Misiones perdió el superávit fiscal en 2025, pero quedó mejor posicionada que Corrientes y Chaco
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El año 2025 marcó un cambio de ciclo para las finanzas públicas de Misiones. Después de dos ejercicios consecutivos con resultados positivos o en equilibrio, la provincia cerró con déficit primario y financiero, en línea con un deterioro generalizado de las cuentas provinciales argentinas.
La situación no fue exclusiva de Misiones. De hecho, el consolidado de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires registró el peor resultado fiscal desde 2019. Mientras los ingresos provinciales crecieron 3,4% real durante el año, los gastos aumentaron 6,6%, provocando que el conjunto de las jurisdicciones terminara con déficit primario del 0,2% y déficit financiero del 2,1% de los ingresos totales.
Según el informe de Politikon Chaco, las provincias pasaron de exhibir un superávit financiero consolidado del 0,9% de los ingresos en 2024 a un déficit del 2,1% en 2025. Medido sobre el Producto Bruto Interno, el resultado financiero alcanzó el -0,33%, el peor desempeño desde 2019.
El giro de Misiones
En ese contexto nacional, Misiones registró ingresos totales por $3,76 billones durante 2025 y gastos por $3,82 billones. La diferencia derivó en un déficit financiero de $51.686 millones y un déficit primario de $47.837 millones.
Expresado como porcentaje de los ingresos, el resultado primario fue de -1,3% y el financiero de -1,4%.
El contraste con los años anteriores es evidente.
En 2023, Misiones había cerrado prácticamente en equilibrio fiscal. Los ingresos sumaron $937.282 millones y los gastos $937.234 millones. El resultado financiero fue positivo en apenas $48 millones, mientras que el resultado primario alcanzó los $4.599 millones, equivalente al 0,5% de los ingresos.
Durante 2024 la provincia mejoró incluso esos números. Los ingresos llegaron a $2,63 billones y los gastos a $2,62 billones. El resultado financiero fue superavitario en $4.467 millones y el primario en $8.913 millones, equivalentes al 0,2% y 0,3% de los ingresos respectivamente.
La foto de 2025 muestra el quiebre de esa tendencia. El gasto creció por encima de los recursos y la provincia pasó del equilibrio a una situación deficitaria.
Aun con resultado negativo, Misiones se ubicó entre las jurisdicciones con menor deterioro relativo.
El déficit financiero misionero de 1,4% de los ingresos fue inferior al promedio nacional de 2,1%. También resultó significativamente menor al registrado por varias provincias.
Entre los casos más críticos aparecieron Tierra del Fuego (-16,3%), Chubut (-8,2%), Santa Cruz (-6,3%), Buenos Aires (-5,9%), Chaco (-5,8%), Mendoza (-5,7%) y Corrientes (-5,2%).
De hecho, Misiones registró el quinto menor déficit financiero del país entre las provincias que cerraron en rojo. Solo Santa Fe (-0,2%), Catamarca (-1,7%), CABA (-1,5%) y el propio consolidado nacional mostraron indicadores similares o mejores.
La comparación regional
Corrientes tuvo ingresos por $3,10 billones y gastos por $3,26 billones. El resultado fue un déficit financiero de $159.821 millones y un déficit primario de $154.561 millones.
En términos relativos, Corrientes cerró con déficit primario de -5,0% y financiero de -5,2%, casi cuatro veces superior al registrado por Misiones.
Además, Corrientes pasó de exhibir superávit financiero de 1% en 2024 a un déficit superior al 5% en apenas un año.
Chaco mostró una situación todavía más delicada. Los ingresos chaqueños alcanzaron $4,17 billones y los gastos $4,42 billones. El déficit financiero llegó a $241.505 millones, el segundo más elevado del NEA detrás de Corrientes en términos relativos.
El resultado financiero representó el -5,8% de los ingresos y el déficit primario alcanzó el -1,3%.
Pese a que Chaco mejoró respecto de 2024, cuando había registrado un déficit financiero del -7,6%, continuó entre las provincias con mayores desequilibrios fiscales del país.
Formosa fue la excepción regional. La provincia registró ingresos por $2,78 billones y gastos por $2,75 billones. Cerró el ejercicio con superávit financiero de $34.308 millones y superávit primario de $36.050 millones.
En porcentaje de ingresos, el resultado financiero fue positivo en 1,2% y el primario en 1,3%, ubicándose entre las nueve jurisdicciones que terminaron 2025 con números positivos.
Además, Formosa fue la segunda provincia del país con mayor crecimiento real de ingresos durante el año, con una expansión del 12,5%, sólo detrás de Santiago del Estero.
Una provincia con recursos propios relativamente altos
Otro dato relevante surge de la estructura de financiamiento. Misiones mostró ingresos propios equivalentes al 44,2% de sus recursos totales. Ese indicador la ubicó por encima de Corrientes (28,6%), Chaco (26,6%) y Formosa (25,1%).
Es decir, la economía misionera conserva una capacidad de generación de recursos propios considerablemente superior a la del resto del NEA.
La diferencia también aparece en la composición del gasto. El gasto en personal representó el 37% de las erogaciones totales de Misiones, uno de los porcentajes más bajos del país. Corrientes destinó 45,4%; Chaco 47,1%; y Formosa 40,2%.
El informe también muestra que Misiones destinó 5,7% de su gasto total a inversión de capital durante 2025. La cifra quedó por debajo del promedio nacional de 9,5% y lejos de provincias como Santiago del Estero (28,8%), CABA (19%) o Formosa (13,9%).
Sin embargo, Misiones mantuvo una carga financiera extremadamente baja: los intereses de la deuda representaron apenas el 0,1% del gasto total, uno de los niveles más reducidos del país.
