Norma Miño propone incluir la mirada social al concejo posadeño 

Impulsa políticas públicas inclusivas para trabajarlas también desde el Concejo Deliberante de Posadas. Encabeza el sublema renovador Afirmación Ciudadana, acompañada por Eduardo González Raimondi. También buscan modernizar la capital misionera.
Norma Mino y Eduardo González Raimondi encabezan el sublema renovador Afirmación Ciudadana, que busca llegar al Concejo Deliberante de Posadas con dos ejes fuertes de acción: la inclusión en las políticas municipales de la mirada social, centrada también con fuerza en los más vulnerables, como los niños, jóvenes y discapacitados y además, con la intención de insertar a la ciudad entre las capitales más vanguardistas del país.
Norma Miño es trabajadora social, con cerca de tres décadas de militancia social más que militancia política, según se define. El comerciante Eduardo González Raimondi entiende que Posadas necesita modernizarse para estar inserta entre las capitales más importantes del país: “la ciudad creció muchísimo en infraestructura en los últimos años pero hace recién cuatro o cinco años que empezó a percibirse como ciudad. Tenemos que acompañar ese proceso, modernizando Posadas no solo con obras sino con las costumbres, unificando criterios, para que no tengamos dos o tres Posadas dentro de la misma ciudad”, propone.
“Nos hace falta una mirada social”
“Quiero llevar al Concejo Deliberante una mirada más social, que nos hace falta. Hay que pensar más en los niños, en la primera infancia; en los adolescentes, los jóvenes, que son sectores que no están incorporadas  en el Concejo Deliberante, como tampoco las personas con discapacidad, las mujeres o los de la diversidad sexual, que están reconocidos pero no están involucrados al momento de la participación”, dice Miño.
Está convencida que se pueden abordar esos temas y la propia inclusión desde el Concejo Deliberante a partir de la participación y de intercambios donde se consideren sus prioridades e inquietudes, “indicando ellos mismo la manera de generar espacios no solo de participación sino también de protagonismo”.
Norma Miño admite que es la primera vez que hace política partidaria pero que siempre hizo política social: “llevo 25 años en Salud Pública y 30 en el área de educación, trabajando en el Centro de Rehabilitación del Ciego; siempre fui una militante de derecho y trabajo por la justicia social, la igualdad. Este año me comprometí políticamente porque considero que está en riesgo el proyecto político misionerista. Me mueve y me motiva esta inserción para la defensa de este proyecto, desde adentro del espacio de la Renovación. Me parece importante defender lo que se logró; esta es una provincia de vanguardia en el marco legislativo y quiero que lo legislado llegue a la práctica”.
En las recorridas por los barrios de Posadas surge un pedido recurrente, fáci de solucionar, dice Miño: “necesitan espacios de contención para los niños. Eso me llamó la atención porque no es costoso y se puede organizar con la misma comunidad. Son espacios de expresión, para actividades recreativas, lúdicas, deportivas. Para acompañar a niños y adolescentes con habilidades a potenciarlas, lo que permite su desarrollo persona y el desarrollo comunitario, que incidirá a su vez en el desarrollo barrial”.
Entiende, que potenciar esos lugares ayudará a la contención de niños y a disminuir muchos problemas sociales “como los embarazos adolescentes, las adicciones o accidentes por causas externas”, reflexiona.
“Hay que emparejar esta ciudad despareja”
Eduardo González Raimondi apuesta, por su lado, a la modernización social de la capital misionera. “Soy un emprendedor de toda la vida y por mis trabajos viajé mucho por el país. Cuando llegué a esta ciudad, Posadas no era lo que es hoy, cuando el asfalto apenas llegaba a la avenida San Martín y Blas Parera, Viajé mucho y al hacerlo, indefectiblemente se compara. Lo que se logró acá en los últimos 20 años fue muchísimo pero no hace más que cuatro o cinco años que la ciudad comenzó a despertar”.
Habla, en ese sentido, de la necesidad de acompañar al comerciante y también al vecino. “Las asimetrías comerciales no se van a corregir desde el Concejo Deliberante pero debemos propiciar una ciudad con ofertas (de costumbres) para todos, porque la demanda así lo indica, Hay un descontrol desde lo urbano, que no se podrán solucionar en dos días sino trabajarlas a mediano plazo”, como los horarios comerciales o la circulación de vehículos dentro del centro, indicó.
“Posadas es una ciudad muy despareja y debemos tratar de emparejarla. Hay barrios gigantes como Itaembé Miní que ya es una ciudad en sí misma y ahora se sumará Itaembé Guazú, pero resulta que la zona no tiene ómnibus por la noche”, dice a modo de ejemplo.
“Las asimetrías están atadas a decisiones del Gobierno nacional pero podemos modernizar la ciudad: que el vecino sepa que dentro del reclamo tiene obligaciones, como pagar un estacionamiento o no entrar con el auto al centro si no es necesario. Pequeñas cosas que si no se cambian corremos el riesgo de quedarnos con dos o tres Posadas dentro de una misma ciudad. Se tienen que integrar los barrios al macrocentro posadeño”.
Además, sostuvo, el concejo Deliberante de Posadas “es un gran equipo y debe trabajar en equipo, por la ciudad. Yo sé trabajar en equipo, por eso decidí meterme. También reconozco el espacio que me dieron”, expresó.

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