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CONFIAR busca reunirse con Julián Domínguez para hacer aportes a la propuesta de plantar 100 millones de árboles

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El Gobierno Nacional a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca anunció la plantación de 100 millones de árboles. Desde CONFIAR se muestran oportunidades y se alertan de riesgos en la iniciativa.

Para la cadena foresto industrial la plantación de árboles y el uso de la madera sostenible son políticas centrales para la mitigación del cambio climático, la descarbonización de la economía y una transición inclusiva más viable y ventajosa para el país.

CONFIAR – formado por la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), Asociación Forestal Argentina (AFoA), Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA) y la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA)- manifiesta el apoyo a la propuesta del Gobierno Nacional de plantación de 100 millones de árboles, pero alerta que para que esa iniciativa cumpla sus objetivos se debe tener una estrategia clara y correcta para la plantación de los árboles y su cuidado posterior, enfatizando la oportunidad del uso de la madera para la descarbonización de la economía.   

Desde CONFIAR se indica que la plantación de 100 millones de árboles es una oportunidad, si se destinan entre sus objetivos, a sistemas foresto-ganaderos con triple propósito: carne, madera y carbono, que facilitaría la certificación de la carne carbono neutro en sistemas de manejo sostenibles.  Por otro lado, el uso de la madera es el producto estrella para la descarbonización de múltiples cadenas productivas tanto de la construcción, como de la energía, los papeles y embalajes, los textiles y la química verde como sustitutos de productos de origen fósil o no renovables.  

La expansión de lo foresto-ganadería en sistemas probados y la posibilidad de la trazabilidad y la certificación de carne carbono neutro (ya disponible en Brasil) más la expansión del uso de la madera permitiría la creación de miles de empleos y una transición inclusiva hacia la descarbonización de la economía.

Para darle continuidad a las plantaciones y la inversión en el agregado de valor, se solicita el apoyo al ministro Julián Domínguez para avanzar en un proyecto de ley de promoción de grandes inversiones foresto-industriales, que permitiría atraer inversiones para más que duplicar el empleo y las exportaciones actuales; y la sanción del proyecto de Ley que crea el Programa de Sustentabilidad Ambiental y Seguros (PROSAS) para financiar la Ley 25080, de promoción de bosques cultivados.

CONFIAR manifiesta que ‘’avanzar en la plantación de 100 millones de árboles sin estrategia clara conlleva riesgos’’ y puntualiza que ese proyecto ‘’ integrado a la Ley 25080 y articulado con políticas ganaderas y de promoción industrial, podría generar un impacto importante en la mitigación del balance de carbono del sector agropecuario y al mismo tiempo, generar inversiones con la creación de más de 100.000 empleos, divisas y con ello, una transición con inclusión en el proceso de desacarbonización que tiene como objetivo el país”.

A continuación, se reproduce el texto de la presentación:

El Consejo Foresto-Industrial Argentino (CONFIAR), integrado por representantes de la cadena foresto-industrial nacional: la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP); la Asociación Forestal Argentina (AFoA); la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA); y la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA); presentó una carta al Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Dr. Julián Domínguez, reiterando el pedido de reunión realizado el 24 de enero pasado con carácter de urgente.

Este apremio se debe a que observamos que se está avanzando en la propuesta de plantación de 100 millones de árboles y consideramos imprescindible acercarle la opinión de la cadena foresto-industrial para que esta iniciativa sea viable y tenga el impacto ambiental, social y económico que una medida de este tipo puede generar para el mejoramiento del balance de carbono del sector agropecuario y una transición inclusiva en la descarbonización de la economía.

Por otro lado, hay dos proyectos de ley que consideramos esenciales para colaborar en estos objetivos: un proyecto de ley de promoción de grandes inversiones foresto-industriales (que se encuentra en ese Ministerio) que permitiría atraer inversiones para duplicar –y más- el empleo y las exportaciones actuales; y el proyecto de Ley S806/21, que ya tiene media sanción en el Senado y se encuentra en la Cámara de Diputados, mediante el cual se crea el Programa de Sustentabilidad Ambiental y Seguros (PROSAS) para financiar la Ley 25080.

Desde CONFIAR acompañamos su visión, identificando a los árboles como una herramienta fundamental para la mitigación del cambio climático. Diversos documentos internacionales indican que los árboles son una solución basada en la naturaleza para una forma eficiente y rentable de absorber el CO2 de la atmósfera. Por ejemplo, la UE emitió un compromiso en 2021 de plantar 2 mil millones de árboles bajo el lema “el árbol correcto, en el lugar correcto y con el propósito correcto”, identificando los múltiples destinos para esos árboles: restauración de bosques nativos, arbolado urbano, fitorremediación, silvopastoril y plantaciones comerciales, entre otros.

