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Los problemas de la macroeconomía populista

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Argentina y América Latina, a lo largo de los años, han tenido muchos gobiernos con ideas económicas populistas, donde las políticas macroeconómicas se centran en la redistribución del ingreso y donde los programas económicos utilizan, en gran medida políticas fiscales y crediticias expansivas (aumento del gasto público) y la sobrevaluación de la moneda para acelerar el crecimiento y distribuir el ingreso.

Ahora bien, ¿hay algún problema en el hecho de que un gobierno quiera redistribuir el ingreso, logrando una sociedad más equitativa en términos económicos? Definitivamente, y supongo que la gran mayoría coincidirá conmigo, NO HAY PROBLEMA. Sin embargo, el problema está, en que la gran mayoría de los casos, existen ciertas restricciones económicas (fiscales o de presupuesto del Estado y también del tipo de cambio) que, luego de un breve periodo de crecimiento, generan presiones en la economía del país que terminan en crisis. Cuando llega la crisis, terminamos con una fuerte caída en los salarios reales, problemas con la balanza de pagos (es decir con el resto del mundo) e inflación galopante. Entonces comienzan las políticas de recortes y estabilización, generalmente con el auxilio del Fondo Monetario Internacional (cabe aclarar que cualquier semejanza con la realidad NO es pura coincidencia). Esta crisis no es gratis, ya que incrementa la pobreza, el desempleo y trae grandes pérdidas sociales.

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Debido a que las crisis asociadas al final del populismo, terminan perjudicando en mayor medida al grupo de ciudadanos que intentaba favorecer, en este artículo, pretendo presentarles algunos de los errores macroeconómicos, que según la teoría, se esconden detrás de las políticas populistas.

  1. Generalmente, las políticas populistas se inician después de una crisis, donde los programas económicos de estabilización han reducido el crecimiento económico y el nivel de vida. Todo esto genera una euforia por una nueva política económica que lleve a un mayor crecimiento, reduciendo el análisis en el tiempo y observando los beneficios sin medir las consecuencias.
  2. Los responsables de la nueva política económica terminan minimizando el problema de las restricciones de la economía. En general, se cree que con la capacidad ociosa que tiene la economía (el poco uso del capital, de los recursos y de los trabajadores) es suficiente para llegar a la expansión económica que se busca. Suponen que las reservas internacionales son suficientes y que la capacidad de racionarlas (cepos) evitarán los riegos externos (déficit en balanza comercial y pérdidas de reservas), a pesar del tipo de cambio sobrevaluado.
    Además creen que no existirán presiones inflacionarias ya que siempre serán capaces de aplicar un “buen” control de precios, redistribuyendo los beneficios empresarios hacia otros sectores.

Entonces, si siempre partimos de las mismas ideas, y no tenemos en cuenta la historia, siempre vamos a obtener los mismos resultados, creando un círculo vicioso:

  1. Al aplicar las fuertes políticas expansivas y de redistribución del ingreso, al principio se obtienen resultados maravillosos: se elevan la producción, el empleo y los salarios reales; se controla la inflación con la regulación de precios (tarifas, combustible, etc.) y no hay escasez, a pesar del crecimiento de la demanda, porque se importa todo lo que se necesita. Pero esta situación idílica dura muy poco y, rápidamente llegan los problemas:
  2. Se crean cuellos de botella en la economía por la fuerte expansión en la demanda de bienes y en parte por la creciente falta de divisas (recuerden que la expansión en la demanda se satisface, en parte, con un incremento de la producción nacional, pero como esto no alcanza se incrementan las importaciones que se pagan en dólares, euros, etc. -divisas internacionales-). Entonces, se hace necesaria las correcciones de precios, la devaluación, el control del tipo de cambio y cerrar importaciones. Esto hace que la inflación comience a subir mientras los salarios se mantienen (es decir que en términos reales los salarios bajen) y también, el déficit del Estado comienza a subir fuertemente a causa de los subsidios.
  3. Hay escasez, se acelera la inflación, la caída de las reservas del país provoca una inevitable fuga de capitales (todos quieren dólares) y nadie quiere la moneda local. La economía se frena, la recaudación del Estado cae y el déficit se acelera. El gobierno intenta estabilizar la economía devaluando, reduciendo los subsidios y efectuando una depreciación real. La situación ya es insostenible…
  4. Vienen los ajustes ortodoxos, generalmente aplicando algún programa de ajuste del FMI.

Concusión:

Adrede no quise hacer alusión a ningún gobierno ni a ningún país, solo una revisión de lo que lo que la diversa bibliografía dice sobre la economía populista, y si podría nombrar una cantidad de gobiernos y países que parecen un calco de lo que acá está escrito. Como síntesis dejo las palabras de Rudy Dornbusch que también revisé para escribir el presente artículo: Cada vez que visito un país me dicen: –“usted no entiende profesor aquí es diferente”…….Y no, nunca lo es.

