Productor atribuyó a la desregulación yerbatera el éxodo laboral de Misiones hacia Brasil
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La profunda crisis que atraviesa la cadena productiva de la yerba mate en Misiones ya tiene consecuencias visibles en la frontera. Miles de trabajadores rurales y familias enteras están migrando hacia Brasil en busca de mejores ingresos, impulsados por la caída de la actividad y la fuerte diferencia salarial entre ambos países.
El productor yerbatero Ygor Sobol hizo mención al informe del diario Folha do Sao Paulo que reveló que más de 40.000 trabajadores argentinos tramitaron documentación brasileña en 2025 para acceder a empleo en el vecino país, una cifra muy superior al promedio histórico de 8.000 trámites anuales.
Según Sobol, el fenómeno responde al deterioro del sector: la actividad yerbatera se redujo cerca de un 90%, lo que dejó sin trabajo a miles de tareferos y trabajadores golondrina que cada año participaban de la cosecha.
La crisis productiva detrás del éxodo
En diálogo con los periodistas Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería, Sobol describió el escenario que se vive en las zonas productoras de Misiones.
“Hace 20 años que no veo algo así. Tuvimos altibajos, pero esto es feo”, señaló. Según explicó, muchos secaderos que hasta hace pocos años trabajaban a pleno hoy permanecen prácticamente paralizados.
“Son una o dos empresas las que están recibiendo hoja verde ahora”, afirmó el productor.
La consecuencia directa es la falta de empleo rural. Muchos trabajadores que tradicionalmente se desplazaban durante la zafra quedaron sin actividad, lo que aceleró el flujo migratorio hacia Brasil.
Uno de los factores determinantes del éxodo es la diferencia salarial.
Sobol explicó que en Brasil los trabajadores de la cosecha pueden ganar entre un millón y 1,2 millones de pesos mensuales, mientras que en Argentina un peón rural percibe alrededor de 385 mil pesos.
“El éxodo está claramente explicado por números. En Misiones no tienen chance”, resumió el periodista Matías Barbería durante la entrevista.
Para Sobol, la decisión de emigrar es comprensible: “Está totalmente justificado”.
La desregulación del INYM, en el centro del debate
Consultado sobre las causas de la crisis, Sobol apuntó a la desregulación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), que históricamente fijaba precios mínimos para la materia prima.
“Las tasas que cobra el Instituto se siguen pagando, pero no así el precio de la hoja verde”, explicó.
Según detalló, los costos de producción superan hoy los 400 o 500 pesos por kilo, mientras que el mercado está pagando entre 120 y 250 pesos.
“En el bolsillo del productor eso termina siendo 40 o 50 pesos por kilo. No alcanza ni para mantener la chacra”, advirtió.
El sistema anterior permitía fijar un precio mínimo mediante laudo de la Secretaría de Agricultura cuando no había acuerdo en el directorio del INYM. Ese mecanismo hoy ya no funciona.
Una cadena productiva en riesgo
La estructura productiva de la yerba mate en Misiones agrava el impacto de la crisis.
La provincia cuenta con entre 12.000 y 15.000 pequeños productores, muchos de ellos minifundistas, lo que diferencia a la actividad de otras regiones con explotaciones de mayor escala.
“Somos muchísimos productores pequeños, no grandes industrias”, explicó Sobol.
Familias que abandonan sus chacras
El impacto social ya se siente en las localidades cercanas al río Uruguay. Según relató el productor, cada vez es más frecuente ver a familias cruzando la frontera.
“Hay familias que se están yendo a vivir a Brasil con todo su grupo familiar”, afirmó.
El traslado muchas veces se realiza a través de las tradicionales balsas que conectan ambas orillas.
En su caso personal, Sobol explicó que la caída de la actividad también impactó directamente en su producción.
“Hace tres años tenía cuatro o cinco trabajadores fijos y alrededor de veinte temporarios. Hoy estoy en cero”, señaló.
La crisis no solo afecta a los productores, sino también a toda la cadena que incluye tareferos, contratistas de cosecha, secaderos, transportistas y molinos.
