El costo de la mala praxis
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La impericia y la escasez de músculo político, convirtieron una votación a favor en una victoria pírrica: el presidente Javier Milei desprecia ahora el Presupuesto que él mismo diseñó y que podría convertirse en el primero de su gestión, en la que todavía sobrevive el diseñado por Sergio Massa y prorrogado dos veces. Argentina está ante la inédita posibilidad de extender la ley madre por un año más, dándole ingentes facultades al Jefe de Estado para disponer y des-hacer a gusto y piacere del dinero del país. El Presupuesto fue votado por una amplia mayoría, con la salvedad de un capítulo en el que insistía con el ajuste a las Universidades y a las pensiones por discapacidad, a pesar de que el Congreso había ratificado su negativa en una escalada de confrontación que hoy parece lejana. Pero una cosa es el diálogo y otra obligar a los diputados a votar en contra de lo que habían votado hace no muchas semanas.
Era obvio que iba a haber resistencias y era obvio que el Presupuesto no estaba listo para el debate en el recinto, sin análisis, sin discusión y con el bloqueo sistemático a los aportes de la oposición. Sobre la hora del dictamen, la Libertad Avanza incluyó el artículo 75 para derogar dos leyes que fueron aprobadas, vetadas e insistidas por el Congreso por dos tercios. Entre sus habituales aliados y representantes de algunos gobernadores, el oficialismo no logró aval para tal decisión, pero como la votación fue por capítulos, se cayeron también muchas otras cuestiones, como el recorte al régimen de zonas frías y la posibilidad de que las asignaciones familiares no se actualicen por el índice de movilidad.
Ni siquiera los diputados de la tropa propia sabían qué votaban. La evidencia fue el diputado correntino que elogió las obras destinadas a su provincia sin reparar en que estaba leyendo el dictamen de Unión por la Patria. El del oficialismo carece de obras para Corrientes y las demás provincias.
Lejos de reconocer sus flaquezas, el Gobierno eligió responsabilizar a los gobernadores que “cambiaron su voto” sobre la hora. El enojo señala a Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Gustavo Sáenz (Salta), además de Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Valdés (Corrientes) y Leandro Zdero (Chaco), estos últimos acusados de “darse vuelta” a último momento a pesar de “haber recibido ATN” en las últimas semanas.
Pero no fueron los únicos. El bloque misionerista también rechazó los artículos del recorte educativo y de salud.
La bronca que estalló en Olivos no fue diplomática ni contenida: fue furia pura contra Rolando Figueroa, Gustavo Valdés y, sobre todo, Leandro Zdero, a quien en la Casa Rosada seguían considerando un aliado. Los reproches fueron directos y cargados de insultos: “Les dimos 12.000 millones en ATN y nos traicionaron”, se escuchó, con especial énfasis en Chaco, provincia que había recibido unos 11.000 millones y terminó votando en contra. Nadie salió a explicar la derrota: ni el funcionario encargado de la negociación política ni Martín Menem dieron una versión clara de qué falló. En el fondo, la escena desnuda algo más profundo que un enojo coyuntural: una Casa Rosada que siente que puso recursos sobre la mesa y recibió deslealtad a cambio, y un oficialismo que, entre pases de factura y silencios incómodos, empieza a asumir que alguien -o varios- hicieron mal su trabajo.
Tendrían que hacer un poco de introspección. En una intervención cargada de advertencias políticas, el diputado Cristian Ritondo desnudó la falta de coherencia dentro del propio oficialismo y acusó a La Libertad Avanza de haber alcanzado un acuerdo con el kirchnerismo a cambio de cargos en la Auditoría General de la Nación (AGN).
Fue explícito: el PRO, bloque que hasta aquí sostuvo con su voto buena parte de las iniciativas oficiales, no convalidará lo que considera una ruptura de reglas básicas. “Vamos a ir a la Justicia para declarar la inconstitucionalidad”, afirmó, y dejó una línea clara hacia adelante. La falta de códigos, de respeto por los compromisos asumidos y por los acuerdos políticos no será atribuible a la oposición, sino a La Libertad Avanza y, en particular, a quien hoy preside la Cámara. Un mensaje directo, sin eufemismos, que marca el fin de una tolerancia política y abre una etapa de conflicto institucional que el oficialismo no podrá desentenderse de explicar.
El Presupuesto nació rengo y ahora es, como el mismo gobierno lo admite, una letra muerta, que “rompe la regla del equilibrio fiscal”.
Lo mismo pasó con la Reforma Laboral, apurada en el Senado por Patricia Bullrich, con el mandato de aprobarla en modo exprés, una urgencia que choca contra un análisis serio y hace tambalear los argumentos que justifican los cambios. La ex ministra de Seguridad, debutante en el Senado, reconoció que “necesitamos acuerdos para que sea mucho más razonable”. Sintetizó, también, que el debate de estos dos días se dio en un marco de “mucha crispación”.
La última vez que el Senado aprobó una reforma laboral a los empujones fue en mayo de 2000, durante la alianza con De la Rúa como presidente. Fue bautizada la ley Banelco y aceleró el derrumbe del gobierno en medio del escándalo por los sobornos y la renuncia de Carlos “Chacho” Álvarez . Las promesas de más empleo y actividad económica duraron lo mismo que aquel gobierno.
La reforma incluía:
• la eliminación de la cláusula de ultraactividad;
• la descentralización de las negociaciones laborales;
• la creación de servicios de mediación y arbitraje;
• la autorización para cambiar acuerdos de trabajo en casos donde la estabilidad económica de la firma estuviera en riesgo;
• la extensión del período de prueba;
• la nacionalización del registro de trabajadores;
• la modificación del sistema de tributación de microempresas para extender a las cuentapropistas de bajos ingresos.
Los pretendidos efectos positivos de la ley nunca se vieron. Cualquier parecido con la actualidad, es pura coincidencia. Patricia Bullrich se sumaría como ministra de Trabajo en octubre de 2000 y hasta un par de meses antes del estallido.
La mala praxis parlamentaria no puede achacarse a la falta de votos ni de respaldos a la gobernabilidad. Por el contrario, tras las elecciones legislativas, los gobernadores más confrontativos bajaron decibeles y los más propensos al diálogo, cedieron toda resistencia.
Es pura torpeza del oficialismo o una arriesgada apuesta a la victimización para seguir ejerciendo el poder sin cortafuegos.
Pero la impericia tiene consecuencias.
Las decisiones tomadas con la única vara del ajuste, están destruyendo el tejido económico. Pymes cerradas, empleos perdidos, consumo por el piso y un poder adquisitivo que no se recupera.
Misiones exhibe hoy un caso paradigmático de las consecuencias del modelo de la desregulación y el ajuste. La paradoja es que haya estallado en Andresito, territorio yerbatero donde Javier Milei se impuso en las elecciones presidenciales y legislativas. La crisis ya no es sólo de los productores primarios que dependen del precio de la materia prima, sino que explotó en la Cooperativa Andresito, entidad que aglutina a los apellidos más tradicionales del pueblo.
La cooperativa anunció la suspensión temporal de pagos a sus asociados debido a una “posición financiera compleja” derivada del contexto económico actual. La decisión fue informada a través de una comunicación interna dirigida a los asociados, en la que la cooperativa detalla que, frente a la coyuntura económica, no podrá realizar pagos “hasta nuevo aviso”.
La suspensión de pagos afecta de forma inmediata a los productores asociados, quienes dependen de esos ingresos para sostener la actividad primaria, afrontar costos operativos y cumplir compromisos financieros.

La medida tiene un peso institucional relevante: la Cooperativa Yerbatera Andresito es una de las entidades más emblemáticas del norte de Misiones, con más de 40 años de trayectoria, y su marca llegó a posicionarse entre las diez yerbas más vendidas del país, lo que convierte a la situación actual en un dato de alto impacto económico y social.
En el Consejo de Administración conviven fieles defensores del modelo Milei que incluso cuestionaron la designación del nuevo presidente del Instituto Nacional de la Yerba Mate, Rodrigo Correa, quien todavía no hizo su debut público.
La crisis ya no es solo productiva. Impacta en las industrias que temen un efecto cascada. “Hay cientos de cheques rebotados”, reconoció un industrial que hace tiempo viene advirtiendo sobre el escenario adverso. La suba de costos de operación y las tasas del mercado crediticio ponen en riesgo la operatividad de las empresas. “Se cortó la cadena de pagos”, advirtió.
No es una situación aislada la de la yerba. Según el Informe Coyuntural del tercer trimestre elaborado por la Fundación Observatorio PyME, más de la mitad de las PyME industriales manifestó problemas por retrasos en los pagos de sus clientes, mientras que un 35% declaró dificultades para cumplir con sus compromisos frente a proveedores, entidades financieras o el fisco.
El estudio revela que la producción industrial PyME acumuló una caída del 4,1% en lo que va del año, completando diez trimestres consecutivos de retroceso en el nivel de actividad.
En el tercer trimestre la producción fue 7,5% inferior a la del mismo período del año anterior, mientras que el empleo industrial PyME registró una contracción acumulada del 4,6%, aunque con una leve desaceleración en el ritmo de caída.
El informe advierte que el 81% de las PyME industriales experimentó aumentos en sus costos de producción durante el período analizado. Sin embargo, solo el 47% logró trasladar esos incrementos a precios, una mejora respecto del trimestre anterior, pero insuficiente para recomponer márgenes en un contexto de aceleración cambiaria y bajo dinamismo de ventas.
En el Gobierno provincial son conscientes de que las consecuencias de las decisiones nacionales repercuten en terreno propio. Las demandas de la sociedad apuntan a quién puede resolverlas más rápido y más cerca. Nunca es un funcionario sentado cómodo en un despacho de Buenos Aires.
En esa lógica se inscribe el nuevo tiempo de gestión que puso en marcha el gobernador Hugo Passalacqua. Cercanía y más celeridad para atender las demandas de la sociedad. La llegada del ex intendente de Campo Grande, Carlos Sartori, apunta en ese sentido: fluidez con los jefes comunales, agilidad para mover el andamiaje estatal y presencia territorial.
“Nadie se salva solo”, repitió Passalacqua en el acto de entrega de certificados a los egresados de la cohorte 2025 de la Universidad Popular de Misiones. En 2025 hubo más de 3.000 egresados. “Lo que ustedes generen con su trabajo va a crear un circuito económico virtuoso. En un país donde la cosa no está fácil, ustedes son una avanzada”, afirmó, y concluyó con una definición que atravesó todo su discurso: “Nadie se salva solo. Todos nos salvamos en equipo, hombro con hombro, espalda con espalda”.
“Hagan oídos sordos a quienes dicen que uno se puede salvar solo porque eso no es así”, remarcó en el centenario del municipio de Puerto Libertad. El mensaje generó una fuerte ovación. “Nadie se salva solo, nos salvamos en comunidad, unidos”, sostuvo y enfatizó en la importancia de trabajar juntos.
“La cosa no está fácil”, repitió al confirmar la continuidad de los programas Ahora, clave para sostener el consumo en la provincia, donde siete de cada diez ventas se concretan con el plan financiado por Misiones y el banco Macro y otras entidades. En los últimos doce meses se generaron ventas por cien mil millones. Los comerciantes respiraron aliviados al saber de la extensión hasta marzo de 2026. Se reevaluará entonces el costo financiero que asume la Provincia que contrasta con el ajuste nacional en el altar del déficit cero.
Los programas son esenciales para mantener el consumo y sostener el empleo. En el tercer trimestre del año, el aglomerado de Posadas exhibió una leve pero muy positiva mejora en sus principales indicadores del mercado de trabajo. La tasa de actividad presentó un alza que estuvo apoyada en mayor cantidad de personas que salieron en la búsqueda de un trabajo, y al mismo la tasa de empleo se incrementó logrando absorber parte de la nueva demanda vía ocupación; por su parte, la tasa de desocupación también mostró una leve alza explicado por la mayor demanda de empleo ante crecimiento de la actividad que fue en parte absorbida por trabajo pero otra parte no logró hacerlo.
Detalle de los resultados de Posadas para el 3° trimestre 2025
• La Tasa de Actividad se ubicó en 46,4%, presentando una expansión de 0,3 puntos porcentuales respecto al trimestre anterior pero también se incrementó en 0,5 puntos en la comparación interanual. La variación positiva trimestral equivale a unos dos mil nuevos activos en los últimos tres meses y dicho número se eleva a 4 mil personas en comparación con igual período del 2024.
• La Tasa de Empleo fue del 44,3% en Posadas, lo que representa un incremento de 0,2 puntos contra el trimestre anterior, variación que generó 2 mil nuevos ocupados en los últimos tres meses. En la comparación interanual, dicha tasa no presenta variación, aunque en términos absolutos equivale también a 2 mil nuevos ocupados pero que no impactan sobre la tasa por el crecimiento poblacional del período.
• La Tasa de Desocupación fue del 4,4%, incrementándose en 0,1 puntos porcentuales a nivel trimestral pero no sufre variación en términos absolutos. En la comparación interanual, en cambio, el crecimiento es de 1,0 p.p. producto del crecimiento de la actividad que no fue en todo cubierta por el empleo.
En el ámbito nacional, aunque el Gobierno quiera tener algo para celebrar, los datos no son tan elocuentes. Subió un poco el empleo y bajó la desocupación, pero todo eso impulsado por la informalidad y cuentapropismo: el 85% de los nuevos empleos fueron informales. La informalidad llegó al 43,3% de los ocupados.
El posicionamiento de Passalacqua y el fortalecimiento de la gestión recogen respaldos en la sociedad. En el ranking de gobernadores, el gobernador se ubica en el quinto lugar a nivel país, con una imagen positiva del 55,3% entre los misioneros, superando holgadamente el promedio nacional y quedando dentro del lote de mandatarios con mejor valoración social.
En el plano municipal, Leonardo “Lalo” Stelatto ratifica el buen momento político de Posadas. El intendente capitalino se posiciona como el tercer intendente con mejor imagen positiva de la Argentina, con un 59,3% de aprobación, apenas por detrás de Gustavo Sastre (Puerto Madryn) y Jorge Jofré (Formosa capital). El resultado cobra mayor relevancia si se observa el contexto general: de los 24 intendentes analizados a nivel federal, sólo tres superan el umbral del 59% de imagen positiva, y Posadas logra ubicarse en ese grupo de élite.