Creo que no hace falta decir más.


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4 Comentarios

  1. Muy buena nota. Esperemos que algún cambie esta música.

  2. El articulista Knass parece olvidar que él mismo, como muchos, estudió en una Universidad Nacional, pública y gratuita, condiciones que son causa directa de la ideología político – económica Nacional y Popular, que los sectores del establishment ultra conservador en lo político y ultra liberales en lo económico, denigran bajo el concepto pretendidamente negativo del “populismo”.
    Denota su adhesión al neoliberalismo rampante, tan perversamente nefasto para nuestro país y todos en los que se aplicó. Esa adhesión se manifiesta no solo por el “tono” general de artículo, sino también por citar al “hombre de consulta” del muy nefasto exministro Cavallo, el economista germano yanqui Dornbusch, hombre claramente vinculado a los factores transnacionales del poder neoliberal.
    El articulista también debería considerar que TODOS los países económicamente exitosos, aplicaron y aplican medidas que pueden ser consideradas como CAPITALISMO DE ESTADO, o sea actividades económicas privadas en contextos de fuertes intervenciones de los respectivos Estados Nacionales.
    Y casi todos esos países económicamente exitosos, desarrollan activas medidas de protección e inclusión de sus poblaciones, las mismas que los personeros del neoliberalismo, con sus amanuenses de los medios y de los economistas complacientes, tildan en forma negativa como “populismo”.
    Argentina se desarrolló en contextos de gobiernos de orientaciones Nacionales, y cayó en severas crisis y procesos destructivos socio económicos, cada vez que los liberales y los neoliberales asaltaron el poder, sea mediante golpes de Estado, mediante fraudes políticos o mediante engaños masivos.

  3. El articulista El articulista

    Vamos por párrafo
    1 nunca me olvidé de donde estudié, al contrario….agradezco a la universidad pública y al Lic. Alberto Safrán haberme hecho conocer el libro “Macroeconomía” cuyo coautor es Dornbusch y debe ser uno, sinó el mas estudiado manual de la materia, no solo en la Argentina sinó en el mundo.
    2 Se puede estar en todo, en parte, o en nada de acuerdo con Dornbusch, pero me parece que criticarlo por su lugar de nacimiento o por su origen étnico ( que yo ni conocía…capaz perdí mucho tiempo en sus libros y paper y no en su vida personal ) pero estaría bueno ver el argumento. Como no soy xenófobo me excluyo de adherir o rechazar la crítica. Ahora soy neoliberal…bueno..hace unos meses era zurdo y así vamos
    3 El artículo se centra en las políticas de redistribución del ingreso ( cuando están mal hechas según mi ignorante opinión y un poco en la ignorante opinión de un tal Dornbusch que quien carajo lo conoce http://economics.mit.edu/faculty/dornbusch/ ), ahora ya que va a criticar estaría bueno que primero lea primero, así hablamos de lo mismo.
    4 No se a que desarrollo se refiere…. en 1895 según el proyecto Maddison https://www.rug.nl/ggdc/historicaldevelopment/maddison/releases/maddison-project-database-2018 fuimos el país con mayor pbi per cápita del mundo; hoy estamos en el puesto 62 y el tercero en latinoamérica, por supuesto era un mundo eminentemente agrícola y en eso teníamos ventaja, pero si con esa ventaja no nos desarrollamos algo salió mal.
    4 Los insultos y descalificaciones lo dejo para que los trate con su psiquiatra….y como dijo Juan Perez ( que no es Dornbusch ) que podés esperar del BURRO mas que una patada. Buen finde y ¡¡¡viva la patria!!!!

  4. El colega Knass dice responder a mi análisis, por párrafos, pero en verdad mezcla bastante, y evidencia una “creatividad” e imaginación, que si aplicara a escribir novelas, posiblemente sea un éxito.
    Cita a su profesor de Economía, el Lic. Alberto Safrán, una excelente persona, y según muchas referencias, un destacado docente, y al libro base que utilizó, del economista Rudiger Dornbusch. Yo mencioné los orígenes y patria de adopción de ese economista…¿es acaso eso un indicador de racismo o cosa parecida? Absurdo total lo expuesto por el colega, o una expresión “nada fortuita”, o un intento premeditado de embarrar la cancha, por “sentirse tocado” ante mi escrito.
    Por mi parte, podría citar más de un docente de la UNNE y de la UNLa, y a distintos conferencistas, con quienes aprendí, estudié y amé a la Economía, como ciencia. Claro que abrevando en otras fuentes, como el gran Aldo Ferrer (con quien tuve el honor de dialogar dos veces), y los notables patriotas como Jauretche, Scalabrini Ortiz y varios más, pude entender en su cabalidad que la Economía es una ciencia social, por ende no exacta ni demostrable a priori.
    Manifiesta no olvidarse donde estudió, la UNaM (Universidad Nacional de Misiones), pero evidencia no tener en cuenta que su creación es obra y mérito del tercer gobierno peronista (1973-1976), y el peronismo es denigrado con malicia por el establishment apátrida, entre otros muchos conceptos pretendidamente ofensivos, con el mote de “populista”. Y es bueno recordar que ese mote es utilizado a discreción, y en muchas veces sin saber siquiera definirlo, por amplios sectores de ese voluble sector de las clases medias que “se creen” de la alta, claro que eso ya es otra historia.
    Queda en claro que no me referí a la “vida personal” de Dornbusch ni a su origen étnico; pero sí en cambio tengo muy en cuenta su orientación político – económica, para quienes trabajaba u operaba, y que rol cumplió apoyando al muy nefasto exministro Domingo Cavallo, para destrozar a Argentina. Y eso no es “vida personal”, es su acción y vida PÚBLICA. Otro intento de embarrar la cancha, de novel colega Knass, que no parece querer aceptar ni un ápice de opiniones que no le digan “amén” a sus escritos. Seguramente demuestra exceso de susceptibilidad, acorde a su juventud. Ya llegará a entender que todos los que opinamos públicamente, estamos expuestos a recibir opiniones a favor o en contra, las cuales entre gente educada, nunca llegan a la grosería o a la ordinariez.
    Ya que estamos en ese tema de las formas, mi escrito precedente no utiliza ninguna expresión grosera o soez, ni tampoco es en sí mismo “ofensivo”. Solo los muy mediocres se escudan en sentirse “ofendidos” cuando no pueden responder a fundamentadas críticas. Como Knass no es mediocre, no puede sentirse ofendido, solo por haber puesto en evidencia aspectos de endeblez de sus argumentaciones “anti populistas” y muy afines al neoliberalismo que tanto daño nos hizo…
    Ironiza en forma vacua Knass, diciendo que ahora se lo califica de neoliberal, y supuestamente antes de “zurdo”. Su escrito es claramente funcional al neoliberalismo, el cual tiene como uno de sus “caballitos de batalla” el mote de “populismo”, al cual usan a troche y moche. Esa orientación es clara e irrefutable, por lo que el párrafo de su descargo es inconsistente, y entra dentro de su veta de “creatividad novelera”, fuera de contexto en estos temas.
    Evidencia alto grado de ofuscación, en su párrafo en el que expresa sentirse aludidos él y su autor preferido, como “ignorantes”, lo cual nunca dije ni lo pensé.
    Hay gente “muy culta” y nada ignorante, pero que por enfoques muy erróneos o por ser muy colonizados mentales, llegan a análisis y conclusiones muy erróneas. Me permito recomendarle las lecturas de Jauretche y Scalabrini Ortiz, que se lo explicarán con mayor detenimiento. Dudo que los haya leído. Y no necesito apelar a exabruptos, como el que utiliza muy fuera de lugar el articulista aludido.
    Lo que menciona en forma algo confusa o no muy explícita, respecto a “como estuvimos y como estamos”, es el enfoque usual entre los liberales, neoliberales, libertarios y otros agentes del poder oligárquico y antinacional, que omiten los factores de impedimentos de diversos tipos, utilizados por el establishment para impedir que pasemos a formar parte de los países desarrollados, habiendo estado cuatro veces al borde de esa destacable calificación económica, siempre destrozada por gobiernos retardatarios, que desde siempre operaron contra los Intereses Nacionales. Tema extenso, al cual me referí ampliamente en muchos de mis artículos y en varios de mis libros. En el último de ellos (el 21º), de edición digital, hago un análisis de las doctrinas económicas. Obtenible en caoenergia.blogspot.com.ar.
    Y por cierto, me leen bastante. Pasé las 112.000 visitas al mismo, y mis opiniones son reproducidas en varios medios locales, nacionales, y del exterior.
    Menciona Knass pretendidos insultos y descalificaciones, que no son parte de mi escrito que tanto lo ofuscó, por lo que ante la falta de contacto con la realidad, en todo caso quien debería consultar a un psiquiatra sería quien sufre de esos extravíos conceptuales o alucinaciones.
    Y no existen “burros” en esta discusión, hay un economista ortodoxo, o sea neoliberal, y otro heterodoxo, claramente identificado con el Pensamiento Nacional.
    Seguramente cuando madure como profesional, el colega Knass analizará las críticas u opiniones con mayor amplitud de criterio, y sin “sentirse ofendido”.
    Confío que así será.
    Y ya que estamos, vivar a la patria, sin trabajar a su favor, pasa a ser una acción hueca, como las usuales entre los patrioteros de bandera.
    Saludos cordiales.
    Carlos Andrés Ortiz

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