El INCAA ya no hace películas pero tiene superávit
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El INCAA logró superávit sin aprobar ni una película y lanza un casting para tiktokers para reversionar La Patagonia Rebelde (estilo ciencia ficción).
El pasado 23/05, el INCAA festejó el Día del Cine Argentino con un anuncio que dejó a más de uno incrédulo: lograron un “superávit histórico” sin haber financiado ni una sola película. Mientras la industria se apaga, el organismo celebra haber logrado el verde en sus cuentas, aunque nadie entiende bien cómo lo lograron.
Mientras Pablo Alarcón actúa a la gorra en Plaza Francia y Esther Goris vende alfajores vestida de Evita en el subte, el INCAA celebró en redes sociales su flamante proeza: “terminar con el rojo perpetuo” y alcanzar un superávit. Una victoria contable que dejó afuera a todo el cine argentino.
“En el presente, el Instituto opera con superávit y se autofinancia sin pedirle ayuda al Tesoro Nacional, se jactaron desde el organismo. ¿Cómo lo lograron? Suspendieron todo lo que implicara gastar un peso en producción, difusión o exhibición de cine nacional. Según el Espacio Nacional Audiovisual, Pirovano ostenta un récord histórico: cero películas argentinas aprobadas en su gestión.
El comunicado del INCAA también aprovechó para tirar palos a la gestión anterior, acusándola de “derroche” y “ineficiencia”. Pero no explicaron cómo se llegó a semejante equilibrio financiero sin despedir a más de la mitad del personal, vaciar programas clave, y apagar los motores de la industria audiovisual. Y si alguien pensaba que el golpe era momentáneo, basta leer los nuevos requisitos para exhibir cine nacional: las multisalas ahora sólo deben pasar producciones locales en un mísero 4% de sus funciones, o menos si están en ciudades chicas. Antes había un mínimo obligatorio por semana. Ahora, alcanza con una función por día y listo.
El INCAA no financia cine: solo concursos por Instagram
Pero cuando parecía que el panorama no podía ponerse más insólito, el INCAA tiró una bomba inesperada: lanzaron un concurso para influencers llamado “INCAA Impulsa”, con el objetivo de que jóvenes de entre 18 y 28 años reinventen el cine argentino con reels, filtros y hashtags. Sí, como lo leés.
“¿Tu creatividad explota en TikTok, Instagram, Spotify, YouTube, Twitch y más?”, pregunta el posteo oficial. El premio es una “experiencia épica”: viaje al Festival de Cine de Mar del Plata y chance de volar al de Málaga si tu contenido explota. ¿La propuesta más impactante? Una nueva versión de La Patagonia Rebelde en tono ciencia ficción digital.
El film ganador fue “Zavala: orden y progreso”, una distopía que haría revolcarse a Osvaldo Bayer en su tumba: el coronel represor llega a la Patagonia en un Cybertruck blindado, combate huelguistas con un sable láser, y da charlas TED sobre resiliencia financiera post-piquete. Todo filmado desde Zoom, con fondos de Google Earth y vestuario generado por inteligencia artificial.
No hubo rodaje. No hubo elenco. No hubo locación. Hubo filtros de Instagram, renders gratis y cámaras de celular. Pero eso sí: ¡hubo superávit!
Mientras tanto, los actores que no ganaron el casting hacen mudanzas los fines de semana, manejan Uber o se reinventan como tarotistas. La única “industria audiovisual” en movimiento es la que cabe en un ring light. Y así, el cine argentino se volvió un scroll eterno, aunque 100% autofinanciado.
Fuente Urgente24