En este contexto, desde CONFIAR, deseamos enfatizar que la plantación de árboles es importante, pero el uso posterior de la madera es fundamental para la descarbonización de la economía y una transición inclusiva. Diversos documentos muestran que se pueden sustituir productos intensivos en emisión de gases efecto invernadero (GEI), al mismo tiempo que se crean miles de empleos y se generan divisas por exportación. En el caso de Argentina, esa expansión se puede lograr en sistemas foresto-ganaderos con triple propósito: carne, madera y carbono, permitiendo la certificación de la carne carbono neutro.

La madera proveniente de plantaciones forestales tiene uso múltiple y complementario. Por un lado, la madera sólida se utiliza en construcción de viviendas, muebles, pisos, etc. por el otro, los subproductos del manejo forestal (raleo) y de la industria de la madera (chips, aserrín), se utilizan en la industria del triturado: celulosa, papel, textiles, paneles, bioproductos y bioenergía. El uso de todos estos productos colabora en la descarbonización de la economía al reemplazar a otros productos no renovables o fósiles, como son el cemento, los plásticos, el gas-oil, etc. En particular, se está impulsando tanto el uso de papeles y cartones kraft para reemplazar plásticos, la construcción con madera para reemplazar cemento, ladrillos y otros productos no renovables e intensivos en energía y el uso de pellets y chips para calderas de secado de granos y estufas de calefacción en reemplazo de combustibles fósiles.

Este aporte ha sido cuantificado en el Cuarto Informe Bienal de Actualización a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático presentado por Argentina en diciembre de 2021, en el cual se muestra que hay solo dos sectores en el Inventario de GEI del país con emisiones negativas del CO2: la forestación y el uso de la madera.

Actualmente Argentina tiene una superficie de 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, de las cuales un 55% están certificadas con sellos por gestión sostenible reconocidos internacionalmente. Con una extracción de unos 15 millones de toneladas anuales, la foresto-industria de Argentina se provee en un 95% de madera de dichas plantaciones. El agregado de valor incluye la producción de celulosa y papel; madera y tableros para viviendas y muebles, energía eléctrica y térmica y diversos productos químicos. Con 13.000 productores forestales y más de 6.000 empresas de agregado de valor, la foresto-industria emplea en forma directa y formalmente a unas 100.000 personas y exporta alrededor de 700 millones de dólares anuales.

Con las inversiones correctas, el sector puede más que duplicar la cantidad de empleo y producción actual. Para ello, está a consideración de su Ministerio un proyecto de ley de promoción de grandes inversiones foresto-industriales que permitiría atraer las inversiones necesarias y generar además del impacto ambiental, un desarrollo económico bajo en carbono y creación de alrededor de 100.000 empleos y duplicar las exportaciones.

La expansión de los árboles en sistemas silvo-pastoriles daría, además, una oportunidad al sector ganadero. La expansión de las plantaciones en Argentina se realiza mayoritariamente sobre tierras ganaderas. La plantación de árboles se puede realizar promoviendo la actividad foresto-ganadera y con ello, la carne carbono neutro y su posibilidad de Certificación. Argentina, a través del INTA y otras organizaciones, ya tiene avanzadas las mediciones que permiten la determinación de la huella de carbono de la carne en distintos sistemas foresto-ganaderos y demostrada la viabilidad de su certificación como carbono neutro. La foresto-ganadería ha evidenciado mejoras sustanciales de productividad en la producción de carne al mejorar el bienestar animal y la disponibilidad de pasturas y, al mismo tiempo , responde a la sensibilidad de la población con respecto a las emisiones generadas por la actividad. Brasil y los principales grupos frigoríficos de ese país ya certifican la carne como carbono neutro. Este proyecto de plantación de 100 millones de árboles integrado a la Ley 25080 y articulado con políticas ganaderas y de promoción industrial, podría generar un impacto importante en la mitigación del balance de carbono del sector agropecuario y al mismo tiempo, generar inversiones, empleo y desarrollo local.

Actualmente, las plantaciones forestales en Argentina están en retroceso en varias cuencas forestales. La falta de inversiones industriales de importancia y la falta de financiamiento estable de la Ley 25080 de Promoción de Inversiones en Bosques Cultivados ha desincentivado las plantaciones. Por ello, apoyamos la pronta aprobación en la Cámara de Diputados del proyecto de Ley S806/21 -que ya tiene media sanción en el Senado- mediante el cual se crea el Programa de Sustentabilidad Ambiental y Seguros (PROSAS) para financiar la Ley 25080. Un relanzamiento de la promoción de la Ley 25080 con el financiamiento asegurado junto con el objetivo de la expansión de la foresto-ganadería para equilibrar el balance de carbono en el sector agropecuario permitiría un nuevo impulso al sector.

Avanzar en la plantación de 100 millones de árboles sin estrategia clara conlleva riesgos. La experiencia muestra que una estrategia efectiva para la plantación de árboles requiere un análisis previo de lugar, disponibilidad de plantines de la especie adaptada al lugar, un plan de manejo acorde, finalidad establecida y, en particular, los incentivos correctos y responsabilidades asignadas vinculadas al cuidado que requieren en los primeros años de crecimiento. Si estos elementos no se consideran, se puede producir una pérdida importante de plantines y de los recursos que se asignen para su plantación. Mientras sí existen viveros certificados y con genética adecuada para las especies comerciales que permitirían una implementación de esta política en forma casi inmediata, en el c aso de bosques nativos, la disponibilidad de viveros y plantines es menor e implica una respuesta más mediata (probablemente, de más de dos años) para su posibilidad práctica.

En resumen, la madera es el producto estrella de la bioeconomía para la descarbonización de múltiples cadenas productivas tanto de la construcción, como de la energía, los papeles y embalajes, los textiles y la química verde. La madera puede provenir de la expansión de plantaciones forestales en sistemas foresto-ganaderos con triple propósito: carne, madera y carbono, pudiendo la producción de carne ser trazada y certificada carbono neutro.

Por ello, desde CONFIAR recomendamos enfáticamente incluir en el objetivo de plantación de 100 millones de árboles su utilización en sistemas foresto-ganaderos probados y la plantación con uso comercial de la madera en cadenas productivas que sustituyen productos intensos en GEI. Para darle el acompañamiento a estas medidas, solicitamos su respaldo en la aprobación del PROSAS (para dar continuidad al financiamiento de la Ley 25080) y en la presentación del proyecto de promoción de inversión en el sector foresto-industrial. Esto permitirá colaborar en cumplir con los objetivos de carbono neutralidad del país, con la creación de miles de empleos y desarrollo local, logrando una transición inclusiva. 

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AFoA pronunció un alerta roja por los incendios forestales

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La Asociación Forestal Argentina (AFoA) ha enviado una nota al ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MAyDS) Juan Cabandié solicitando la urgente disposición de al menos cuatro aviones hidrantes en la zona de la Mesopotamia. La región sufre una sequía que ha llevado los indicadores de riesgo de incendios a una situación EXTREMA, con focos múltiples e incendios que ya han causado estragos importantes.  En la última semana se han quemado alrededor de 5.000 ha de plantaciones forestales solo en Entre Ríos.  En Corrientes, se han detectado más de 370 focos de incendios solo este mes.

Actualmente existen condiciones ambientales críticas por la que atraviesa la cuenca de la Mesopotamia. Existen indicadores, utilizados para establecer los índices de incendio, que se encuentran muy por encima de los valores testigo – observable. El índice de carga de combustible disponible para ignición se encuentra cerca de los máximos históricos por lo que en caso de darse focos de incendio serán de comportamiento extremo y catastrófico.

El déficit hídrico reinante, producto de la sequía prolongada, las altas temperaturas y los fuertes vientos determinaron la implementación de ALERTA ROJA para la mayoría de las cuencas forestales que componen cada una de las provincias. Este nivel de alerta indica la necesidad de implementar medidas preventivas y de protección para atender esta emergencia dentro de lo cual el contar con apoyo aéreo hidrante es condicionante y estratégico para permitir el accionar de las brigadas en terreno, aportando seguridad al combate de los incendios y reduciendo las posibilidades de expansión del mismo.

Por lo descripto, además del apoyo aéreo, se le ha solicitado al MAyDS que implemente en forma urgente una fuerte campaña de difusión nacional que permita la sensibilización y concientización de las personas, en particular de los turistas, para prevenir conductas que pueden producir incendios, como es hacer fuegos para asado, tirar colillas encendidas, etc. Muchos de los focos de incendios se tuvieron su origen en las banquinas, por colillas de cigarrillos.

Como medida de prevención, se ha solicitado, además, la intervención activa del MAyDS para promover con los referentes necesarios, la limpieza debajo de tendidos eléctricos y los espacios cercanos a las vías del tren del Ferrocarril General Urquiza, dos fuentes de inicio de incendios importantes en la región.

Los incendios están produciendo distintos impactos humanos, ambientales y económicos, como accidentes en rutas, pérdidas forestales en plantaciones con promoción del Estado y un fuerte estrés tanto en las personas que están para combatirlo como en aquellos que sufren las pérdidas. Se requiere con urgencia el apoyo de la Nación tanto para prevención como para combate de incendios para reducir los riesgos ante una situación que tiende a ser catastrófica.

Este año nuevamente se han registrado récords de temperaturas a lo que se ha sumado una temporada de sequías en amplias regiones y los incendios rurales se presentan como un fenómeno global creciente. Argentina no ha escapado de esta realidad y los incendios que se multiplican en el sur, centro y este del país, han generado un alto impacto en el ambiente, en la producción y en las personas.  Las políticas de prevención y presupresión de incendios rurales y forestales son imprescindibles para acotar los riesgos crecientes de propagación del fuego.

Ambos conceptos son necesarios para un manejo integral de los incendios. Por un lado, la prevención se define como el conjunto de actividades coordinadas tendientes a reducir o evitar la probabilidad de que se inicie un fuego. Incluye tanto tareas de sensibilización en la sociedad y control de conductas peligrosas (por ej. quema de pastizales en condiciones inadecuadas) como la detección temprana de los focos ígneos y la reducción de combustibles. Por su lado, la presupresión incluye a aquellas actividades que se deben realizar para estar preparados para una acción efectiva de supresión. Incluye la planificación de los recursos, la capacitación de los brigadistas, la adquisición de equipos y suministros, el mantenimiento de equipos contra incendios y mejoras en e l control de incendios y la negociación de acuerdos de cooperación y/o ayuda mutua público privada.   

“Los incendios rurales en general y forestales en particular son uno de los disturbios que más afectan e impactan a la población y los recursos naturales en distintas escalas.  Además de poner en riesgo vidas humanas, pueden producir pérdidas de activos económicos y de recursos naturales de alto valor. El manejo de los incendios rurales difiere de los urbanos o de estructura.  El manejo del fuego rural requiere de una política integral: la prevención (que incluyen desde la información a la sociedad a la reducción preventiva de combustible de acuerdo a los ecosistemas); la detección, alerta temprana y el ataque rápido con recursos humanos, sistemas de información y tecnología adecuada; y dada la estructura federal del país, la coordinaci&oacu te;n interjurisdiccional de acuerdo a los alcances del siniestro.  La probabilidad de que los incendios rurales se produzcan y que una vez producidos – puedan ser suprimidos en forma segura para las personas, con rapidez y daño acotado en el territorio – depende directamente de la coordinación en la aplicación integral de políticas, herramientas y recursos adecuados en la prevención, supresión y combate de los mismos. En este sentido, la formación adecuada de los combatientes de incendios, con pautas estandarizadas es imprescindible para un trabajo seguro y coordinado en todo el territorio nacional” opina Osvaldo Vassallo, presidente de AFoA.

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La Foresto Industria presentó propuesta para la Estrategia Nacional de Mitigación de Cambio Climático

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El Consejo Foresto Industrial Argentino-CONFIAR– presentó al Gabinete Nacional de Cambio Climático su aporte para la mitigación del cambio climático, en el contexto de la elaboración de la Estrategia de Desarrollo a Largo Plazo Bajo en Emisiones y Resiliente con objetivos de Carbono-Neutralidad al 2050.

CONFIAR – formado por la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), Asociación Forestal Argentina (AFoA), Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA) y la Federación Argentina de la Industria Maderer a y Afines (FAIMA)- manifiesta  el apoyo al mantenimiento de las metas de aumentar la superficie forestada a 2 millones de hectáreas en 2030 presentada en las Contribuciones Nacionales en 2019 y se solicita se sume el aporte que puede realizar el uso de la madera para avanzar en la descarbonización de la economía con las políticas e inversiones previstas en Plan Estratégico Foresto Industrial 2030.   Por otro lado, se considera imprescindible realizar un ejercicio similar para evaluar e incluir el aporte de los árboles y el uso de la madera en la estrategia de largo plazo con los objetivos de carbono-neutralidad para el 2050 en la seguridad de que los árboles y el uso de la madera son actores principales e imprescindibles en dicha estrategia.

Cinco claves para entender por qué se considera fundamental incluir a los árboles, las plantaciones forestales y al uso de la madera sostenible en la Estrategia Nacional:

1.- La plantación de árboles es una de las principales medidas de absorción de CO2 para las estrategias de mitigación del cambio climático.  En el documento publicado por la UE el 16 de julio pasado, tomando antecedentes de documentos de diversas COP, manifiesta que “los árboles son una solución basada en la naturaleza para una forma eficiente y rentable de absorber CO2 de la atmósfera, lo que da tiempo para desarrollar e implementar soluciones tecnológicas innovadoras para los objetivos de reducción de emisiones en otros sectores”.

