El presidente del Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial (IFAI), Ricardo Maciel, se reunió el pasado sábado, con los integrantes de la asociación Productores Independiente de Puerto Piray (PIPP) para comunicarles que ya se abonó la totalidad del valor correspondiente a las primeras 166 hectáreas de las 600 comprometidas por la Provincia que se comprarán a la empresa Arauco. Además en la ocasión Maciel les planteó que, mientras avance el trámite de escrituración de la tierra, es necesario elaborar un plan de trabajo a desarrollarse en el predio adquirido.
Por su parte, la compañía chilena ya asumió el compromiso de comenzar en forma inmediata a extraer la masa forestal implantada en la zona, en el momento que las condiciones climáticas lo permitan. Y en los próximos días, el titular del IFAI convocará a las entidades que contempla la ley para que designen a sus representantes dentro de la comisión que colaborará en el diseño del plan de desarrollo productivo junto a los integrantes de la organización PIPP. Las tierras compradas a la empresa Arauco serán cedidas a la cooperativa conformada por los agricultores que se encargarán de la producción de alimentos en ese inmueble.
Antecedentes
El 6 de junio de 2013, la Cámara de Representantes de la provincia sancionó la Ley XXIV N° 11, que declaraba de utilidad pública y sujeto a compraventa y/o expropiación una superficie total de 600 hectáreas, propiedad de la compañía chilena. Además, a través de la norma se autoriza al Poder Ejecutivo a donar la superficie determinada a la Asociación de Productores Independientes de Puerto Piray, luego de haber conformado una cooperativa.
En julio de 2014 el IFAI y Arauco acordaron el inicio de la mensura de las 600 hectáreas, que serán cedidas a productores de Puerto Piray para la producción de alimentos, cría de animales de granja y desarrollo de emprendimientos productivos. Las tierras con las que se inició el proceso comprenden a los barrios Santa Teresa, Unión y Cruces de Puerto Piray, propiedad del grupo chileno Arauco.
El 13 de julio del año pasado, el gobernador de la provincia, Hugo Passalacqua; el IFAI y el representante del grupo Arauco, Pablo Ruibal, firmaron el convenio por el cual el estado provincial compró las primeras 166 hectáreas de tierra de la firma chilena, que serán destinadas para la producción de alimentos por parte de productores de Puerto Piray.
El diputado Hugo Escalada, del bloque Vanguardia Radical destacó el anuncio del gobernador Hugo Passalacqua sobre la expropiación de las primeras 166 hectáreas del grupo Arauco –ex Alto Paraná- para brindar esas tierras a los productores organizados en cooperativas.
En paralelo, recordó un pedido realizado al Poder Ejecutivo para que implemente con urgencia, una ayuda económica temporaria para los Productores Independientes de Puerto Piray mientras dure el proceso mensura y expropiación de las 600 hectáreas de tierras de la empresa Alto Paraná SA.
“Todo proceso de expropiación conlleva su tiempo, más aún si hablamos de la empresa Alto Paraná SA, que se ha negado rotundamente a ceder tierras a las comunidades vecinas, a trabajar en formas asociativas con los productores, poniendo de manifiesto una y otra vez su visón monopólica, nada altruista, mostrando al mundo su desprecio por aquellos ciudadanos de escasos recursos necesitados imperiosamente de tierras para lograr subsistir”, explicó Escalada.
“Solamente un Estado presente traerá luz en la oscuridad, necesitados de una ayuda económica, un subsidio, mientras dure el proceso, para los integrantes de la asociación de productores de Puerto Piray que se encuentran en situación de pobreza y desempleo, subsistiendo únicamente por los planes sociales nacionales, en aquellas regiones dónde esta empresa se comprometían a traer desarrollo y sustentabilidad para las poblaciones lindantes”, argumentó el legislador.
Escalada destacó el ideario progresista de la ley de expropiación al asociar tierras, productores y cooperativizarlos en función de aunar esfuerzos y magnificar la producción con un fuerte sentido social y de arraigo.
