Certezas

El miércoles, fecha límite para el armado de alianzas de cara a las elecciones legislativas de noviembre, fue un día clave para transparentar el estado de situación de los partidos políticos y su cohesión. Fue calmo para la Renovación, asentada en el triunfo de las elecciones de junio en las legislativas autóctonas. Fue frenético para las oposiciones que hasta último momento estuvieron deshojando la margarita antes de poner la firma ante la Secretaría Electoral. 

En la Alianza Cambiemos, que ahora volvió a rebautizarse Juntos por el Cambio, ya estaba cantado que iban a dirimir las candidaturas en las elecciones primarias. No hubo posibilidad de consenso, con un radicalismo agrietado que estaba decidido a proscribir a los candidatos disidentes. El eldoradense Gustavo González tuvo que forzar su participación, acompañado por la también diputada Anita Minder, como una de las listas aspirantes en contra de la cúpula partidaria que había ungido a Martín Arjol como único candidato oficial a diputado nacional. La irrupción de González trastocó los planes y doblegó a la aristocrática renuencia a mostrar los votos. El eldoradense está convencido de poder derrotar al linaje posadeño y también imponerse en la interna con los demás socios de Cambiemos.

En el PRO Martín Goerling confirmó que está “más firme que nunca” como candidato. Sin embargo, el macrismo duro está decidido a poner a prueba el nivel de adhesión de sus dirigentes. “En la cancha se ven los pingos”, deslizó uno de los dirigentes que apoya la candidatura de Walter Kunz, el dirigente de Montecarlo que desafía al ex presidente de Yacyretá. El único que no tiene rivales es Pedro Puerta, el tercero en la sociedad, que promete trabajar hasta el último minuto en conseguir armar una lista de consenso como en otros distritos y aprovechar la debilidad coyuntural del kirchnerismo.

En el Frente de Todos las heridas abiertas por el lejano tercer puesto de junio, todavía no sanaron. El miércoles hubo incertidumbre hasta última hora. El partido Agrario había formalizado todos los documentos ante la Justicia electoral, pero el partido de la Victoria hizo mutis por el foro durante todo el día. Llamadas cruzadas, teléfonos apagados. Hasta última hora de la tarde no se confirmó su participación. Por estas horas todavía no hay definiciones si habrá o no interna en el espacio, pero el partido Agrario ya anotó a Isaac Lenguaza como candidato a diputado nacional. Es una especie de vendetta de las negociaciones de junio, cuando el Pays quedó relegado y perdió terreno en la Legislatura provincial. Ahora, salvo una oferta muy buena desde Buenos Aires, el abogado posadeño se mantendrá firme en la candidatura. Del otro lado no hay certezas de si se encolumnarán o impulsarán nombres propios para una pulseada interna en la que tienen mucho para perder. No sería tolerable una nueva derrota de la representación presidencial a manos de un partido con raíces provinciales. En última instancia, Lenguaza no es propio, pero jugaría alineado como Héctor “Cacho” Bárbaro. 

En la Renovación no hubo dudas ni demoras. Temprano se anotó el frente, con la participación de más de 30 partidos, incluido el Justicialismo misionero. Los nombres propios tampoco son misterio. El médico e intendente de Oberá, Carlos Fernández y Claudia Gauto, actual presidenta del Parque del Conocimiento -uno de los emblemas de la Renovación-, y al mismo tiempo, una de las mujeres con más trayectoria dentro del oficialismo, como subsecretaria de Tierras, ministra de Gobierno y de Trabajo y diputada provincial, siempre dispuesta a ocupar el rol necesario para el proyecto. En el Centro del Conocimiento puso orden administrativo y le dio un nuevo impulso a las actividades recreativas pese a la pandemia. 

La lista se completará con Fernando Meza, actual concejal posadeño, ex presidente del cuerpo y uno de los diputados más jóvenes de la Renovación. Cultor del perfil bajo, el edil es un militante de la primera hora. Como primera suplente irá Natalia Rodríguez, diputada y ex presidenta del Colegio de Farmacéuticos. El segundo suplente será Marcelo Strasser, dirigente y militante barrial posadeño, mientras que el último lugar será ocupado por Carmen Mendez Ason, actual subsecretaria de Planificación de la provincia.

Gauto le dijo a Economis que la agenda parlamentaria será la que necesite Misiones, pero no dejó pasar un detalle: la ley de zonas francas para toda la provincia, que fue consensuada en el Congreso y vetada por Alberto Fernández. Tema a trabajar e insistir para fortalecer una de las principales demandas misioneras, atenuar las asimetrías externas por zona de frontera, pero también las internas, con la profunda desigualdad en el reparto de recursos e infraestructura. 

Desde la retórica el Gobierno nacional levanta esa bandera, pero hasta ahora las medidas concretas han sido escasas. El veto presidencial al proyecto misionero no hizo más que ratificar la vigencia de la vieja frase: “Solo los hechos dan fe a las palabras”. Misiones seguirá insistiendo más allá de la buena sintonía entre Provincia y Nación. 

Fue un dato político notorio. Apenas unas horas después del cierre de los frentes electorales, el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, vino a Misiones con más de 700 millones de pesos destinados a la contención social a través de la Tarjeta Alimentar. El ministro, que podría ser candidato a diputado nacional, se reunió con el gobernador Oscar Herrera Ahuad y ponderó el trabajo de su par Benilda Dammer. Destacó la reactivación económica y cómo los recursos “sociales” sirven a ese propósito. No hubo un solo encuentro con los dirigentes locales del Frente de Todos. 

No es la única señal. En las próximas horas habrá un anuncio relevante en materia de inversiones sociales en Misiones. Viene de la mano de una funcionaria misionera en el Gobierno nacional, que no está alineada con la expresión local del Frente de Todos. 

La administración de Alberto Fernández necesita mucho de los respaldos provinciales. Las encuestas no auguran un camino allanado de cara a las legislativas, la primera gran evaluación de la gestión de Alberto Fernández. Aunque Arroyo confía en que la sociedad valorará “el trabajo por sobre los que solo hablan”, lo cierto es que las encuestas muestran nubarrones.

Un trabajo de Zurban Córdoba & Asociados vaticina un contexto electoral complicado tanto para el oficialismo como para la oposición. Con proyección de indecisos, Juntos por el Cambio obtiene una intención de voto de 33,3%, el Frente de Todos sube a un 30,2%, el espacio de Florencio Randazzo, Juan Manuel Urtubey y otros (8%) y la izquierda sube al cuarto lugar con 5,4%, relegando a los libertarios al quinto (4,3%).

Un dato que resulta alentador para la gestión nacional es que el Gobierno es aprobado por el 44,1% de los jóvenes, esto es un dato por encima de la media. “El 52,9%, de este grupo etario de 16 a 30 años, considera que el gobierno de Alberto Fernández ha hecho más por los jóvenes, frente a un 31,2% de que la presidencia de Mauricio Macri hizo más por ellos. Esto se refleja en la preferencia electoral, el 38,2% votaría a candidatos/as del Frente de Todos, mientras que el 23,2% a candidatos/as de Juntos por el Cambio y el 12,2% por libertarios. Este último partido también tiene un crecimiento importante respecto a la media”, marca el sondeo de Zurban Córdoba.

De todos modos, habrá que ver cómo influyen en el ánimo de los votantes las revelaciones sobre el respaldo de Mauricio Macri al golpe de Estado en Bolivia, con el envío de armas para la represión de las protestas. El escándalo, que se emparenta con el plan Cóndor o el contrabando de armas, desnudó la narrativa republicana del PRO y socialdemócrata del radicalismo. Mancha difícil de ocultar. 

Sin embargo, el Gobierno nacional no puede explotar a fondo los traspiés de la oposición por su propia impericia que se evidencia en algunas disputas internas intolerables en tiempos críticos. La economía demanda soluciones urgentes y parece haber más trabas internas que externas al plan diseñado por Martín Guzmán, quien tiene más consenso en el mundo que ascendencia en el gabinete. 

Aún con un leve enfriamiento, la inflación no da tregua y se convierte en la principal flaqueza para la gestión política. La única noticia “buena” sobre los precios es que el NEA volvió a registrar la menor suba del país, con un incremento del 2,9 por ciento, contra el 3,2 por ciento promedio de la Argentina, casi idéntico al registrado durante mayo. 

El NEA tiene también la inflación más baja en lo que va del año, con 23,6 por ciento. En el acumulado anual, con 51,8 por ciento, el NEA es la región con la tercera carga más alta, detrás de Cuyo, con 53,8 por ciento y la región Pampeana, con 51,9%.

Los precios que más aumentaron en el NEA son los de las bebidas alcohólicas y tabaco, con 7,2%, los de Comunicación, con 6,1 por ciento y los de la salud, con 4,5 por ciento.

En cambio, los rubros que menos se movieron son la Educación, con 0,9 por ciento, prendas de vestir y calzado, con 1,6 por ciento y los alimentos y bebidas no alcohólicas, con 2,6 por ciento. 

Sin domar los precios, pocos avances se pueden hacer en una economía agotada desde mediados de 2018, a la que la pandemia terminó de lastimar. Los escasos indicadores positivos no alcanzan para equilibrar la balanza. 

Por eso la economía misionera se destaca sobre el resto con indicadores de consumo y de crecimiento inéditos para la tierra colorada y sorprendentes para el resto del país. Misiones es la provincia que muestra el mayor incremento de la participación de recursos tributarios propios sobre los ingresos corrientes, de todo el país y eso le da una autonomía fiscal que la emparenta con provincias más grandes como Mendoza y Córdoba, con estructuras productivas asentadas.

La sintonía fina entre Gobierno y empresarios busca justamente fortalecer ese camino. Herrera Ahuad busca que cada sector pueda desarrollarse con el respaldo del Estado para generar y sostener puestos de trabajo, que tienen en el comercio y la industria los principales aliados. 

Por eso la búsqueda permanente de armonía entre los diversos actores. Una semana después de la reunión ampliada en Casa de Gobierno, se produjo el encuentro entre la Confederación Económica de Misiones y las autoridades del Instituto Nacional de la Yerba Mate, organismo que decidió cupificar futuras plantaciones para equilibrar la oferta de materia prima.

La decisión desató el enojo de la molinería, pero finalmente limaron asperezas. La reunión entre la CEM y Juan José Szychowski “sirvió para que se diga todo en un ámbito neutral”, definió uno de los asistentes. Incluso, los industriales se enteraron de algunos detalles sobre las tareas del INYM que no habían sido dados a conocer. Quedaron abiertas las puertas para que desde el sector industrial hagan sus aportes. 

La molestia industrial se sustenta en una incómoda posición negociadora. La materia prima está más cara, pero la Nación ratificó que no avalará nuevas subas para la salida de molino. Esa presión en algún momento se hará insostenible.

Juan Carlos Argüello

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Periodista, director de Economis

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