Preparémonos para el 2021

Finalmente, se nos va el 2020, y el año que viene se abre camino entre esperanza que genera la vacuna, incertidumbre respecto al panorama social y económico, y expectativas acerca de los nuevos desafíos que tendremos que atravesar.

En relación a esto último, los desafíos que afronta Misiones son variados.

En términos políticos, el 2021 es un año de elecciones de medio término donde a nivel provincial habría poco en juego comparando con lo que se disputa a nivel nacional. El proyecto de la Renovación consolidó su fuerza política durante este año, a partir de haber establecido una estrategia sanitaria acertada y estar durante muchos meses con los menores casos de contagios en el país, pese a estar rodeado geográficamente por zonas que acumulaban más de medio millón de contagios.

Además, el oficialismo local impulso proyectos de gran relevancia en la Legislatura provincial, siendo el principal generador de desarrollo de políticas públicas de desarrollo, combinando producción local con incentivos, tecnología y una fuerte apuesta al I+D que incluye desarrollo de blockchain y criptomonedas; y desde el Ejecutivo se implementaron programas como el Ahora que brindó un fuerte impulso al consumo, y programas de apoyo a municipios con créditos para maquinaria y desarrollo de capital.

Pero quizás el mayor mérito político que tuvo la gestión provincial fue haber sido contundentes con el cierre de frontera desde el inicio mismo de la pandemia, que el tiempo demostró ser lo más viable en materia sanitaria y económica para la provincia.

Pero el desafío 2021 se plantea justamente en donde está el mayor éxito del 2020. Respecto a la situación sanitaria, en Misiones hoy no es la misma que hace meses atrás y lamentablemente la curva de casos se ha elevado, llegando a un récord el día de la navidad con 46 casos confirmado. En términos económicos, muchos empresarios han manifestando su deseo de que la frontera continúe cerrada por lo que genera ese dinero que no sale a Paraguay ni a Brasil.

El gobierno provincial también fue “beneficiario” de esta situación, permitiendo incrementar su recaudación tributaria en más del 100% durante los últimos cuatro meses y un 77% en el consolidado anual.

Pero en algún momento las fronteras deberán abrirse. Se supone esto sucederá una vez que la cuestión sanitaria esté contenida (vacuna de por medio), por lo cual no traería, a priori, ninguna situación problemática respecto al virus. Pero en materia económica, el gobierno debe prepararse para tener que lidiar con una situación que hoy disfruta, pero podría ser un dolor de cabeza en el futuro cercano.

Repasando los principales indicadores fiscales de Misiones en este 2020, notamos que los recursos han tenido incrementos reales en los tributos propios (por lo explicado arriba), y los recursos de origen nacional por coparticipación sigue en caída reales pero en franco proceso de recuperación; a su vez, los recursos no automáticas (discrecionales) del Estado Nacional a la provincia crecieron por encima del 100% (al igual que en la gran mayoría de las provincias) producto de la asistencia en el marco
de la emergencia.

A su vez, el gasto en Misiones no tuvo mayores ajustes, y se otorgaron aumentos salariales que no llega en todos los casos a cubrir la pérdida del poder adquisitivo producto de la inflación (que en el NEA ataca más que el resto del país) pero brindaron cierto respiro al bolsillo, a la par que se destinó recursos a los programas de consumo mencionados previamente.

Si bien Misiones no actualizó sus resultados fiscales (los últimos corresponden al segundo trimestre), se puede proyectar un fin de año con un nuevo superávit primario, producto de los incrementos en los ingresos ya detallados, y un buen resultado financiero a partir del escaso peso de los servicios de deuda que debe abonar Misiones, producto de un claro proceso de desendeudamiento que lleva adelante la provincia en los últimos años.

En este escenario, otro de los principales desafíos que tenía Misiones para el 2021 era lo relativo a las exportaciones: el proyecto de área especial aduanera podía impulsar las ventas al exterior para posicionar a la provincia como la gran exportadora del NEA,

pero su veto hace replantear la estrategia en búsqueda de fortalecer esas ventas, que se estima cierre del año en alrededor de USD 400 millones, algo similar a 2019.

El 2020 cierra, como lo dijimos en la columna anterior, mejor de lo que se podía prever hacia mediados de año, pero ello no significa que el 2021 será más fácil. Por el contrario, habrá secuelas que reparar y habrá escenarios que afrontar con inteligencia en la gestión gubernamental.

Esperamos que el 2021 traiga consigo condiciones beneficiosas de desarrollo para la provincia, reparación de asimetrías históricas, y apoyo irrestricto de autoridades nacionales para hacer eso realidad.

Que tengan un hermoso cierre de año y un aún mejor inicio. Nos vemos el año que viene.

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