayo alcanza las 4,13 Mt entre compraventa a fijar y fijaciones de precio, de las cuáles el 85% fueron por nuevos contratos, 2,3 veces el volumen del mes pasado.
Este mes el precio negociado por soja en Chicago promedió los US$ 442/t, la cotización más alta en lo que va del año y un 15% por encima del nivel de todo 2025, alcanzando máximos desde abril del 2024. Este nuevo “escalón” de precios donde se está negociando la oleaginosa vino traccionado por el impulso a biocombustibles en Estados Unidos y por el conflicto en Medio Oriente. Ambos dos llevaron las cotizaciones del aceite de soja cerca de los US$ 1.700/t en Chicago, una suba del 53% en lo que va del año. Al mismo tiempo, los fondos especulativos jugaron un rol fundamental, posicionándose en todo el complejo soja y llegando esta semana a mantener una cartera comprada por 481.000 contratos entre futuros y opciones, una variación de cartera de más del 1.000% en el año habiendo comenzado vendidos el 2026.
Esta dinámica del mercado internacional se traslada al mercado local vía revalorización del precio de exportación industrial. Tanto el precio del aceite como el de la harina de soja estuvieron subiendo desde que comenzó el año, alcanzando su valor más alto en plena cosecha. Actualmente el precio promedio FOB industrial ronda los US$ 494/t, un 8% más alto que a comienzos de año y el nivel de cotizaciones más altas para esta altura desde los extraordinarios valores del 2021 al 2023.
Si bien la soja le quitó parte del protagonismo a los cereales en el mercado interno, las búsquedas de maíz por parte de la exportación siguen siendo intensas. El line up de maíz es de 1,8 Mt para los próximos quince días y la oferta de compra promedió US$ 181/t en la semana para originación inmediata o contractual, un premio de US$ 5/t respecto a las propuestas para descargas de maíz tardío.
Sin embargo, el nivel de precios por maíz viene presionado por la dinámica en Chicago, que luego de haber alcanzado máximos de un año el 5 de mayo pasado, acumula pérdidas del 6% en una oleada continuada de ventas por parte de los fondos especulativos. En las últimas tres semanas, los fondos redujeron su posición comprada en un 30% con ventas netas por el equivalente a 12 Mt de maíz. El avance de la siembra y el clima favorable en Estados Unidos se combinaron con la caída en las cotizaciones del petróleo, disparando la salida de posiciones largas por parte de los especuladores, presionando los precios del cereal a la baja. Lo que se ha venido traduciendo en una caída del precio FOB del maíz argentino y consecuente presión sobre los precios internos, que esta semana promediaron 1% menos y 4% por debajo que a comienzos de mayo.
3. Se desinfla el precio de la urea
A pesar de la crisis derivada de la guerra en Medio Oriente y su consiguiente impacto en el mercado global de fertilizantes, la Argentina logró mantener un ritmo de importaciones del insumo más que aceptable en el primer cuatrimestre. En este escenario, las compras externas de fertilizantes nitrogenados -entre los que se incluye la urea- alcanzan las 273.000 tn y superan lo visto en 2022 a esta altura, cuando el mercado atravesaba la crisis de insumos por la guerra ruso-ucraniana.
Paradójicamente, este nivel de importaciones de nitrogenados es impulsado, ante todo, por guarismos superiores en el segundo bimestre, con volúmenes más altos en la serie para este periodo, y duplicando lo registrado en el primer bimestre. Para esta categoría, las importaciones en marzo y abril de 2026 fueron 63% superiores al promedio del último lustro, respectivamente. Sin embargo, para esta misma comparativa, pero hecha para el primer bimestre, la variación contra la media quinquenal arroja una caída del -30%.
Profundizando en la coyuntura más reciente del mercado, los precios internos de la urea acumulan una segunda semana de descenso y la importación comenzó a mostrar un mayor pulso, sobre todo debido a la necesidad estacional de fosfatados. Actualmente, los precios ofrecidos para urea por proveedores locales se encuentran en torno a los US$ 830 y 840/tn. Respecto a su punto más alto alcanzado en abril, las referencias de urea importada cayeron entre US$150 y $185/tn y la producida en fábricas locales alrededor de US$100 /t.
Otra buena noticia para el mercado de urea es que China -uno de los mayores productores de fertilizantes del mundo- volvió a habilitar sus exportaciones. Con la canilla del gigante asiático abierta, los precios internacionales deberían sentir un alivio.
A partir de esta semana, todos los días viernes estará vigente este nuevo programa que ofrecerá reintegros para productores primarios y agropecuarios en toda la provincia. El programa Ahora Chacra ya cuenta con más 50 agroveterinarias y ferreterías inscriptas, que comenzarán a ofrecer los beneficios el próximo viernes 5 de junio, y otros comercios más en proceso de adhesión.
Aquellos comercios de estos rubros que todavía no se sumaron a la iniciativa podrán hacerlo a través del sitio de los Programas Ahora: http://ahora.misiones.gob.ar
El programa permitirá acceder a reintegros del 20% en la compra de insumos agropecuarios utilizando tarjetas de débito de Banco Macro vinculadas a la cuenta del productor primario. Con un tope mensual de reintegro por tarjeta y comercio de $100.000 y límite de compra mensual de $500.000, estará vigente para la adquisición de productos e insumos como media sombras, plásticos, alambres, caños, grampas, biofertilizantes, biocontroladores, alimentos balanceados, sistemas de goteo, mangueras, bombas, conectores, semillas certificadas, plantines, palas, tijeras, motoguadañas y carretillas, entre otros.
Esta iniciativa articulada con los ministerios de Agro y Hacienda, la Agencia Tributaria Misiones (ATM) y Banco Macro establece un régimen de reintegros que se acreditarán únicamente en las cuentas de productores yerbateros, tealeros y tabacaleros, entre otros, en las que se depositan los ingresos provenientes de la comercialización de su producción.
De esta manera, para acceder al beneficio el comprador debe realizar la operación con su tarjeta de débito de Banco Macro asociada a su cuenta bancaria de productor primario. Los productores podrán visualizar en la página de ATM con su clave fiscal en la sección “Mi Perfil” qué tarjeta de débito está habilitada para la operatoria con los beneficios del programa.
Se estima que esta medida pensada para potenciar el capital de los pequeños productores alcanzará a más de 25 mil beneficiarios directos; y a su vez permitirá incentivar el comercio local en los municipios. El listado de comercios adheridos se encuentra disponible en http://ahora.misiones.gob.ar
#AhoraChacra#Misiones CON MÁS DE 50 COMERCIOS ADHERIDOS, Y OTROS EN PROCESO DE ADHESIÓN, ESTA SEMANA ENTRA EN VIGENCIA EL PROGRAMA AHORA CHACRA PARA APOYAR AL AGRO MISIONERO
A partir de esta semana, todos los días viernes estará vigente este nuevo programa que ofrecerá… pic.twitter.com/Bpoq7Jd6kp
Representantes del sector privado, instituciones técnicas, organismos de investigación y autoridades nacionales y provinciales participaron de una jornada de intercambio en Corrientes orientada a fortalecer la competitividad, la innovación y la articulación público-privada en una de las cadenas productivas con mayor potencial de desarrollo federal del país.
La provincia de Corrientes fue escenario de una nueva muestra del potencial de articulación que caracteriza a la cadena foresto-industrial argentina. Productores, empresarios, investigadores, técnicos y funcionarios nacionales y provinciales participaron de una jornada de intercambio técnico organizada por los Consorcios Forestales Corrientes Centro, Corrientes Norte y CoFRU, con el objetivo de compartir experiencias, analizar desafíos y fortalecer estrategias para el crecimiento sostenible de la actividad.
La actividad se desarrolló en el establecimiento “Aña Cuá”, de la empresa Eucaforest, donde los participantes recorrieron plantaciones forestales, conocieron experiencias vinculadas al manejo silvopastoril, avances en genética forestal y nuevas tecnologías aplicadas a la producción, además de intercambiar perspectivas sobre el presente y futuro del sector.
Sin embargo, más allá de los aspectos técnicos, uno de los principales ejes de la jornada fue la necesidad de profundizar el trabajo conjunto entre el sector público, las empresas y las instituciones vinculadas a la actividad para impulsar nuevas inversiones y consolidar una estrategia de desarrollo de largo plazo para la región.
Durante el encuentro, Fernando Correa, director del proyecto ARPulp, expuso sobre el impacto estratégico que tendrá esta iniciativa para Corrientes y el sur de Misiones, destacando la importancia de fortalecer la cooperación entre todos los actores de la cadena foresto-industrial para aprovechar plenamente las oportunidades de crecimiento que se abren para la región.
La presencia de autoridades nacionales y provinciales aportó además una mirada institucional sobre los desafíos que enfrenta la actividad. Entre los participantes estuvieron representantes de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, de la Subsecretaría de Producción Agropecuaria y Forestal, de la Dirección Nacional de Desarrollo Foresto Industrial y del Gobierno de Corrientes.
Durante los intercambios se destacó la importancia de mantener espacios permanentes de diálogo que permitan construir consensos, mejorar las condiciones de competitividad y acompañar el crecimiento de una actividad que genera empleo, moviliza inversiones y aporta valor agregado en numerosas economías regionales.
También se abordó la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas del sector, especialmente aquellas vinculadas a la industria de transformación de la madera, donde la desaceleración de la construcción y las dificultades para acceder a financiamiento continúan representando desafíos relevantes para el desarrollo de nuevos proyectos productivos.
Desde CONFIAR señalaron que este tipo de encuentros reflejan el enorme potencial de la forestoindustria argentina como motor de crecimiento federal y remarcaron la necesidad de consolidar políticas que promuevan la inversión, la innovación tecnológica y el fortalecimiento de toda la cadena de valor. “La forestoindustria tiene la capacidad de generar empleo de calidad, impulsar el desarrollo de las economías regionales, atraer inversiones y contribuir a una estrategia de crecimiento sostenible para el país. Para lograrlo, resulta fundamental fortalecer los espacios de articulación entre empresas, productores, instituciones y gobiernos”, destacó Ignacio Méndez Cunill, representante de SRA en CONFIAR y socio gerente de Eucaforest, empresa anfitriona del evento.
Con más de una decena de provincias vinculadas a la actividad forestal y una creciente demanda global por productos de origen renovable, la cadena foresto-industrial se posiciona como uno de los sectores estratégicos para impulsar una agenda de desarrollo basada en la producción, la innovación y el agregado de valor en origen.
La jornada realizada en Corrientes dejó en evidencia que el camino hacia ese objetivo requiere trabajo conjunto, visión de largo plazo y una articulación cada vez más sólida entre todos los actores involucrados.