El grito de Independencia

“Desde que somos chicos, se nos inculcan en la escuela dos verdades casi de carácter bíblico revelado… Estas son: que la patria nació un 25 de mayo de 1810 y que fue independiente un 9 de julio de 1816. Sin embargo, con el paso del tiempo aprendimos que la Patria no nació un 25 de mayo de 1810, sino que nació el día en que fue concebido en estas tierras, el primer niño cuyos padres amalgamaron su sangre en una nueva raza, que el mundo llamó americana. Y que nosotros…permítanme decir… que nosotros misioneros no fuimos independientes, desde un 9 de julio de 1816, sino desde un 29 de junio de 1815, cuando Andresito Guacurarí gobernaba Misiones y cuando José Gervasio Artigas conducía los designios de estos pueblos del litoral, cuando los diputados de los Pueblos Libres de Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, la Banda Oriental y Córdoba, nos declararon libres de toda dominación extranjera. Por eso nuestra historia como sociedad política organizada, debe entenderse en un contexto continuo, vivo y actual, donde un 9 de julio de 1816 no hubiera existido sin un 29 de junio de 1815, sin una Asamblea del año 13, sin un 25 de mayo de 1810, sin un 5 de julio de 1807”.

El texto es el prólogo de la homilía del obispo de Iguazú, Nicolás Baisi, en el Tedeum del 9 de Julio. El religioso pone de relieve la distorsión de las realidades, que impuso el país central en detrimento de las provincias y que, con el paso de los años, abrió heridas internas que todavía no cierran. Asimetrías, centralismo, unitarios y federales, distintas formas de expresar lo mismo. El atraso del resto en pos del centralismo que tomó y toma las decisiones. 

Las palabras del Obispo sirvieron como disparador para un reclamo del propio gobernador Oscar Herrera Ahuad, quien en el mismo acto ratificó que Misiones no cejará en la demanda de energía más barata, la llegada del gasoducto del NEA y condiciones tributarias distintas para poder competir en un pie de igualdad con las baratijas paraguayas y el acoso de las ciudades fronterizas de Brasil.

El reclamo no es nuevo, pero la posición misionera es más sólida que nunca. El destinatario, la Nación, sin embargo, reacciona generalmente de la misma manera: con promesas que lentamente se pierden en una nebulosa de otras urgencias. El presidente Alberto Fernández no es la excepción, aunque prometía ser el más federal de los porteños. La pandemia es un paraguas de excusas, pero lo cierto es que las respuestas siguen postergadas para el norte cuando en otros casos hay celeridad, como en el subsidio al gas para las provincias “frías”. Para el calor, abanicarse. 

La consolidación de la posición misionera en los últimos años, conlleva necesariamente desprenderse de los mandatos partidarios que antes invisibilizaban los contrastes con plataformas y consignas uniformes. Esa uniformidad no garantiza la equidad, que requiere necesariamente de darle más al postergado hasta equiparar condiciones. 

Eso no significa desentenderse de lo “nacional”, sino priorizar lo local: el misionerismo es una expresión emergente de ese contraste. 

Las demás expresiones políticas siguen atadas a mandatos nacionales, aún cuando vayan en detrimento de sus propios intereses. 

Las oposiciones misioneras están más pendientes del qué dirán en Buenos Aires que de las demandas propias del territorio misionero. 

En Cambiemos importa mucho más la definición de María Eugenia Vidal que la interna misionera. La ex gobernadora de Buenos Aires le da la espalda a su provincia y ahora será candidata por Capital Federal, lo que “ordena” la discusión en la alianza donde manda Mauricio Macri, envuelto por estas horas en un escándalo de proporciones inimaginables tras la revelación del Gobierno de Bolivia: a menos de un mes de irse de la Casa Rosada, Macri envió armas y pertrechos para la represión a quienes enfrentaban el golpe de Estado contra Evo Morales. Una ruptura de los valores democráticos que parecían superados. El Plan Cóndor o el contrabando de armas durante el menemato son oscuros antecedentes que merecen toda la condena. 

El radicalismo, partido otrora progresista, no emitió una sola condena a prácticas que enlodan el legado de Raúl Alfonsín. La continuidad de la sociedad con el macrismo nubla las miradas en un partido perdido en su laberinto: de hacer de las internas una marca registrada, ahora las anula y proscribe candidaturas para imponer candidatos. De otro modo no se entiende la solapada batalla entre la cúpula radical misionera para sostener la candidatura de Martín Arjol y desconocer las aspiraciones del diputado Gustavo González, quien ratificó que buscará competir en las PASO acompañado por la también diputada Anita Minder. En el PRO se miran de reojo Martín Goerling y Walter Kunz, hoy los candidatos. 

La simbiosis entre ambos partidos es tal que no hay certezas de quién pueda imponerse en una interna. A la sazón, no se distinguen demasiado en discursos ni intereses y pesa más el cartel amarillo que los nombres propios. Ese es el temor del radicalismo. Ser superado en una interna por dirigentes sin base territorial.

Algo parecido sucede en la otra vereda. El partido Agrario, nacido en las chacras, le entregó sus bases al kirchnerismo, se alejó de sus aliados naturales y ahora es un actor secundario sin peso en las decisiones. 

Es desde Buenos Aires que se dicta el rumbo de la coalición y Máximo Kirchner quien define, junto a la diputada Cristina Britez, quienes serán sus referentes en Misiones. La urgencia para el líder de La Cámpora es fortalecer la posición del Gobierno en el Congreso. La encrucijada no es 2021, sino 2023, cuando Alberto Fernández culmine su mandato y haya que revalidar la continuidad. 

Como se ve, en ambos casos, son batallas que se dirimen lejos de Misiones y mucho más de sus intereses. La buena relación de la Renovación con Alberto no oculta que las promesas de respuestas rápidas quedaron sepultadas por los problemas de siempre, acuciados por la pandemia que exige una atención permanente. 

Los números respaldan la posición misionera. Está entre las principales economías de la Argentina y recibe recursos federales como una de las más relegadas. Aporta como la octava, se le devuelve como la 18. Y aún así, es una de las provincias con menos deuda y con los números equilibrados, a diferencia de otras, cuyos déficits empardan con el endeudamiento. Es la provincia cuya recaudación propia mejoró por encima del resto del país, con 111 por ciento más que hace un año y es la provincia donde mejor se recuperó el empleo en el sector comercial, producto de la combinación de las fronteras cerradas y los incentivos estatales al consumo. 

A excepción del turismo que tiene en jaque al principal destino misionero, el resto de las actividades ha vivido una expansión en pandemia de la que se registran escasos antecedentes. El sector forestal, tantas veces golpeado por crisis internas y externas, hoy vive una inédita demanda interna y también un crecimiento exponencial en las ventas al exterior. En el primer cuatrimestre se exportó madera por 29 millones de dólares contra 18,4 millones del primer cuatrimestre de 2020, con un salto del 57 por ciento. En volumen, se exportaron 58 mil toneladas, con un crecimiento del 31 por ciento. 

El empleo se ha recuperado aceleradamente en el año de la pandemia y especialmente desde diciembre en adelante: en abril, por cuarto mes consecutivo, se , registró un incremento del 0,3% del empleo privado registrado, lo que implica la creación de 293 nuevos puestos de trabajo privados formales durante este mes en comparación con el anterior. Además, respecto a diciembre de 2020, se crearon 2.693 nuevos empleos privados y  3.771 empleos recuperados desde abril de 2020.

Los conflictos, que los hay, se discuten en la mesa de negociaciones, siempre abierta, tanto con el sector privado, como con los trabajadores estatales, cuyas paritarias se están resolviendo por estos días. A los empresarios, los recibió el gobernador Oscar Herrera Ahuad con el equipo económico en pleno para analizar la situación de cada sector y resolver algunas cuestiones puntuales. En el caso de la yerba mate, se intercedió ante el Instituto Nacional de la Yerba Mate para que se analice la posición de la molinería, que, al igual que Corrientes, rechaza la cupificación de futuras plantaciones. Con el sector forestal también se evacuaron dudas sobre la vigencia de la tasa forestal que ahora se puede pagar en los controles fiscales apostados al ingreso de la Provincia. 

La tasa forestal para venta de rollos de madera desde Corrientes hacia Misiones estaba gravada desde 2006. Los productores correntinos contaban con una bonificación de su pago. Esta situación subsumía a los productores misioneros a un tratamiento distorsivo frente al tributo, por cuanto la madera de Corrientes no tributaba la tasa forestal y la misionera sí. La bonificación fue derogada y ahora tanto misioneros como correntinos tributan equitativamente la tasa forestal. La decisión del Gobierno provincial fue favorecer a la competitividad del productor de madera misionero y su implementación fue trabajada y consensuada con los contribuyentes responsables de ingresar el tributo, en este caso productores de madera correntinos.

El buen andar de la economía y la normalidad que no se encuentra en otras provincias, hacen que las inversiones comiencen a mirar hacia el norte. Arcor en Papel Misionero, hoteles que abren en plena pandemia, la vuelta de Nike a la fábrica de Dass en Eldorado, son pequeñas muestras de que Misiones tiene una economía consolidada.

Dass anunció la renovación de la alianza comercial y el reinicio de la fabricación de Nike, con la puesta en marcha de dos líneas de producción que generaron 80 nuevos puestos de trabajo, lo que eleva la planta de personal a más de 500. Actualmente producen 6.700 pares diarios de zapatillas y buscan duplicar la producción, para, en agosto, pasar de los 1.200.000 pares de zapatillas de 2020 a unos 2.500.000 de zapatillas en 2021.

El presidente Grupo Dass, Brian Handley, destacó en su nueva visita a Eldorado que “hoy damos un paso más para consolidar nuestro proyecto productivo en el país, iniciando la producción de Nike y también acompañando la producción de las marcas FILA, UMBRO y ASIC que venimos sosteniendo desde 2007”.

Por su parte, el gerente general Nike Cono Sur, Jeffrey Mitchell, señaló: “Hoy es un nuevo puntapié para nosotros, estamos muy felices”, y explicó que “hace varios años hemos trabajado juntos y hace poquito reiniciamos la fabricación del calzado deportivo para el mercado local; este es un paso más que demuestra el compromiso de Nike hacia el mercado argentino, hacia los socios locales que tenemos en todo el país, hacia los trabajadores y a millones de consumidores que nos eligen todos los días. Agradecemos al grupo Dass y a todos los funcionarios que con su apoyo hicieron posible que podamos estar nuevamente acá”.

Juan Carlos Argüello219 Posts

Periodista, director de Economis

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