Por los vuelos low-cost desde Foz, este año se registró una récord de turistas misioneros en Río de Janeiro

Los vuelos baratos “acercan” los destinos a aquellos que antes, simplemente soñaban con visitar un lugar y lo creían algo alejado del alcance de sus bolsillos.
Este año se registró un boom de turistas misioneros -en especial de la ciudad de Posadas-, que eligieron a Río de Janeiro para pasar sus vacaciones. La Cidade Maravilhosa se convirtió en el gran boom del verano para los misioneros que se animaron como nunca a este y otros destinos más lejanos de las playas brasileñas.
Si bien no hay cifras oficiales de este fenómeno -muy visible en las redes sociales- cuatro operadores turísticos consultados por Economis, coincidieron en que este fue el gran año para los misioneros en Río de Janeiro.
La gran clave de este fenómeno, para los expertos consultados, fueron los pasajes baratos en avión desde Foz de Iguazú, que permiten al posadeño tomar un vuelo -los hay directos y haciendo escalas en San Pablo o Curitiba-viajando 4 horas en auto hacia esa localidad fronteriza e incluso, tomándose un día extra para visitar las Cataratas del Iguazú.
Muchos misioneros sacaron cuentas y optaron por dejar el automóvil en el aeropuerto de Foz, que tiene un costo de 35 reales por día (245 reales a la semana o unos 1.500 pesos).
Los vuelos desde Foz, como son de cabotaje, aterrizan casi todos en Santos Dumont, en pleno centro carioca, aunque también hay vuelos hasta el aeropuerto internacional Tom Jobim (más conocido como Galeao).
“Tuvimos muchas consultas, vendimos muchos paquetes y pasajes, y en un punto me sorprendió la gran demanda que hubo por este destino, en general el misionero se va animando a visitar otros puntos de Brasil ya desde hace un tiempo, pero Río explotó este año”, dijo a Economis, Carlota Stockar.
“La tendencia había comenzado el año pasado, pero este año explotó. Hay que tener en cuenta que el áereo, si se saca con tiempo, puede llegar a tener un costo de hasta 3.000 pesos”, señaló Sandra Lezcano, la encargada de Guaraní Viajes. Los precios varían, por supuesto, pero por 300 o 350 dólares -en promedio- se puede conseguir un pasaje ida y vuelta a Río. Es entre 6.000 y 7.000 pesos.
Desde el aeropuerto Internacional de Foz operan las líneas Gol, Latam (TAM y LAN), Avianca y Azul. Con un poco de suerte y si se elige la ventanilla adecuada, incluso se pueden ver las Cataratas del Iguazú desde el aire, con la vaporosa Gargante del Diablo. Otra postal para el recuerdo.
Low-cost brasileñas
Brasil, como Argentina y el resto de la región, está viviendo también una revolución de las low-cost y las compañías aéreas tradicionales como Gol o Latam están mutando a este modelo donde se cobra solamente por los servicios que se utilizan. Lo cual hace que bajen drásticamente las tarifas base. Avianca es el otro jugador fuerte de la región que se metió de lleno en el mercado brasileño de cabotaje y toda esta competencia redunda en tarifas más bajas.
Así, los pasajes se cobran mucho más baratos y luego cada pasajero puede optar por pagar aparte por llevar equipaje extra o abonar 8 reales ($50) con tarjeta de débito o crédito para disfrutar una gaseosa o 12 reales ($75) por una cerveza en el avión, donde ya no se ofrecen bebidas y snacks de cortesía sino que se cobra, replicando al modelo low-cost.
Hace unos años eran pocos los que averiguaban y se animaban a tomar el vuelo desde Foz y solamente los misioneros más intrépidos se animaban a llegar en automóvil hasta la ciudad carioca o en los colectivos de larga distancia (Crucero del Norte). En general la experiencia del viaje larguísimo no animaba precisamente a otros a imitar la aventura. Ahora pasa todo lo contrario.
Con el vuelo directo desde Foz o aún haciendo una o hasta dos escalas (San Pablo y Curitiba, por ejemplo), el viaje se hace mucho más placentero. Como también, los turistas, consideran parte del viaje todo el trayecto hasta Foz, pasando por las Cataratas del Iguazú.
Crisis económicas, precios bajos
A todo este hay que sumar otro aspecto no menor. “Brasil ha vivido una gran crisis económica en los últimos años, la peor de los últimos 70 años”, dijo a Economis, Diego Coatz, economista de la Unión Industrial Argentina (UIA). Esto significa que de pronto, la ciudad que se había preparado para recibir a millones de turistas por el Mundial (2014) y las Olimpíadas (2016) se vio soportando una dura recesión que llevó a muchos hoteles y albergues de todo tipo a bajar los precios.
“Hay promociones desde 14.000 a 18.000 pesos dependiendo del hotel, si es un 3 o 4 estrellas o si está frente al mar, tener flexibilidad en las fechas también ayuda, por ejemplo, si no tenés inconveniente en viajar de sábado a sábado, se puede armar un buen paquete con hotel frente a Copacabana por 16.000 pesos, con áereo e impuestos incluidos”, dijo Daniel Ramírez, de Manglar Viajes.
También se vendieron promociones con paquetes 2 x 1 en temporada baja, donde se podía llegar a pagar $14.000 pesos por aéreos y hotel para dos, comentó Stockar.
“Hubo muchos misioneros en Rio de Janeiro, en nuestra experiencia que vendemos mucho, pero este año fue bastante mas importante que en años anteriores, si me preguntás a qué se debe, para mi es la conectividad a bajo costo desde Foz de Iguazú, es vital”, señaló Guillermo Brajkovic, gerente de Abrotours.
Según el Instituto de Turismo brasileño, este año unos 3 millones de argentinos visitaron las playas brasileñas, tanto del Sur como Rio de Janeiro o más al norte (Recife, Natal, Maceio o Bahía). Una parte de estos argentinos salieron de la tierra colorada.
Comparar y elegir
Combinado con lo caro que está veranear en cualquier lugar de la Argentina, los misioneros terminaron sacando cuentas y se dieron cuenta que sacarse fotos en el Pan de Azúcar, el Cristo Redentor o Copacabana no iba a ser mucho más caro que viajar a las tradicionales playas de Canasvieiras.
El efecto contagio hizo el resto, porque cada vez que viene un turista contento y habla con sus familiares y amigos sobre los precios y beneficios, todos le empiezan a perder el miedo a una ciudad que antes parecía reservada solo para bolsillos más profundos.
 
Epigrafe: Los vuelos que salen de Foz hacia Rio de Janeiro suelen aterrizar en Santos Dumont, con vistas como estas a la llegada. Las Cataratas del Iguazú también son parte del paseo. Todo esto pesa para que la alternativa Río, a igualdad de costos con las playas del Sur de Brasil, sean cada vez más elegidas por el misionero.

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