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Integran MisioPharma a la Biofábrica y redefinen la estrategia biotecnológica provincial

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Esta mañana, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, recorrió la Biofábrica Misiones S.A. tras la integración de MisioPharma, en el marco de una decisión orientada a optimizar recursos públicos y consolidar el desarrollo biotecnológico en la provincia.

La visita comenzó en el laboratorio de cultivos in vitro, donde se interiorizó sobre el trabajo en la cámara de crecimiento de distintas especies, entre ellas banano, ornamentales, flores, orquídeas y árboles nativos. Luego, recorrió la sala de siembra, donde observó las tareas que se realizan en cabinas de flujo y dialogó con el equipo técnico sobre los procesos productivos.

El recorrido continuó en la Planta Biológica de bioinsumos agrícolas, donde se desarrollan alternativas sustentables a los agroquímicos sintéticos. Allí se destacó la producción de bioinsecticidas a partir de hongos nativos para el control de plagas, con el objetivo de proteger cultivos y reducir el impacto ambiental.

En ese contexto, el mandatario puso en valor el capital humano y el desarrollo científico de la provincia. “Hay un equipo de científicos de primera línea, esta es la única biofábrica de la Argentina, y es un orgullo misionero porque todo lo que estamos viendo es nuestro, especialmente los científicos que trabajan acá, formados en nuestra universidad y directamente vinculados a la producción”, expresó.

Asimismo, subrayó el impacto directo de estos desarrollos en el sector productivo. “Están produciendo bananos de altísima calidad, con estándares perfectos, sin posibilidad de enfermedades, y además el producto estrella son los fertilizantes biológicos, de altísima demanda en las chacras, que permiten un crecimiento fuerte y sano”, afirmó. En esa línea, remarcó: “Se exporta a Brasil y a otras provincias como Salta, pero sobre todo es para que nuestra producción crezca mejor, más fuerte y más sana”.

En relación a la calidad de los desarrollos, destacó los procesos de validación científica. “No es que a cualquiera se le ocurra algo, es un proceso de legitimación. Todo es biológico, sin químicos, y esa validación a nivel nacional permite exportar y llegar al consumo humano. Para nosotros es un salto de calidad en términos de producción que nos pone en un nivel altísimo”, sostuvo.

Además, remarcó el carácter estratégico de la Biofábrica como política pública sostenida en el tiempo. “Hubo intentos en otras provincias que no prosperaron, pero el tesón de una política de Estado en Misiones logró esto, que es un emblema y una de las pocas en Latinoamérica”, señaló.

Plantines de banano y desarrollo tecnológico

El recorrido incluyó también el invernadero de banano, donde se preparan 50.000 plantines con destino a la provincia de Salta, en el marco de un convenio vigente desde 2019, a partir del cual ya se han distribuido más de un millón de plantines. Asimismo, se destacó el desarrollo de Fitolab, laboratorios móviles implementados en provincias como Buenos Aires y Córdoba, que incluyen instalación y capacitación técnica.

Durante la recorrida, el presidente de la Biofábrica, Federico Miravet, señaló: “El respaldo que recibimos del Gobernador es colocar a la biotecnología como eje fundamental del agro. Hoy la biotecnología ya es una realidad en la Biofábrica, con el laboratorio in vitro, la producción de bioinsumos y otras líneas en desarrollo”.

Además, remarcó la importancia de la optimización de recursos: “Esto nos permite cumplir con el mandato de no desperdiciar capital humano, administrativo y tecnológico, y seguir produciendo con eficiencia”. En esa línea, agregó: “Somos una sociedad que busca comercializar, pero siempre revalorizando a los productores misioneros y su trabajo diario”.

Por su parte, la gerenta general, Luciana Imbrogno, explicó: “Contamos con profesionales altamente capacitados y articulamos con CONICET, UNaM, INTA y el Ministerio del Agro para validar nuestros productos a campo. Es una etapa clave para demostrar que funcionan y que son una alternativa superadora para producir”.

Asimismo, indicó que la producción se orienta tanto al sector público como al privado. “En el marco del programa de diversificación tabacalera se entregan plantines de banano, maracuyá y especies ornamentales, y también desarrollamos producción para el sector privado con fines de exportación”, precisó.

Integración de MisioPharma y la Biofábrica

La recorrida se realizó tras la oficialización de la disolución de MisioPharma S.E. y su integración a la Biofábrica, en el marco de una reorganización del esquema productivo vinculado al desarrollo de cannabis medicinal y biotecnología. La medida contempla la transferencia del personal científico, equipamiento y capacidades técnicas, con el objetivo de concentrar recursos y consolidar una única plataforma de desarrollo.

Al respecto, el gobernador explicó: “Era un gasto operativo innecesario, hay que cuidar los recursos públicos al máximo y aprovechar mejor a los científicos bajo una sola dirección, que es la Biofábrica. Tenemos equipamiento de altísimo nivel y ahora podemos ampliar la producción”.

Finalmente, aclaró que la medida no implica pérdida de empleo. “Se trata de un reordenamiento. Hay que reconocer cuando algo ya no es productivo y reorganizarlo para que funcione. Contamos con ingenieros, genetistas y profesionales de altísimo nivel, formados en Misiones, y necesitábamos aprovechar mejor esas capacidades”, concluyó.

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El Banco Central reduce exigencias de capital para el agro y libera crédito a grandes productores

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El Banco Central dispuso el 9 de abril eliminar una exigencia adicional de capital mínimo que pesaba sobre los créditos otorgados a productores agrícolas no Mipyme que mantuvieran acopios superiores al 5% de su capacidad anual. La medida, formalizada en la Comunicación A 8418 y con vigencia desde el día siguiente a su publicación, modifica un punto sensible del esquema prudencial bancario. El dato técnico es claro; la lectura política abre interrogantes: ¿se trata de un alivio financiero sectorial o de una señal más amplia de recalibración del vínculo entre el sistema financiero y el agro?

Un ajuste puntual en la regulación prudencial

Hasta ahora, las entidades financieras debían aplicar una mayor exigencia de capital —es decir, inmovilizar más recursos propios— cuando financiaban a clientes agrícolas de gran escala que retenían parte de su producción por encima del umbral del 5%. Esa sobrecarga operaba como desincentivo: encarecía el crédito o directamente limitaba su disponibilidad.

La nueva disposición elimina ese recargo para las financiaciones que se acuerden a partir de la entrada en vigencia de la norma. En términos prácticos, reduce el costo regulatorio de prestar a ese segmento y mejora las condiciones de acceso al financiamiento para productores no encuadrados como Mipyme.

El cambio se incorpora al texto ordenado de “Capitales Mínimos de las Entidades Financieras”, el núcleo del esquema prudencial que regula cuánto capital deben mantener los bancos en función del riesgo de sus activos. No se trata de una política crediticia directa, pero sí de una señal que impacta en la oferta de financiamiento.

Del castigo al incentivo: un giro en la lógica regulatoria

El esquema anterior partía de una premisa: penalizar, desde el punto de vista financiero, la retención de producción agrícola. La exigencia adicional de capital funcionaba como un mecanismo indirecto para desalentar ese comportamiento.

La eliminación de ese recargo implica un cambio de enfoque. El Banco Central deja de considerar esa situación como un factor que amerite mayor cobertura de riesgo, al menos en términos regulatorios. No prohíbe ni promueve explícitamente la retención, pero elimina un costo asociado.

En ese movimiento se redefine la relación entre regulación prudencial y política económica. El organismo mantiene su rol técnico, pero introduce una modificación que tiene efectos concretos sobre decisiones productivas y financieras.

Impacto en el sistema financiero y el sector agrícola

Para los bancos, la medida libera capital regulatorio. Al reducir la exigencia sobre determinados créditos, mejora la eficiencia en el uso de recursos propios y amplía el margen para otorgar financiamiento sin necesidad de incrementar capital.

Para el sector agrícola no Mipyme, el efecto es directo: acceso potencialmente más fluido y menos costoso al crédito. En particular, para productores con capacidad de almacenamiento, que hasta ahora enfrentaban condiciones más restrictivas.

En términos de correlación de fuerzas, el ajuste favorece a actores de mayor escala dentro del agro, un segmento con peso económico relevante. Al mismo tiempo, no modifica las condiciones para el resto de los sectores ni introduce beneficios explícitos para otros segmentos productivos.

La decisión no pasa por el Congreso ni requiere acuerdos legislativos. Se inscribe en la capacidad del Banco Central de modificar regulaciones prudenciales, lo que refuerza su margen de maniobra en la política económica cotidiana.

Una señal en construcción

La Comunicación A 8418 no es una reforma estructural del sistema financiero. Es un cambio puntual, pero con impacto concreto. Se inscribe en una serie de medidas recientes que ajustan regulaciones sin desmontar el andamiaje general.

Queda por ver cómo reaccionan los bancos: si trasladan el alivio regulatorio a mejores condiciones crediticias o si priorizan otros usos del capital liberado. También será clave observar si este tipo de decisiones se extiende a otros sectores o queda circunscripto al agro.

El Banco Central mueve una pieza específica, pero en un tablero más amplio. La dirección general todavía no está cerrada.

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El Gobierno reglamenta el RIMI y activa beneficios fiscales para inversiones el sector pyme por dos años

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El decreto 242 pone en marcha el régimen para pymes y abre un nuevo frente en la estrategia económica

El Gobierno avanzó el 10 de abril con la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) a través del Decreto 242/2026, una pieza clave para traducir en incentivos concretos el esquema aprobado en la Ley 27.802. La norma fija un plazo de dos años para canalizar inversiones productivas con beneficios fiscales y define qué proyectos podrán acceder. La decisión llega en un contexto de búsqueda de reactivación y plantea una tensión de fondo: ¿alcanza un régimen focalizado en pymes para dinamizar la inversión o se trata de un instrumento acotado dentro de una estrategia más amplia?

El dato central es operativo y político a la vez: las inversiones alcanzadas serán aquellas realizadas desde la entrada en vigencia del régimen y hasta dos años después de la reglamentación operativa que deberá dictarse en un plazo de 30 días. El esquema apunta a micro, pequeñas y medianas empresas —hasta Mediana Tramo 2— y también incluye a entidades sin fines de lucro registradas, siempre que cumplan con los parámetros exigidos.

Un marco fiscal para ordenar la inversión productiva

El decreto completa la arquitectura legal del RIMI, creado por la Ley 27.802, cuyo objetivo es incentivar inversiones nacionales y extranjeras con impacto en producción, empleo y exportaciones. La reglamentación avanza sobre un punto clave: delimitar qué se considera inversión productiva y bajo qué condiciones se accede a los beneficios.

El universo es amplio pero definido. Incluye bienes de capital y de tecnología —siempre nuevos—, inversiones en riego agrícola, mallas antigranizo y hasta bienes semovientes con fines reproductivos. También incorpora obras vinculadas a la actividad productiva, siempre que no superen el 30% de avance al momento de entrada en vigencia de la ley.

La norma agrega un componente estratégico: promueve inversiones en eficiencia energética, tanto en generación renovable como en optimización del consumo. En ese punto, el régimen se alinea con una lógica de modernización productiva más que con un estímulo generalizado.

El acceso a los beneficios está atado a la “puesta en marcha” de la inversión, entendida como su utilización efectiva para generar ganancias gravadas. Es decir, no alcanza con invertir: el activo debe entrar en funcionamiento para habilitar el beneficio fiscal.

Beneficios, restricciones y control: el equilibrio fiscal detrás del régimen

El decreto no solo habilita incentivos, también fija límites. El uso de beneficios fiscales —incluyendo devoluciones vinculadas al IVA— tendrá un tope del 50% del cupo anual previsto en el presupuesto nacional. Además, la asignación se ordenará según la antigüedad de los saldos fiscales, lo que introduce un criterio de priorización.

A la vez, quedan excluidas las inversiones financieras o de portfolio, reforzando el enfoque productivo del régimen. También se establecen condiciones estrictas para acceder: no podrán beneficiarse quienes mantengan deudas firmes, exigibles e impagas con el organismo recaudador.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), junto con las áreas de Agricultura y Energía, tendrá un rol central en la implementación. Deberá dictar en 30 días las normas operativas que definirán, en la práctica, el alcance real del régimen.

Pymes en el centro y señales al mercado

La reglamentación del RIMI posiciona a las pymes como eje de la política de inversión en esta etapa. En términos políticos, el Gobierno busca mostrar un esquema de incentivos focalizado, con impacto en la economía real y sin expandir de manera indiscriminada el gasto tributario.

El diseño también refleja una lógica de control: los beneficios están condicionados, escalonados y sujetos a verificación. No es un régimen de acceso automático, sino administrado. Eso reduce riesgos fiscales, pero también puede limitar su velocidad de adopción.

En el plano de la agenda económica, el RIMI aparece como complemento de otras herramientas orientadas a atraer inversiones, aunque con un perfil más acotado. No apunta a grandes proyectos, sino a un entramado productivo más fragmentado, con impacto territorial.

Implementación, demanda y capacidad de tracción

El decreto pone en marcha el régimen, pero su efectividad dependerá de la reglamentación que se dicte en las próximas semanas y del nivel de adhesión del sector privado. La clave estará en si las condiciones logran traducirse en decisiones de inversión concretas.

También habrá que observar cómo interactúa el RIMI con el contexto macroeconómico y con otros instrumentos vigentes. El plazo de dos años fija una ventana clara, pero no garantiza resultados.

En paralelo, el foco en sectores como energía y agro introduce una señal sobre las áreas prioritarias, aunque sin excluir otros rubros. La pregunta que queda abierta es si este esquema logra escalar o si queda como un incentivo puntual dentro de una política más amplia que todavía está en construcción.

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Oberá mostró su potencia productiva con la Exposición Agroindustrial en el Parque de las Naciones

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La primera Exposición Agroindustrial Oberá vivió un fin de semana de alta convocatoria en el Parque de las Naciones, consolidándose como una nueva vidriera del entramado productivo de Misiones. En su segunda jornada, el predio volvió a mostrar un flujo constante de visitantes provenientes de distintos puntos de la provincia e incluso de Corrientes, en un evento que combina exhibición, capacitación y generación de negocios.

Desde la organización destacaron que el arranque superó ampliamente las expectativas. Solo durante la tarde del sábado ingresaron más de 5.000 personas, impulsadas en gran parte por el acceso libre y gratuito, un factor clave para ampliar la participación social y potenciar la visibilidad de los emprendimientos.

El impacto no se limitó a lo institucional. Para los expositores, la muestra ya dejó resultados concretos. Algunos destacaron la llegada de nuevos clientes desde más de 200 kilómetros, lo que confirma el alcance regional del evento. “Estamos muy contentos porque nos visitaron desde Iguazú exclusivamente para buscar nuestros productos”, señaló un referente de la producción de aceite de tung en la localidad de Guaraní.

En paralelo, firmas del sector industrial también remarcaron avances en términos comerciales. “Cerramos negocios con nuevos clientes, así que el balance es positivo”, indicaron desde uno de los stands, en línea con la expectativa de transformar la exposición en una plataforma efectiva para la concreción de ventas y vínculos comerciales.

La jornada de este domingo continúa con un cronograma de capacitaciones distribuidas en los espacios de las distintas colectividades, con una alta participación de asistentes interesados en incorporar herramientas y conocimientos. Las actividades formativas se extenderán durante toda la tarde, reforzando uno de los ejes centrales del evento: la articulación entre producción, capacitación y desarrollo local.

La Exposición Agroindustrial Oberá se perfila así como un nuevo punto de encuentro para el sector, con potencial para consolidarse en la agenda productiva de la región.

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La Sociedad Rural presiona por medidas para el agro ante la suba de costos

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El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se reunió este martes en Casa Rosada con Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), en un encuentro que volvió a poner en primer plano la tensión entre el Gobierno y uno de los sectores clave de la economía. La cita tuvo un eje concreto: el aumento de costos que enfrenta el agro y la necesidad de medidas para sostener la competitividad. En un contexto económico todavía inestable, el planteo del campo introduce una pregunta estratégica: ¿el oficialismo ajustará su política para evitar fricciones con un actor central en la generación de divisas?

Costos en alza y reclamo de previsibilidad

Durante la reunión, la SRA expuso “las principales preocupaciones de los productores”, con foco en el encarecimiento de insumos y gastos operativos. El diagnóstico del sector es claro: la suba de costos, impulsada en particular por el aumento del gasoil y los fertilizantes, ya impacta en la rentabilidad y podría condicionar decisiones productivas en las próximas campañas.

El planteo no se limitó a un diagnóstico. La entidad pidió avanzar en medidas que “devuelvan competitividad” y generen “reglas claras y previsibles” para sostener inversiones. En un “año desafiante”, atravesado además por factores internacionales, el reclamo apunta a reducir la incertidumbre.

El Gobierno, por ahora, no explicitó respuestas. Pero el solo hecho de la reunión muestra que el tema ingresó en la agenda de gestión.

Un vínculo estratégico en construcción

El encuentro se inscribe en una relación históricamente sensible entre el poder político y el sector agropecuario. La SRA representa a un actor con peso estructural en la economía argentina, tanto por su capacidad productiva como por su rol en el ingreso de divisas.

En este caso, el reclamo se produce en un momento donde el Gobierno necesita sostener el flujo exportador y evitar señales de conflicto con sectores productivos. La demanda de competitividad no es abstracta: se traduce en márgenes, decisiones de siembra y volumen de producción futura.

El pedido de previsibilidad, además, tiene una dimensión institucional. Supone reglas estables que permitan proyectar inversiones en un contexto donde los costos se mueven con rapidez.

Presión sin ruptura

El tono del planteo sugiere una estrategia de presión sin confrontación abierta. La SRA expone sus demandas, pero lo hace en el marco de un canal institucional activo con el Gobierno.

Para el oficialismo, el desafío es equilibrar variables. Por un lado, sostener su esquema económico. Por otro, atender un sector que advierte sobre el impacto directo de los costos en la producción.

En términos políticos, el agro conserva capacidad de influencia. No solo por su peso económico, sino porque sus decisiones impactan en indicadores clave como exportaciones, ingreso de dólares y actividad.

La ausencia de definiciones oficiales tras el encuentro deja el tablero abierto. El diálogo está activo, pero las respuestas aún no aparecen.

Decisiones productivas en el horizonte

El punto crítico se ubica en las próximas campañas. Si el aumento de costos se traduce en menor rentabilidad, las decisiones de inversión podrían ajustarse, con efectos en cadena sobre la producción.

El Gobierno deberá definir si introduce medidas específicas para el sector o si mantiene su actual esquema sin cambios. En ese cruce se juega más que una discusión sectorial: se define el vínculo con uno de los motores tradicionales de la economía.

Por ahora, el encuentro marca un canal abierto. La reacción oficial, en cambio, todavía está por escribirse.

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