Irregularidades en la venta de entradas a las Cataratas: concesionaria denunció fallas estructurales del sistema oficial
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La concesionaria Iguazú Argentina S.A., perteneciente a la empresa Enríquez, denunció una serie de irregularidades en la comercialización de entradas al Parque Nacional Iguazú, y apuntó de manera directa a las falencias del Sistema de Emisión de Tickets Electrónicos y Control de Acceso (SETECA), plataforma que depende y es administrada exclusivamente por la Administración de Parques Nacionales, que depende de Manuel Adorni.
Según detalló la concesionaria, el foco del problema no se encuentra en la operatoria privada del área Cataratas, sino en un sistema tecnológico obsoleto, vulnerable y carente de controles básicos, que durante años permitió maniobras fraudulentas vinculadas a la emisión de entradas bonificadas o exentas.
La Administración de Parques Nacionales (APN) abrió una auditoría en el sistema de cobros del Parque Nacional Iguazú tras los reclamos formales realizados por la concesionaria Iguazú Argentina S.A., que venía advirtiendo sobre presuntas irregularidades en el funcionamiento del sistema SETECA, la plataforma oficial utilizada para la comercialización de entradas en el Área Cataratas.
Un sistema obsoleto y sin validaciones mínimas
El SETECA, impuesto por la Administración de Parques Nacionales como único canal de venta y control de accesos, presentó deficiencias estructurales que hoy quedan expuestas. Entre las principales irregularidades detectadas se destacan la falta de validación de identidad, la inexistencia de controles antifraude y graves brechas en la trazabilidad de las operaciones.
De acuerdo con la información relevada, el sistema permitía la compra de entradas correspondientes a categorías exentas —como jubilados o residentes locales— sin verificar la identidad del beneficiario ni la correspondencia del Documento Nacional de Identidad con la persona que finalmente utilizaba el ticket. Tampoco existían mecanismos automáticos para detectar patrones anómalos de compra, el uso de correos electrónicos genéricos o datos de identidad evidentemente falsos.
Estas falencias, que están lejos de los estándares actuales del comercio electrónico y del turismo internacional, dificultaban además el seguimiento posterior de las operaciones y la identificación de los actores detrás de compras masivas irregulares.
Auditoría interna y despidos
Las maniobras salieron a la luz a partir de controles internos y una auditoría iniciada y conducida por la propia concesionaria. Según informó Iguazú Argentina S.A., al detectarse un patrón de uso indebido del sistema por parte de personal interno en connivencia con terceros, la empresa actuó de manera inmediata.
Como parte de ese accionar, se aplicaron las medidas disciplinarias correspondientes, que incluyeron la desvinculación de los empleados involucrados en las prácticas fraudulentas. Desde la compañía subrayaron que estas decisiones se tomaron dentro del ámbito de responsabilidad que les compete, frente a un sistema que no está bajo su control ni administración.
Una modernización tecnológica impostergable
La situación volvió a poner en evidencia la necesidad urgente de modernizar la gestión de accesos a uno de los destinos turísticos más importantes del país. Desde la concesionaria remarcaron que un sitio de jerarquía internacional como Cataratas del Iguazú no puede sostenerse sobre una plataforma que no garantiza la integridad de las operaciones ni la transparencia en la recaudación.
En ese sentido, señalaron que existen soluciones tecnológicas ampliamente disponibles en el mercado —como validación de identidad en tiempo real, códigos QR dinámicos y herramientas de inteligencia artificial para detección de anomalías— que ya fueron oportunamente propuestas a la Administración de Parques Nacionales y que hubieran permitido prevenir este tipo de maniobras.
La responsabilidad de implementar un nuevo sistema, aclararon, recae contractualmente en el organismo nacional.
Un problema advertido y no resuelto
El caso no es nuevo. Las fragilidades del SETECA habían sido advertidas desde distintos sectores, pero las actualizaciones se demoraron y las licitaciones para su modernización no prosperaron durante años. Recién en el ejercicio 2025, la Administración de Parques Nacionales avanzó con una licitación formal para la provisión de tickets soporte del sistema, sin que ello implicara una solución integral de fondo.
Investigaciones periodísticas previas ya habían señalado que el sistema permitía la carga de datos falsos —correos inexistentes, DNI genéricos o teléfonos inválidos— y la emisión de entradas exentas a valor cero sin controles posteriores, una situación que derivó en estafas a turistas y en un perjuicio económico tanto para el Estado como para la concesionaria, según consignó La Voz de Cataratas.
Responsabilidades y conclusión
Desde Iguazú Argentina S.A. insistieron en que la problemática no se origina en la gestión de la concesionaria, sino en la imposición de un sistema de venta de entradas obsoleto y vulnerable por parte de la Administración de Parques Nacionales. La empresa no solo habría sido perjudicada por estas maniobras, sino que fue la que detectó el fraude, lo denunció y actuó con las herramientas a su alcance.
La solución definitiva, concluyen, no pasa por medidas reactivas sino por una modernización tecnológica integral del sistema de accesos a los parques nacionales, una deuda pendiente del organismo nacional en un destino que recibe millones de visitantes al año y que se promociona como uno de los íconos naturales del mundo.
