La inversión pública nacional en Misiones tocó un piso
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El viernes el presidente Alberto Fernández visitó Misiones inaugurando una importante obra vinculada a la educación universitaria y con anuncios en esa línea. La inauguración es fundamental para el desarrollo científico y académico de la provincia y sin dudas merece el reconocimiento de esa importancia, pero también permite poner la lupa en la inversión pública del Estado Nacional en Misiones en términos generales.
Varios días atrás hablamos de la asistencia nacional a la provincia, enfocándonos en el envío de fondos extra coparticipables. La conclusión fue clara: el año que terminó fue uno de los de menores asistencias del Estado nacional a la provincia, tal lo detallamos en esta nota de Economis.
Pero además de esos envíos, existe otro tipo de presencia nacional en los diferentes distritos del país, que se categoriza como inversión pública: esto es, la suma de los recursos destinados por el Tesoro Nacional a proyectos de inversión que generen valor (ya sea obra pública, equipamiento, etc) en la provincia, y que se desagreguen a la inversión real directa (el gasto que realiza de manera directa el Estado nacional en proyectos de esa índole) y en transferencias de capital (fondos enviados por la Nación a la administración provincial para financiar proyectos de inversión).
En 2022, la inversión pública nacional en Misiones tocó su menor valor de los últimos cuatro años, siendo incluso menor a 2019, último año de la presidencia de Mauricio Macri y momento en el cual la inversión en las provincias ya había disminuido significativamente. Vamos al detalle de los números.
En 2022 la inversión pública del Estado nacional en Misiones totalizó $12.765 millones. En moneda constante, registró un descenso del 20,7% contra 2021 (equivalente a -$4.300 millones a pesos de diciembre de 2022). Ese monto representó apenas el 19% de la inversión ejecutada en el NEA y el 2,0% de la ejecutada en las 24 jurisdicciones subnacionales del país.
Si bien la caída real misionera fue menor a la que se observa en los casos de Chaco y Formosa (-26,7% y -27,1%, respectivamente), la diferencia de volumen es significativa: al Chaco se destinaron $ 23.703,3 millones por este concepto (casi el doble que a Misiones) y a Formosa unos 17.546 millones. No caben dudas que detrás de la distribución, otra vez, está la cercanía política.
Si ajustamos la inversión pública ejecutada en las provincias por su población, Misiones cerró el 2022 con el séptimo valor más bajo del país, el segundo menor del Norte Grande y el más bajo del NEA.
Pero no solo contra el 2021 muestra caídas: analizando los valores nuevamente en moneda constante, el 2022 terminó -2,9% debajo de 2020 (-$ 681 millones a pesos de diciembre 2022), siendo ese un año en el que la inversión pública comenzó a moverse recién a partir de septiembre producto de la emergencia sanitaria del primer tramo del año por el Covid. Pero además, y más grave aún, el 2022 quedó -5,3% debajo del 2019 (-$ 925 millones a pesos de dic-22), un año de enormes recortes en inversión y el que fue, quizás, uno de los más duros de la última década en materia fiscal producto del descalabro de la política económica macrista.
En este escenario, los anuncios a futuro que se realizan desde el Estado nacional son más un intento de ganar tiempo que un hecho que antecede a una acción concreta y configuran para el caso misionero en particular un nuevo perjuicio a la provincia que se suma a una lista ya muy amplia. En este contexto, es fundamental resaltar el aporte de los recursos propios para sostener la inversión pública de la provincia en volúmenes significativos.
En Misiones, el gasto de capital (excluyendo la inversión financiera) del 2022 estuvo explicado en un 79% por fondos provinciales y sólo un 21% de fondos nacionales. Es decir, casi 8 de cada 10 pesos de inversión pública lo hizo la administración provincial.
Niveles similares se observan en años previos: en 2021 el 75% de la inversión pública fue con recursos provinciales; en 2020, el 78%.
