Misiones forma especialistas para medir emisiones: lanzan la tercera cohorte del Diplomado en Huella de Carbono
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En la economía global ya no alcanza con producir. Cada vez más mercados exigen demostrar cómo se produce, cuánto carbono se emite y qué acciones se implementan para reducir el impacto ambiental.
En ese contexto, Misiones apuesta a formar recursos humanos especializados en una disciplina que gana relevancia en el sector público y privado: la medición de la huella de carbono.
El Ministerio de Cambio Climático, en conjunto con el Instituto Misionero de Estudios Superiores (IMES), lanzó la tercera edición del Diplomado de Posgrado en Análisis de Huella de Carbono, una propuesta académica destinada a profesionales y técnicos vinculados a la gestión ambiental, la ingeniería, las ciencias biológicas y otras disciplinas afines.
La iniciativa surge de una necesidad concreta. Antes de reducir emisiones, es necesario saber cuánto se emite y cuáles son las fuentes responsables.
“Para poder reducir las emisiones, lo primero que tenemos que hacer es un diagnóstico de cuánto estamos emitiendo”, explica Eduardo Saldivia, director de Planificación y Ejecución Territorial del Ministerio de Cambio Climático y coordinador académico de la propuesta.
“Así como un médico necesita estudios de laboratorio para hacer un diagnóstico, nosotros necesitamos datos técnicos y números concretos para saber de dónde provienen las emisiones y cómo empezar a reducirlas”, señala.
Medir para poder actuar
La huella de carbono representa la cantidad de gases de efecto invernadero generados por una actividad, una organización o un producto.
Puede originarse en el consumo energético, el transporte, los procesos industriales o la logística.
Conocer esos datos permite diseñar estrategias de mitigación más eficientes. Saldivia utiliza el ejemplo de una empresa de transporte para explicar el concepto.
“Una empresa logística puede medir la huella generada por el combustible que consumen sus camiones. A partir de ahí puede optimizar recorridos, mejorar la distribución o incluso planificar una transición futura hacia tecnologías más limpias”, explica.
El objetivo final es generar capacidades técnicas que acompañen a organizaciones públicas y privadas en ese proceso.
“Necesitamos profesionales idóneos que puedan ayudar a cualquier organización a medir su huella de carbono y desarrollar planes de mitigación basados en evidencia”, resume.
El diplomado tiene una duración de tres meses y se desarrolla bajo modalidad virtual, con un encuentro presencial y un trabajo final aplicado a casos reales.
Está orientado a graduados universitarios de áreas vinculadas al ambiente, la ingeniería, la biología y las ciencias aplicadas, así como a técnicos superiores relacionados con la gestión ambiental y el análisis de datos.
La estructura académica contempla dos meses de formación teórica dividida en módulos específicos y un tercer mes dedicado al desarrollo de un trabajo integrador.
La particularidad del programa es que los estudiantes trabajan sobre organizaciones reales.
“El último mes está destinado a medir la huella de carbono de una empresa concreta. Los alumnos realizan una experiencia práctica que les permite aplicar todas las herramientas adquiridas durante la cursada”, explica Saldivia.
Para quienes residen lejos de Posadas o no pueden asistir presencialmente, la organización prevé mecanismos de participación remota mediante documentación técnica y seguimiento virtual.
Experiencias anteriores
La propuesta ya cuenta con antecedentes exitosos. Durante la primera edición, los estudiantes trabajaron con Intacto Weltyng, una empresa radicada en el Parque Industrial de Posadas dedicada al reciclado de aceites vegetales y minerales usados.
En la segunda cohorte, el trabajo práctico se enfocó en el sector turístico. Los participantes realizaron la medición de emisiones del Hotel Batista, incorporando herramientas de gestión ambiental aplicadas a la actividad hotelera.
Para esta tercera edición, el equipo académico evalúa nuevas organizaciones donde desarrollar el trabajo final, aunque la agenda todavía se encuentra en definición.
La creación de especialistas en huella de carbono responde a una tendencia global que también comienza a consolidarse en Argentina. Cada vez más empresas incorporan reportes de sostenibilidad, mediciones ambientales y estrategias de descarbonización.
La exigencia no proviene únicamente de regulaciones públicas. También surge de clientes, cadenas de valor internacionales, organismos financieros e inversores que demandan indicadores ambientales verificables.
Misiones, además, cuenta con una ventaja diferencial. La provincia fue pionera en la creación de un Ministerio de Cambio Climático y desarrolla políticas vinculadas a mercados de carbono, conservación de bosques y transición hacia una economía baja en emisiones.
Dentro de ese marco estratégico, la formación de especialistas aparece como una pieza clave para fortalecer capacidades locales.
Uno de los aspectos destacados del diplomado es la conformación de su cuerpo académico. Según Saldivia, la propuesta reúne profesionales con experiencia específica en metodologías de cálculo de emisiones, inventarios de gases de efecto invernadero y gestión climática.
“Tenemos un equipo docente integrado por especialistas que participaron en el diseño del programa y que acompañan a los alumnos durante todo el proceso formativo y el trabajo final”, afirma.
Las inscripciones ya se encuentran abiertas a través del sitio web del IMES. La expectativa es consolidar una nueva camada de profesionales capaces de responder a una demanda que crece al ritmo de los compromisos climáticos internacionales y las transformaciones productivas.
Porque en la economía del siglo XXI, medir el carbono ya no es una cuestión exclusivamente ambiental. Es también una herramienta de competitividad.
