Otra textil correntina en crisis

Luego de que Alpargatas paralizara las actividades por siete días, y suspendiera a 470 de sus empleados en su planta de Bella Vista, la preocupación e incertidumbre se apodera de los trabajadores textiles de la fábrica Tenimbó SA de Esquina, Corrientes, donde está en riesgo la fuente laboral de más de cien familias por la crisis que afecta al sector no sólo a nivel provincial sino también nacional. Iberá, de Laguna Brava, ya presentó un procedimiento preventivo de crisis. Allí sólo trabajan tres días a la semana y los días que los empleados no asisten al trabajo, pagan un 70% del jornal “para que no se dificulte la situación”.
Por la larga crisis que atraviesa la industria textil, que no puede competir con los precios de los productos importados, al menos tres hilanderías de Corrientes evalúan la posibilidad de cerrar sus puertas o, al menos, reducir sus plantas fabriles.
En la fábrica Tenimbó SA de Esquina, Corrientes, está en riesgo la fuente laboral de más de cien familias por esta crisis que afecta al sector no sólo a nivel provincial sino también nacional.
El secretario general de la Asociación Obrera Textil de Corrientes, Raúl Esquivel, reconoció la situación al portal local ‘Norte’ de Corrientes y señaló: “El primer gran problema es la importación, porque ingresan al país telas con precios muy bajos, un 40 o 50% más barato, varían según la calidad”.
Al mismo tiempo ratificó la problemática de los trabajadores de la planta textil ubicada en Esquina, ya que la creciente inflación afecta directamente al sector, y contó que “en la fábrica Tenimbó desde marzo de este año unas 70 personas ya agotaron sus vacaciones de las que tenían que tomarse en diciembre, porque la planta viene trabajando a media máquina”.
Según consignó la planta “no paralizó la actividad pero se trabaja por sectores porque decayeron las ventas y no hay pedidos. Y ahora en los próximos días se terminan las vacaciones y todo el personal ya estará activo en la planta, y allí se volvería a sentir la crisis por falta de producción, porque mientras algunos estaban de descanso, y al haber poca producción se les asignaba tareas de pintura y otros quehaceres en la planta”, relató.
“En Tenimbó la situación es desesperante. La fábrica tiene una capacidad para producir 90.000 kilos de hilados por mes y sólo se registró una producción de 30.000 en seis meses”, subrayó Esquivel.
El gremialista también reconoció que “desde la semana que viene sería el problema, porque hay transcendidos de que desde la patronal ofrecerían el retiro voluntario a algunos trabajadores con más antigüedad, pero hasta ahora eso no es nada oficial”.
“Nosotros vamos a reunirnos con los propietarios de la planta para analizar la situación la semana que viene”, confió Esquivel. Al mismo tiempo resaltó que estaría en riesgo la fuente laboral de aproximadamente unas cien personas en la fábrica de Esquina.
La estrepitosa suba del dólar en los últimos días generó un cimbronazo económico en el sector textil, lo que produjo cierto malestar en la dirigencia gremial ante la indiferencia del Gobierno nacional a un reclamo que ya lleva más de un año, ya que los textiles vienen pidiendo nuevas políticas económ icas para el sector.
La industria textil no puede competir con los precios de los productos importados. Y no es sólo Tenimbó.
En los últimos días fueron al menos tres las hilanderías de Corrientes que evaluaron la posibilidad de cerrar sus puertas o, al menos, reducir sus plantas fabriles.
Luego de que Alpargatas paralizara en su planta de Bella Vista las actividades por siete días, y suspendiera a 470 de sus empleados, ocurre ahora lo de Tenimbó. Pero la situación se replica en la ciudad de Goya, donde la industria textil, uno de los bastiones económicos principales de la segunda ciudad de la provincia, se encuentra en riesgo de avanzar con políticas de ajuste y reducción de la capacidad.
Tenimbó es una empresa de Esquina, e Iberá, de Laguna Brava. Esta última presentó un procedimiento preventivo de crisis para evitar afectar directamente a los trabajadores.
Según ‘El Litoral’, Dionisio Cañete, gerente de Textil Iberá, mencionó la crítica situación por la que atraviesa la empresa por baja del consumo y las importaciones.
Desde hace unos días se declaró el procedimiento preventivo de crisis que durará al menos 3 meses. Indican que se encuentran produciendo 35 toneladas de las 200 que tienen como capacidad. “El problema comenzó a darse a partir del 2011 y se profundizó en los últimos años. No nos cerraban los números y seguían bajando las ventas”, explicó Cañete.
Son unas 100 familias las que dependen de la fábrica y la salida más adecuada a la situación se dio a través del procedimiento preventivo de crisis. Sólo trabajan tres días a la semana y los días que los empleados no asisten al trabajo, pagan un 70 por ciento del jornal “para que no se dificulte la situación”.
“El procedimiento lo firmamos por tres meses, esperemos que se revierta en poco tiempo, el mercado no levanta y ya estamos evaluando ampliar el procedimiento de crisis hasta el año que viene”, añadió el gerente.

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