Sin embargo, consideró que “pese a este ideario plasmado en la Ley, el Estado provincial continúa entregando tierras en forma particular, en unidades productivas no económicas, sin apoyo de una verdadera reforma agraria que incorpore conceptos productivos-asociativos y rentables, para evitar que las tierras entregadas se transformen en grandes negocios inmobiliarios para funcionarios políticos y empresarios con dineros del erario público”.
El informe que realiza el Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR) muestra que el nivel de extranjerización a nivel nacional es de 5,6%, tres décimas menos que en 2012. Afirman que se redujo en 900 mil hectáreas la superficie de tierras en manos de extranjeros. En Misiones aún quedan 364330,82 hectáreas en manos extranjeras.
Más de 900.000 hectáreas de tierras rurales fueron transferidas de propiedad de extranjeros a manos de argentinos en los últimos cinco años por la aplicación de la ley 26.737, que el Congreso nacional sancionó a fines de 2011, si bien todavía personas y empresas del exterior poseen cerca de 15 millones de hectáreas, según el más reciente relevamiento oficial, al que tuvo acceso Télam.
El informe que realiza el Registro Nacional de Tierras Rurales (RNTR) muestra que el nivel de extranjerización a nivel nacional es de 5,6% (tres décimas menos que en 2012), según los datos a los que accedió esta agencia.
La menor participación de tenedores de extensiones agropecuarias de otras nacionalidades refleja la gradual aplicación de la ley 26.737, que estableció restricciones a las operaciones con sus tierras.
Si bien la norma no atentó contra los derechos adquiridos por propietarios foráneos, impidió nuevas compras y dispuso -para el caso en que quisieran vender una cantidad determinada de hectáreas en un municipio donde la extranjerización supera el 15%- que sólo puedan realizar transferencias a personas o empresas argentinas.
Las divisiones subprovinciales se acordaron tras la sanción de la ley con cada gobernación: en algunos casos se determinó que fueran considerados los municipios, mientras en otros se optó por tomar como base los departamentos o los partidos.
En 2012, sobre 569 divisiones subprovinciales el Registro Nacional detectó que en 49 jurisdicciones se excedía el límite de 15% autorizado para propietarios extranjeros, pero cinco años después los datos indican que son tres menos, 46, las áreas que superan ese tope.
Ninguna de las provincias sobrepasa en la actualidad el tope de 15% establecido por la ley, que protege el dominio nacional sobre las tierras de uso agropecuario y los recursos naturales, aunque en seis departamentos los no nacionales poseen más de 50%.
Los casos extremos de extranjerización de tierras rurales, según el RNTR, son los de las localidades salteñas de San Carlos (58,7% de la superficie, 301.000 hectáreas) y Molinos (208.000 hectáreas, 57,7% del total); mientras en General Lamadrid, La Rioja, son casi 355.000 hectáreas (57,5%).
Le siguen en orden de importancia los casos de Lácar, Neuquén, con 254.000 ha (53,5% de la superficie rural del departamento); San Miguel, Corrientes, con 87.300 ha (50,8%); y Campana, en la zona núcleo de la provincia de Buenos Aires (la más fértil y productiva, 50,4%).
En el orden nacional, el cómputo del RNTR consideró inicialmente una superficie total de 267.679 hectáreas de tierras rurales, pero el área se redujo en 968.000 hectáreas mediante el decreto 820, de junio del 2016, que excluyó del tope de 15% a los terrenos destinados a zonas, áreas o parques industriales.
Ese decreto elevó además al 51% la participación -originalmente estipulada en 30%-, de los extranjeros como titulares del capital social de una persona jurídica con suelos de uso agropecuario entre sus activos.
Esas medidas apuntaron a “facilitar la llegada de inversiones productivas de capital extranjero en todo el país, a través de la regulación de situaciones que no habían sido contempladas en el decreto 274 del 2012”, explicó el actual subsecretario de Asuntos Registrales del Ministerio de Justicia de la Nación, Martín Borrelli.
El decreto buscó asimismo hacer más fluido el comercio de tierras rurales, expandir los negocios agroindustriales y corregir omisiones, ya que la anterior reglamentación de la ley no definía el modo de computar áreas en los casos de dominio desmembrado (cuando existe usucapión, alquiler, usufructo o derecho de superficie).
También se consideraron los casos de adquisiciones en ejecuciones hipotecarias, concursos y quiebras, adjudicaciones por partición de condominio y divorcios, y transmisiones de tierras rurales a herederos forzosos, todo lo cual simplificó los trámites para inversores y escribanos actuantes.
A tono con la economía y un sector industrial que no pasó un buen 2016, Arauco Argentina registró el año pasado pérdidas por primera vez en 10 años.
Según el balance presentado la semana pasada en la Bolsa de Buenos Aires, la ex Alto Paraná registró pérdidas por $222 millones, ya que debió realizar un pago al contado a la AFIP de 248,5 millones de pesos para zanjar una larguísima disputa por la mala liquidación del impuesto a las Ganancias que ya llevaba 10 años en los tribunales.
Sin este pago, Arauco hubiera registrado una ganancia muy pequeña, cercana a los $30 millones, casi un resultado neutro para una compañía de semejante envergadura. Hubiera sido, además, el nivel más bajo de ganancias de los últimos diez años, según el relevamiento que realizó Economis de los estados contables de la firma controlada por el Grupo Arauco desde el 2007.
A tono con lo que pasó con otras empresas industriales, el 2016 estuvo signado por una caída en las ventas –que no fue dramática- tanto al mercado interno como en las exportaciones de este gigante que vende, fundamentalmente, pasta celulósica tiop fluff a su filial brasileña. Arauco estuvo afectada por la recesión en Brasil y la caída de los precios internacionales de la celulosa.
Quizás, el mejor negocio de la compañía en el flojo 2016 fue el millonario pago a la AFIP gracias a la moratoria impositiva que incluyó el blanqueo de capitales lanzado por el ex ministro Alfonso Prat Gay. La firma evitó así un probable revés en la Corte Suprema de Justicia (ya tenía fallos en contra en primera y segunda instancia) que parecía inminente y le hubiera significado el pago de $891 millones en concepto de capital, intereses y multas. Es decir, se ahorró de pagar $642 millones, en caso de que la CSJ le hubiera fallado en contra.
Resultados
Según las cifras informadas a los inversores, Arauco generó ventas por $6.200 millones en 2016, lo cual implicó una mejora de 20% contra los $5.158 millones que generó el año anterior.
Los costos de la compañía en cambio subieron más, casi un 27%, de $3.459 millones a $4.388 millones, según explicó en su balance en el rubro “costo de mercadería vendida”, donde incluye materia primas, insumos, gastos en personal, transporte, etc.
La compañía vendió 118.000 toneladas de pasta celulósica, contra 124.000 que colocó en 2015. Del total, 63.800 fueron se exportaron, principalmente a Brasil y China. En tanto, se vendieron 183.000 toneladas de pasta fluff, cuando el año pasado se habían colocado 183.000 toneladas (en este rubro se vendieron 114.000 toneladas a Brasil).
En el mercado de la madera, también hubo caídas. Arauco Argentina vendió 232.000 metros cúbicos de madera, contra 242.000 del ejercicio anterior. En tanto, colocó 335.000 metros cúbicos de tableros MDF y MDP (estos los produce en Zárate, provincia de Buenos Aires), contra 369.000 m3 del 2015.
Las ganancias operativas (antes de impuestos) subieron un 7%
La diferencia entre lo generado por ventas y los costos operativos generaron ganancias brutas (antes de impuestos, amortizaciones y otros ítems) que ascendieron a $1.812 millones, con un incremento del 7% respecto de los 1.700 millones del año anterior.
Este es el parámetro principal para medir la salud del negocio de Arauco, que tuvo un retroceso respecto al año anterior, bien a tono con la economía argentina, pero que tampoco implicó una caída dramática.
“Los negocios presentaron resultados razonables”, señaló el directorio, encabezado por el vicepresidente Pablo Mainardi, en una nota a los accionistas comentando los resultados del año pasado.
El análisis del directorio parece ser que el año fue flojo –a tono con el resto de la industria en un año de recesión-, pero lejos de ser desastroso.
Respecto al 2017, las perspectivas son cautelosas para la principal industria de Misiones, controlada por el grupo chileno Arauco. El directorio cita el nivel de actividad a finales del 2016, que lejos estuvo de ser auspicioso, y la situación económica en Brasil, que tuvo otro año muy malo, a lo que se suma una caída en los precios internacionales de los productos forestales.
“Considerando el nivel de actividad comercial en el mercado interno al cierre del ejercicio, la situación económica que se observa en Brasil, sumado a un deterioro en los precios internacionales y regionales de celulosa, determinan variables que pueden influir en los niveles de rentabilidad futura de nuestras operaciones”, señaló el directorio.
En los últimos tiempos, Arauco no exporta todo lo que puede sino que vuelca más pasta celulosa y tableros MDF al mercado interno, donde encuentra mejores precios.
Economis realizó una revisión de los balances presentados por Arauco Argentina en los últimos diez años. El 2016 fue el único año con pérdidas, por el pago extraordinario a la AFIP. Sin este pago, hubiera ganado unos $30 millones, y hubiera sido el año con menores ganancias en ese período.La empresa de origen chileno tiene en Misiones una planta de celulosa (Puerto Esperanza), otra de tableros MDF (Puerto Piray), un aserradero y 235.000 hectáreas de bosques, la mitad de ellos son nativos.
A bordo de un furgón itinerante, la empresa Arauco Argentina se instalará en la Costanera de Posadas del 20 al 25 de febrero para concientizar sobre los desafíos y beneficios de la industria forestal, a través de una experiencia única, novedosa e interactiva.
Posteriormente, a partir del domingo 26, el tráiler viajará por las rutas misioneras invitando a vivir una aventura cautivante gracias al despliegue tecnológico y las dinámicas elegidas para contar la historia de la madera y la humanidad; relatos que logran acercar a los espectadores temas claves sobre la actividad forestal de una manera atractiva y novedosa.
La propuesta tiene su impacto, y está pensada y diagramada con el objeto de volcar su aporte a la educación de los más chicos.
Durante su presentación oficial, realizada este viernes en el Ministerio de Turismo, el subsecretario de Promoción y Marketing, Oscar Degiusti, destacó la importancia de esta acción resaltando que “en una provincia donde la actividad turística es el tercer componente de la economía, y está sustentada en la naturaleza y la biodiversidad, el Ministerio tiene el compromiso de acompañar este tipo de acciones que además impulsan la responsabilidad social empresarial y suman una actividad más durante este mes de gran convocatoria turística”.
La iniciativa itinerante, además de transmitir la importancia del equilibrio entre conservación y producción, tendrá como propósito provocar en el espectador un plus de risas y un gran disfrute, convirtiendo a los niños en protagonistas de una gran historia.
En la parte exterior del furgón, se difundirán materiales audiovisuales y se darán a conocer temas relacionados al desempeño de la empresa, generando un espacio de diálogo y verdadero intercambio entre la firma y las comunidades.
El coordinador de Proyectos Educativos de Arauco Argentina, Misael Bustos, expresó que “estar en Misiones es una gran oportunidad para transmitir lo que la empresa Arauco Argentina viene haciendo. Estamos ansiosos y contentos”.
Participaron también de la presentación, la responsable pedagógica de Proyectos Educativos de Arauco Argentina, Sandra Romero; la secretaria de Educación, Ciencia y Tecnología de la Municipalidad de Posadas, Sol Marín; y el director de la Agencia Posadas Turismo, Ariel Kremar.