Agroindustria

La UE suspende la carne de Brasil y Argentina puede ganar mercado

Compartí esta noticia !

La Unión Europea suspenderá desde este jueves 3 de septiembre las importaciones de carne vacuna y aviar procedentes de Brasil, además de otros productos de origen animal, al considerar insuficientes las garantías presentadas por el país sudamericano sobre el cumplimiento de las normas sanitarias comunitarias. La decisión abre un nuevo escenario para el comercio regional y coloca a Argentina, que mantiene habilitado el acceso al mercado europeo, ante una eventual oportunidad para ampliar sus exportaciones.

La Comisión Europea comunicó la decisión el lunes 31 de agosto y explicó que Brasil no aportó garantías suficientes respecto del control del uso de antimicrobianos en la producción ganadera. Las reglas del bloque prohíben utilizar determinados medicamentos para promover el crecimiento de los animales o mejorar sus rendimientos y también restringen el empleo de antimicrobianos reservados para infecciones humanas.

El punto central del conflicto no implica que Bruselas considere que toda la carne brasileña contenga sustancias prohibidas. El cuestionamiento está relacionado con los mecanismos de control y trazabilidad que deben permitir acreditar que los productos destinados al mercado europeo cumplen con las exigencias sanitarias del bloque.

“Una vez que se demuestre dicho cumplimiento, podrán reanudarse las exportaciones a la UE”, señaló una portavoz de la Comisión Europea a la AFP. El gobierno brasileño no había formulado comentarios sobre el anuncio al momento de la publicación, aunque en mayo había anticipado que adoptaría rápidamente las medidas necesarias para revertir su exclusión de la lista de países habilitados.

La suspensión también alcanza a huevos y miel, además de otros productos de origen animal. En el caso de las carnes aviares y la miel, una auditoría europea está en curso y sus resultados deberían conocerse este viernes 4 de septiembre. Si la evaluación resulta satisfactoria, Bruselas podría autorizar nuevamente las importaciones brasileñas durante las próximas semanas.

Para la carne vacuna, en cambio, el proceso puede ser más extenso debido a la duración de los ciclos productivos. La Unión Europea necesita verificar que el cumplimiento de sus normas pueda acreditarse a lo largo de la cadena y no únicamente en el producto terminado.

El impacto comercial no es menor. Durante 2025, Brasil fue el segundo proveedor de carne vacuna de la Unión Europea, con más de 92.000 toneladas exportadas por un valor superior a los 713 millones de euros. La suspensión obliga ahora a sus frigoríficos y productores a buscar alternativas para colocar parte de ese volumen mientras intenta recuperar el acceso al mercado europeo.

Ese movimiento puede generar efectos indirectos sobre Argentina. El país mantiene habilitado el ingreso de carne al mercado comunitario, al igual que Paraguay y Uruguay, por lo que una eventual sustitución de proveedores podría traducirse en una mayor demanda para los exportadores argentinos.

La oportunidad, sin embargo, no debe confundirse con un beneficio automático. Si Brasil redireccionara parte de su oferta hacia otros destinos, podría aumentar la disponibilidad de determinados cortes en mercados internacionales y ejercer presión sobre sus precios. Si, en cambio, los compradores europeos reemplazaran carne brasileña por carne argentina, el efecto podría ser inverso para los cortes exportables, con una demanda adicional capaz de sostener o elevar sus valores.

El impacto sobre el mercado argentino también dependería de otro factor: una eventual llegada de carne brasileña a precios competitivos. Para que esa oferta tenga capacidad de moderar los precios internos debería superar los costos logísticos, cumplir con los requisitos sanitarios argentinos y alcanzar volúmenes suficientes para incidir sobre el mercado. Por ahora, ese escenario es una posibilidad y no un efecto confirmado.

El trasfondo agrega una dimensión política. El acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, comenzó su aplicación provisional el 1 de mayo de 2026. La suspensión brasileña se produce apenas cuatro meses después y vuelve a poner en primer plano la relación entre apertura comercial y cumplimiento de estándares sanitarios.

Bruselas sostiene que la medida responde a sus reglas contra la resistencia de los microorganismos a los medicamentos y no constituye una sanción vinculada al acuerdo con el Mercosur. Sin embargo, el episodio ocurre en un contexto de fuertes cuestionamientos al entendimiento comercial por parte de sectores agropecuarios europeos, especialmente en Francia.

Para Argentina, el dato relevante es que el acceso al mercado europeo continúa vigente. La posibilidad de transformar la suspensión brasileña en una oportunidad exportadora dependerá de la capacidad de los frigoríficos para responder con volumen, calidad y trazabilidad a una eventual demanda adicional. En otras palabras, el beneficio no estará determinado solamente por la decisión de Bruselas, sino por la capacidad argentina de ocupar el espacio comercial que eventualmente quede disponible.

Compartí esta noticia !

Plantines de Stevia que pueden rendir hasta 4.000 kg por hectárea/año

Compartí esta noticia !

Biofábrica Misiones pone a disposición de los productores plantines de alta calidad que garantizan un rápido establecimiento a campo y dos cosechas anuales de alto rendimiento.

Biofábrica Misiones anunció la disponibilidad y comercialización de plantines seleccionados de Stevia, una alternativa productiva de alto valor y excelente rentabilidad para las chacras de la provincia.

Datos recolectados en lotes productivos de la zona de Dos de Mayo demuestran la gran adaptación y productividad de los materiales de Biofábrica: Rendimiento anual: Con un manejo adecuado, se obtienen en promedio 4.000 kg de hoja seca por hectárea al año, distribuido en dos cortes anuales, garantizando ingresos escalonados para el productor.
Además se destaca el uso de infraestructura compatible: El proceso de secado de la hoja de Stevia puede realizarse en secaderos tradicionales, utilizando el mismo sistema e instalaciones que se emplean para la yerba mate.

Entre las ventajas se destacan la sanidad y vigor inicial: Los plantines llegan listos para su implantación a campo, asegurando un prendimiento parejo y rápido desarrollo.
Además se despachan en formato rocambol (100 plantines por bulto), un empaque optimizado que facilita el transporte y la manipulación en el lote.

Por otro lado, con un manejo sostenible el cultivo responde favorablemente a la fertilización orgánica y al manejo integrado. Además, a partir del segundo año, los rebrotes permiten mantener la productividad con aplicaciones foliares periódicas. Para acceder a los plantines comunicarse con el área de ventas de Biofábrica Misiones.

Recomendaciones para implantación del cultivo

1. Definir la densidad:  La cantidad de plantas depende del manejo que se vaya a realizar. Entre 25.000 a 50.000 plantas/ha y como referencia dejar entre 40–50 cm entre plantas // de 1 a 1,20 metros entre líneos

Si se realizan labores mecanizadas, se puede ampliar la distancia entre líneos.

2. Preparación del suelo:

La fertilización de base puede realizarse con “triple 15”, que aporta: Nitrógeno, Fósforo  y Potasio. Las Dosis de referencia son: 500 kg por hectáreas, divididos en dos aplicaciones: al momento de plantar y a los 25 días del trasplante. Si el suelo tiene pH menor a 6, se recomienda realizar encalado, con una dosis de referencia de 2.000 kg/ha.

Y para un cultivo más sostenible, se recomienda incorporar materia orgánica que puede ayudar a mejorar el rendimiento.

3. Mantener el lote limpio:

La competencia de malezas puede manejarse según el sistema elegido: carpidas, control mecánico o mulching vegetal en los entre líneos.

Además, se debe prestar atención a las plagas. En stevia, las cochinillas y los ácaros se encuentran entre las plagas de mayor ocurrencia.

Para su manejo pueden utilizarse insecticidas orgánicos. La clave está en recorrer el lote y detectar los problemas antes de que se conviertan en un problema mayor.

4. Empezar con buenos plantines

En Biofábrica están disponibles los mejores ejemplares de stevia para implantación a campo, con las siguientes características: Aproximadamente 15 cm de altura, 3 mm de diámetro de cuello y 6 hojas. Se entregan en formato rocambole, con 100 plantines cada uno. Son plantines uniformes, sanos y vigorosos, para empezar el cultivo con material vegetal de calidad.

Compartí esta noticia !

Reservas: Argentina vuelve a acumular dólares y alcanza su mejor posición bruta desde 2019

Compartí esta noticia !

Argentina atraviesa en 2026 una recomposición de sus cuentas externas que empieza a modificar uno de los principales condicionantes históricos de la macroeconomía: la disponibilidad de dólares. Las reservas internacionales brutas del Banco Central rondan los US$49.000 millones, el nivel más elevado en casi siete años, mientras las reservas netas habrían pasado de un rojo de US$11.000 millones a fines de 2023 a un saldo positivo estimado de entre US$7.000 y US$10.000 millones a finales de julio.

El cambio no responde exclusivamente a financiamiento externo. Allí aparece uno de los datos más relevantes del Balance Cambiario del primer semestre: por tercera vez en los últimos 25 años, la cuenta corriente y la cuenta financiera registraron simultáneamente resultados positivos. La combinación de generación genuina de divisas por exportaciones y un flujo financiero neto favorable permitió que el mercado cambiario aportara US$3.713 millones a las reservas durante los primeros seis meses del año.

Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en el primer semestre de 2026, tanto la cuenta corriente como la cuenta financiera arrojaron un resultado positivo por tercera vez en 25 años en el Balance Cambiario. Las exportaciones agroindustriales, energéticas y mineras crecen 27%.

En lo que va del año 2026, las reservas internacionales brutas del Banco Central continúan mostrando una tendencia positiva y se ubican en torno a USD 49.000 millones. De esta manera, alcanzan los valores más elevados en casi siete años, teniendo que remontarse hacia el año 2019 para encontrar niveles similares.

En términos históricos, se alcanza un máximo histórico de reservas brutas con USD 77.481 millones hacia abril de 2019. No obstante, desde dicho momento se inicia una tendencia descendente, con sucesivas oscilaciones, hasta alcanzar un piso no visto desde el año 2006 con USD 20.000 millones a finales de 2023. Desde entonces, ha ido creciendo y se aproximan nuevamente a los USD 50.000 millones.

Un punto importante para mencionar es que se trata de reservas internacionales brutas y no “netas” del Banco Central. A esto último se puede arribar descontando al total bruto los compromisos a un año vista. Si se analiza la historia reciente, hacia finales de 2023 las reservas internacionales netas habían alcanzado niveles críticos negativos por USD 11.000 millones, situación que actualmente se ha logrado revertir. A finales de julio, se estiman niveles de reservas netas positivas por entre USD 7.000/10.000 millones, lo cual implica una recomposición del activo en dólares por aproximadamente USD 20.000 millones en los últimos dos años y medio.

En lo que va de 2026, el Banco Central acumuló compras netas de divisas en el mercado cambiario por USD 13.100 millones. Este resultado contribuyó a la recomposición de la posición en moneda extranjera de la Argentina y, junto con otros factores, a la reducción del riesgo país. La acumulación de reservas fue posible gracias a un crecimiento de la liquidación de divisas provenientes de las exportaciones y a una cuenta financiera equilibrada. Para comprender los fundamentos de esta dinámica, resulta clave analizar la evolución de la oferta y la demanda de moneda extranjera. A continuación, se presenta un análisis comparativo del balance cambiario del BCRA correspondiente al primer semestre de 2026.


1. En el primer semestre de 2026, tanto la cuenta corriente como financiera arrojaron un resultado positivo por tercera vez en 25 años en el Balance Cambiario

En el primer semestre de 2026, la cuenta corriente cambiaria registró un superávit de USD 2.867 millones, frente a un déficit de USD 2.900 millones en igual período del año pasado. Es decir, se observa una mejora interanual de casi USD 5.800 millones, explicada principalmente por el fuerte resultado de las operaciones vinculadas al comercio de bienes.

Por su parte, la cuenta financiera alcanzó un saldo positivo de USD 786 millones. Si bien el resultado se ubicó muy por debajo de los USD 11.490 millones registrados durante el primer semestre de 2025 cuando el FMI hizo un desembolso por USD 12.396 millones, continúa mostrando un ingreso neto de divisas. En este sentido, la comparación interanual se encuentra influida por dicho flujo financiero que no estuvo presente este año y de igual forma se logró nuevamente un resultado positivo.

Al sumar el resultado de la cuenta corriente, la cuenta capital y la cuenta financiera, las operaciones del mercado cambiario generaron un incremento de las reservas internacionales por USD 3.713 millones durante los primeros seis meses de 2026. A esto se adicionó un ajuste positivo de USD 62 millones por variaciones en los tipos de pase y valuación de los activos, por lo que el aumento contable de las reservas alcanzó los USD 3.775 millones. Se remarca que, si se incluye la variación de reservas del mes de julio, se alcanza un incremento de USD 6.504 millones en lo que va del año, lo cual vislumbra que julio mostró un resultado muy favorable en lo que fue la variación de reservas.

Una característica relevante de este resultado es que, a diferencia de otros períodos en los cuales el incremento de las reservas estuvo explicado principalmente por el ingreso de fondos financieros o de la cuenta corriente, durante 2026 se observa una contribución positiva tanto de la cuenta corriente como de la financiera. Esto es algo que solo se logró ver en el año 2007 y 2022, considerando el primer semestre de cada año desde el año 2003 en adelante.


2. El saldo de la cuenta de bienes fue positiva en casi USD 16.000 millones en el primer semestre de 2026, un récord desde que se tienen registros

El principal factor detrás del superávit de la cuenta corriente es el resultado de la cuenta de bienes. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones netas de bienes alcanzaron los USD 15.996 millones, el valor más alto desde que se tienen registros para este período del año. Dicho total se alcanzó con cobros de exportaciones por USD 47.211 millones y pagos por compras de bienes del exterior por USD 31.215 millones.

Este saldo comercial implica más que duplicar los USD 7.239 millones alcanzados en igual período de 2025 y supera levemente el máximo previo de USD 15.602 millones registrado en 2024. Vale remarcar que el saldo positivo de 2024 se alcanzó con cobros de exportación por USD 31.991 millones y pagos de importaciones por tan solo USD 16.389 millones. Es decir, se alcanzó ese resultado extraordinario debido a que el monto de salida de dólares para pagar compras de bienes del exterior fue muy bajo, en línea con una política que se implementó a finales de 2023 para diferir temporalmente el pago de importaciones con objeto de normalizar las cuentas externas dado el contexto macroeconómico de ese entonces.

Por el lado de la composición sectorial, la agroindustria continúa siendo el principal generador neto de divisas. Durante los primeros seis meses del año, el sector registró un superávit cambiario de USD 19.984 millones, manteniéndose prácticamente estable frente a los USD 19.888 millones del mismo período de 2025.

A lo anterior se suma el fuerte crecimiento de la minería y la energía, cuyas exportaciones netas alcanzaron los USD 9.632 millones, frente a USD 5.514 millones el año pasado. Ello representa una mejora interanual cercana al 75% y consolida a estos sectores como un segundo pilar estructural para la generación de dólares de la economía argentina.

Al mismo tiempo, el resto del sector privado no financiero redujo de manera considerable su déficit por operaciones de bienes. El saldo negativo pasó de USD 18.163 millones en el primer semestre de 2025 a USD 13.621 millones en 2026, lo que implica una contracción de aproximadamente USD 4.500 millones. De esta manera, el sostenimiento de los ingresos de la agroindustria, la expansión de la minería y la energía y un menor déficit del resto de los sectores permitieron alcanzar el resultado récord.

En línea con esta dinámica, las exportaciones “devengadas” de los principales complejos agroindustriales, mineros y energéticos sumaron USD 40.266 millones durante el primer semestre de 2026. Se trata del mayor valor de la serie y representa un incremento de 27% respecto de los USD 31.694 millones registrados en igual período de 2025.

La agroindustria se mantiene como el componente de mayor peso dentro de las ventas externas, aunque el crecimiento reciente de los sectores energético y minero permitió ampliar y diversificar la oferta exportadora. Esto marca una diferencia respecto de períodos anteriores, en los cuales la generación de divisas dependía en una proporción aún mayor del desempeño de la cosecha y de los precios internacionales de los productos agrícolas.

Más allá del resultado positivo de los bienes, la cuenta corriente continúa enfrentando algunos contrapesos. El déficit por servicios se ubicó en USD 4.310 millones, aunque se redujo frente a los USD 5.868 millones del año pasado en un contexto de récord de liquidación de dólares por exportaciones de servicios. Por el contrario, el saldo negativo del ingreso primario aumentó hasta USD 8.884 millones, principalmente por las operaciones relacionadas con intereses, utilidades y dividendos.

No obstante, el superávit comercial cambiario fue lo suficientemente elevado para compensar estos egresos y permitir que la cuenta corriente finalizara el semestre en terreno positivo. En este marco, el boom exportador de la agroindustria, la minería y la energía se presenta como uno de los principales fundamentos detrás de la recuperación de las reservas internacionales, que alcanzan sus valores más altos desde 2019.

Compartí esta noticia !

Exportaciones récord de aceites vegetales: el agro argentino encuentra un nuevo motor

Compartí esta noticia !

La agroindustria argentina atraviesa uno de los momentos más dinámicos de los últimos años en el mercado internacional de aceites vegetales. En un contexto marcado por la creciente demanda mundial, las dificultades productivas en los principales competidores y la expansión del uso de aceites para biocombustibles, las exportaciones nacionales de aceite de soja y girasol alcanzan registros históricos que fortalecen el ingreso de divisas y consolidan el rol estratégico del complejo oleaginoso.

De acuerdo con el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), los embarques acumulados de aceites vegetales —incluyendo las proyecciones para julio— superarían las 4,7 millones de toneladas durante 2026, estableciendo un nuevo récord para la Argentina. El aceite de soja registra 3,6 millones de toneladas exportadas, constituyendo el tercer mejor inicio de año de la historia, mientras que el aceite de girasol alcanza 1,2 millones de toneladas, el mayor volumen jamás registrado para este período.

La absorción externa de girasol está en máximos históricos. Nunca hubo tanto volumen de soja sin contrato. El Mar Negro en la mira, con precios del trigo escalando en Chicago. Las fijaciones de maíz avanzan junto con la cosecha.

1.    Las exportaciones de aceite de soja y girasol en máximos históricos

Las exportaciones de aceites vegetales en lo que va del 2026 – incluyendo las estimaciones de julio – superarían las 4,7 Mt, rompiendo el techo del año pasado y marcando un récord para los embarques argentinos de aceite de soja y girasol hacia el resto del mundo. Para el derivado del complejo soja, es el tercer mejor arranque en la historia con 3,6 Mt, mientras que para el caso de girasol el ritmo de embarques de aceites es récord con 1,2 Mt. 

La fenomenal performance exportadora argentina es el resultado de la combinación entre elevados niveles de oferta local (máximos para girasol y por encima de la media para soja) y una demanda externa por aceites vegetales para usos no industriales parcialmente desabastecida por orígenes claves. 

Ucrania tuvo su peor cosecha de girasol en una década y, a pesar de que en Rusia la producción fue de las mejores de su historia, el crush de girasol 2025/26 en la región del Mar Negro sería el más bajo desde la 2021/22 según las últimas estimaciones del USDA.  Además, si se tiene en cuenta el creciente uso industrial para el resto de los aceites vegetales durante toda la campaña 2025/26 a nivel global y la disrupción del conflicto en Medio Oriente durante este año, a las oleaginosas argentinas le tocó una primera mitad de 2026 con un mercado demandado y precios en máximos de varios años.

La cotización FOB del aceite de girasol argentino promedió US$ 1.290/t en el año -máximos desde 2022- y esta misma semana alcanzó los US$ 1.330/t, igualando el precio más alto del 2026. A esto hay que sumarle la extraordinaria dinámica exportadora de semilla de girasol, que hasta el mes de julio podría llegar a superar las 1,2 Mt, 13 veces el promedio para esta altura del año. Con precios sumamente atractivos para el aceite, una fantástica performance exportadora tanto industrial como de semillas, la absorción externa por el complejo es 2,4 veces más alta que el promedio para la última década a esta altura. En el mercado interno se vislumbra un correlato de esta dinámica exportadora. Se han comercializado 4,4 Mt de la 2025/26, máximos desde 1999/00 y 83% encima de la media con el 62% de dicha mercadería con precio firme en el mercado físico. 

El caso del aceite de soja es similar al de girasol: precios promedio máximos desde 2022, en US$ 1.160/t y llegando esta semana a US$ 1.170/t. Sin embargo, la performance no es tan espectacular en harinas, siendo que en el acumulado anual las exportaciones hacia julio se ubicarían en mínimos desde 2018 (sin contar la sequía de 2023). Esta situación no cambia si se analiza el acumulado de la campaña al registrarse 9,9 Mt, 6% por debajo del promedio a esta altura. Teniendo en cuenta las exportaciones de poroto y el equivalente en toneladas industriales, la absorción externa de soja para lo que va de la 2025/26 no alcanza las 16 Mt, 1 Mt por debajo del ciclo pasado a esta altura y 8% por detrás del promedio para las últimas cinco. 

Esta performance se fundamenta – en parte – por la irrupción de la harina brasilera en el mercado internacional, pero también por la lógica del mercado interno y la mayor disposición de venta por otros granos que no sean soja. Solo se comercializaron 21,6 Mt de soja en el mercado interno, quedando aún 24,8 Mt disponibles para vender, 34% más que el año pasado. Nunca hubo tanto volumen de soja en valores absolutos sin contrato en el mercado físico a esta altura como en esta campaña 2025/26.


1.1 La cosecha de girasol 2026/27 en el Mar Negro aumentaría 18%

En septiembre comienza la cosecha de girasol en Rusia y Ucrania. A pesar de la continuidad del conflicto entre ambos países, la producción de girasol para la nueva campaña 2026/27 alcanzaría las 33,7 Mt en la región, recuperándose Ucrania de lo que fue el desastre productivo de su última cosecha y Rusia rompiendo un nuevo techo, superando las 20 Mt. Este volumen que se sumaría a la oferta global vendría a suplir el importante déficit productivo que registró la región en lo que fue la campaña 2025/26. 

El consumo de aceites vegetales a nivel global viene creciendo a pasos agigantados, principalmente traccionada por la demanda para la elaboración de biocombustibles. Esta dinámica explica el aumento constante en las cotizaciones, que se dispararon aún más con el estallido del conflicto en Medio Oriente. Sin embargo, el mercado de aceites para consumo no industrial (donde compite el aceite de soja argentino), puede llegar a tener una recomposición de oferta muy relevante de cumplirse las expectativas del USDA.

El futuro de las cotizaciones por aceites vegetales dependerá del balance entre la demanda industrial y alimenticia. Por su elevado uso energético, es un mercado altamente expuesto a distorsiones como la del Estrecho de Ormuz. No hay que dejar pasar el recrudecimiento de las hostilidades en la región del Mar Negro, que han estado impulsando el precio del trigo y que bien podrían truncar el flujo de la nueva oferta de girasol.


2. Trigo: peligran los suministros del Mar Negro  

La tensión política volvió a encender alarmas en el mercado de trigo tras la escalada de ataques de drones y misiles en el Mar de Azov. Luego de que Ucrania alcanzara barcos comerciales y tanqueros, Rusia restringió el paso de buques que entran o salen del Mar de Azov hacia el Mar Negro a través del Estrecho de Kerch. Para ponerlo en perspectiva, esta ruta maneja aproximadamente un cuarto de todas las exportaciones de granos de Rusia, siendo este país el principal exportador de trigo del mundo. 

Si bien Moscú y las cámaras del sector afirman que la logística se redireccionará hacia puertos de aguas profundas o terminales del Mar Báltico, este nuevo cuello de botella introduce demoras e incertidumbre en el circuito comercial. De hecho, ya se vienen percibiendo demoras en los envíos del cereal ruso al exterior: según datos de LSEG, hasta el día el jueves de esta semana se despacharon 604.000 t en julio, cuando el promedio mensual de exportaciones desde principio de año se encuentra en 3,17 Mt. Todo esto coincide con el inicio de la cosecha y la habitual presión estacional de oferta. Hay que considerar que, tomando el promedio de los últimos cinco años, Rusia suele aumentar sus exportaciones un 59% en el segundo semestre del año con relación a la primera mitad del año, lo que vuelve todavía más sensible cualquier tropiezo logístico justo en este momento del año.

Bajo este nuevo escenario, los precios del trigo en Chicago escalaron hasta alcanzar los US$ 248/t al cierre de este jueves, marcando una suba de más de 11% desde que se desató el conflicto el viernes de la semana pasada y un salto interanual del 34%. 

En el plano local, la pizarra de trigo alcanza los US$ 195/t, apenas por debajo de los valores de la semana pasada y cerca de US$ 15/t por encima de valores de principios de enero, cuando nos encontrábamos en plena presión de cosecha. Sin embargo, con un dólar prácticamente sin cambios desde principios de año y una inflación acumulada del 16,8% para el primer semestre del año, el valor del cereal medido en pesos constantes se encuentra -9,1% por debajo de valores de enero.

En este escenario de evolución de precios, el ritmo de comercialización del trigo para la campaña 2025/26 avanza más lento que el promedio histórico en términos relativos, aunque en valores absolutos los volúmenes comercializados son importantes. Según datos de SAGyP correspondientes a la semana 28, se informaron ventas totales por 19,9 Mt para la campaña actual, lo que equivale al 67% de cosecha estimada para este ciclo. Este porcentaje se encuentra más de un 21% por debajo del promedio de las últimas 5 campañas para esta altura del año.

Siguiendo en la misma lógica, considerando el volumen estimado de producción junto con la estimación de uso como semilla para la presente campaña, estaríamos hablando de un remanente por comercializar de cerca de 8 Mt, por lo que un 29% del trigo estaría pendiente de venta. Para ponerlo en perspectiva, este volumen remanente supera el consumo interno anual promedio de la última década en Argentina, estimado en 7,2 Mt. 

Si bien este remanente porcentual viene mostrando una tendencia al alza ciclo tras ciclo, el mismo se encuentra muy por encima del promedio de los últimos diez años para esta fecha, que se sitúa en el 11%. En este contexto de conflicto en la región del Mar Negro y posibles problemas de suministros globales con cotizaciones que respondieron al alza, habrá que monitorear cómo responde la comercialización local. Esto, considerando que hay un volumen importante por vender y se perfila una producción normal hacia el nuevo ciclo comercial.


3. Efecto tardío: repuntan las fijaciones semanales de maíz y superan a las de soja

Las fijaciones semanales de maíz ganaron impulso y superaron a las de soja por primera vez desde mayo, en un contexto en el que la relación soja/maíz alcanzó máximos de varios meses. El volumen del cereal con precio firme acumula cuatro semanas consecutivas de crecimiento, mientras que las fijaciones de soja se mantienen estables y en niveles elevados, aunque sin recuperar el dinamismo comercial observado en mayo. De todos modos, pese a su reciente fortalecimiento, las fijaciones de maíz aún se ubican por debajo de los registros previos al ingreso del grueso de la cosecha de soja, momento que marcó un punto de inflexión y devolvió protagonismo a la oleaginosa.

Antes del ingreso del grueso de la cosecha de soja, las fijaciones semanales mostraban un claro predominio del maíz, ya que las necesidades de liquidez se cubrían principalmente mediante la venta del cereal. Esta dinámica llevó a que la relación soja/maíz alcanzara un máximo a mediados de marzo, reflejando un debilitamiento relativo del precio del maíz en un contexto de fuerte ingreso de mercadería y creciente presión de oferta. Más adelante, con la llegada del grueso de la cosecha de soja, la relación comenzó a ajustarse y las fijaciones de la oleaginosa ganaron dinamismo, desplazando progresivamente al maíz como principal fuente de comercialización.

En cuanto a dinámica externa, esta semana el contrato de referencia de maíz en Chicago alcanzó los US$ 184/t y tocó un máximo desde mayo. El factor clave detrás de la subida de precios sigue siendo Ormuz, el cual vuelve a ser noticia por el reavivamiento de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán, agregando nuevamente volatilidad al mercado de commodities agrícolas.

Otros factores se contraponen a las subas y limitan el sendero alcista para maíz. Estados Unidos están ingresando al período crítico para el maíz y el clima es un factor que empieza a repercutir en precios. Si bien la ola de calor viene colaborando a las subas del cereal, el USDA informó esta semana que el 67% del maíz y 65% de la soja están en condiciones buenas a excelentes, cifras que fueron más positivas que lo anticipado por el mercado, acotando las subas. 

Por último, considerando la coyuntura productiva de argentina, la cosecha de maíz 2025/26, que fue reestimada en un total de 71,5 Mt (+1,5 Mt vs jun.) según SAGyP, sigue registrando avances limitados debido a la elevada humedad ambiental. Según SAGyP, el progreso es de 75% a nivel país y continúa siendo el registro de progreso más bajo en las últimas cinco campañas. Mientras tanto, al pensar el avance acumulado a nivel comercial, ya se tiene pactado el 46% del maíz, que sería el tercer guarismo más bajo de la década. De esta forma, reflejando el gran poder de fuego que todavía se tiene para seguir abasteciendo a la exportación en esta segunda mitad del año.

Compartí esta noticia !

Producción y consumo de carne porcina baten récords mientras el precio del capón encuentra un nuevo equilibrio

Compartí esta noticia !

La cadena porcina argentina consolida uno de los procesos de crecimiento más sostenidos del agro nacional. Mientras la producción y el consumo de carne de cerdo alcanzan niveles récord durante 2026, el mercado comienza a mostrar señales de estabilización en los precios del capón luego de las fuertes subas registradas durante el primer trimestre del año.

Así lo refleja el último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que destaca un escenario de mayor equilibrio entre el valor del animal vivo y el costo de sus principales insumos, una relación clave para medir la rentabilidad de los productores en un negocio fuertemente condicionado por la evolución del maíz y la soja.

Tras un incremento en el 1° trimestre del año, el precio del capón se mantuvo estable en los últimos meses. El precio del animal vivo se ubica en una paridad teórica frente al mix de insumos compuesto por soja y maíz. Producción y consumo en niveles récord

Precio Rosporc 

El precio de referencia para los capones, calculado bajo la metodología de cálculo de ROSPORC, alcanzó un valor de $ 2263,2 / kg en la semana 27 del corriente año, implicando un incremento del 0,2% con respecto a la semana previa. En lo que va del año, el precio acumula una suba del 25,1%, impulsada principalmente por los incrementos registrados entre las semanas 4 y 10 (con subas semanales de 3,8% y 4,0%, respectivamente). Desde entonces, el precio se mantiene relativamente estable, oscilando en un rango acotado de entre $ 2255 y $ 2270 / kg.

Para analizar la evolución del precio del capón en relación con sus principales insumos y con respecto a la carne bovina, en el mercado porcino se emplean diversos indicadores de referencia. Entre ellos se incluyen: el índice capón/maíz, la relación del capón con una combinación de 5 kg de maíz y 2 kg de soja, y el índice capón/novillo. Estos indicadores se presentan a continuación.

Indicadores de actividad

  • Índice Capón/Maíz: El índice, que compara el valor del capón con el de uno de sus principales insumos, se ubicó en 8,5 en la semana 27. Tras iniciar el año en niveles cercanos a 7,0, que era el mínimo registro en un año y medio, el indicador escaló con fuerza hasta superar los 9,5 en la semana 12, en línea con las marcadas subas del precio del capón registradas en el primer trimestre. Desde entonces, retrocedió de manera gradual, aunque todavía se sostiene un 10% por encima del promedio del período 2019-2025
  • “Mix 5 kg de maíz + 2 kg de soja”: Luego de haber cotizado por debajo del valor del mix durante buena parte de 2025, el precio del capón volvió a superarlo hacia la semana 9 de este año y se sostuvo por encima hasta la semana 25.Sin embargo, en la semana 27, el mix se cotizó un 0,5% por encima del precio del capón, ubicándose el primero en $ 2.275,3, mientras que kilogramo de capón vivo se posicionó en $ 2.263,2. Es decir que, tras más de cuatro meses de haberse ubicado por encima de esta referencia de insumos, el capón vuelve a una relativa paridad teórica, cotizando a un precio muy cercano al del mix, aunque levemente por debajo del mismo. 
  • Índice Capón/Novillo: El indicador se sostiene en niveles históricamente bajos desde comienzos de 2026, reflejando el mejor desempeño relativo del precio del novillo frente al del capón, en línea con el contexto de precios internacionales récord para el caso del bovino. Sin embargo, luego de alcanzar su mínimo valor en los registros en febrero de 2026 (0,48), el indicador Capón / Novillo recuperó parte del terreno perdido entre marzo y junio, promediando en este último mes un valor de 0,54. Este registro se encuentra un 30,7% por debajo del promedio del período 2019-2025, de 0,78.
  • Evolución de los costos de producción: En la semana 27 de 2026, los costos promedio de las granjas N1 (eficiencia alta) fueron de $ 1.482,9 por kilogramo de capón, para los establecimientos N2 (eficiencia media) de $ 1.658,6 /kg y para las N3 (menor eficiencia) de $ 1.794,0 /kg. Estos valores representan una moderación respecto a los máximos alcanzados a comienzos de año, cuando los tres segmentos tocaron sus picos históricos, con las granjas N3 superando los $ 1.900/kg—. Pese a ello, en las últimas semanas los costos retomaron una tendencia alcista.

Destacado del mercado porcino: producción y consumo récord en los primeros cinco meses de 2026

La producción porcina sigue aumentando de manera sostenida en Argentina. En los primeros cinco meses de 2026 se produjeron, de acuerdo con datos de SAGyP, 354.588 toneladas de carne de cerdo, marcando un aumento del 11,7% interanual y registrando un nuevo récord. De esta manera, la oferta porcina crece por decimosexto año consecutivo en la República Argentina. Esta producción implicó una faena de 3,7 millones de cabezas en el período mencionado.

Este aumento productivo, en conjunto con un abaratamiento relativo de la carne de cerdo en relación con la carne bovina, tiene su correlato en una mayor demanda para consumo interno. El promedio móvil de 12 meses para el consumo per cápita se ubicó en mayo en 19,59 kg por habitante por año, un récord histórico.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin