Revolución aérea: FlyBondi acelera trámites para pelear el mercado low cost en Misiones

Acaba de cerrar una semana intensa que puede cambiar de raíz la actividad turística. Y el ministro de Turismo, José María Arrúa, se prepara para entrar en otra en que las novedades seguirán apareciendo.

Tras el primer vuelo de Andes, que revolucionó el mercado turístico al tocar suelo en las Cataratas del Iguazú, inaugurando la “temporada” de low cost, este lunes llegará Julián Cook, el CEO de FlyBondi, la otra aerolínea de bajo costo que quiere llegar en octubre a Misiones, pero con un agregado: además de Iguazú, quiere aterrizar en Posadas y unir ambas ciudades como escala antes de volar a varias ciudades de Brasil.

“Lo bueno es que todas las aerolíneas que piden rutas, eligen a Misiones, todas a Iguazú, pero también aparece Posadas”, destaca Arrúa a Economis al analizar los cambios que están operando en la actividad turística. Para el ministro, además de la obvia relevancia que tiene que Iguazú con más vuelos, también hay que tener en cuenta el impacto que tendrá en Posadas la llegada de vuelos de bajo costo desde Buenos Aires y desde las mismas Cataratas.

Cook se reunirá con el gobernador Hugo Passalacqua y con los funcionarios encargados de las estadísticas de Turismo. El CEO quiere revisar los números y potencialidades del mercado misionero, pero está más que entusiasmado con volar a Misiones.

Pero FlyBondi no es la única que piensa en la tierra roja. Norwegian, la aerolínea noruega que inició vuelos Buenos Aires-Londres, también comenzó a sondear el destino misionero.  

En paralelo, se espera que el año que viene comience a operar Air Europa, que unirá Madrid con Iguazú. Sin embargo, lo más complejo sigue siendo conseguir la autorización de Brasil: la crisis en el Gobierno de Temer cambia permanente los interlocutores.

Para recibir esta mayor cantidad de vuelos, se espera también contar con un aeropuerto moderno. Las refacciones en Cataratas se pospusieron para el año que viene, por falta de recursos de la Nación. La promesa es que el aeropuerto se cerrará después de Semana Santa y abrirá para el Iguazú en Concierto, cuando también podría coincidir el vuelo de Air Europa.

Si se cumplen todas las proyecciones, Arrúa estima que en tres o cuatro años se puede más que duplicar la cantidad de pasajeros en el aeropuerto de las Cataratas y alcanzar los dos millones de turistas en el destino.

Eso obligará a una transformación en infraestructura y en hotelería, no solo en Cataratas, sino en toda la provincia.

El año pasado Iguazú recibió unos 860 mil pasajeros en Cataratas y poco más de 1,3 millones en el Parque Nacional Iguazú. Si se elevara a dos millones el número de pasajeros en el aeropuerto, se podría alcanzar los 2,5 o tres millones en el parque.

De cualquier modo, el destino está en permanente crecimiento. El año pasado se llegó al turista un millón el 21 de octubre. Este año se alcanzaría el mismo piso entre 20 y 30 días antes.

“Si el aeropuerto de Cataratas se convierte en un hub regional, es mucho mejor para el destino. Generará mayor demanda en hoteles y servicios”, explica Arrúa.

“Cada avión que llegue debe tener mecánicos en tierra, si “duerme” en el destino, habrá más ocupación hotelera, comida, taxis, transfers. Es un giro radical”, asegura el titular de la cartera turística.

Para Arrúa, con los nuevos vuelos, Misiones entra en una nueva etapa en la industria del turismo, en la que harán falta nuevos hoteles, mayores servicios e inclusive, mejorar y ampliar rutas. “Ahora debemos ofrecerle al turista alternativas para aumentar el número de pernoctes, para que conozcan otros lugares y no se queden solo en Cataratas. Pero el mismo Iguazú deberá sumar servicios para retener al visitante”, indica.

Arrúa asegura que la capital también se verá beneficiada y sostiene que el vuelo Iguazú-Posadas será clave para distribuir turistas.

El turismo de Misiones también apuesta a la regionalización. Este martes se firmará en Corrientes el acuerdo del corredor litoral ecoturístico. El objetivo es unir Cataratas, los saltos del Moconá, los Esteros del Iberá, El Impenetrable en El Chaco y el Bañado de la Estrella en Formosa. La idea es que la región se transforme en una marca registrada, como lo es la Patagonia o la nieve. “La zona verde, la zona selva”, sugiere Arrúa, pero el nombre todavía no está definido.

Pero la naturaleza y la selva serán el atractivo central en un recorrido apuntado esencialmente al turista internacional, que tomará por lo menos diez días. “Habrá que buscar inversores interesados en la preservación de la naturaleza, en nuevos ecolodges y hoteles amigables con el entorno”, explica Arrúa.

Awasi, el grupo chileno que construye un hotel en las 600 hectáreas con un concepto de escasa intervención en la naturaleza, ya picó en punta y ofrecerá a sus clientes una “experiencia” en medio del monte, en Andresito, en una tierra comprada cerca del parque provincial Urugua-í.  

Toda esa propuesta verde, estará además dentro de un “booking” estatal, un sistema de exposición de ofertas hoteleras que estará bajo la esfera de Turismo de la Nación, con el nombre de “Viví Argentina”.

“Hay que promocionar un producto solo, que es la naturaleza. Es un producto internacional y para eso, la hidrovía será fundamental, además de los vuelos. Los puertos para embarcaciones turísticas ya están en proceso de licitación en Posadas, Corrientes, La Paz, Rosario y Santa Fe”, contó el funcionario.

 

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