Seguridad regional: el Comando Sur advierte sobre China y el crimen organizado en Sudamérica
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Cumbre SOUTHDEC 2025 en Buenos Aires: EE.UU. advierte sobre la influencia china en la región y Argentina ratifica su alineamiento estratégico
El jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, almirante Alvin Holsey, advirtió que “el Partido Comunista Chino busca exportar su modelo autoritario” en América Latina. Fue durante la apertura de la Conferencia Sudamericana de Defensa (SOUTHDEC 2025), que se desarrolla en Buenos Aires con la presencia del ministro de Defensa Luis Petri, altos mandos militares regionales y representantes europeos.
Argentina como sede y el giro estratégico en defensa
La SOUTHDEC, organizada desde hace más de 15 años por el Comando Sur estadounidense, volvió por segunda vez a Buenos Aires —ya lo había hecho en 2018— con un temario centrado en la cooperación regional frente al crimen organizado y las amenazas multidominio.
El acto de apertura, realizado en el Hotel Hilton de Puerto Madero, estuvo encabezado por el ministro de Defensa, Luis Petri, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Xavier Isaac. Petri destacó que “este encuentro ratifica la decisión y el mandato del presidente Javier Milei de alinearnos con la administración de Donald Trump”, en clara alusión al giro geopolítico de la actual gestión.
El funcionario argentino sostuvo que el país enfrenta “una etapa internacional más compleja y volátil debido a la aceleración tecnológica”, en la que las organizaciones criminales transnacionales son una amenaza creciente. A su vez, subrayó el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y denunció la pesca ilegal como problema estratégico para la defensa.
La advertencia estadounidense: China como actor disruptivo
El discurso más fuerte llegó de parte del almirante Alvin Holsey, jefe del Comando Sur, quien apuntó directamente contra el régimen de Beijing: “El Partido Comunista Chino continúa su metódica incursión en la región y busca exportar su modelo autoritario, extraer recursos valiosos y establecer infraestructura de posible uso dual, desde puertos hasta el espacio”, advirtió.
Holsey advirtió que la influencia de China “tiene consecuencias de gran alcance en todos los dominios, particularmente en el Cono Sur, donde líneas vitales como el Estrecho de Magallanes y el Paso Drake podrían ser utilizadas para interrumpir el comercio y desafiar la soberanía de nuestras naciones o la neutralidad de la Antártida”.
El militar también presentó cifras sobre el crimen organizado: existen 33 grupos sancionados por EE.UU., de los cuales diez fueron declarados organizaciones terroristas extranjeras, que operan en el hemisferio occidental con ingresos estimados en 358 mil millones de dólares al año a partir del narcotráfico, contrabando de armas, trata de personas y explotación ilegal de recursos naturales.
Repercusiones políticas y militares
La presencia de delegaciones de Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú, Surinam y Uruguay, además de observadores de Canadá, Francia, España, Portugal y Reino Unido, refuerza el carácter estratégico del encuentro.
El subsecretario de Defensa de EE.UU., Roosevelt Ditlevson, fue categórico: “China es una amenaza para nuestros pueblos. Controla instalaciones militares, de inteligencia y espaciales en todo el hemisferio, además de apropiarse de infraestructura crítica en sectores como energía y telecomunicaciones”.
En la misma línea, aseguró que la doctrina de seguridad de la administración Trump se basa en “la paz a través de la fortaleza” y exigió mayor compromiso de los aliados regionales: “La seguridad en este hemisferio es una responsabilidad compartida. Haremos más, pero esperamos que nuestros socios también hagan más”.
Desde la conducción argentina, el brigadier Xavier Isaac destacó la necesidad de “acciones concretas entre países que trasciendan las declaraciones conjuntas”, en referencia a la cooperación operativa frente a las nuevas amenazas.
La SOUTHDEC 2025 se desarrolla en un contexto de reconfiguración de alianzas en América Latina, donde Argentina busca reposicionarse como socio estratégico de Estados Unidos y como articulador en foros de seguridad regional.
El énfasis en el dominio marítimo y la protección de recursos naturales responde a la creciente disputa geopolítica en el Atlántico Sur, vinculada tanto a las rutas comerciales como a la Antártida.
El desafío inmediato será transformar los consensos alcanzados en compromisos operativos: intercambio de inteligencia, patrullajes combinados, coordinación frente al crimen transnacional y definición de reglas comunes frente a la expansión china.