2. Las plantaciones forestales en Argentina – distinción de stock y flujo: Una de las críticas al uso de plantaciones forestales en políticas de mitigación de cambio climático es que luego el árbol se corta. En este sentido, es importante distinguir el aporte en stock (carbon sink) de las plantaciones con el flujo de madera sostenible de dicho patrimonio forestal. Actualmente Argentina tiene una superficie de 1,3 millones de ha de plantaciones forestales, un 55% de ellas certificadas con sellos por gestión sostenible reconocidos internacionalmente. Con una extracción de unos 15 millones de Ton anuales (el 50% de la producción anual de la masa forestal), la foresto-industria de Argentina se provee en un 95% de madera de dichas plantaciones. El agregado de valor incluye la producción de celulosa y papel; madera y tableros para viviendas y muebles; energía eléctrica y térmica y diversos productos químicos. Con 13.000 productores forestales y más de 6.000 empresas de agregado de valor, la foresto-industria emplea en forma directa y formalmente, a unas 100.000 personas y exporta alrededor de 700 millones de dólares anuales. Históricamente, tiene una ba lanza comercial negativa, principalmente, por la importación de papel. El stock de plantaciones de Argentina se ha incrementado y se mantendrá en la medida que haya industrias que utilizan y valoran el flujo. Por ejemplo, para alimentar una planta de celulosa Kraft de escala internacional (1 millón de ton de celulosa al año), se requieren 5 millones de ton de madera de pino. O sea, se debe mantener una plantación de 125.000 ha en forma permanente para asegurar un flujo de madera constante para alimentar la planta.Otro concepto importante es que el carbono que emite el sector de agro y bosques es carbono biogénico, o sea, está dentro del ciclo de la naturaleza. No es carbono proveniente de fósiles que se agregan a la atmósfera luego de su extracción del subsuelo.

3. Aportes a la descarbonización de la economía: las plantaciones forestales tienen uso múltiple y complementario. Por un lado, la madera sólida se utiliza en construcción de viviendas, muebles, pisos, etc. por el otro, los subproductos del manejo forestal (raleo) y de la industria de la madera (chips, aserrín), se utiliza en la industria del triturado: celulosa, papel, textiles, paneles, bioproductos, bioenergía. El uso de todos estos productos colabora en la descarbonización de la economía al reemplazar productos no renovables o fósiles, como es el cemento, los plásticos, el gas-oil, etc. En particular, se está impulsando tanto el uso de papeles y cartones kraft para reemplazar plásticos, la construcción con madera para reemplazar cemento, ladrillo s y otros productos no renovables e intensivos en energía y el uso de pellets y chips para calderas y estufas en reemplazo de combustibles fósiles

4. Bioenergía: En Argentina existen grandes volúmenes de biomasa de origen forestal sin aprovechar. Se trata de subproductos provenientes de dos fuentes. Por un lado, los disponibles en la foresto industria, como consecuencia del rendimiento de los aserraderos que es cercano al 50%, estimado en 2 millones tn/año. Por el otro, en las plantaciones quedan residuos de las podas, raleos y de la tala rasa, que se estiman en volúmenes mayores a 5 millones tn/año. A esto se suma el potencial de manejo sustentable del bosque nativo que permitiría actualmente obtener más de 9 millones de tn/año (según estimación de Probiomasa). Este volumen potencial, estimado en 16 millones de toneladas de biomasa, concentrado principalmente en las provincias del NEA y NOA, permitiría instalar de l orden de 4.200 MW de generación térmica con una eficiencia promedio del 80% y 8.000 horas al año de uso en reemplazo de combustibles fósiles. La sustitución de combustibles fósiles por BCS permitiría reducir emisiones de GEI cercanas a los 4 millones de tnCO2e.

5. Biorefinerías: es importante incluir a la producción de bioproductos y biomateriales de base forestal dentro de la Estrategia del país para la descarbonización de la economía y evaluar el aporte de las biorrefinerías y la nanotecnología de recursos forestales a la economía circular y el desarrollo sostenible. La biorefinería es un concepto que involucra un esquema de procesos o una planta integrada que produce múltiples productos de valor agregado a partir de materias primas renovables. La biorrefinería genera mayor valor a la materia prima del sector forestal, en forma de productos clásicos (celulosa y papel), nuevos materiales, productos químicos y energía

Compromisos de Argentina al 2030:

Dentro del Acuerdo de Paris, Argentina comprometió como aporte condicional a lograr un patrimonio de plantaciones forestales de 2 millones de ha para el 2030, con un aumento de 700.000 ha sobre la superficie actual de 1,3 millones de ha, lo que permitiría una absorción de 18,06 millones de tn de CO2eq en 2030. Esto implica aumentar la tasa de plantación a unas 100.000 ha anuales, o un 300% lo que se planta actualmente. Ese stock de plantaciones permite un flujo de madera de alrededor de 40 millones de m3 anuales para alimentar a diversas industrias que permiten la descarbonización de la economía. En el Plan Estratégico 2030, se proyectan las inversiones potenciales con dicho flujo de madera que permite más que duplicar la actividad actual, con la creación de más de 160 mil emple os regionales y atracción de importantes inversiones.

Condiciones habilitantes para lograr una expansión forestal sostenible:

a.    Superficie disponible: Argentina tiene una amplia superficie para expandir las plantaciones forestales en forma ambientalmente sostenible. Un estudio realizado por el FAO (2020) v en el marco de Probiomasa para evaluar el potencial de plantaciones dendroenergéticas en Argentina detectó cerca de 15 millones de hectáreas potencialmente aptas para plantaciones forestales en todo el país. En dicha estimación no incluyeron suelos utilizados en agricultura ni superficies consideradas en el ordenamiento de bos ques nativos.

b.    Ordenamiento territorial: Para que la expansión sea realmente sostenible, se debe plantar el árbol correcto, en el lugar correcto, de la manera correcta y con el propósito correcto. Para ello, la Ley 25080 (en su modificación por la Ley 27487) incluye avanzar en la zonificación para realizar análisis de impacto ambiental a nivel de cuenca forestal, en vez de a nivel de predio, en función a criterios de sostenibilidad ambiental, económica y social. Para asegurar que se planta en el lugar correcto se debe acelerar la disponibilidad de esta herramienta de ordenamiento territorial.

c.    Inversión en valor agregado: El mantenimiento y ampliación de la superficie forestada por la Ley 25080 se logrará si y solo si hay un destino cierto de la madera que incentive cortar y volver a plantar. Una estrategia de expansión de las plantaciones debe estar acompañada por financiamiento y promoción de inversiones en agregado de valor. El Plan Estratégico 2030 estima que se pueden atraer alrededor de 7 mil millones de dólares de inversión para agregar valor a los 2 millones de ha previstas de superficie forestada.

d.    Financiamiento interno: La Ley 25080 y la promoción forestal para plantaciones y enriquecimiento de bosques nativos puede cubrir una parte considerable de las metas propuestas al mismo tiempo de crear empleo y desarrollo local. Los plazos entre la plantación y la cosecha – de alrededor de 16 años- reducen los incentivos a la forestación comercial lo que ha justificado en todo el mundo el apoyo de las mismas hasta, al menos, que se desarrollen las inversiones industriales en agregado de valor que impulsan plantaciones forestales y cierran un círculo virtuoso. Recientemente se aprobó con media sanción en e l Senado el proyecto de Ley S806/21 mediante el cual se crea el Programa de Sustentabilidad Ambiental y Seguros (PROSAS) para financiar la Ley 25080 de promoción de inversiones forestales y enriquecimiento de bosques nativos. Para ello, crea un aporte obligatorio del 0,5% que deben realizar los asegurados sobre los seguros automotores. El proyecto vincula directamente a una importante fuente de emisión de GEI -automotores- con las fuentes de absorción de GEI -árboles-. Este proyecto, convertido en Ley puede financiar parcialmente los objetivos de expansión de plantaciones forestales comerciales y el enriquecimiento de bosques nativos en forma sostenible, así como brindar materia prima renovable y carbono positivo para el agregado de valor en productos que permitan la descarbonización de la producción y el consumo.

e.    Financiamiento internacional: Como se indica, hay un redireccionamiento del sistema financiero internacional hacia la acción climática y países y grupos de países priorizando la acción climática en sus relaciones internacionales. Esto otorga una gran oportunidad de acceder a financiamiento internacional de diversas fuentes. En este sentido, el financiamiento climático a través del mercado de carbono jugará un papel clave para el desarrollo de nuevos proyectos, y para que esto suceda, la claridad y seguridad jurídica será condición indispensable para promover acciones de largo plazo.

El sector forestal y foresto-industrial argentino no solo está en condiciones de generar desarrollo sostenible en el sentido más amplio de la palabra, sino que el impacto social que traerá aparejado la implementación de inversiones propuestas será sumamente positivo en la creación de empleo de calidad, educación, arraigo, promoción de la biodiversidad y servicios ecosistémicos, desarrollo de tecnología y reactivación de economías regionales”, destacó Claudia Peirano, quien presentó el documento en la reunión.

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Afoa celebra su 75º aniversario plantando 15 lapachos en la Costanera

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La Asociación Forestal Argentina (AFOA) cumple su 75º aniversario y lo conmemorará el jueves plantando 15 lapachos en la Costanera de Posadas.

La actividad se desarrollará el jueves 15 de abril a las 10.30 en el tramo de la Costanera cercano a la Cascada.

Participará de la actividad el intendente de la ciudad, Leonardo “Lalo” Stelatto, el titular del Infopro, Hugo Escalada; y algunos referentes de Afoa, como Andres Garde, gerente de Papel Misionero/Zucamor, quien también es uno de los organizadores de la actividad.

Nació en 1946

De esta forma, se recordará el inicio de la entidad, el 15 de abril de 1946, cuando se fundó la entidad por iniciativa del ingeniero Carlos Flinta, junto a un grupo de destacados técnicos forestales.

Afoa es una entidad que aglutina a empresas, profesionales y estudiantes del sector forestal de todo el país, con sedes regionales en Misiones, Corrientes, corredor del río Uruguay, Delta del Paraná, Delta bonaerense, región Pampeana y Entre Ríos.

“La celebración rinde homenaje a una de las especies más icónicas de la región, los lapachos, con sus descollantes copas floridas, en fucsia furioso, blanco puro o amarillo vívido”, señalaron desde la entidad.

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AFOA organiza debate sobre “prevención y presupresión de incendios forestales”

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Llega el CUARTO SEMINARIO AFoA VIRTUAL y GRATUITO DEL AÑO. En esta oportunidad, un tema de máxima actualidad, importancia y urgencia.

Según los más recientes datos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en el transcurso de 2020 – y como parte de un contexto único de una bajante histórica del río Paraná, que generó mayor cantidad de suelos secos en el humedal – se registraron más de 8000 focos de incendio, la mayor cantidad en los últimos nueve años. Se espera que este contexto de alto riesgo se mantenga. En tal sentido: ¿Cómo se pueden prevenir los incendios? ¿Cuáles son las mejores prácticas para realizarlo de manera eficaz y optimizando los recursos?  Las experiencias y casos nacionales e internacionales en prevención y presupresión de incendios serán abordados para identificar y adoptar las mejores prácticas.

La Asociación Forestal Argentina – AFoA – realizará el próximo miércoles 21 de octubre a las 9 horas, su cuarto seminario virtual y gratuito sobre uno tema de alerta máxima y suma actualidad: los incendios rurales y forestales que han aumentado su incidencia y peligrosidad en el contexto del cambio climático. Bajo el nombre de “PREVENCIÓN Y PRESUPRESIÓN DE INCENDIOS FORESTALES: EXPERIENCIAS NACIONALES E INTERNACIONALES” este cuarto encuentro virtual también se desarrollará por la plataforma de videoconferencias Zoom y para inscribirse es necesario registrarse en el siguiente link: https://forms.gle/dxN9ZHZRoPNefoT96 También puede seguirse a través del Facebook de la Asociación en https://www.facebook.com/asociacionforestalargentina/live/ y en vivo por YouTube, por el canal oficial de la Asociación Forestal Argentina https://www.youtube.com/channel/UCFdhCFb7TsrwEMetfKnrwOQ.

Este año nuevamente se han registrado récords de temperaturas a lo que se ha sumado una temporada de sequías en amplias regiones y los incendios rurales se presentan como un fenómeno global creciente. Argentina no ha escapado de esta realidad y los incendios en Delta, Córdoba  y al menos, en 11 provincias, han generado un alto impacto en el ambiente, en la producción y en las personas.  Las políticas de prevención y presupresión de incendios rurales y forestales son imprescindibles para acotar los riesgos crecientes de propagación del fuego.

Ambos conceptos son necesarios para un manejo integral de los incendios. Por un lado, la prevención se define como el conjunto de actividades coordinadas tendientes a reducir o evitar la probabilidad de que se inicie un fuego. Incluye tanto tareas de sensibilización en la sociedad y control de conductas peligrosas (por ej. quema de pastizales en condiciones inadecuadas) como la detección temprana de los focos ígneos y la reducción de combustibles. Por su lado, la presupresión incluye a aquellas actividades que se deben realizar para estar preparados para una acción efectiva de supresión. Incluye la planificación de los recursos, la capacitación de los brigadistas, la adquisición de equipos y suministros, el mantenimiento de equipos contra incendios y mejoras en e l control de incendios y la negociación de acuerdos de cooperación y/o ayuda mutua público privada.

