Recuperar la soberanía y el pleno manejo de nuestros ríos es prioritario

Venció (y se prorrogó por 90 días) la concesión de la mal llamada Hidrovía, maniobra lesiva a los Intereses Nacionales, perpetrada durante el período de neoliberalismo exacerbado que significó la década del menemato, que simplemente terminó de consumar las “tareas sucias” de destrucción y enajenación económica impuesta a fuerza de bayonetas por el siniestro “proceso”, contexto apenas tibiamente intentado revertir en parte del alfonsinato, y luego avalado durante la anodinamente mediocre presidencia del delarruato.

Queda en claro que durante el último período neoliberal, en los cuatro años del macrismo, las consecuencias socio económicas fueron marcadamente nefastas para nuestro país, y en los temas de soberanía nacional, el accionar fue perversamente entreguista, con el pisoteo de la dignidad nacional como una constante de la cual evidenciaron solazarse los apátridas que lo perpetraron.

No cabe duda alguna, que de haber existido el “segundo tiempo” que añora el “domador de reposeras” puesto a presidente destructor y endeudador serial en 2015 – 2019, el sensible tema de la concesión de la hidrovía (nominación neoliberal que suplantó los nombres autóctonos de nuestros grandes ríos), ni se habría debatido y se hubiera prorrogado automáticamente en manos extranjeras, sean las actuales europeas, u otras, que hubieran “cotizado” mejor.

El caso es que ahora, con el gobierno nacional en manos marcadamente opuestas al apátrida neoliberalismo (pero muy condicionadas por el endeudamiento y otros instrumentos de dependencia, heredados de los cuatro años precedentes), el muy sensible y altamente estratégico tema del manejo nacional de la Cuenca Del Plata, parecería ser tratado con sordina por los medios de comunicación masivos, cuando no dejado totalmente de lado por la parsimonia de algunos sectores claves del poder político.

Al respecto, tal como sucedió en otros temas y áreas altamente sensibles, como las definiciones del Plan Nuclear y el manejo de la Comisión Nacional de Energía Atómica; las decisiones troncales de Yacyretá, la mayor generadora eléctrica de la cual dispone Argentina, en sociedad con Paraguay (definición del cargo de Director Ejecutivo, y la decisión de construir Añá Cuá, entre otros temas); las definiciones ejecutivas de otros importantes proyectos hidroeléctricos; la reforma de la ley de entidades financieras (que data también del menemato); y seguramente otros temas troncales que hacen al desarrollo socio económico y al ejercicio pleno de la soberanía nacional, parecen tomarse con muy poca premura, como si tuviéramos amplios márgenes de tiempo, que en realidad no existen.

En la misma línea de diferimiento de decisiones trascendentales, ahora la muy criticada concesión de la Hidrovía Paraná – Paraguay, se prorrogó por 90 días (que pueden interrumpirse), según se difundió.

La terrible pandemia mundial del Covid 19, parece tapar o dejar como temas no urgentes a casi todo, incluyendo a decisiones trascendentales en las que se juega la recuperación de la soberanía, la dignidad y la economía nacional, como es el caso de la Hidrovía Paraná – Paraguay.

No solo pasaron a estar totalmente en manos privadas y extranjeras, todos los aspectos vinculados a la estratégica Cuenca Del Plata, en los tramos argentinos y compartidos, y hasta se le cambió el nombre por el anodino de “hidrovía”, sino que con un criterio puramente mercantilista, en forma caprichosa, en su versión original, el tramo superior del Río Paraná quedó excluido, desde la confluencia del Río Paraguay hacia el norte, hasta la confluencia del Río Iguazú.

Ex vox populi que los controles del Estado Nacional sobre todas las enormes riquezas que entran y salen de Argentina por su principal vía marítima de acceso, la Cuenca Del Plata, son muy laxos o en algunos casos posiblemente casi inexistentes.

Las operaciones de subfacturaciones e incluso de exportaciones totalmente en negro (no registradas), son mecánica operativa recurrente de ¿casi todas? las grandes exportadoras, como también de grandes pools productores de soja y otros cultivos, lo cual quedó patente ante los numerosos cargamentos en camiones, que como vía alternativa de exportaciones clandestinas, iban destino a Paraguay y Brasil, siendo interceptados en Misiones y Formosa, en su mayor parte.

Con la sutileza que caracteriza a su más que milenaria cultura oriental, en su momento tuvo circulación muy restringida una evaluación hecha por China, según la cual las exportaciones reales canalizadas por la mal llamada Hidrovía, son de magnitudes en toneladas y divisas, muy superiores a las declaradas.

Por otra parte, se difundió que desde la muy corrupta operatoria de Vicentín (muy defendida entre otros por los nulos pensantes milicos proceseros, con las neuronas limadas al ras tras décadas de adoctrinamiento antinacional), se enviaban a Paraguay barcazas de bandera paraguaya, llenas de soja y otros, sin declarar, en operaciones flagrantes de fuga de divisas y evasiones impositivas.

¡Es sin duda una decisión de trascendental importancia geopolítica y económica, volver totalmente a manos estatales argentinas, todo el manejo de la Cuenca Del Plata, solo compartiendo con los países limítrofes los tramos compartidos…y con nadie más!

Para los maliciosos operadores mediáticos, economistas adocenados operadores del neoliberalismo apátrida y otros varios opinólogos al voleo, que ante la total falta de FUNDAMENTOS para descalificar esta necesaria iniciativa de claro perfil Nacional Soberano, no dudan en pretender con muy mala fe y/o mucha ignorancia, tildarlo de “socialista”, o de “comunista”, es muy interesante hacer conocer los muchos claros ejemplos históricos, de países que se engrandecieron, a partir de recuperar y solidificar el manejo nacional de recursos y enclaves de alto valor estratégico. Se pueden citar muchos casos, entre ellos los siguientes.

La unificación e inmediato proceso de fuerte desarrollo, de los antes fragmentados e irrelevantes micro estados germánicos, se concretó en torno a 1870 bajo la férrea conducción del Canciller de Hierro Bismarck, poniendo en práctica las claras ideas expuestas casi tres décadas antes por el patriota Friedrich List. De una economía con trazas feudales, como exportador masivo de carne humana (bajo el formato de mercenarios), trigo y maderas en bruto, que era el pobre rol precedente, ya en 1900 era una de las tres grandes economías del mundo, superando claramente a Gran Bretaña y solo por entonces después de la también nueva potencia industrial que ya era Estados Unidos.

Para eso, entre otras medidas, el Estado germano de Bismarck controlaba todos los resortes principales de su economía, quitando todo el poder a las retrógradas oligarquías sempiternas subordinadas a Gran Bretaña, y en menor medida, a Francia.

Japón pasó de un régimen político – económico de tipo medieval, bajo los manejos y caprichos de los señores feudales (que soportó las humillaciones de imposiciones de aperturas comerciales a cañonazos, por parte de EEUU y las potencias europeas; para ser en pocas décadas una potencia tecnológica e industrial, en base a un fuerte manejo de todos los resortes económicos básicos, por parte del Estado…lo cual sin duda no era ni por asomo un sistema “comunista”.

La Francia de posguerra, bajo el liderazgo de Charles De Gaulle, optó por crear o en algunos casos estatizar varias industrias estratégicas o de gran importancia, y manejar resortes claves de su economía para reconstruir su arrasada economía, evitando que los resortes del poder interno sean manejados por el entonces omnipotente poderío de EEUU.

Francia y la por entonces Alemania Occidental, fueron las bases de creación de la Unión Europea, uno de los grandes bloques de poder mundial actual.
China salió del largo letargo del opio, impuesto por Gran Bretaña y utilizado también por varias potencias imperiales extranjeras, recuperando el manejo pleno de enclaves estratégicos, como los grandes puertos que eran manejados por extranjeros (como Shangai), y luego de surgir como gran potencia económica y militar, recuperó por la sola presión política, los enclaves extranjeros de Hong Kong y Macao; para hoy discutir palmo a palmo la supremacía mundial hasta hace poco en manos excluyentes de EEUU.

Hoy la economía china no es comunista, pudiendo definirse como su propia versión de Capitalismo de Estado, con amplia participación privada, que no excluye el accionar de fuertes empresas estatales, todo supervisado por el poderoso Estado Nacional, que claramente opera en salvaguardia de sus Intereses Nacionales. Y entre muchos otros logros, terminó con las grandes hambrunas que asolaban a su enorme población.

La Rusia de la Era Putin, resurgió como gran potencia mundial y evitó el destino de desguace total planificado por los megas poderes financieros transnacionales, para lo cual la decisión clave fue recuperar el pleno dominio de su riqueza y su infraestructura energética, que bajo los manejos de los oligarcas subordinados al capital anglosajón, pretendían extranjerizar y terminar de privatizar todo ese muy estratégico sector de los hidrocarburos.

Hoy toda Europa y también China, depende en buena medida, del abastecimiento de gas ruso, exportado por medio de gigantescos gasoductos, manejados por el Estado Ruso.

Del planificado desguace total, y de la miseria que asolaba a buena parte de su población, hoy Rusia resurgió como una de las grandes potencias mundiales, con su propia agenda geopolítica y económica, volviendo a dar fuertes impulsos a sus desarrollos tecnológicos y económicos. La exitosa vacuna Sputnik, es solo uno de los múltiples logros tecnológicos que sigue creando, bajo fuertes impulsos estatales, esta resurgida potencia mundial.
¡Y claramente, hoy Rusia no es un Estado comunista, como repitan con vulgar estulticia algunos muy colonizados voceros de los milicos proceseros, y otros maliciosos crónicos y nulos pensantes varios!

Egipto y Panamá, recuperando sus respectivos estratégicos canales, son otros claros ejemplos del accionar estatal en sectores claves de sus economías. Claro que terminar con el dominio extranjero sobre los respectivos canales, de un modo u otro, costó la vida de los patriotas Gamal Abdel Nasser y Omar Torrijos.

¡¡¡Terminar con el régimen de concesiones de la Hidrovía, y manejar toda la Cuenca Del Plata por parte del Estado Nacional, es sin duda una de las claves para volver a engrandecer a Argentina, y apuntalar a las naciones hermanas de la región!!!

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