Simone Biles, la gira de la Mejor de la Historia

El próximo 7 de noviembre, tras recorrer 35 localidades por todo el país, la ciudad de Boston será la última parada del Gold Over America Tour (GOAT), un espectáculo protagonizado por algunas de las principales gimnastas de Estados Unidos y encabezado por la superestrella olímpica Simone Biles.

La programación de la gira, y la forma en que se está realizando, es toda una declaración de principios de la gimnasta estadounidense más galardonada de la historia. Y un éxito económico.

El recorrido incluye fechas diarias por todo el país hasta el 7 de noviembre en pabellones con decenas de miles de espectadores. Este viernes estará en el Gainbridge Fieldhouse de Indianápolis, con capacidad para 20.000 espectadores y entradas que van desde los 46,5 dólares (40 euros) de la más económica a los 171,5 dólares (147 euros) de la más exclusiva. En el cierre de gira en el TD Garden de Boston alcanzarán los 195,5 dólares (167 euros).

La gira se produce tras la retirada parcial de Biles de los Juegos Olímpicos de Tokio. Y por supuesto, GOAT está en marcha poco después de que la gimnasta junto con otras atletas, llevasen a los tribunales a USA Gymnastics por los abusos sexuales que sufrieron por parte del doctor del equipo nacional, Larry Nassar.

Biles y el resto de demandantes exigen a USA Gymnastics 425 millones de dólares en concepto de indemnización.

GIRA AL MARGEN DE USA GYMNASTICS

No es la primera vez que atletas estadounidenses realizan giras por el país tras unos Juegos Olímpicos para aprovechar el tirón entre los aficionados del evento mundial. Pero es la primera vez que se produce al margen de USA Gymnastics, que con las giras se beneficiaba económicamente con la venta de entradas, productos y patrocinios.

Una de las organizadoras de GOAT, que es también la abreviación de “Greatest of All Time” (la Mejor de la Historia) que se aplica a Biles, Valorie Kondos Field, explicó en declaraciones a medios de comunicación estadounidenses que la principal condición que puso la gimnasta olímpica para participar en la gira fue que USA Gymnastics no estuviese involucrada.

“Esto es Simone asumiendo el control. No quería tener nada que ver con USA Gymnastics. Esa era su principal prioridad”, explicó Kondos Field.

De esta forma, Biles ha conseguido, una vez más, transformar una experiencia devastadora en una oportunidad para reafirmarse, seguir construyendo su marca y divulgar sus mensajes al gran público.

Es lo que sucedió cuando durante los Juegos Olímpicos de Tokio, el pasado mes de agosto, decidió retirarse de varias competiciones para preservar su salud mental.

LA RESPUESTA DE LOS PATROCINADORES

Lo que podría haber sido una decisión devastadora a nivel personal y económico se convirtió en un momento de fortaleza. Y los patrocinadores de Biles respondieron.

Uno tras otro, desde Visa hasta Athleta pasando por United Airlines, aplaudieron la decisión de la atleta de 24 años de sacar a la luz la importancia del bienestar mental de los atletas y reafirmaron sus acuerdos comerciales con Biles.

El caso de Athleta, la marca de ropa deportiva del grupo Gap, fue especialmente importante. En abril, Biles abandonó al gigante Nike en favor de la más modesta Athleta y justificó su decisión por el enfoque de la marca con sede en San Francisco en empoderar a las mujeres.

En una clara crítica a Nike, Biles declaró entonces al periódico “The Wall Street Journal” que Athleta representa mejor sus valores.

Toda una declaración de principios de una joven afroamericana de 24 años y que mide menos de 150 centímetros de altura ante la empresa que domina con su chequera cualquier deporte que se cruza en su mirilla.

LA ATLETA MÁS VALIOSA EN REDES SOCIALES

Expertos en “branding” y mercadotecnia admiran a Biles porque realmente se preocupa de establecer relaciones significativas, tanto con sus patrocinadores como con el público y otras atletas.

Eso se traduce en seguidores de calidad en la era de las redes sociales. En Instagram, quizás su plataforma preferida, Biles cuenta con 6,9 millones de seguidores. En Twitter acumula 1,7 millones. Para comparar, la estrella olímpica de la natación Michael Phelps “sólo” tiene 3,4 millones de seguidores en Instagram.

Esas cifras suponen centenares de miles de dólares en ingresos para Biles. Un “influencer” con más de un 1 millón de seguidores en Instagram puede ganar más de 250.000 dólares por cada post en la red social si hace publicidad de marcas.

Según la plataforma de análisis Hookit, Biles es entre todos los olímpicos que participaron en los Juegos Olímpicos de Tokio, la más valiosa en términos económicos por cada seguidor en redes sociales.

Forbes calcula que Biles gana al menos 5 millones de dólares anuales de cada uno de sus patrocinadores. Y la deportista tiene contratos con docenas de empresas, una situación que seguramente mejorará tras la conclusión de GOAT.

Julio César Rivas

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