Mercado Pago bajo la lupa: reguladores cuestionan el “prode” del Mundial y advierten posibles riesgos legales
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La fiebre mundialista volvió a instalar una tradición argentina: el clásico “prode” entre amigos, familiares o compañeros de trabajo. Pero esta vez, la masificación tecnológica llevó esa costumbre a otra escala. Con el lanzamiento de “Fixture 2026”, Mercado Pago convirtió los pronósticos deportivos en una experiencia digital que ya movilizó a millones de usuarios y abrió un debate que trasciende al fútbol: ¿se trata de un simple entretenimiento o de una modalidad de apuestas encubierta?
La polémica enfrenta a la fintech de Mercado Libre con la Asociación de Loterías, Quinielas y Casinos Estatales (ALEA), entidad que reúne a los organismos reguladores del juego de las provincias argentinas. El eje de la discusión está puesto en los denominados “torneos de amigos”, una función que permite crear competencias privadas de hasta 50 participantes y que, según los reguladores, podría vulnerar la normativa vigente sobre juegos de azar.
La advertencia de las loterías
ALEA remitió una nota formal a Mercado Libre S.R.L. en la que advirtió que la herramienta presenta características que podrían encuadrarse en el artículo 301 bis del Código Penal, que sanciona con penas de prisión la explotación u organización de juegos de azar sin autorización estatal.
Según la interpretación de los reguladores, aunque Mercado Pago no recaude directamente el dinero, la plataforma facilita una estructura que permite vincular transferencias económicas con el resultado de pronósticos deportivos, una característica propia de las apuestas.
La entidad sostiene que la existencia de un monto económico asociado al desempeño de los participantes transforma la naturaleza promocional del concurso y lo acerca a un esquema de juego por dinero que requiere habilitación específica en cada jurisdicción provincial.
Cómo funciona el sistema
Mercado Pago presenta “Fixture 2026” como una competencia gratuita basada en la predicción de resultados de los partidos del Mundial.
Los usuarios acumulan puntos según la precisión de sus pronósticos y participan por premios oficiales otorgados por la empresa, entre ellos hasta $20 millones diarios en jornadas de competencia y un premio mayor de USD 50.000 para el ganador del ranking general.
La controversia surge con los llamados “torneos de amigos”.
Estos grupos pueden organizarse en dos modalidades:
- Amistoso, sin dinero involucrado.
- Porotos, donde cada participante acuerda un monto de hasta $70.000.
En este último caso, Mercado Pago aclara que no cobra, retiene ni administra esos fondos. El sistema únicamente registra el compromiso de pago y deja que, una vez finalizado el torneo, cada participante decida voluntariamente transferir el dinero al ganador.
La estructura permite que un torneo completo de 50 personas movilice hasta $3,5 millones, aunque el dinero nunca pase por las cuentas de la empresa.
El argumento de Mercado Pago
Desde la compañía sostienen que el concurso no constituye una apuesta.
La defensa se apoya en tres pilares:
- No existe obligación de pago entre participantes.
- Mercado Pago no recauda ni distribuye fondos.
- La competencia incluye trivias y preguntas de conocimiento general, por lo que el resultado no depende exclusivamente del azar.
La empresa remarca además que la plataforma funciona únicamente como una herramienta tecnológica para registrar resultados y administrar rankings.
Fuentes de la fintech reconocieron que el nivel de participación superó ampliamente las expectativas iniciales. Hasta comienzos de junio, más de 2,3 millones de usuarios ya habían cargado más de 60 millones de pronósticos correspondientes a la primera fase del Mundial.
El punto que preocupa a los reguladores
Para ALEA, el problema no se limita a la existencia o no de una comisión directa.
Los organismos provinciales sostienen que Mercado Pago obtiene beneficios indirectos derivados del incremento en el uso de su ecosistema financiero. Entre ellos mencionan el aumento del volumen transaccional, la permanencia de fondos dentro de la plataforma y la fidelización de usuarios.
Bajo esa lógica, consideran que existe un aprovechamiento económico de una actividad vinculada al juego, aun cuando la empresa no participe formalmente en la administración de los premios.
La cuestión de los menores
Otro aspecto sensible del debate es el acceso de adolescentes a la aplicación.
Mercado Pago permite la apertura de cuentas para usuarios de entre 10 y 17 años con autorización parental. Los reguladores advierten que cualquier asociación entre la plataforma y actividades vinculadas al juego podría entrar en contradicción con las políticas de prevención de la ludopatía infantil y adolescente impulsadas tanto por organismos públicos como privados.
La empresa, por su parte, asegura que los menores de edad no participan del concurso “Fixture 2026”.
Un conflicto que recién empieza
La disputa adquiere una dimensión adicional porque Mercado Libre y ALEA mantienen desde 2020 un convenio de cooperación para combatir el juego ilegal online y promover prácticas de juego responsable. El acuerdo contempla mecanismos para bloquear perfiles, publicaciones y actividades vinculadas con apuestas clandestinas en plataformas digitales.
En ese contexto, la discusión sobre el “prode” mundialista adquiere una carga simbólica importante: la misma empresa que colabora con la detección de apuestas ilegales enfrenta ahora cuestionamientos sobre una de sus herramientas más populares.
Por el momento, Mercado Pago modificó algunos aspectos operativos de los “torneos de amigos”, pero evitó pronunciarse públicamente sobre la intimación de ALEA. Del lado de los reguladores, en cambio, consideran que las correcciones realizadas no eliminan los riesgos legales detectados.
Con millones de usuarios participando y el Mundial en pleno desarrollo, el caso promete convertirse en una prueba de fuego para los límites entre entretenimiento digital, competencia promocional y regulación del juego online en Argentina.