Esta cuarta reunión – enfocada en mostrar experiencias internacionales y nacionales en políticas de prevención y presupresión de incendios – contará con la presencia de representantes del Ministerio de Ambiente de la Nación vinculados a las políticas de manejo nacional del fuego. Luego, habrá un panel internacional de figuras de diversos ámbitos vinculados a esta temática. Estará presente el experto Ingeniero de Montes recibido de la UPM en 2003, Juan Caamaño Azcárate de Pau Costa Foundation, una entidad sin fines de lucro que facilita el encuentro entre invest igadores, servicios de emergencia y sociedad civil enfocada en la prevención, la gestión y las grandes emergencias de incendios forestales.  

Luego, será la Ingeniera Forestal egresada de la Universidad de Talca, Angeline Castillo Orellana, Jefa de Prevención de Incendios de Arauco Chile quien tomará la palabra para compartir sus conocimientos de más de 25 años como responsable de la gestión preventiva de incendios forestales. La ejecutiva tiene a su cargo un patrimonio forestal de 1.000.000 ha de tierra, con 800.000 ha de plantaciones de pino y eucalipto, distribuidas en un área que abarca desde la VI a la IX región.

Le sigue la exposición de Camilo Pabón, Desarrollador de Negocios de OroraTech, Bachelor en Ing. Mecánica en la U. de los Andes (Bogotá) quien compartirá su experiencia de casi dos años en esta compañía alemana. OroraTech ofrece un servicio global de gestión integral de incendios forestales basado en la prevención de riesgos, la detección temprana, el monitoreo en tiempo real y el análisis de daños a través del uso de imágenes y datos provenientes actualmente de 12 satélites. A través del uso de algoritmos especializados se detectan y rastrean incendios y se envían alertas de emergencia cada vez que se detecta un nuevo incendio. A partir del próximo año el sistema empezará a ser complementado con una constelació n propia de nanosatélites; los datos recopilados se evaluarán a bordo mediante el uso inteligencia artificial y alarmas de los eventos de incendio detectados serán enviadas en tiempo real.

Se contará también con la presencia del climatólogo Ing. Eduardo Sierra, quien presentará un panorama de riesgo climático para los próximos meses. Especialista en Agroclimatología y egresado de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, este profesional y prolífico autor de trabajos científicos y técnicos sobre la especialidad, ha volcado todos sus conocimientos y saberes sobre el clima a los temas profundamente vinculados con la ruralidad y el agro.

Finalmente, la visión del sector privado estará en manos del Sr. Carlos Pereyra, Coordinador del Consorcio Manejo del Fuego de Gdor. Virasoro (Corrientes) y representante de los Consorcios de Manejo del Fuego, quien brindará una perspectiva de la problemática actual y de las posibles vías de solución.

“Queremos explicar, ampliar y difundir las mejores experiencias internacionales y nacionales en políticas de prevención y presupresión de incendios que son herramientas prioritarias para evitar los incendios y detectar y suprimir los focos detectados con rapidez de manera que se disminuya tanto el riesgo del incendio como de su propagación al mínimo.  Estas son medidas imprescindibles para cuidar el ambiente y las personas” explica Osvaldo Vassallo, presidente de AFoA. 

“Los incendios rurales en general y forestales en particular son uno de los disturbios que más afectan e impactan a la población y los recursos naturales en distintas escalas.  Además de poner en riesgo vidas humanas, pueden producir pérdidas de activos económicos y de recursos naturales de alto valor. El manejo de los incendios rurales difiere de los urbanos o de estructura. El fuego, en ciertos ecosistemas, es un elemento modelador de los mismos, propio de su génesis y que no se lo debe concebir como un fenómeno nocivo y devastador que debe ser exterminado.  Por ello, el manejo del fuego rural requiere de una política integral: la prevención (que incluyen desde la información a la sociedad a la reducción preventiva de combustible de acuerdo a los ecosistemas); la detección, alerta temprana y el ataque rápido con recursos humanos, sistemas de información y tecnología adecuada; y dada la estructura federal del país, la coordinación interjurisdiccional de acuerdo a los alcances del siniestro.  La probabilidad de que los incendios rurales se produzcan y que una vez producidos – puedan ser suprimidos en forma segura para las personas, con rapidez y daño acotado en el territorio – depende directamente de la coordinación en la aplicación integral de políticas, herramientas y recursos adecuados en la prevención, supresión y combate de los mismos. En este sentido, la formación adecuada de los combatientes de incendios, con pautas estandarizadas es imprescindible para un trabajo seguro y coordinado en todo el territorio nacional” concluye Vassallo desde la Asociación.

  

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