24ª Asamblea Norte Grande

Jalil, sobre la economía argentina: “Hay sectores que están bien y sectores que están sufriendo esta transición”

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La 24ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande tendrá este miércoles en Misiones una agenda que combina infraestructura, energía, transporte de gas y desarrollo regional. Pero el encuentro también funciona como una instancia de interlocución política con la Nación, en un momento en que los gobernadores buscan respuestas sobre el financiamiento de obras, el deterioro de las rutas y las condiciones para sostener las economías regionales.

Antes de la reunión en Posadas, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, puso el acento en una herramienta que, según planteó, debería ordenar la relación entre las provincias y el Gobierno de Javier Milei: el diálogo y el consenso.

Consultado por los planteos judiciales que evalúan los gobernadores por los fondos específicos destinados al mantenimiento de las rutas, Jalil evitó anticipar una estrategia judicial conjunta y señaló que existen conversaciones en desarrollo. “Siempre hemos pensado que a través del diálogo y el consenso es la mejor forma de llevar adelante un acuerdo con el Gobierno nacional”, sostuvo.

La definición adquiere relevancia porque el deterioro de la infraestructura vial se convirtió en uno de los principales puntos de tensión entre las provincias y la Nación. El reclamo excede la discusión presupuestaria: para las economías regionales, la calidad de las rutas determina costos logísticos, acceso a mercados y posibilidades concretas de expansión productiva.

En ese marco, Jalil valoró especialmente la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli, en la Asamblea. “Agradecemos al jefe de Gabinete que venga”, señaló, al considerar que el encuentro permite debatir directamente con la Nación las demandas de los mandatarios provinciales.

Una economía con ganadores y sectores en transición

Al analizar el escenario económico nacional, Jalil ofreció una lectura menos homogénea que la que surge de los indicadores macroeconómicos. “Hay sectores que están bien, sectores que están sufriendo esta transición económica”, afirmó.

El gobernador catamarqueño reconoció que la desaceleración de la inflación constituye uno de los cambios relevantes del proceso, aunque señaló como contrapartida el impacto sobre el empleo. “La inflación ha bajado, ha generado también un poco de desempleo”, sostuvo.

Su diagnóstico incorpora una cuestión central para las provincias del Norte Grande: la recuperación no se distribuye de manera uniforme entre actividades ni territorios. Mientras algunas cadenas vinculadas a recursos naturales muestran expansión, otras actividades enfrentan mayores dificultades para atravesar el proceso de transformación económica.

Jalil mencionó entre los sectores que actualmente presentan mayor dinamismo a la minería en Catamarca, además del gas y el petróleo en otras provincias. También incluyó a la ganadería entre las actividades que muestran crecimiento.

El dato es significativo para Catamarca, donde la minería ocupa un lugar creciente en la estrategia productiva provincial, pero el propio gobernador evitó presentar esa dinámica como una solución general para toda la economía. Su planteo fue que la transición debe gestionarse mediante acuerdos que contemplen las distintas realidades sectoriales.

“Es importante que esta transición económica, esta materia económica, la hagamos a través del diálogo y el consenso”, sostuvo.

Norte Grande: infraestructura, energía y economías regionales

La Asamblea de Posadas se desarrolla así sobre una tensión doble. Por un lado, los gobernadores reconocen que determinadas variables macroeconómicas muestran una evolución favorable respecto del escenario previo. Por otro, advierten que ese proceso todavía no alcanza de manera homogénea a las actividades productivas y al empleo en las provincias.

Esa diferencia explica buena parte de la agenda regional. El financiamiento de infraestructura, la energía, las rutas y las economías regionales no aparecen como demandas aisladas, sino como condiciones necesarias para que los sectores que hoy tienen capacidad de crecimiento puedan ampliar su impacto sobre el resto de las cadenas productivas.

En paralelo, la discusión nacional por el proyecto de Zonas Frías y la posibilidad de establecer posteriormente un régimen específico para las provincias con temperaturas extremas agrega una dimensión energética a la negociación entre la Nación y los gobernadores.

El desafío para el Norte Grande consiste, entonces, en transformar la Asamblea en una instancia de coordinación que permita convertir reclamos provinciales dispersos en una agenda común. La presencia del jefe de Gabinete ofrece una oportunidad para avanzar en ese sentido, aunque la eficacia del encuentro dependerá de que las conversaciones puedan traducirse posteriormente en obras, financiamiento y políticas concretas.

Jalil también destacó el carácter institucional de la reunión y su presencia en Misiones como una señal de acompañamiento a Hugo Passalacqua. “Venimos a acompañar a un gran gobernador, Hugo Passalacqua”, expresó.

La definición sintetiza el tono con el que Catamarca llega a Posadas: respaldo institucional al anfitrión, disposición al diálogo con la Nación y una advertencia sobre la heterogeneidad de la transición económica. Para los gobernadores del Norte Grande, el punto central ya no parece ser solamente discutir si la economía mejora o empeora, sino determinar qué sectores están capturando esa mejora, cuáles están quedando rezagados y qué políticas pueden acelerar la transmisión del crecimiento hacia el territorio.

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Sáenz, antes de la cumbre del Norte Grande: “Hay que empezar a mirar más para el interior”

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La 24ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande tendrá este miércoles en Misiones una discusión que excede la foto institucional. El encuentro reunirá a los mandatarios de las provincias del norte con una agenda atravesada por infraestructura, energía, transporte y economías regionales, pero también por una negociación política de mayor alcance: la búsqueda del Gobierno nacional de respaldo para el proyecto de Zonas Frías y, posteriormente, para un régimen específico destinado a las provincias sometidas a temperaturas extremas.

Antes de la reunión, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, planteó cuál será la posición con la que llega a Posadas: construir una agenda común que permita que las necesidades del Norte Grande tengan una representación efectiva frente al Gobierno nacional. En ese marco, confirmó que los mandatarios esperan aprovechar la presencia del jefe de Gabinete, Diego Santilli, para plantear demandas que, según remarcó, no siempre coinciden con las prioridades de la Casa Rosada.

“Hay una agenda en común para las necesidades del NOA y del Norte Grande”, sostuvo Sáenz, al señalar que los gobernadores están dispuestos a dialogar y acompañar aquellas medidas que consideren beneficiosas para la región, pero también a rechazar las que puedan perjudicar sus economías. La clave, en su planteo, es que determinadas cuestiones deben ser defendidas independientemente de la pertenencia política de cada mandatario.

“Hay cosas que son propias de la región, necesidades que son propias de la región y que tenemos que defender independientemente del partido político que seamos”, afirmó.

La infraestructura aparece como uno de los principales puntos de convergencia. Sáenz enumeró las rutas nacionales, la falta de obras y el financiamiento pendiente como problemas compartidos con Misiones y otras provincias. Puso como ejemplo las rutas 9 y 34 en Salta y cuestionó el deterioro de la red vial nacional.

“La ruta ya no son rutas y no son pozos. Son cráteres y se van cobrando lamentablemente vidas de la gente”, graficó. En paralelo, cuestionó el destino de los recursos vinculados al impuesto destinado al mantenimiento vial y anticipó que la problemática debería ser abordada como una acción conjunta de las provincias.

El reclamo adquiere una dimensión federal porque, según explicó, los gobernadores comenzaron a conocer a partir de una investigación periodística cómo se administra y distribuye el fondo destinado a las rutas. Sáenz sostuvo que existe una asignación discrecional de esos recursos y planteó que el debate debe involucrar al conjunto de los mandatarios del Norte Grande.

En ese punto, la discusión sobre infraestructura se conecta directamente con la competitividad de las economías regionales. Para Sáenz, la situación que atraviesan los productores misioneros tiene un correlato en Salta con actividades como la producción de banana y otras cadenas regionales que enfrentan dificultades para sostener su actividad.

“Lo mismo está pasando con la banana en Salta, con las distintas economías regionales”, señaló, en una definición que busca correr el debate del terreno estrictamente político hacia una problemática productiva común: costos, infraestructura, logística y regulaciones nacionales impactan de manera diferente en cada territorio, pero comparten una consecuencia sobre el entramado productivo.

En el caso de Misiones, la crisis yerbatera y el reclamo por condiciones que permitan sostener a los productores forman parte de esa agenda. Sáenz afirmó conocer la situación del sector productivo misionero y sostuvo que las economías regionales serán uno de los temas que los gobernadores deben llevar tanto al Ejecutivo como al Congreso.

La presencia de Santilli en Posadas adquiere así un valor político y operativo. Sáenz destacó que el jefe de Gabinete “ha venido a acompañar y a escuchar”, una actitud que consideró compatible con el respeto que merecen los gobernadores por haber sido elegidos por sus respectivas sociedades.

Pero el gobernador salteño también dejó una definición que excede la coyuntura: el Norte Grande no pretende limitar su agenda a la negociación con la Nación, sino construir capacidad política propia para defender intereses regionales.

“Hay que empezar a mirar más para el interior”, sostuvo. Y agregó que ningún gobierno nacional, a su criterio, ha mirado suficientemente las necesidades de las provincias del interior frente al peso político y económico de Buenos Aires, el conurbano y la Capital Federal.

La crítica apunta también al proceso de toma de decisiones. Sáenz cuestionó que se impulsen desregulaciones o modificaciones normativas sin suficiente conocimiento de las particularidades productivas de cada provincia. Como ejemplo mencionó medidas vinculadas a barreras sanitarias en Salta, que, según su interpretación, pueden afectar la producción cuando son diseñadas sin contemplar las características territoriales.

“Estaría bueno que empiecen a conocer” las provincias, planteó, y reclamó que ministros y funcionarios nacionales recorran los territorios antes de adoptar decisiones que impactan sobre las economías regionales.

Zonas Frías y el nuevo mapa de negociación

La agenda de la Asamblea estará atravesada además por la negociación nacional alrededor del proyecto de Zonas Frías. El Gobierno busca avanzar primero con la iniciativa que ya tuvo tratamiento en Diputados y posteriormente discutir un régimen destinado a las denominadas zonas cálidas, una cuestión especialmente sensible para las provincias del norte por las temperaturas extremas y el impacto energético sobre hogares y actividades productivas.

En ese escenario, el Norte Grande aparece como un actor necesario para la construcción de mayorías legislativas, pero también como un bloque territorial con demandas propias. La presencia de Santilli abre un canal de negociación que los gobernadores pretenden aprovechar para discutir no sólo tarifas, sino también infraestructura, rutas, energía y financiamiento.

Sáenz sostuvo que el diálogo no implica acompañamiento automático. “Estamos siempre dispuestos al diálogo y siempre predispuestos a seguir avanzando y acompañar en lo que tenemos que acompañar y no acompañar aquello que perjudica al norte argentino”, resumió.

Un federalismo que busca pasar de la foto a la gestión

La dimensión política también apareció en la conversación. Sáenz señaló que el encuentro representa una oportunidad para acompañar al gobernador anfitrión, Hugo Passalacqua, y defendió la necesidad de respaldar a quienes fueron elegidos por los ciudadanos de cada provincia.

Consultado por una eventual reelección de Passalacqua, sostuvo que acompañaría su decisión si finalmente resolviera ser candidato, aunque remarcó que la definición corresponde al propio gobernador y a los misioneros. La declaración se inscribe en una discusión más amplia sobre el poder territorial en Misiones y el rol de los gobernadores como interlocutores frente a la Nación.

Más allá de esa dimensión política, el planteo central de Sáenz vuelve sobre una cuestión estructural: la capacidad de las provincias para construir una agenda federal que no dependa exclusivamente de las prioridades del Gobierno nacional de turno.

“Tenemos que juntarnos todos, reunirnos todos, pelear por los misioneros, pelear por los salteños, pelear por los catamarqueños, pelear por los tucumanos”, sostuvo.

En esa lógica, la 24ª Asamblea del Norte Grande puede funcionar como algo más que una instancia protocolar. Si los reclamos sobre rutas, energía, economías regionales y financiamiento logran traducirse en posiciones comunes, el espacio regional puede transformar demandas dispersas en una agenda negociadora con mayor peso institucional.

El desafío, en definitiva, es que el federalismo deje de agotarse en una declaración política y consiga convertirse en mecanismos concretos de financiamiento, infraestructura y desarrollo productivo. En una región donde las distancias encarecen la logística y donde las decisiones nacionales tienen impactos asimétricos, la coordinación entre provincias puede ser una herramienta para reducir esa brecha.

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