Realizaron una jornada técnica para fortalecer la sanidad del banano en Misiones
El Ministerio del Agro acompañó el desarrollo del Taller de vigilancia fitosanitaria en banano, una instancia técnica que reunió a especialistas vinculados a la sanidad vegetal y la producción frutícola, con el objetivo de anticipar riesgos y proteger una cadena en crecimiento.
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El Taller regional de vigilancia fitosanitaria en banano fue organizado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y se llevó a cabo en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Cerro Azul, departamento Leandro N. Alem. La actividad reunió a equipos técnicos, especialistas y representantes de Corrientes, Chaco, Formosa, Salta, Jujuy y Misiones; permitiendo trabajar de manera conjunta sobre herramientas de monitoreo, detección temprana y respuesta ante plagas que afectan al cultivo, en un contexto donde la sanidad vegetal se vuelve determinante para sostener el crecimiento de la producción. Al mismo tiempo, la convocatoria reflejó el interés creciente de otras regiones en el desarrollo del banano, tomando como referencia la experiencia misionera.
Durante las jornadas se abordaron temas vinculados a la situación productiva y sanitaria del cultivo en el país, junto con metodologías de monitoreo, registro de datos y reconocimiento de plagas de alto impacto como Raoiella indica y el Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (FOC R4T). Estas instancias incluyeron tanto contenidos teóricos como prácticas a campo, donde los equipos realizaron ejercicios de toma de muestras y simulaciones de aplicación de planes de contingencia. Este enfoque permitió tanto actualizar conocimientos como fortalecer capacidades operativas ante eventuales escenarios sanitarios complejos.
Facundo López Sartori, ministro del Agro y la Producción, señaló que “consolidamos un trabajo que en Misiones ya viene dando resultados concretos. Hoy el banano forma parte de una estrategia de diversificación productiva que no solo crece en la provincia, sino que empieza a ser observado y demandado por otras regiones del país”. En esa línea, remarcó que el fortalecimiento técnico es una condición necesaria para sostener ese proceso en el tiempo, garantizando estándares sanitarios adecuados.
En ese sentido, la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, destacó que la vigilancia fitosanitaria “es clave en una cadena que está en expansión, porque permite anticipar riesgos y ordenar el crecimiento con criterios técnicos”. Además, subrayó que estos espacios de formación permiten unificar criterios entre provincias y mejorar la capacidad de respuesta, en un escenario donde la circulación de material vegetal y el aumento de la producción requieren mayor control y seguimiento.
En el marco del taller, la ingeniera Paula Sánchez presentó las líneas de trabajo del Programa Provincial de Cuencas Productoras de Frutas Tropicales de la cartera agraria, con énfasis en las acciones desarrolladas en el cultivo de banano y su articulación con herramientas de planificación sanitaria como el PESF. Estas políticas públicas acompañan el crecimiento del sector con asistencia técnica y planificación territorial, consolidando un esquema productivo que integra innovación, sanidad y escala.
Desde Biofábrica Misiones, la ingeniera Daniela Kubiak expuso sobre la evolución del cultivo de banano a partir del desarrollo de plantines mediante biotecnología vegetal, destacando el crecimiento sostenido de la demanda y la capacidad de respuesta alcanzada. En ese marco, el presidente de la entidad, Federico Miravet, afirmó que “la experiencia de Misiones con el banano muestra que es posible construir una alternativa productiva con base tecnológica y proyección concreta. Hoy estamos recibiendo pedidos de otras provincias, lo que marca un cambio de escala y posiciona a la provincia como proveedora de material vegetal y conocimiento”.

La jornada incluyó también la participación de disertantes de organismos técnicos y del ámbito científico-productivo, quienes compartieron experiencias de manejo a nivel nacional e internacional. Este intercambio permitió poner en diálogo distintas realidades productivas y fortalecer una red de trabajo que resulta clave para sostener la sanidad del cultivo y acompañar su expansión en el país.
