Energía nuclear en países en desarrollo: el Banco Mundial y el OIEA sellan alianza estratégica

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

El Banco Mundial retoma su apuesta por la energía nuclear con un acuerdo estratégico con el OIEA. El memorando firmado en París marca el regreso del Grupo Banco Mundial al financiamiento de proyectos nucleares, con foco en los países en desarrollo, generación de empleo calificado y transición energética sostenible.

Alianza estratégica para una energía nuclear segura, asequible y baja en emisiones

El Grupo Banco Mundial y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) formalizaron un acuerdo de cooperación que abre una nueva etapa en la política energética global: por primera vez en décadas, el Banco Mundial se compromete activamente a apoyar el uso seguro y responsable de la energía nuclear en países en desarrollo.

El memorando de entendimiento fue suscripto por el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, en una ceremonia celebrada en la capital francesa. El acuerdo busca fortalecer la electrificación global mediante una matriz energética confiable, asequible y baja en carbono, en un contexto en el que se proyecta que la demanda eléctrica en los países de ingresos medios y bajos se duplicará para 2035.

Reactores nucleares, infraestructura clave para el desarrollo

La energía nuclear —que ya representa el 9% de la generación eléctrica mundial y el 25% de la electricidad baja en carbono— es vista como una fuente fundamental de “energía de base” para acompañar el crecimiento de sectores estratégicos como la industria, la salud, la manufactura y el turismo.

“Los empleos necesitan electricidad. También las fábricas, los hospitales, las escuelas y los sistemas de agua”, afirmó Ajay Banga. “Estamos reincorporando la energía nuclear como parte de la combinación que el Grupo Banco Mundial puede ofrecer a los países en desarrollo para construir economías modernas”.

La decisión marca un giro relevante en la estrategia del organismo multilateral, que no financiaba proyectos nucleares desde hacía décadas. Esta reactivación se da en línea con la necesidad de estabilizar redes eléctricas cada vez más exigidas por el crecimiento económico, la digitalización y la transición energética.

Tres ejes para una cooperación con impacto estructural

El acuerdo establece líneas de trabajo conjuntas entre el OIEA y el Banco Mundial en tres áreas prioritarias:

  1. Capacitación técnica y transferencia de conocimientos nucleares: el Banco Mundial buscará ampliar su comprensión técnica sobre seguridad, planificación, salvaguardas y tecnologías emergentes como los ciclos del combustible y la gestión de residuos.
  2. Extensión de vida útil de centrales existentes: se apunta a que los países puedan prolongar de forma segura el funcionamiento de reactores actuales, una de las opciones más rentables y con menor huella de carbono disponibles.
  3. Impulso a los reactores modulares pequeños (SMR): considerados clave para regiones en desarrollo, estos reactores ofrecen menores costos de instalación, escalabilidad y mayor viabilidad financiera.

“Los SMR tienen un gran potencial para impulsar el progreso y combatir la pobreza de forma limpia y confiable, pero la financiación sigue siendo un obstáculo”, remarcó Grossi. “Este acuerdo es un paso crucial para allanar ese camino”.

Actualmente, más de 30 países —en su mayoría en desarrollo— están trabajando junto al OIEA para evaluar la incorporación de energía nuclear a sus matrices. La nueva alianza podría facilitar el acceso a financiamiento y asistencia técnica por parte del Banco Mundial, reduciendo barreras para proyectos nucleares en regiones como América Latina, Asia Meridional y África Subsahariana.

“Esta alianza histórica es una señal del regreso del mundo a la realidad en materia de energía nuclear”, destacó Grossi. “Puede abrir la puerta para que otros bancos de desarrollo e inversores privados consideren a la energía nuclear como una herramienta viable para la seguridad energética y la prosperidad sostenible”.

La reactivación del compromiso del Banco Mundial con la energía nuclear no solo representa un respaldo a tecnologías bajas en carbono, sino que también podría catalizar nuevas políticas públicas e inversiones en países en desarrollo, que enfrentan el doble desafío de mejorar el acceso energético y reducir sus emisiones.

El acuerdo marca, además, un cambio cultural dentro de los organismos multilaterales, con una mirada más pragmática hacia soluciones tecnológicas que hasta hace pocos años eran políticamente sensibles. Para países como Argentina, Brasil, Sudáfrica o India —con capacidades nucleares consolidadas— el nuevo contexto global puede significar una ventana de oportunidad para escalar proyectos, atraer inversiones y posicionarse en la agenda de transición energética.

Autor

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin