ALBERTO FERNÁNDEZ

La marca Misiones

Compartí esta noticia !

Después de varias horas de un arduo debate en la oficina de la Cámara de Comercio de Posadas, sobre el estado de situación actual, empresarios y comerciantes coincidieron en una idea que se debe potenciar: instalar la marca Misiones. Miradas distintas, sectores disímiles, pero un solo objetivo. Claramente, entre los hombres de negocios hay posturas políticas distintas. Pero aún en esa babel ideológica, lograron una síntesis que se emparenta con el debate sobre lo que se dirime este domingo en las urnas. Misiones no gana en la grieta. Ninguno de los extremos atiende los problemas y las demandas locales. Ni antes ni ahora, pese a los largos años de reclamos y la disparidad estructural en el reparto de recursos e infraestructura. 

Que se hable de la “Marca Misiones”, se transforma en un hecho político porque fue parte de la agenda en estos tiempos electorales. La Renovación alzó esa bandera ante un nuevo desplante de la Nación: ahora fue Alberto Fernández, antes había sido Mauricio Macri. Ambos presidentes ningunearon las demandas de Misiones, primero con la reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes y ahora el veto a la Zona Aduanera Especial, con la que insiste el Gobierno provincial con la advertencia de no votar el presupuesto nacional si no se incluye esa demanda, así como una compensación ambiental y un refuerzo relevante en el paquete de obras públicas destinado a la tierra colorada. 

La infraestructura es clave para darle competitividad a la economía misionera, que debe lidiar con la misma carga impositiva que el empresario porteño, que tiene autopistas y está cerca de los puertos de exportación. 

Si no se equilibran esas asimetrías internas, el desarrollo es una quimera o dependerá de acciones provinciales, como el Ahora Misiones, que permitió mitigar un poco el impacto de la inflación y cuidar el bolsillo de los misioneros. Tardó bastante la Nación en darse cuenta de la necesidad de acompañar el esfuerzo local y sumarse, primero con el +15 y ahora con el +21, un porcentaje no casual, sino similar al IVA, que permitirá a los comercios poder competir con los precios fronterizos, mucho más competitivos por políticas fiscales mucho más flexibles, tanto en Paraguay como en las ciudades fronterizas de Brasil. 

Las fronteras cerradas en marzo del año pasado por la pandemia sirvieron para demostrar que la economía misionera necesita un tratamiento distinto. Todo floreció cuando se cerró la canilla millonaria que día a día iba a buscar mejores precios al otro lado de las fronteras. Pero ahora, con las fronteras abiertas, no faltará demasiado para que regresen las preocupaciones con una economía volátil y una inflación que no da tregua.  

Además de la solución temporal con las fronteras cerradas, Misiones generó sus propias herramientas, como los programas Ahora, que facturaron en lo que va del año más de 2.500 millones de pesos, en un doble beneficio para el comerciante y consumidor. Eso evitó un mal mayor provocado por la inflación y también la recuperación del empleo en la actividad comercial, con una recuperación que la convierte en líder del país. 

La robustez actual de la economía misionera se refleja en los números, con 104 mil puestos de trabajo registrados, concentrando el 38% del total del NEA. En términos absolutos, Misiones creó más empleo que las tres restantes provincias juntas: 3.229 contra 2.014 de Chaco, Corrientes y Formosa, juntas. 

Ese dato echa por tierra preconceptos repetidos hasta el hartazgo en la campaña electoral: “Hay que crear empleos”, dicen los candidatos lejos de la gestión, al mismo tiempo que prometen eliminar derechos de los trabajadores. La realidad es que Misiones creó seis de cada 10 nuevos empleos en todo el NEA, y dos de cada 10 de todo el Norte Grande en su conjunto. La realidad es que llegan nuevas empresas o se abren nuevas sucursales, como anunciaron esta misma semana California Supermercados, Megatone y Frávega o como hicieron antes el supermercado Cinco Hermanos, Arcor o Dass y hará próximamente Beira Río. Cada empresa implica puestos de trabajo nuevos. 

Como contraste, Misiones es la provincia con menor peso del empleo público provincial. A nivel regional, por cada 100 trabajadores públicos provinciales que tiene el NEA, hay 87 trabajadores registrados en el sector privado. Misiones es la que tiene menos: 54 públicos cada 100 privados. Corrientes, gobernada por el radical Gustavo Valdés tiene 82 públicos cada 100 privados; y Chaco y Formosa muestran una ecuación inversa: 108 cada 100 en el primer caso, y 177 cada 100 en el segundo.

Ese estatus de la economía misionera se traduce en que, en plena pandemia, se registra un mejoramiento continuo de la distribución del ingreso en Posadas.

Varios de los empresarios que protagonizaron la reunión del jueves en la sede comercial capitalina, participaron de un histórico bloqueo al puente San Roque González de Santa Cruz en reclamo de atención por parte del gobierno nacional ante la fuga de dinero que se hacía insoportable ya a mediados de los 90. Aunque ahora el tipo de cambio disimula el latente conflicto fronterizo, antes de la pandemia se calculaba que se iban mil millones de dólares al año a la vecina orilla. Sin una reforma estructural, bastará un cambio en el viento para que vuelvan los problemas. Por eso, la insistencia de la creación de una Zona Aduanera Especial es vital para fortalecer la economía misionera y dar un salto de calidad que no dependa del momento del dólar. 

La única forma de hacer realidad esas demandas es con un concepto instalado más allá de las coyunturas electorales que siempre encuentran otras urgencias o directamente eluden las problemáticas. La alianza Cambiemos y el Frente de Todos deben gambetear compromisos porque sus mandantes, en Buenos Aires, desconocen las realidades o desprecian los compromisos. 

Instalar el concepto es ya un triunfo, porque se requiere de todas las fuerzas para torcer la historia. Más allá de los resultados de este domingo, hay una oportunidad histórica para Misiones y otras provincias con realidades parecidas. 

Un casi seguro traspié del Gobierno nacional provocará una paridad de fuerzas en el Congreso, donde cada voto cotizará en alza. La idea de un bloque “neo revisionista” que deslizó el conductor de la Renovación, Carlos Rovira, puede ser una llave poderosa en manos de fuerzas alejadas de los partidos dominantes. No es una embestida “misionerista”. El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti coincidió con palabras casi exactas con Rovira: “La solución debe venir desde el interior y con más federalismo”. 

Desde tierra cordobesa, Schiaretti auguró que “se va a ampliar en el futuro” el actual “Interbloque Federal”, que hoy incluye a los legisladores schiarettistas de Córdoba Federal (aunque no a los misioneros del Frente Renovador de la Concordia, contenidos en otro interbloque: el de Unidad Federal para el Desarrollo).

Rovira y el gobernador Oscar Herrera Ahuad ya hablaron con Sergio Uñac de San Juan y mantienen diálogos permanentes con fuerzas patagónicas y del norte salteño.

La voz federal parece ser la única herramienta para mejorar las realidades de las provincias, sobre todo en momentos en que la incertidumbre reina en el escenario nacional. Sea cual fuere el resultado de este domingo, el Gobierno de Alberto Fernández está debilitado y no parece tener demasiadas ideas para salir airoso en el tiempo que le queda por gobernar. Es cierto que el caos que se pretende imponer desde la oposición ni es tanto ni sirve para mejorar la vida de los argentinos. Pero falta dinamismo y sobran frases de ocasión. 

El contraste no trae mejores augurios. Mauricio Macri promete lo que no hizo y sus adláteres no se muestran distintos. Horacio Rodriguez Larreta, la opción a la que apuestan algunos en el PRO, admitió esta semana que usó recursos públicos para financiarse un viaje de campaña a Estados Unidos donde se presentó como la figura de recambio de la Argentina y se sacó fotos con Bill Clinton con quien habló de “la situación económica” y el “cambio climático”. 

En Misiones, Martín Arjol se jugó por la foto con el intendente porteño, que también coquetea con bendecir a Pedro Puerta. Su padre reapareció en estos días con la idea de volver a tener peso en la alianza: “A mi me gusta el ajuste. Saca votos, pero resuelve el problema de la pobreza”, se sinceró el ex embajador macrista. 

Este domingo Misiones elige tres diputados nacionales. Habrá tres opciones centrales. La alianza Cambiemos, que sumó más votos en las primarias, la Renovación, con el médico Carlos Fernández y la abogada Claudia Gauto y el Frente de Todos, con el abogado Isaac Lenguaza víctima de la propia anemia de Alberto Fernández. 

Fue una campaña sin demasiadas notas altas. La oposición repitió las agendas porteñas, tanto de Cambiemos como del Frente de Todos. El macrismo jugó fuerte en las últimas semanas, incluso haciendo enojar al sector productivo misionero, como con la visita de Valdés, que recibió el repudio del sector yerbatero por su desprecio a las políticas impulsadas por Misiones para cuidar al pequeño productor. 

El Frente de Todos dejó a la deriva a sus candidatos. 

En la Renovación se desmarcaron con una advertencia: Si no se tratan los temas pedidos por Misiones, los diputados del bloque misionerista, no votarán el Presupuesto nacional. “Este domingo hay que votar en positivo, en contra de nadie, sino a favor de los misioneros”, definió Herrera Ahuad. 

¿Qué puede pasar? Se espera una mayor participación en relación con las primarias y un final más apretado.  Al margen de la lectura nacional y por encima de la grieta, habrá que seguir cimentando el concepto del federalismo desde las provincias para romper con la hegemonía centroporteña. La marca Misiones se impone como premisa.

Compartí esta noticia !

Argentina expuso ante la COP26 su propuesta de “canje de deuda por acción climática”

Compartí esta noticia !

(Por Daniel Scarímbolo, desde Glasgow, enviado especial) El presidente Alberto Fernández expuso hoy, al hablar ante la Sesión Plenaria de la Cumbre de Líderes de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) que se desarrolla en Glasgow, su propuesta de “crear mecanismos de pagos por servicios ecosistémicos” y ratificó el compromiso de la Argentina con el Acuerdo de París y la lucha contra el cambio climático.

“Debemos crear mecanismos de pagos por servicios ecosistémicos, canje de deuda por acción climática e instalar el concepto de deuda ambiental”, dijo Fernández en su discurso en el plenario, ante los líderes mundiales, en la jornada de cierre de la cumbre.

En ese marco, el Presidente reafirmó el compromiso de la Argentina con la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y su Acuerdo de París, y ratificó que el país “adopta la lucha contra el cambio climático como política de Estado”.

Fernández detalló, a continuación, las diferentes acciones que viene implementando el Gobierno argentino en ese sentido.

“Elevamos nuestra Contribución Determinada Nacional (NDC) un 27,7% respecto a la de 2016. Presentamos como parte de nuestros compromisos, una Segunda Comunicación de Adaptación, con metas, lineamientos y necesidades para abordar esta agenda. Asumimos el compromiso de favorecer la inversión y el desarrollo de encadenamientos productivos nacionales para avanzar con una matriz energética inclusiva, estable, soberana, sostenible y federal”, reseñó.

Asimismo recordó que “impulsamos un complejo productor y exportador de hidrógeno como nuevo vector energético” y, en el marco normativo, señaló que fue enviado al Parlamento “un proyecto de ley sobre electro movilidad”.

En tanto, anunció que adoptará “medidas profundas para erradicar la deforestación ilegal, tipificándola como delito ambiental” y el envío al Parlamento de un nuevo proyecto de Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos.

Por último, propuso la creación de un “Comité político y técnico sobre financiamiento climático, con representación equitativa de países desarrollados y países en desarrollo, que trabaje en la definición de una hoja de ruta sobre cómo movilizar los fondos necesarios”.

“La Argentina no tiene intención de que esta COP quede solo en palabras. Es momento de actuar, hagámoslo junto”, finalizó el mandatario argentino su exposición en la sesión plenaria del segundo y último día de la cumbre en la ciudad escocesa.

En el Scottish Event Campus, el Presidente estuvo acompañado por el canciller Santiago Cafiero.

Terminada la actividad oficial, el presidente Fernández y la primera dama Fabiola Yañez se dirigirán hacia el aeropuerto de Glasgow Prestwick, desde donde partirán de regreso hacia la Argentina junto a la comitiva.

Compartí esta noticia !

El G20 pidió la revisión de sobrecargos del FMI, en línea con el reclamo de la Argentina

Compartí esta noticia !

Los líderes de los países miembros del G20 solicitaron este domingo, en su declaración final de la cumbre en la ciudad de Roma, la revisión de la política de sobrecargos del Fondo Monetario Internacional, en línea con el planteo que el Gobierno argentino viene realizando en los últimos meses en distintos foros y en sus negociaciones bilaterales con el organismo de crédito.

Así lo plantearon entre los puntos centrales los líderes de los países del G20 refirmando el pedido realizado por sus ministros de Finanzas del 13 de octubre, en el que planteaba al FMI la revisión de su política de sobrecargos.

Además, reclamaron al organismo de crédito multilateral la creación de un nuevo Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad para proporcionar financiación asequible a largo plazo a los países de ingreso medios y bajos, y pidieron la canalización voluntaria de parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) asignados para ayudar a los países vulnerables.

El presidente Alberto Fernández se reunió el sábado en Roma con la directora gerenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en una nueva instancia para avanzar en las negociaciones por un nuevo acuerdo que contemple menos sobrecargos y le de oxigeno al país para posponer vencimientos por los casi US$ 45.000 millones de dólares de deuda.

El objetivo de conseguir una reducción de la sobretasa que paga el país por haber recibido un préstamo que superó el porcentaje de participación que tiene la Argentina en el FMI, y que representa cerca de mil millones de dólares adicionales por año, es un punto central de la negociación que el Gobierno mantiene con el organismo para reestructurar la deuda de US$ 45.000 millones asumida por la gestión Cambiemos.

En ese sentido, la delegación argentina encabezada por el Jefe de Estado tenía la expectativa de que la Cumbre de Líderes del G20, de la que participó durante el fin de semana en la capital italiana, culminara con un documento que apoye la baja de las sobretasas, tal como finalmente se confirmó.

“Nuestros ministros de Finanzas esperan con interés que se siga debatiendo la política de sobrecargos en el Directorio del FMI en el contexto de la revisión intermedia de los saldos precautorios”, expresaron en ese sentido los mandatarios firmantes del Comunicado Final de la Cumbre del G20.

También se logró en la declaración final un pedido del G20 a que se establezca “un nuevo Fondo de Resiliencia y Sostenibilidad para proporcionar financiación asequible a largo plazo para ayudar a los países de ingreso bajo, a los pequeños estados insulares en desarrollo y a los países vulnerables de ingresos medios a reducir los riesgos para la estabilidad de la balanza de pagos futuros”.

Los países líderes confirmaron que seguirán trabajando en opciones para ampliar significativamente la canalización voluntaria de parte de los Derechos Especiales de Giro (DEG) asignados para ayudar a los países vulnerables, de acuerdo con las leyes y regulaciones nacionales.

“Acogemos con satisfacción -indicaron en ese sentido- la nueva asignación general de Derechos Especiales de Giro (DEG, moneda del FMI), implementada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) el 23 de agosto de 2021, que ha puesto a disposición el equivalente a 650 mil millones de dólares en reservas adicionales a nivel mundial”.

Y agregaron en uno de los párrafos destacados del comunicado: “Estamos trabajando en opciones para que los miembros con fuertes posiciones externas amplíen significativamente su impacto a través de la canalización voluntaria de parte de los DEG asignados para ayudar a los países vulnerables, de acuerdo con las leyes y regulaciones nacionales”.

El presidente Fernández, al exponer durante la tercera Sesión Plenaria de la Cumbre, explicó que “en el caso de América Latina y el Caribe, la canalización de los Derechos Especiales de Giro (DEG) hacia la banca regional de desarrollo es clave, pues pueden capitalizarla y apalancarla, otorgar garantías anti-cíclicas y promover inversiones privadas”.

En el mismo sentido, el ministro de Economía, Martín Guzmán, había reiterado en Roma a fines de la semana pasada que se apure la definición de “las reglas” para reasignar los DEG recibidos por países que no lo necesitan, para transferirlos a aquellos estados que los necesitan con urgencia.

Se trata de una tema que ya fue tratado y alentado por el G20 durante la ultima cumbre de ministros de Finanzas realizada en Washington DC a mediados de octubre, y que el FMI mantiene en etapa de discusión.

Esto podría significar que los países del G20 devuelvan a las naciones vulnerables US$ 100.000 millones de la suma total de los Derechos Especiales de Giro (DEG) emitidos por el FMI para afrontar la crisis sanitaria, parte de la cantidad global de 650.000 millones de dólares de los DEG emitidos por el FMI.

Sobre el peso de las deudas soberanas en el actual contexto de emergencia sanitaria global y los esfuerzos realizados por combatir la pandemia, los líderes expresaron acoger “con satisfacción los progresos realizados en el marco de la Iniciativa de Suspensión del Servicio de la Deuda (DSSI por sus siglas en inglés) del G20, que también ha sido acordada por el Club de París”.

“Subrayamos la importancia de que los acreedores privados y otros acreedores bilaterales oficiales ofrezcan un tratamiento de la deuda en condiciones al menos igual de favorables, de acuerdo con el principio de comparabilidad de trato”, sentenciaron.

Finalmente, reiteraron su compromiso con el fortalecimiento de la resiliencia financiera a largo plazo y el apoyo al crecimiento inclusivo “mediante la promoción de flujos de capital sostenibles, el desarrollo de los mercados de capital en moneda local y el mantenimiento de una Red de Seguridad Financiera Global fuerte y eficaz, cuyo centro sea un FMI fuerte, basado en cuotas y con recursos adecuados”.

“Seguimos comprometidos con la revisión de la adecuación de las cuotas del FMI y continuaremos el proceso de reforma de la gobernanza del FMI en el marco de la 16ª Revisión General de Cuotas, incluyendo una nueva fórmula de cuotas como guía, antes del 15 de diciembre de 2023”, argumentaron en favor de avanzar hacia una nueva arquitectura financiera global, otro de los recurrentes planteos de la Argentina desde diciembre de 2019.

En ese sentido, el presidente dijo ante sus pares que “sin la construcción de un nuevo paradigma financiero internacional ninguno de estos desafíos será superado”, y aseguró que “desde las periferias del mundo” se necesita “financiamiento genuino para el desarrollo, sin la complicidad local de quienes lo fugan a paraísos fiscales”.

Compartí esta noticia !

Ante los ojos del mundo

Compartí esta noticia !

La declaración de principios que exhibió Misiones en las últimas horas está sustentada en una sólida posición que se fue construyendo en los últimos años. “Yo no puedo ir a controlar un precio acá cuando a mil quinientos metros, cruzando un puente, las cosas valen la mitad“, dijo el gobernador Oscar Herrera Ahuad, en referencia al pedido de ayuda que hizo la Nación a las provincias para intentar ponerle coto a la inflación que viene siendo incontrolable desde hace casi una década. 

¿Cuánto podés controlar acá? ¿Cuánto podés influir en la formación de los precios? La matriz macroeconómica la maneja la República Argentina y debe hacerse responsable”, sostuvo el mandatario provincial, uno de los que no participó de la convocatoria de Alberto Fernández a los gobernadores, para hacerlos corresponsables de controlar precios, una medida que, más allá de las buenas intenciones, no es más que una curita para tapar una hemorragia. 

No es que Misiones no quiera controlar precios, sino que unos pocos centavos más o menos no hacen diferencia en una provincia que desde hace años soporta una inflación más alta que en el resto del país y que por eso mismo está pidiendo un tratamiento impositivo diferencial, para cuidar el bolsillo de los misioneros, pero también la competitividad de las empresas ante el acoso de Paraguay y Brasil, cuyas estructuras fiscales son mucho más flexibles. 

De ahí la insistencia de Misiones en conseguir la Zona Aduanera Especial, tema central de la cumbre entre Herrera Ahuad y el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa, que contempla la exención de los impuestos nacionales a la producción y el consumo en Misiones. Entre ellos, el IVA, Ganancias, Bienes Personales, laborales y el impuesto al Cheque, entre otras cargas impositivas.

El pedido ya había sido tratado en el Congreso y después fue frenado por el veto de Alberto Fernández, que desconoció sus propios compromisos con la excusa de que otras provincias se habían subido al carro misionero, lo que generaba un esfuerzo fiscal mayor. La pandemia, sin embargo, comprobó que el pedido tenía argumentos sólidos y la economía misionera, con las fronteras cerradas, creció como nunca antes.

La posición misionera no es apenas una bandera política, sino que tiene el respaldo de las principales cámaras empresarias, que están espalda con espalda con el pedido impulsado por el Gobierno, que ya fue reconocido con un aporte a los Ahora Misiones, que podría ahora completarse con otro respaldo financiero. 

Las oposiciones, en cambio, siguen ensimismadas en sus aquelarres electorales, pero, en el fondo, poco pueden decir: los de Cambiemos no hicieron nada cuando fueron gobierno y el ex presidente Mauricio Macri llegó a desconocer de qué se le hablaba cuando le pedían por el artículo 10 de la ley Pymes. Los del Frente de Todos, batallan con sus propias frustraciones y el veto fue una puñalada a la confianza de los misioneros. 

Misiones también le presentó a Massa un ambicioso plan de obras por más de 283 mil millones de pesos -para tomar dimensión, es más que el presupuesto de 2022-. ¿Es pedir mucho? Es la forma de compensar la diferencia estructural que contiene el Presupuesto nacional. Misiones es una de las provincias menos beneficiadas en el reparto, lo que se profundiza con un histórico atraso en recursos e infraestructura. 

En esa línea, se inscribe el pedido de compensación por servicios ambientales que hizo Misiones por 144 mil millones de pesos. El argumento es que el cuidado de la selva y los ríos demanda recursos que sólo pone Misiones, pero de los que terminan beneficiándose las provincias aguas abajo, que engordan ganado y plantaciones de soja y cobran preferentemente en dólares. 

Esos 114 mil millones son escasos en relación con los años de cuidado del monte nativo y la valorización del agua. Pero la posición de Misiones no es nueva. Desde hace tiempo se discute el valor del agua para el uso comercial y hoy las empresas que operan en Misiones ya pagan por su uso ¿Por qué no lo harían otras que se benefician de igual modo? Por eso Misiones pide que los fondos de compensación salgan de las retenciones a la soja y del impuesto a los combustibles. 

En cambio, la estructura “federal” parece castigar la protección ambiental. Misiones apenas recibe 3 por ciento de lo que le corresponde por la ley de Bosques: de los 1.300 millones que debería recibir si se cumpliera de manera correcta la Ley 26.331, sólo se asignarían 39 millones aproximadamente. Sin embargo, es una de las pocas provincias que se encuentra al día con las rendiciones de los fondos. Si bien el monto en pesos es el mismo que se asignó en el 2021, el porcentaje disminuye en comparación al presupuesto anterior y se trata del más bajo desde la implementación de la Ley 26.331 en el año 2009.

Peor aún, la deformidad de la ley, al igual que la de coparticipación, toma parámetros que no coinciden en nada con la realidad. Santiago del Estero, Salta y Chaco recibieron 344, 325 y 164 millones, respectivamente, por la ley de bosques. Misiones, solo 75 millones. El mismo mapa, cruzado con los datos de deforestación en zonas críticas de la última década, es elocuente: Santiago del Estero arrasó con 457 mil hectáreas (31% del total del país), Salta con 175 mil hectáreas (27%) y Chaco con 116 mil hectáreas. En las tres provincias predomina la soja como producción principal. En Misiones se afectaron 12 mil hectáreas, apenas el 1 por ciento del total del país. 

Está claro que si Misiones sigue dependiendo de la buena voluntad nacional, tardará años en lograr equilibrar el atraso histórico. Es hora de buscar soluciones propias y eso es lo que se hará en la cumbre de Glasgow, en Escocia, donde los líderes del planeta discutirán qué hacer con el planeta. Misiones va con una propuesta concreta: la emisión de bonos de carbono acordada con la firma suiza Mercuria, promete abrir una puerta para generar recursos propios que permitan sostener la selva, pero al mismo tiempo, garantizar la sustentabilidad de la población. La emisión de esos bonos podría garantizar ingresos estimados en 200 millones de dólares hasta 2030. 

“El acuerdo entre Misiones y Mercuria será disruptivo en la cumbre, porque no se si habrá muchos acuerdos de largo alcance. Misiones se mostrará como una de las pocas que logra recursos para cuidar la biodiversidad”, señaló Maxi Galli, uno de los consultores que trabajó para cerrar el acuerdo con la firma suiza. Misiones se mostrará al mundo.

El esquema de defensa propia que diagrama la Renovación tendrá su correlato seguramente en la discusión en el Congreso. Si no hay cambios sustanciales de la Nación, es probable que los diputados renovadores no aporten los votos que requerirá el oficialismo nacional. Mucho menos el Presupuesto. “Nosotros tenemos bloque propio y no vamos a responder a los intereses de Buenos Aires”, dijo el médico Carlos Fernández.

El misionerismo se refleja en la voz que se lleva ante la Nación, pero también en la construcción interna. La Cámara de Diputados cerró el año con un récord de casi un centenar de leyes sancionadas entre la virtualidad y la presencialidad. 

“Esta Cámara ha tratado asuntos todos directamente vinculados a la órbita de interés de todos los grupos sociales de la provincia, desde el medio ambiente, la educación, la salud, las infraestructuras, la tecnología, la juventud, la niñez, las cuestiones de violencia de cualquier naturaleza. Todas, una especificidad nunca vista”, dijo el presidente de la Cámara de Diputados, Carlos Rovira, al cierre de la sesión.

Las oposiciones, claro, no tienen agenda, más que la que llega desde Buenos Aires. En Cambiemos cobra fuerza el ideario privatizador y de quita de conquistas laborales que imponen los candidatos porteños. Está claro que durante la gestión, el empleo terminó siendo una de las variables del ajuste. ¿Por qué cambiaría ahora? Mauricio Macri sigue marcando los tiempos de la alianza entre el PRO y el radicalismo y obliga a sus seguidores a seguirlos incluso en su periplo judicial recién iniciado. En la minúscula movilización en su defensa convocada en el juzgado de Dolores, estuvo, por ejemplo, el senador Humberto Schiavoni. El radicalismo prefiere eludir las marchas judiciales y se envalentona con la idea de dejar de ser actor secundario de la alianza.

La foto de Franco Fafasuli no necesita epígrafes.

En el Frente de Todos tampoco hay demasiado espacio para pensar en las demandas misioneras. Los candidatos locales están enfocados en no perder más votos y en rezar que el Gobierno deje de cometer errores no forzados. De todos modos, es poco probable que alcance para torcer el resultado marcado en las primarias. 

El desgaste tanto de Cambiemos como del Frente de Todos, puede decantar en votos para la Renovación. La actividad económica que se mantuvo en pie durante toda la pandemia, ahora se muestra en su esplendor con el paulatino levantamiento de las restricciones que quedaban. La yerba mate recupera consumo interno, la madera tiene el empleo más alto de los últimos años y el comercio se consolida pese a la apertura de fronteras, que de a poco también comienza a beneficiar al turismo, el más golpeado por la crisis sanitaria. 

El show de Tini Stoessel en Posadas, es un termómetro de la nueva normalidad. La ídola de miles de adolescentes disparó la demanda hotelera en la capital en un fin de semana común y corriente y a fin de mes. Miles de seguidores de la ciudad y de otros puntos de la región, vinieron a presenciar lo que fue el primer espectáculo masivo -y gratuito- que dio la cantante desde el inicio de la pandemia. La gastronomía también celebró cada hit de la joven estrella.

Compartí esta noticia !

Sintonía verde

Compartí esta noticia !

La teatralización del speaker Martín Tetaz en la mesa de la nieta de la diva televisiva, con una pistolita que dispara miles de pesos falsos, desnudó la obscena abstracción de una política que está alejada de los problemas de la sociedad. El economista de Cambiemos, especialista en errar casi todos sus pronósticos, quería graficar la “falta de un plan” económico y la idea de la “platita” en el bolsillo. Los invitados, todos amarillos, a carcajadas festejaron la gula. El lujo, es vulgaridad. 

La bobería no es exclusividad de los bufones de un lado de la grieta. El revenant Aníbal Fernández, traído al gabinete para aportar experiencia y dinamismo a un área sensible, bravuconeó en redes sociales en defensa de los (correctos) subsidios a los viajes de egresados que dará Axel Kicillof. Pero, ya en el barro, el flamante ministro de Seguridad no tuvo mejor argumento que dar a conocer el colegio al que van los hijos de un conocido artista antik. El Estado –el Estado que debe brindar seguridad– donde no debe estar, revelando datos privados. Un ministro de la Nación, perdiendo tiempo valioso en una discusión por redes sociales, termómetro minúsculo del humor social. 

La política berreta del golpe por golpe se libra en un cuadrilátero que no se sale de las dimensiones geográficas de Capital Federal, pero cuyas consecuencias se extienden por todo el territorio marcando ritmos de agendas que nada tienen que ver con los problemas y las soluciones que requieren quienes viven más allá de la General Paz. 

Le pasó a Jorge Capitanich, el gobernador de El Chaco, objeto de burla por emocionarse en la inauguración de una red de agua potable que llegó, por fin, a una lejana localidad chaqueña. “Lloró por una canilla”, fue la síntesis absurda de los medios porteños y tuiteros picantes que hicieron viral el momento. La otra realidad bien podría ser que un gobernador, después de 107 años de existencia de una localidad, cumplió con su deber de brindar un servicio básico, pero eso no suma clicks. Para quien vive en la ciudad, puede no significar nada, pero poder abrir una canilla, para alguien que nunca tuvo agua, es un cambio de vida. 

Fortalecer las autonomías, que no es sinónimo de separatismo, debe ser el norte de la política lejos de esa tensión permanente que agranda la grieta. Por eso es vital alimentar debates como los que impulsa el Gobierno de Misiones y al que deberían sumarse las fuerzas opositoras, aún cuando deben obedecer la verticalidad de la Nación. 

Misiones hoy se planta en demanda de recursos y leyes con una autonomía inédita. Por un lado, una compensación de 144 mil millones de pesos por el cuidado de la biodiversidad, con argumentos clave que le ponen valor económico a un esfuerzo que atraviesa generaciones. El monte vale, el agua vale. Y cobra mucho más valor con el nuevo argumento que pone la Provincia en la demanda ante la administración de Alberto Fernández: con el cuidado de la última reserva relevante de bosque atlántico, Misiones está garantizando la humedad que hace rica a la Pampa húmeda, millonaria en soja y carne de exportación. 

No hay que ser un experto ambiental para entender las consecuencias de no hacerlo. Los incendios y el avance de la deforestación del Amazonas, con la complacencia de Jair Bolsonaro, están provocando una desertificación al sur de Brasil que se expande a un ritmo acelerado. 

Pero es la Pampa húmeda, la zona núcleo de la Argentina, la que goza de mejor infraestructura, de subsidios al combustible, de energía barata y de gas natural. Misiones carece de gas y paga la nafta más cara del país. Tampoco tiene subsidios a la energía para abaratar el uso obligado de aires acondicionados en los sofocantes veranos. 

El bolsillo del misionero también es castigado por la ineficacia en domar a la inflación, que carcome salarios. La inflación de los últimos años se devoró alevosamente al poder adquisitivo y a la capacidad de consumo de los trabajadores. Los asalariados privados registrados perdieron en 4 años el equivalente a 6,3 salarios mensuales (de agosto 2017), los empleados públicos 7,5 salarios y los trabajadores informales 9,1 salarios.

Con 3,5% de inflación de septiembre, se quebró la tendencia de cinco meses consecutivos de disminución, con una gran distorsión de precios relativos: mientras la inflación de alimentos de los últimos 4 años supera en 5.8% a la general, la de servicios públicos está 23.3% abajo. Eso complejiza las operaciones de las empresas que deben arreglarse y especialmente las que están más lejos de los grandes centros de consumo.

Por ejemplo, la yerba mate está hoy pendiente de la definición de su nuevo precio. Pero la desbocada suba de precios, que no tiene nada que ver con Misiones, pone en jaque a la producción y a la industria por igual. 

El nuevo secretario de Comercio, Roberto Feletti, llamado de urgencia para intentar contener los precios ante la pasividad que significó la gestión de Paula Español, amenaza con congelar precios hasta enero. Pero esa negociación con las grandes alimenticias, seguramente derivará en un laudo muy bajo de acuerdo a las expectativas de los productores, y al mismo tiempo en una nueva traba a la suba del producto en góndola, que requieren los industriales, muchos de ellos asfixiados por deudas bancarias, para poder adquirir la materia prima, cuyo valor de mercado está bastante por encima de los precios oficiales. En esto, la tradición no cambia: cada vez que la Nación tuvo que laudar, tiró para abajo los precios de la yerba mate.

Esa misma continuidad se refleja en la reticencia de la Nación en atender y entender las demandas de Misiones en relación con la economía de las fronteras. El año de la pandemia, con las fronteras cerradas, sirvió para demostrar que la riqueza que se fugaba por los puentes o pasos habilitados, representaba un enorme potencial que transformó a la provincia en una de las pocas que pudo crecer y generar empleo en medio de la recesión que la crisis sanitaria profundizó. Pero en el fondo, las mismas condiciones estructurales que favorecían la fuga, siguen existiendo y no hubo siquiera un amago de la administración Fernández de corregir algunas distorsiones.

Los impuestos nacionales significan el 83 por ciento de la presión tributaria que impacta en los precios, bastante más que en Paraguay, lo que perjudica especialmente a Misiones. 

Por caso, el IVA en Argentina es del 21. En Paraguay, entre 5 y 10 por ciento. Ganancias se paga el 30 por ciento en Argentina y sólo 10 o 15 en la vecina orilla. Las cargas sociales representan para el empresario un 24 por ciento extra, mientras que en Paraguay solo 16,5%. Entonces, más allá de que hoy el tipo de cambio provocará que sean los guaraníes los que ingresen a comprar a la Argentina -la nafta está casi el doble que en Posadas-, la diferencia estructural sigue existiendo. Eso es lo que motiva la insistencia de Misiones en conseguir la zona aduanera especial, proyecto que los diputados de la Renovación tienen la misión de incluir en el Presupuesto nacional 2022 con el texto justo para contrarrestar cualquier zancadilla de las otras provincias y, sobre todo, un nuevo veto de Alberto Fernández. 

“Misiones es un yaguareté negociando, hambriento. Hacemos valer derechos como nadie. Misiones consiguió la sanción de una ley que es inmodificable. El resto es una facultad del Presidente. Pero la ley está votada. Solo puede ser reemplazada por otra ley. Acá hay alta jerarquía política, que discute lo que quiere la gente. Por eso fuimos con boleta corta, porque es la que lleva la agenda de los misioneros, mientras las oposiciones responden a la verticalidad de Buenos Aires”, aseguró el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira. El conductor de la Renovación habló el jueves en la previa de la sesión de la Cámara de Diputados, donde dio a conocer que Misiones entró formalmente al mercado global de los bonos de carbono en la búsqueda de generar ingresos que sirvan para mejorar la protección de la biodiversidad. 

Fue una negociación silenciosa y de largo aliento. El gobernador Oscar Herrera Ahuad firmó un acuerdo con Mercuria Energy Trading, una firma especializada en la transacción de commodities a nivel global, para la compra de créditos de carbono derivados del servicio que presta la selva misionera. 

El acuerdo implica un estudio para identificar el capital ambiental que tiene la provincia, para después implementar un Programa Provincial de Reducción de las Emisiones de la deforestación y la degradación de bosques nativos (REED). El objetivo final es la venta de reducciones de emisiones o certificados de reducción de emisiones al mercado de carbono. 

También están avanzadas las negociaciones con BP plc (British Petroleum), la compañía británica que paga por las emisiones de su negocio de gas y petróleo. La petrolera asumió hace un año la meta de convertirse en cero emisiones de gases de efecto invernadero para 2050. Ese acuerdo además abre las puertas a otros jugadores en la explotación del gas y petróleo en Vaca Muerta. 

Rovira consideró que Misiones está ante una oportunidad global, porque el mundo acelera medidas para frenar el cambio climático, con China y Europa como principales motores de esas acciones. El Papa Francisco es uno de los promotores de un capitalismo más amigable con el ambiente y un aliado clave de la tierra roja en esta búsqueda de financiamiento. El documento de demanda de la compensación a Nación, apunta justamente a esto: el presidente Alberto Fernández aboga por un canje de deuda por servicios ambientales de la Argentina. ¿Cómo no atender el pedido de la provincia que más hace por proteger la biodiversidad?

La demanda ambiental y la entrada al mercado de bonos de carbono marcan un nuevo estadio en la política misionera. Los diputados nacionales jugarán un rol clave para conseguir la reivindicación y la concreción de la zona aduanera especial. Los de la Renovación -y los candidatos Claudia Gauto y Carlos Fernández- tienen el mandato de gestionar para que el Presupuesto 2022 contenga esas reivindicaciones. 

Las oposiciones andan en las suyas. El radical Martín Arjol, ahora en dupla con Pedro Puerta, busca votos para “derrotar al kirchnerismo”. La agenda de la nueva alianza no deja de ser la que le marcan desde Buenos Aires: flexibilización laboral y rebaja de impuestos para las empresas. Nada que no se haya probado y ya no haya fracasado en la Argentina y en el mundo. 

Del otro lado, Isaac Lenguaza intenta recomponer la tropa k para al menos no perder más votos. 

En la Renovación intensificaron la tarea política en las últimas semanas y entienden que noviembre seguramente tendrá un resultado distinto, ya que en junio se hizo sentir el voto bronca contra el gobierno de Alberto Fernández y ahora la sociedad pondrá más en la balanza la situación provincial. 

Con una sociedad que ya recuperó casi toda la normalidad prepandemia, Carlos Fernández y Claudia Gauto, junto a Fernando Meza, ahora relanzaron la campaña y las reuniones muestran un intercambio distendido de ideas con el dueño del voto.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin