ENTREVISTAS, POLITICA, Ultimas Noticias

Ley Micaela: capacitaron a más de cinco mil agentes públicos misioneros

Ley Micaela: capacitaron a más de cinco mil agentes públicos misioneros
Compartí este articulo en:

La violencia de género es una problemática que no permite tomarse un descanso. Pasan los años y la situación está lejos de mejorar. En lo que va de 2021 una mujer es asesinada cada 29 horas, un número aterrador que obliga a redoblar cada esfuerzo. En 2020 en Misiones hubo seis femicidios. Enfrentar el problema debe ser responsabilidad de toda la sociedad con el Estado al frente. 

La Ley Micaela es una de las herramientas centrales para comenzar a gestionar con perspectiva de género y que los funcionarios públicos se pongan en lugar de. En Misiones, desde el año pasado un equipo multidisciplinar liderado por varias mujeres funcionarias, se encarga de la capacitación a los empleados públicos. En el año de la pandemia se capacitó a más de cinco mil agentes en forma presencial y virtual. 

“La perspectiva de género, es una mirada transversal histórica, que además es interdisciplinaria, tiene que estar en todo lo que hacemos, porque el problema que tenemos con el patriarcado justamente atraviesa toda nuestra vida. Entonces, qué tiene que ver en la economía la perspectiva de género, tiene que ver todo en la economía, todo. Cuando uno piensa en política económica tiene que pensar en la brecha salarial, cómo se construye esa brecha. Las mujeres en la administración pública, categoría 21 ganamos lo mismo, pero ¿cuántas mujeres son ministras, cuántas son directoras generales, cuántas son secretarias?, explica Natalia Gimenez, jefa de gabinete del ministerio de Trabajo, que conduce Silvana Gimenez, también activa promotora de la reivindicación de los derechos femeninos. 

“Es muy importante cuando la mujer llega a cargos de decisiones. Misiones tiene y en eso sí que hay que reconocerle el trabajo al Frente Renovador, porque las mujeres están dispersas en toda la gestión provincial, directoras generales, subsecretarias, en los municipios. Hay alrededor de 200 mujeres concejalas en la provincia, es en la política es donde más las mujeres están participando. Nosotras tenemos mucho contacto con las mujeres empresarias y ahí…pongamos  no sé, el listado de las 100 empresas más importantes que tiene la Argentina, ¿cuántos CEO’S mujeres hay?: El 1%. Entonces, por qué se construye la brecha, porque las mujeres llegamos con mucha más dificultad a los cargos más altos, o de mayor jerarquía. Como llegamos con más dificultad, así se construye esa brecha de casi 30 por ciento. Porque no llegamos a los cargos de mayor jerarquía, porque muchas veces nuestras carreras se interrumpen, por la maternidad, porque tenemos que cuidar a la familia. Quienes cuidan en Argentina y en el mundo son las mujeres”, detalla Giménez.

La pandemia también reflejó eso, como nosotras cuidamos, no solo a los hijos, sino a los adultos mayores, hacemos las tareas del hogar que son no remuneradas, así se interrumpen nuestras carreras profesionales y por eso no llegamos a los puestos jerárquicos. Ahí está la brecha, además del techo de cristal, porque dejamos de funcionar, hay algo que nos tira para abajo. Esta es la perspectiva, poder entender que así está configurado el mundo, históricamente, por eso siempre hablamos de cultura. Por eso cuando hacemos la capacitación de la Ley Micaela, hablamos de que la cultura es una construcción. Si vos construiste algo de una manera, lo podés volver a construir de otra. Nosotras planteamos algo de una manera más justa, más igualitaria, ese es uno de los valores centrales que tiene la Ley Micaela, que es la de razonar, es llevar al debate las prácticas cotidianas. Que la cultura se construye en prácticas cotidianas, que nosotros vamos repitiendo, de generación en generación, como están naturalizadas, nosotros las repetimos, vamos repitiendo patrones culturales”, argumenta.

Incluso en las mujeres…

Por supuesto, si no identificamos el micromachismo, no podemos cambiarlo. Yo soy militante feminista y todos los días me descubro micromachismos, que tiene que ver con esto, que es cultural, que lo aprendemos. Pero, eso también es una buena noticia, porque si lo aprendemos, podemos aprender de manera más equitativa. Bueno, todas estas cosas discutimos en la Ley Micaela, por eso, la ley tiene ese potencial de educación, porque es esto de concientización, de sensibilización, yo veo central trabajar en ese sentido, en la sensibilización. Que también es la prevención. Por eso, es interesante pensar en términos de que somos los empleados públicos los que tenemos que hacer esto, es tomarse un ratito, nuestra capacitación dura tres horas. Enmarcada en la pandemia, porque la ley marca que son 6 horas de capacitación, 4 horas presenciales, en tres encuentros sucesivos.

Seguimiento en tiempo real y trazabilidad de las denuncias de violencia de género en Misiones

En Misiones se hicieron 30 capacitaciones en un semestre entre julio y noviembre del año pasado. En total se capacitaron más de cinco mil empleados públicos. 

“Lo que pudimos hacer en ese semestre, ahora lo vamos a ampliar. Ampliamos la capacidad de la plataforma, no queremos hacerlo masivo porque nuestra capacitación tiene la parte de contenidos, después tenemos una evaluación, entonces, queremos tener registro de cada funcionario, o, funcionaria que capacitamos”. 

¿Con qué se encontraron?

Lo que nos llama la atención es el interés. Una de las capacitaciones y las poblaciones que nos llamó muchísimo la atención, fue el Servicio Penitenciario provincial, un nivel de interés en el tema, de diálogo, de ida y vuelta. Nuestra capacitación consta de 6 módulos, 3 módulos, son los que abarcan contenidos mínimos de la Ley, que son marco jurídico, perspectiva de género y violencia; después hicimos una adaptación local, provincial, agregamos un módulo de acceso a la justicia. Después se hace un repaso histórico de la institucionalización de las políticas públicas en la provincia. Por último, los datos de violencia de Misiones que recopiló Silvana Labat, que son de una crudeza… Muchas veces usamos la estrategia de ponerlos al inicio, porque genera un impacto que te mantiene en atención. 

Y los hombres qué dicen…

Están los que están muy callados durante toda la capacitación, hemos tenido los que plantean su desacuerdo en los contenidos, que está bueno escucharlos, siempre en el marco del respeto. En las 30 capacitaciones que tuvimos, nunca tuvimos inconvenientes. Hemos recibido denuncias, hemos contactado con mucha historia de vida, eso es que me parece muy rico de analizar, cómo es que moviliza al funcionario, a la funcionaria pública. Cuando vos empezás a plantear conceptos que son muy teóricos, se dan cuenta que es personal. Es un tema movilizante, de agenda, que no lo ves solo en el Estado, lo ves en la televisión, en las redes sociales. Entonces despierta el interés en el funcionario público. 

Esto es un proceso social y como tal difícil de cuantificar, pero ¿cuándo aspiran a ver resultados?

No creo que lo vaya a ver yo. Lo que sí veo que cambió, que se modificó, que hoy es política pública. Que el Estado se encargue de capacitar a sus empleados públicos, esa es la transformación central de la que estamos siendo parte. Seguramente que la transformación de la cultura, de los patrones culturales, va a llevar décadas. Pero cuando ves que hay un camino, que es la política pública, que es la política de Estado. ahí podremos pensar en que la cultura en algún momento se mueve. Soy muy optimista, porque soy militante, los militantes estamos convencidos que se va a transformar la realidad. Por eso como militante, uno siempre es optimista y está atento. Porque sabemos que los derechos se conquistan y también se pierden. 

Y los funcionarios hombres, cómo se comportan, ¿los ves involucrados?

Sí, porque creo que comprenden que es de agenda pública, saben que el camino es por ahí. Además, tengo la convicción como militante feminista que esto sin los varones, no tiene forma de avanzar, por eso, son aliados estratégicos. Esta es la cuarta ola feminista, ¿por qué fracasaron todas las anteriores? Porque los varones no se pusieron en la pelea, porque los varones no nos acompañaron. A mí me parece fundamental que entendamos esto, como militante feminista, como líderes en la política, tenemos que avanzar con los varones, sino vamos a ir avanzando dos pasos como en el juego de la oca y retrocediendo cuatro. Y eso habla de una falta de inteligencia de las mujeres, de decir, que es sin ustedes.


Compartí este articulo en: