Se trata de 100 frascos, 136 ampollas y 500 pastillas del rubro de anabólicos y adelgazantes.
Dos personas de nacionalidad brasileña quedaron supeditadas a la causa.
Ayer, en horas de la tarde, los efectivos de la Sección Seguridad Vial “San Vicente”, dependientes del Escuadrón 49, desplegados sobre el kilómetro 972 de la Ruta Nacional Nº 14, detuvieron la marcha de una camioneta que era ocupada por un ciudadano y una ciudadana, proveniente de la República del Paraguay con destino hacia la ciudad misionera de El Soberbio.
Al momento de la inspección, los uniformados notaron un cargamento de fármacos de los cuales, los involucrados no poseían ninguna documentación que habilite ese traslado.
En presencia de testigos, se pudo constatar que se trataba de 100 frascos, 136 ampollas y 500 pastillas de productos anabólicos y adelgazantes.
El Juzgado y la Fiscalía Federal de Oberá ordenó el secuestro de los medicamentos hallados, del vehículo y de dos celulares. Como así también, dispuso que los dos involucrados continúen en libertad supeditados a la causa por infracción a la Ley Nº 22.415 “Código Aduanero” y la Ley 16.463 de “Medicamentos”.
Un operativo de la Prefectura Naval Argentina (PNA) permitió interceptar un cargamento de más de 400 kilos de marihuana en Misiones y detener a un hombre que trasladaba la droga hacia el casco urbano de Colonia Wanda. El procedimiento se concretó en el marco de las acciones contra el narcotráfico impulsadas por el Ministerio de Seguridad Nacional.
La investigación comenzó con información obtenida mediante tareas de inteligencia que orientaron a los efectivos hacia la zona conocida como Puerto Carolina, a la altura del kilómetro 1865 del río Paraná. El punto fue identificado como un sector de interés para el seguimiento de movimientos vinculados con el traslado de estupefacientes.
Con apoyo de una cámara térmica, los efectivos observaron a distancia el desplazamiento de un bote a motor con varios ocupantes. La embarcación realizó un cruce transversal del río y sus tripulantes descargaron varios paquetes de grandes dimensiones en la costa argentina antes de regresar rápidamente hacia territorio paraguayo.
La vigilancia permitió reconstruir el siguiente tramo de la maniobra. Mientras los efectivos se desplazaban hacia el lugar para identificar a quienes habían recibido la mercadería, detectaron una camioneta que avanzaba en dirección al casco urbano de Wanda con varios bultos en su interior.
El vehículo fue interceptado en el acceso a Colonia Wanda, donde los agentes realizaron una inspección que permitió encontrar 13 bolsos de grandes dimensiones, envueltos y asegurados con cinta de embalar. En el interior se confirmó la presencia de cannabis sativa.
El cargamento estaba compuesto por 535 panes de marihuana, con un peso total superior a los 404 kilogramos. De acuerdo con la estimación oficial, la droga incautada representa un valor de mercado de aproximadamente $1.496 millones.
El procedimiento expone además la importancia de combinar inteligencia criminal, vigilancia tecnológica y despliegue territorial en los corredores fronterizos. En este caso, la observación mediante tecnología térmica permitió detectar una operación que comenzaba sobre el río Paraná y seguir su continuidad hasta el punto de traslado terrestre.
La intervención judicial quedó a cargo del Juzgado Federal de Puerto Iguazú, encabezado por el juez Marcelo Alejandro Cardozo, con intervención de la Fiscalía Federal local, a cargo del fiscal Marcelo José Bernachea.
Por disposición de la Justicia, el conductor quedó detenido, mientras que la droga fue secuestrada y el vehículo utilizado para su traslado quedó retenido. La investigación continuará ahora para determinar el origen del cargamento, identificar a los responsables de la entrega y establecer quiénes integraban la estructura encargada de recibir y transportar los estupefacientes.
El resultado del operativo no se limita al decomiso de la droga: la trazabilidad de la maniobra puede aportar información para avanzar sobre los eslabones que operan detrás del traslado fronterizo. En una provincia atravesada por una extensa frontera fluvial, la capacidad de detectar movimientos, interceptar cargamentos y profundizar las investigaciones resulta clave para evitar que estas redes consoliden rutas de distribución hacia los centros urbanos.
El Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA) desarticuló una organización investigada por su presunta vinculación con un integrante de la denominada “Mafia China”, en el marco de una investigación por asociación ilícita que permitió identificar una red de conexiones con presencia en La Plata y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El operativo fue desarrollado a partir de una investigación impulsada por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 16, a cargo del fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, que convocó al Departamento Delitos Fiscales de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la PFA para determinar el paradero de un hombre que permanece prófugo de la Justicia y reconstruir su círculo de vinculaciones y modalidad operativa.
Según la información oficial, el sospechoso se había fugado de un centro de detención y es buscado por distintas causas relacionadas con extorsión, tráfico de armas y sustancias ilícitas y el otorgamiento irregular de licencias y habilitaciones comerciales.
A partir de tareas de campo y del análisis de información, los investigadores identificaron a un grupo de personas que mantendría conexiones con el prófugo. Entre los integrantes detectados había ciudadanos de nacionalidad china, lo que permitió avanzar sobre una estructura presuntamente relacionada con el investigado.
La pesquisa derivó en la identificación de 15 domicilios de interés, distribuidos entre distintos puntos de La Plata y la Ciudad de Buenos Aires. Con las pruebas reunidas, la Justicia autorizó una serie de allanamientos simultáneos para profundizar la investigación y secuestrar elementos considerados relevantes para la causa.
Los procedimientos se concretaron en distintos domicilios de La Plata, incluidos inmuebles ubicados sobre las calles 25, 531, 11, 520, 41, 4 y la avenida 137. También se realizaron allanamientos en las calles 96 y 116, en Villa Elvira, y en la calle 19, en Gonnet. En la Ciudad de Buenos Aires, los operativos alcanzaron propiedades ubicadas sobre las avenidas Jujuy y Corrientes y la calle French.
El despliegue permitió detener a nueve personas, siete hombres y dos mujeres. Entre los detenidos había cuatro hombres y dos mujeres de nacionalidad china y tres hombres argentinos. Además, otros integrantes quedaron vinculados formalmente a la investigación y dos hombres fueron identificados durante los procedimientos.
El material secuestrado aportará elementos para reconstruir la estructura investigada y determinar el alcance de sus actividades. Entre los objetos incautados se encuentran 21 teléfonos celulares, tres notebooks, un pendrive y documentación considerada de interés para la causa.
Los investigadores también secuestraron $8,7 millones y US$1.900, además de un importante arsenal compuesto por dos pistolas calibre 9 milímetros, una pistola calibre .380, tres cargadores, una escopeta calibre 12/70, 14 cartuchos de escopeta y 100 cartuchos calibre 9 milímetros.
Durante los allanamientos también fueron encontrados cinco licencias de conducir, dos cédulas de legítimo usuario de armas y dos registros de consumo de municiones, elementos que quedaron incorporados al expediente para establecer su procedencia y eventual vinculación con las maniobras investigadas.
La investigación forma parte de las acciones impulsadas por el Ministerio de Seguridad Nacional contra estructuras vinculadas con el crimen organizado. En este caso, el objetivo central fue avanzar sobre la red de relaciones de un prófugo y no limitar la pesquisa a la localización del principal investigado.
Los nueve detenidos, todos mayores de edad, quedaron junto con los elementos secuestrados a disposición de la Justicia, que deberá determinar ahora el grado de responsabilidad individual de cada uno y la eventual existencia de una estructura organizada detrás de los hechos investigados.
El resultado de los procedimientos abre además una segunda etapa: profundizar el análisis de los dispositivos electrónicos, la documentación y los registros vinculados con armas y habilitaciones. Esa evidencia puede permitir establecer cómo funcionaba la organización, qué roles cumplía cada integrante y cuál era el verdadero alcance de sus operaciones.
En un verdadero golpe al contrabando, en dos procedimientos realizados por la Policía en Bernardo de Irigoyen y Montecarlo, fueron incautados cargamentos de cigarrillos valuados en más de $215 millones. Además, se secuestraron tres vehículos, uno de ellos robado en Buenos Aires. Dos ciudadanos brasileños fueron detenidos en el marco de la causa.
El primer operativo se inició sobre la Ruta Nacional 101, a partir de tareas de campo e intercambio de información entre dependencias de la Unidad Regional XII. Los efectivos detectaron que una camioneta brasileña podría estar trasladando un cargamento de cigarrillos de contrabando desde Bernardo de Irigoyen hacia San Antonio.
Cerca de las 9, policías apostados en el acceso a San Antonio divisaron una Fiat Strada roja que evadió el control e ingresó por un camino terrado. Tras un seguimiento controlado, fue encontrada abandonada en una chacra y sus ocupantes escaparon hacia una zona de vegetación.
Dentro del vehículo fueron hallados 15.990 atados de cigarrillos. Paralelamente, en otro sector de la Ruta 101 fue interceptado un Ford Fiesta ocupado por dos brasileños, de 43 y 54 años, quienes fueron detenidos por su vinculación con el cargamento.
El aforo total alcanzó aproximadamente $168 millones.
Horas después, en Montecarlo, un conductor abandonó una Ford EcoSport y escapó a pie cuando Seguridad Urbana Municipal se disponía a realizar un control. Efectivos de la Unidad Regional XV intervinieron y encontraron 22 cajas con 22.000 cajetillas de cigarrillos Hudson de industria paraguaya.
Al verificar la EcoSport establecieron que la patente colocada no correspondía al vehículo y que, mediante los datos de motor y chasis, registraba pedido de secuestro por robo en Lomas de Zamora, Buenos Aires.
Este segundo cargamento fue valuado en aproximadamente $47 millones.
Las actuaciones quedaron a disposición de la Justicia Federal.
En lo que va del año, la Policía de Misiones intervino en alrededor de 500 denuncias por personas con paradero desconocido. La mayoría fue localizada durante las primeras 24 horas. Cada caso activa desde el primer momento un dispositivo que funciona las initerrumpidamente y articula policías en terreno, investigación, tecnología y áreas especializadas en toda la provincia.
Cuando una persona desaparece, la búsqueda comienza inmediatamente. No hay que esperar 24 ni 48 horas. Desde la denuncia se reconstruyen sus últimos movimientos, vínculos, posibles recorridos y comunicaciones para determinar dónde concentrar los primeros recursos.
En ese engranaje cumple un rol central la División Búsqueda de Personas con Paradero Desconocido, a cargo del comisario Javier Romero. Su equipo de profesionales trabaja asistiendo a las dependencias de toda la provincia y coordinando recursos según las características de cada investigación.
“Las primeras horas son fundamentales, las personas entendieron que no hay que esperar para denunciar. Cada dato que aporta la familia nos permite orientar los recursos y definir dónde buscar. Hay casos que se resuelven rápidamente y otros que llevan años, pero mientras exista una línea para investigar, el trabajo continúa”, explicó Romero.
Cada búsqueda plantea un escenario diferente. Pueden realizarse rastrillajes, controles vehiculares, entrevistas, consultas en hospitales, análisis de cámaras y redes sociales, además de incorporar investigadores, Cibercrimen, drones y otras unidades especializadas.
Los últimos operativos reflejan esa capacidad de articulación. En Colonia Delicia, distintas unidades buscaron durante varios días a un ciudadano paraguayo de 57 años que se había internado en una extensa zona de monte. Equipos terrestres avanzaron por cuadrículas, apoyados por drones y sistemas de comunicación que permitieron mantener conectadas a las patrullas en un terreno adverso. Finalmente, fue localizado con vida a unos 20 kilómetros del punto donde comenzó la búsqueda.
Casi en simultáneo, en Posadas, distintas dependencias desplegaron durante varias horas otro operativo para localizar a tres menores que se habían ausentado de un hogar. Recorridas, entrevistas y análisis de información permitieron reconstruir sus movimientos hasta encontrarlas en buen estado de salud.
Dos escenarios opuestos y una misma metodología, concentrar rápidamente información, personal y tecnología donde cada investigación lo requiere. En casos de mayor complejidad también intervienen la Dirección de Cibercrimen y la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC). Si existen indicios de que una persona salió de Misiones, la búsqueda se amplía a otras jurisdicciones mediante sistemas federales como SIFCOP y SIFEBU.
Las búsquedas tampoco caducan. Este año, la Policía logró resolver casos que permanecían abiertos desde hacía varios años, a partir del seguimiento y nuevas líneas investigativas.
Por eso, ante una desaparición, la indicación es denunciar inmediatamente en cualquier dependencia policial. Una fotografía reciente, vestimenta, lugares frecuentados, contactos, redes sociales o cualquier dato sobre los últimos movimientos puede resultar determinante. También la información aportada por la comunidad y la difusión de las búsquedas a través de los canales oficiales forman parte de un trabajo que continúa hasta establecer el paradero de la persona.