AGRO MISIONES

Agroexportaciones: ingresaron más de US$10.300 millones en cinco meses, pero los precios internacionales moderan el impacto de la cosecha récord

Compartí esta noticia !

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) informaron que durante mayo las empresas agroexportadoras liquidaron US$2.677 millones, un incremento del 7% respecto de abril. No obstante, la comparación interanual muestra una caída del 12%, reflejando un escenario internacional menos favorable para las materias primas agrícolas.

El acumulado de los primeros cinco meses del año alcanza los US$10.343 millones, un ingreso de divisas 11,7% inferior al registrado en igual período de 2025. Desde el sector explican que la diferencia no responde a una menor actividad exportadora sino a valores internacionales más bajos en términos comparativos.

“Mayo marcó un crecimiento en embarques y en recepción de camiones a los puertos, especialmente con la recuperación de ventas de maíz a la exportación; las diferencias con el año pasado están dadas por precios internacionales menores en términos comparativos”, explicaron desde la entidad.

Paradójicamente, detrás de la menor liquidación en dólares aparece una de las campañas agrícolas más dinámicas de los últimos años. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), entre enero y mayo se embarcaron 50,4 millones de toneladas de productos agroindustriales, el mayor volumen para este período en los últimos años.

La expectativa de una cosecha superior a las 165 millones de toneladas consolida a Argentina como uno de los proveedores más competitivos del mercado global de granos, especialmente en maíz, trigo, soja y girasol. El trigo lidera las sorpresas de la campaña con exportaciones que crecieron 67% interanual hasta alcanzar 10,6 millones de toneladas. El maíz mantiene su protagonismo histórico con 17,1 millones de toneladas exportadas, mientras que el complejo girasol registra una absorción externa equivalente a 3,7 millones de toneladas entre semillas, aceite y harina.

La logística portuaria refleja esa intensidad comercial. Hasta el 26 de mayo ingresaron a los puertos argentinos más de 1,31 millones de camiones, la cifra más alta de la serie reciente. El 73,5% de ese movimiento se concentró en el Gran Rosario, principal nodo exportador del país, donde se contabilizaron cerca de 965.000 unidades, unas 200.000 más que durante el mismo período de 2025.

El fenómeno también impacta en el mercado interno. La mejora de los precios internacionales de la soja durante mayo impulsó una aceleración de las operaciones comerciales y de la fijación de precios por parte de los productores. El volumen de mercadería que recibió precio durante el mes alcanzó las 4,13 millones de toneladas, un salto del 70% respecto al promedio acumulado entre enero y abril.

La recuperación de las cotizaciones internacionales ayudó a recomponer los valores locales. Actualmente la soja disponible se negocia cerca de los $460.000 por tonelada en el Gran Rosario, muy próxima al valor teórico de exportación. El impulso proviene principalmente del mercado estadounidense, donde el fortalecimiento de la demanda de biocombustibles y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente llevaron las cotizaciones del aceite de soja a máximos históricos recientes.

La mejora también se refleja en los precios FOB de exportación. El complejo industrial sojero argentino opera actualmente con valores promedio cercanos a los US$494 por tonelada, el nivel más alto para esta época del año desde el ciclo excepcional que se registró entre 2021 y 2023.

Mientras tanto, el maíz continúa siendo uno de los principales generadores de divisas, aunque enfrenta un contexto internacional más desafiante. La cosecha estadounidense avanza con buenas perspectivas climáticas y los fondos especulativos comenzaron a reducir posiciones compradas, generando una presión bajista sobre los precios internacionales del cereal. Esa tendencia ya comenzó a trasladarse a los valores internos argentinos, que muestran una leve corrección respecto de los máximos observados a comienzos de mayo.

Otro dato relevante para el sector productivo aparece en el mercado de fertilizantes. A pesar de la inestabilidad geopolítica generada por el conflicto en Medio Oriente, Argentina logró sostener un elevado ritmo de importaciones de insumos estratégicos. Las compras externas de fertilizantes nitrogenados durante el primer cuatrimestre alcanzaron las 273.000 toneladas, el mayor volumen para este período desde 2021.

La situación comenzó a traducirse en una baja de los precios internos de la urea, uno de los fertilizantes más utilizados por los productores argentinos. Las referencias actuales se ubican entre US$830 y US$840 por tonelada, acumulando una caída de hasta US$185 respecto de los máximos registrados semanas atrás. A ello se suma la decisión de China de reabrir sus exportaciones de fertilizantes, una noticia que podría aliviar aún más los costos para la próxima campaña.

Para provincias productoras como Misiones, donde el costo de los fertilizantes impacta directamente sobre actividades como la yerba mate, el té, la forestoindustria y diversos cultivos regionales, la normalización del mercado internacional de insumos representa una señal positiva en un contexto donde la competitividad continúa siendo uno de los principales desafíos del sector agropecuario argentino.

La combinación de cosecha récord, fuerte ritmo exportador y elevada demanda internacional sigue garantizando un flujo significativo de dólares para la economía. Sin embargo, el desafío continúa siendo transformar ese volumen productivo en mayores ingresos genuinos, en un escenario donde los precios internacionales ya no juegan tan claramente a favor como durante los años posteriores a la pandemia y al inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania.

Exportaciones récord para los primeros cinco meses del 2026

El ingreso de camiones a puerto se encuentra en máximos, con el 73.5% concentrado en el Gran Rosario y explicado principalmente por las descargas de maíz y soja. Las importaciones de fertilizantes en el primer cuatrimestre fueron las más altas desde 2021.

1. Trigo y maíz apuntalan las exportaciones de granos

El 2026 es un año relevante para el agro argentino a la espera de concretar una cosecha total de granos que se estima terminará por encima de las 165 Mt, abasteciendo sobradamente el mercado interno y convirtiendo a Argentina en el origen más competitivo para un amplio abanico de productos agro. Este grado de competitividad viene siendo convalidado por la demanda externa, que absorbe granos a un ritmo extraordinario: sólo entre enero y mayo inclusive se embarcaron 50,4 millones de toneladas, el 68% como grano y el 32% como subproductos industriales -aceites, pellets y/o harinas.

Los principales protagonistas son el trigo y el maíz, con 10,6 Mt y 17,1 Mt exportadas respectivamente en los primeros cinco meses del año. Ello es, un 67% y 14% más que lo exportado para la misma altura el año pasado. El otro cultivo que está dando la nota en este 2026 es el girasol, con una absorción externa equivalente de 3,7 Mt entre semillas, aceite y harina. Además, desde abril comenzaron a intensificarse las exportaciones de soja, con 1,9 Mt exportadas de grano hasta ahora y 13,6 Mt que se procesaron para embarcar aceite y harina de soja.

En tándem con un ritmo exportador récord, el ingreso de camiones a puerto está en máximos, con 1.313.635 unidades vehiculares ingresando a descargar en los puertos de todo el país, computando hasta el 26 de mayo del corriente año. De ese total, un 73,5% se concentran en la zona del Gran Rosario (unos 965.000 vehículos), ingresando en la región casi 200.000 camiones más que el año pasado.

En términos comerciales, la logística está jugando un rol fundamental en el mercado de granos durante este año. Entre la combinación de una cosecha récord de maíz y la relevancia de los planteos tempranos de esta campaña, sumado a la llegada de las toneladas de soja desde mediados de abril, el 65% de los 965.000 camiones que ingresaron al Gran Rosario en 2026 es explicado por las descargas conjuntas de soja y maíz en los últimos dos meses. 

2. La fijación de precios en soja aceleró un 70% en mayo

Las subas en el precio de exportación del complejo soja han venido traccionando el poder de compra del sector industrial/exportador en plena época de cosecha, lo que en parte ayudó a la recuperación de los precios en el mercado disponible. Actualmente las ofertas de compras con entregas inmediatas en el Gran Rosario rondan los AR$ 460.000/t por soja, muy cerca del FAS teórico de AR$ 470.000/t, cuando apenas comenzado el mes de abril el mercado físico se había desplomado hasta los AR$ 430.000/t. Las subas de los precios ofertados para la compra atrajeron más ventas en el mercado interno y dispararon el pricing de soja: el volumen de mercadería a la que se le puso precio en mayo creció un 70% con relación al acumulado entre enero y abril. El volumen de mayo alcanza las 4,13 Mt entre compraventa a fijar y fijaciones de precio, de las cuáles el 85% fueron por nuevos contratos, 2,3 veces el volumen del mes pasado.

Este mes el precio negociado por soja en Chicago promedió los US$ 442/t, la cotización más alta en lo que va del año y un 15% por encima del nivel de todo 2025, alcanzando máximos desde abril del 2024. Este nuevo “escalón” de precios donde se está negociando la oleaginosa vino traccionado por el impulso a biocombustibles en Estados Unidos y por el conflicto en Medio Oriente. Ambos dos llevaron las cotizaciones del aceite de soja cerca de los US$ 1.700/t en Chicago, una suba del 53% en lo que va del año. Al mismo tiempo, los fondos especulativos jugaron un rol fundamental, posicionándose en todo el complejo soja y llegando esta semana a mantener una cartera comprada por 481.000 contratos entre futuros y opciones, una variación de cartera de más del 1.000% en el año habiendo comenzado vendidos el 2026.

Esta dinámica del mercado internacional se traslada al mercado local vía revalorización del precio de exportación industrial. Tanto el precio del aceite como el de la harina de soja estuvieron subiendo desde que comenzó el año, alcanzando su valor más alto en plena cosecha. Actualmente el precio promedio FOB industrial ronda los US$ 494/t, un 8% más alto que a comienzos de año y el nivel de cotizaciones más altas para esta altura desde los extraordinarios valores del 2021 al 2023. 

Si bien la soja le quitó parte del protagonismo a los cereales en el mercado interno, las búsquedas de maíz por parte de la exportación siguen siendo intensas. El line up de maíz es de 1,8 Mt para los próximos quince días y la oferta de compra promedió US$ 181/t en la semana para originación inmediata o contractual, un premio de US$ 5/t respecto a las propuestas para descargas de maíz tardío. 

Sin embargo, el nivel de precios por maíz viene presionado por la dinámica en Chicago, que luego de haber alcanzado máximos de un año el 5 de mayo pasado, acumula pérdidas del 6% en una oleada continuada de ventas por parte de los fondos especulativos. En las últimas tres semanas, los fondos redujeron su posición comprada en un 30% con ventas netas por el equivalente a 12 Mt de maíz. El avance de la siembra y el clima favorable en Estados Unidos se combinaron con la caída en las cotizaciones del petróleo, disparando la salida de posiciones largas por parte de los especuladores, presionando los precios del cereal a la baja. Lo que se ha venido traduciendo en una caída del precio FOB del maíz argentino y consecuente presión sobre los precios internos, que esta semana promediaron 1% menos y 4% por debajo que a comienzos de mayo.


3. Se desinfla el precio de la urea

A pesar de la crisis derivada de la guerra en Medio Oriente y su consiguiente impacto en el mercado global de fertilizantes, la Argentina logró mantener un ritmo de importaciones del insumo más que aceptable en el primer cuatrimestre. En este escenario, las compras externas de fertilizantes nitrogenados -entre los que se incluye la urea- alcanzan las 273.000 tn y superan lo visto en 2022 a esta altura, cuando el mercado atravesaba la crisis de insumos por la guerra ruso-ucraniana.

Paradójicamente, este nivel de importaciones de nitrogenados es impulsado, ante todo, por guarismos superiores en el segundo bimestre, con volúmenes más altos en la serie para este periodo, y duplicando lo registrado en el primer bimestre. Para esta categoría, las importaciones en marzo y abril de 2026 fueron 63% superiores al promedio del último lustro, respectivamente. Sin embargo, para esta misma comparativa, pero hecha para el primer bimestre, la variación contra la media quinquenal arroja una caída del -30%. 

Profundizando en la coyuntura más reciente del mercado, los precios internos de la urea acumulan una segunda semana de descenso y la importación comenzó a mostrar un mayor pulso, sobre todo debido a la necesidad estacional de fosfatados. Actualmente, los precios ofrecidos para urea por proveedores locales se encuentran en torno a los US$ 830 y 840/tn. Respecto a su punto más alto alcanzado en abril, las referencias de urea importada cayeron entre US$150 y $185/tn y la producida en fábricas locales alrededor de US$100 /t. 

Otra buena noticia para el mercado de urea es que China -uno de los mayores productores de fertilizantes del mundo- volvió a habilitar sus exportaciones. Con la canilla del gigante asiático abierta, los precios internacionales deberían sentir un alivio. 

 

Compartí esta noticia !

Frutilla en Misiones: tecnología, calidad y una oportunidad rentable para la chacra familiar

Compartí esta noticia !

La producción de frutilla en Misiones comienza a consolidarse como una de las alternativas más dinámicas dentro de la agricultura familiar. Con un perfil intensivo y de alto valor agregado, el cultivo viene mostrando un crecimiento sostenido impulsado por la incorporación de tecnología y nuevas prácticas productivas.

En los últimos años, los sistemas semi hidropónicos en canaletas elevadas marcaron un punto de inflexión. Esta modalidad permite mejorar la calidad del fruto, optimizar el manejo sanitario y facilitar las tareas de cosecha, reduciendo además el esfuerzo físico.

Según explicó el técnico del INTA, Aníbal Krindges, este modelo productivo comenzó a expandirse con mayor fuerza a partir de 2018, representando un salto respecto al sistema tradicional en suelo. En ese esquema, el manejo incluye la preparación de camellones, riego por goteo y coberturas, con mayores desafíos en términos sanitarios y de eficiencia.

Si bien la producción en sustrato requiere una inversión inicial más elevada, los beneficios son significativos: mayor estabilidad productiva, mejor calidad del fruto, menor incidencia de enfermedades y una vida útil de las plantas que puede superar los dos años.

A esto se suma una ventaja competitiva clave: la frescura. Al tratarse de producción local, la frutilla puede cosecharse en su punto óptimo de madurez, lo que se traduce en mejor sabor, aroma y calidad frente a productos provenientes de otras regiones.

Un caso que marca tendencia

En la localidad de Garuhapé, la familia Ferris Graef representa un ejemplo concreto del potencial del sistema. Con unas 10.000 plantas en producción durante todo el año, logran un rendimiento promedio de 700 gramos por planta, consolidando un esquema productivo eficiente y sostenible.

“Las ventajas son la comodidad para trabajar, el control de plagas y menos enfermedades con buen manejo”, señaló Orlando Ferris, quien destacó además el rol del trabajo familiar y el desarrollo de sustratos propios como factores clave para mejorar la competitividad.

Con demanda sostenida, condiciones agroecológicas favorables y tecnología accesible, la frutilla se posiciona como una alternativa estratégica para diversificar la producción en Misiones y fortalecer el entramado de la agricultura familiar.

Compartí esta noticia !

Yerba mate: el Gobierno analiza financiamiento y cambios de fondo para recomponer la cadena

Compartí esta noticia !

Apenas unas horas después de que Omar Kassab sacudiera el mercado con la promesa de pagar 350 pesos por kilo de hoja verde, el Gobierno provincial recibió a referentes de cooperativas de Andresito para analizar la situación del mercado y evaluar posibles medidas para mejorar el valor de la materia prima y la sustentabilidad de la cadena. Los productores pidieron repetir el esquema de financiamiento que se utilizó el año pasado para evitar descuentos de cheques a largo plazo y cobrar al valor nominal. El planteo será analizado, según confiaron en el Gobierno. Pero además, apareció una propuesta alternativa que implicaría una revalorización de la yerba mate, a través de una distinción entre el producto “puro” y el compuesto. Para eso, se trabajará en una modificación del Código Alimentario Argentino y también en normativas provinciales. 

En un contexto de fuerte tensión en la cadena yerbatera, productores, cooperativas, molinos y funcionarios del Gobierno de Misiones mantuvieron una reunión clave en el ministerio de Hacienda para analizar la situación de precios de la hoja verde y delinear herramientas que permitan mejorar el valor de la materia prima. Del encuentro participaron el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, el jefe de Gabinete, Carlos Sartori, y el ministro del Agro, Facundo Sartori, junto a referentes del sector productivo, entre los que estaban Mauricio Bogado, Juan Carlos Amann, Sergio Freiberger y Hugo Krawzuk por la Cooperativa Andresito; Iván Rafael Zagurak y Cristian Freiberger por la Cooperativa Verde; Mariela Pettersson en representación de la Cooperativa Unión; y Carlos Bruera, de Bruera Hermanos, además del intendente Bruno Beck, entre otros. 

El eje del encuentro fue la necesidad de recuperar rentabilidad en la actividad, en un escenario atravesado por la desregulación del mercado y la ausencia de precios oficiales fijados por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM).

Uno de los planteos principales de los productores fue la necesidad de herramientas financieras que permitan sostener la cosecha sin convalidar precios bajos. En ese sentido, Safrán explicó que el sector productivo solicitó avanzar en mecanismos de descuento de cheques y facturas, tanto con entidades bancarias como no bancarias, con el objetivo de generar liquidez en plena zafra.

“Pidieron volver a la operatoria de descuento de cheques y agregar el descuento de facturas, para dar liquidez a la cosecha pero con precios mínimos de referencia”, señaló el ministro.

La propuesta busca recrear esquemas utilizados en otros momentos del sector, donde el acceso al financiamiento estaba atado al cumplimiento de determinados valores de compra de la hoja verde, evitando así la presión a la baja sobre los precios.

El “efecto Kassab”

En paralelo, el mercado comenzó a mostrar señales de reacción tras el anuncio del empresario Omar Kassab, quien comunicó la decisión de pagar $350 por kilo de hoja verde.

Según Safrán, la medida tuvo un impacto inmediato: “El comunicado de Omar Kassab de salir a comprar a $350 revolucionó el mercado. Ya hay secaderos y molinos que están reformulando sus precios hacia arriba desde ayer”.

Este movimiento aparece como un punto de inflexión en el inicio de la zafra, marcando una referencia que podría empujar al alza al resto de los actores industriales.

Otro de los ejes estratégicos abordados fue la elaboración de un proyecto para modificar el Código Alimentario Argentino, con el objetivo de diferenciar claramente la yerba mate pura de la denominada “yerba mate compuesta”.

“La idea es que la yerba mate compuesta no se llame yerba mate, tenga otra denominación, porque tiene 80% de otros productos y solo 20% de yerba”, explicó el jefe de Gabinete, Carlos Sartori.

Sartori remarcó la necesidad de avanzar en esta diferenciación normativa: “Trabajar en una ley que distinga la yerba mate de la yerba compuesta, que tiene apenas un 20% de materia prima y el resto son derivados”.

Sin embargo, el jefe de Gabinete introdujo una aclaración clave sobre la viabilidad del proceso: “Habría que trabajar con una ley nacional y una ley provincial, obviamente, pero en principio estaríamos trabajando con el Ministerio de Salud en todas las cuestiones relacionadas en el área de sanidad y salud, y desde ahí avanzar en la norma”.

El planteo abre una doble vía: por un lado, una estrategia legislativa de mayor alcance, y por otro, un abordaje inicial desde lo sanitario y regulatorio que permita avanzar más rápidamente en la diferenciación del producto.

Desde el sector productivo destacaron el valor del encuentro, no solo por los temas abordados sino por la confluencia de actores que históricamente no venían trabajando en conjunto.

Mauricio Bogado, uno de los organizadores, subrayó que “fue una reunión muy fructífera, donde se unificó el pensamiento de los distintos sectores cooperativos, privados y molinos”.

Entre los puntos destacados, mencionó:

  • La necesidad de financiar cheques diferidos con tasas subsidiadas
  • La construcción de un precio de referencia para la hoja verde
  • El acceso a líneas de crédito para mejoras productivas y energéticas, como la incorporación de paneles solares
  • La articulación con el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para potenciar inversiones y abrir nuevos mercados

Además, se valoró especialmente el hecho de haber logrado reunir a todos los sectores de Andresito, en un contexto previo de fragmentación interna.

Durante la reunión también se presentaron herramientas para reducir costos estructurales. Entre ellas, líneas de financiamiento vinculadas a la denominada “línea verde” del CFI, que permiten invertir en eficiencia energética.

Según detalló Sartori, estas iniciativas apuntan a disminuir el costo de producción mediante la incorporación de tecnologías como paneles solares, un factor clave para mejorar la competitividad del sector.

Compartí esta noticia !

Ganadería en Misiones: la clave está en transformar el excedente de verano en reservas para el invierno

Compartí esta noticia !

La ganadería en Misiones enfrenta un desafío estructural que se repite año tras año: la marcada estacionalidad en la disponibilidad de pasto. Mientras durante la primavera y el verano la oferta forrajera es abundante, en invierno se reduce de manera significativa, afectando la productividad, especialmente en los sistemas ganaderos familiares.

De acuerdo con el doctor Emilio Maidana, del grupo de Producción Animal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Cerro Azul, la base forrajera de la provincia está dominada por pasturas megatérmicas, que presentan un alto crecimiento en los meses cálidos pero una fuerte caída en invierno. “En verano sobra pasto y en invierno falta mucho”, sintetiza.

Este desbalance impacta directamente en los indicadores productivos: la escasez de alimento provoca pérdida de condición corporal en las vacas, menores tasas de preñez y terneros más livianos al momento del destete.

Frente a este escenario, la planificación forrajera se vuelve un factor determinante. La estrategia apunta a aprovechar el excedente de pasto en verano para generar reservas que permitan sostener la alimentación durante los meses críticos, a través de henificación, silajes o la implantación de verdeos.

En ese marco, Misiones comenzará a evaluar una tecnología pensada para pequeños productores: una mini enrolladora desarrollada por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria de Sáenz Peña, en la provincia del Chaco, en conjunto con el Centro de Capacitación Integral del Norte y la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste.

Se trata de un equipo simple y adaptable a tractores de baja potencia, capaz de producir rollos livianos de entre 15 y 20 kilos, que incluso pueden transportarse en una camioneta. Esta característica facilita su uso compartido entre productores y mejora el acceso a la tecnología.

Las pruebas locales permitirán analizar su adaptación a las condiciones de la provincia y su potencial para fortalecer la alimentación del rodeo durante el invierno, aportando una herramienta concreta para mejorar la eficiencia productiva del sector.

Compartí esta noticia !

Té misionero: CoProTé establece $650 por kilo elaborado y $100 para la hoja verde

Compartí esta noticia !

El Gobierno de Misiones oficializó este jueves el nuevo valor del té elaborado y el reajuste del Precio Garantía para la hoja verde, fijado en $650 por kilo de té elaborado —acordado en la COPROTE— y $100 por kilo de hoja verde puesto en secadero. La medida, establecida mediante la Resolución 121/25 del Ministerio del Agro, incorpora por primera vez un mecanismo de actualización basado en costos, tipo de cambio y condiciones del mercado interno y externo, con impacto directo en la rentabilidad de productores e industria.

Un acuerdo clave para sostener la ecuación económica del sector tealero

En un escenario marcado por la fuerte dependencia del dólar exportador y la volatilidad de costos agrícolas e industriales, el Ministerio del Agro y la Producción definió junto a la Comisión Provincial del Té (CO.PRO.TÉ) el nuevo esquema de precios de la actividad. Según lo establecido en la Resolución Ministerial N° 121/25, el valor del té elaborado no tipificado se fija en $650 por kilogramo, tras un consenso alcanzado en el ámbito de la COPROTE.

En paralelo, el Ministerio dispuso —en función del “reajuste técnico y económico disponible”— que el Precio Garantía para la hoja verde puesta en secadero se actualice a $100 por kilogramo, monto mínimo que la industria deberá abonar desde la publicación oficial.

Durante la reunión técnica que dio origen a la resolución, las autoridades analizaron indicadores de costos y la evolución del mercado exportador, que constituye la principal vía de comercialización del producto misionero. El instrumento prevé un mecanismo de actualización en base al tipo de cambio, los costos productivos, el comportamiento del mercado y otros factores que “inciden directamente en la ecuación productiva”, según detalla el texto oficial.

El ministro Facundo López Sartori explicó que la recomposición del monto mínimo que perciben los productores responde a una variable central. “El incremento del Precio Garantía se basa principalmente en la variación del dólar exportador, que mejora la capacidad de ingreso de la industria y permite recomponer el valor mínimo que debe percibir el productor”.

Además, destacó que la resolución incorpora un esquema de “revisión permanente”, dado que la volatilidad del tipo de cambio y los costos productivos “obliga a monitorear de cerca la situación para evitar desfasajes”.

Previsibilidad para productores y competitividad para la industria

Desde la Subsecretaría de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno subrayó que los $100 por kilo de hoja verde representan un precio piso, aclarando que el valor “no contempla adicionales como certificaciones, manejo de malezas o mejoras de calidad”, conceptos que se adicionan por fuera de ese monto.

La actualización, señaló Imbrogno, estuvo guiada por “el impacto del dólar exportador, que es hoy el factor que más incide en la capacidad de pago del sector industrial y en la necesidad de trasladar parte de esa mejora al productor”.

Mientras el precio del té elaborado fue consensuado con la COPROTE, el reajuste del precio en rama quedó bajo determinación directa del Ministerio para garantizar una base mínima de ingresos que otorgue previsibilidad en un contexto de alta sensibilidad al mercado internacional.

Con la resolución ya vigente, el Gobierno provincial sostiene su compromiso con la estabilidad, la transparencia y la competitividad de la cadena tealera, ofreciendo un esquema dinámico y alineado con la realidad económica, tanto local como global.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin