Rosalía abre su ‘Lux Tour’ con una escenografía monumental y un imaginario cargado de referencias históricas
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La cantante española Rosalía dio inicio a su nueva gira internacional, el LUX TOUR, con un espectáculo de alto impacto en la ciudad de Lyon. El show marcó un giro estético y conceptual respecto de su anterior etapa, el Motomami Tour, apostando a una puesta maximalista, cargada de teatralidad, recursos visuales y una fuerte impronta artística.
Desde el inicio, el concierto dejó en claro el cambio de escala. El escenario, diseñado en forma de cruz con pasarela central, se abrió como un telón para revelar a la artista emergiendo desde una estructura escénica, vestida como bailarina clásica. La propuesta combinó música, danza y performance en un formato que buscó transformar cada momento en una escena coreografiada.
She’s doing balletttt, hellloooo Rosalia you’re insane pic.twitter.com/Hk0rVSmk5L
— Pierre ☆ (@Bellaisaphrodid) March 16, 2026
La apertura estuvo marcada por temas como Sexo, violencia y llantas, seguida por Reliquia, Porcelana y Divinize, donde la precisión técnica se fusionó con elementos del ballet. A lo largo del show, la participación de una orquesta en vivo aportó una nueva dimensión sonora, con arreglos que resignificaron varias canciones, muchas de ellas interpretadas en directo por primera vez.
Uno de los momentos más comentados fue la performance de Berghain, con una estética que remitió a la pintura El aquelarre de Francisco de Goya, combinando oscuridad, teatralidad y una puesta de alto impacto visual. El segmento derivó en un cierre con impronta electrónica, en línea con sus presentaciones recientes en premiaciones internacionales.
El repertorio también recuperó parte del ADN de Motomami, con versiones renovadas de SAOKO, LA FAMA y LA COMBI VERSACE, ahora reinterpretadas en clave orquestal. Sin embargo, el foco estuvo puesto en el nuevo material del universo LUX, con una narrativa más experimental y estética.

Entre los momentos más íntimos, destacó una versión de Can’t Take My Eyes Off You, popularizada por Frankie Valli, que convirtió el show en una experiencia colectiva con participación del público. También sobresalió la cercanía de la artista en temas como Dios es un Stalker, donde descendió del escenario para interactuar con los asistentes.
La propuesta visual incluyó elementos escenográficos de gran escala, como estructuras móviles y referencias simbólicas —entre ellas, un botafumeiro gigante— que reforzaron la idea de un espectáculo casi ritual. El vestuario, en tanto, alternó entre referencias clásicas y guiños contemporáneos, consolidando una identidad estética sofisticada.
El tramo final elevó la energía con Bizcochito y Despechá, antes de un cierre con Magnolias, que sintetizó el espíritu conceptual del show: una obra pensada para impactar desde lo sensorial y lo artístico.
Con una duración cercana a las dos horas, el debut del LUX TOUR dejó en evidencia la ambición de Rosalía por redefinir su propuesta en vivo. La proyección de letras en francés durante el concierto anticipa, además, una gira adaptada a cada territorio.
Tras su paso por Francia, la artista continuará con presentaciones en España, con fechas confirmadas en Madrid y Barcelona.
