Mil razones para atender a Misiones: llegó la hora de negociar

El Senado de la Nación convirtió en Ley el Presupuesto Nacional 2023 sin demasiadas polémicas, salvo la ausencia de Juntos por el Cambio. Lejos quedó aquella situación de finales de 2021 cuando la oposición dejó sin Presupuesto al gobierno nacional, y el sendero para el año que viene quedó más allanado. 

De este modo, la gran incógnita para Misiones pasa por la aplicación final del Artículo 121, que faculta al gobierno central, a través del ministerio de Economía, a crear áreas aduaneras especiales. Esta misma situación ya se vivió en 2020, cuando finalmente fue vetado el artículo correspondiente. Hoy, la situación es distinta, principalmente por la presunción de que el responsable de un eventual veto mostró siempre su apoyo a esta iniciativa, lo cual no haría caer a la misma. 

Pero la aprobación no alcanza por sí sola. El Presupuesto nacional es una hoja de ruta, un instrumento de política económica que delinea las prioridades de gestión, estima recursos, proyecta erogaciones y sufre constantemente modificaciones basadas, principalmente, en los vaivenes de la coyuntura. De hecho, es frecuente observar que una buena porción de artículos y/o políticas incluidas en el presupuesto, históricamente, no se terminan realizando. Por ende, lo que viene a partir de ahora es igual o aún más complejo que la incorporación del artículo: llegó el momento de negociar su efectiva implementación. 

La postura misionera es clara: el sentido del área aduanera especial es darle competitividad a la provincia ante los desequilibrios propios de su ubicación geográfica (alejada de los grandes centros urbanos nacionales y cercano a polos free tax en los países limítrofes) a partir de la baja de los costos de producción, que brinde incentivos a la inversión, facilidades para la contratación y mejora en la productividad y rentabilidad que impacte de manera positiva en el salario. Como punta de lanza: incrementar exportaciones. Tan simple como complejo.

¿Qué tiene Misiones como virtudes para negociar? Prácticamente, todo. No solo los argumentos y la evidencia empírica, también el comportamiento y el reconocimiento de la histórica postergación que la Argentina hizo hacia la provincia. 

Por razones varias y en distintos momentos de la historia, muchas provincias del país han gozado de regímenes especiales, tendientes en la mayoría de ella a ajustar desequilibrios y a fomentar alguna potencialidad interna que brinde además beneficio al conjunto de la nación, pero principalmente al territorio en particular donde se aplica el régimen correspondiente. 

Desequilibrios Misiones tiene muchos: en materia económica, es la provincia que menos recursos nacionales (automáticos y no automáticos) recibe en el NEA, pero es al mismo tiempo la provincia de la región que más aporta al Tesoro nacional en recaudación de tributos nacionales; es la provincia del NEA con la mayor caída anual en la asignación de subsidios al transporte público; es la provincia con menor impacto en la región de recursos nacionales en la inversión real directa; y es el distrito con menor asignación de fondos para programas de salud en toda la región, entre otras cosas. 

Todo esto genera que Misiones sea la provincia que más recursos propios destina a la ejecución de políticas vinculadas a la asistencia social, la salud y la inversión pública, apoyado en un esquema tributario tan criticado como exitoso: Misiones recauda más que Chaco, Corrientes y Formosa juntas, aún teniendo esquemas de exenciones y/o reducciones de ingresos brutos en determinados segmentos. 

Con ese esquema de inversión en políticas de desarrollo, Misiones logró ser la provincia que más cerca está de romper su techo histórico en cantidad de empleo privado formal; consiguió que Posadas sea el aglomerado urbano con mayor tasa de actividad y ocupación no de NEA, no de Norte Grande, sino de todo el interior del país; sostuvo una nivel de consumo muy superior al resto de las provincias desde el 2020, tanto en bienes de la canasta básica como en bienes durables; rompió sus propios récords históricos de consumo de cemento y de venta de combustible, e incluso, se posicionó de manera casi indiscutida como la provincia verde y sustentable por excelencia en todo el país, reconocida así incluso por sectores que nada que tienen que ver con la evaluación de política. Más allá de la frivolidad o no del dato, en función de quien lo analice, la reciente participación de Herrera Ahuad en la gala de la revista Gente confirma sin lugar a dudas el protagonismo misionero. 

Si bien el misionerismo, característica fundamental de la gestión de la Renovación, está marcado desde los inicios mismos de este proceso político es ahora donde quizás está más visible: no sólo en términos comunicacionales e identitarios, sino también políticos y económicos. Hace un año atrás, en todo el país se preguntaban por el fenómeno Misiones, principalmente las publicaciones dedicadas especialmente al análisis de política económica local. Lo que fue ayer un interrogante hoy ya es un hecho, y desde un punto de vista multidisciplinario y multidimensional, la provincia es hoy la de mejor desempeño en todo el país para el período 2020-2022.

Todo esto también (debería) pesar en las negociaciones misioneras. El aporte misionero a la recuperación nacional tras la golpiza que dio la pandemia es innegable pero no es del todo dimensionado, principalmente por la primacía de una mirada antropocentrista de la política nacional, enfocada en el Gran Buenos Aires. Hasta el propio presidente de la Nación confirmó esa mirada sesgada y desenfocada, cuando culpó a las provincias del norte por la escasez del gasoil meses atrás. “El más federal de los porteños” según se autodesignó una vez, es a su vez la persona que menos reconoció el aporte misionero.

0 Comments

Leave a Comment

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password

WP Radio
WP Radio
OFFLINE LIVE