andis

El Gobierno envía al Senado una reforma de discapacidad con reempadronamiento obligatorio y recorte de beneficios

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, envió al Congreso un proyecto de ley que modifica de manera estructural el régimen de discapacidad. La iniciativa, titulada “Contra el Fraude de Pensiones por Invalidez”, propone un reempadronamiento obligatorio para todos los beneficiarios, elimina beneficios vigentes y redefine los criterios de acceso a las pensiones, en un contexto de conflicto político y cuestionamientos judiciales por la falta de aplicación de la normativa actual.

El texto ingresó por el Senado con el objetivo de facilitar su tratamiento legislativo y plantea cambios sobre la Ley de Emergencia en Discapacidad (N° 27.793), cuya implementación, según lo informado, fue ordenada por la Justicia pero no ejecutada plenamente por el Ejecutivo. La discusión introduce una tensión central: el equilibrio entre control del gasto y alcance de derechos en uno de los sistemas más sensibles del Estado.

Reforma en medio de incumplimientos y crisis del sistema

El proyecto oficial propone derogar artículos clave de la ley vigente, lo que, según el propio texto, implica retrotraer el esquema a un modelo anterior a la emergencia. La normativa actual había ampliado el universo de beneficiarios con criterios más amplios que la invalidez laboral.

En paralelo, la iniciativa se inscribe en un contexto institucional atravesado por denuncias políticas y cambios en la estructura estatal, como la eliminación de la Agencia Nacional de Discapacidad. Este escenario condiciona el debate legislativo y anticipa tensiones en bloques que previamente habían respaldado la emergencia.

Más controles, menos cobertura y nueva lógica del sistema

El eje operativo del proyecto es el reempadronamiento obligatorio. Todos los titulares de pensiones deberán acreditar nuevamente su condición médica, situación socioeconómica y antecedentes laborales. El incumplimiento implicará la suspensión automática del beneficio.

Además, se establece un sistema de fiscalización con cruces de datos entre organismos como ANSES, ARCA y SINTyS. Frente a inconsistencias, el esquema habilita la suspensión preventiva de pensiones, con instancias de defensa posteriores.

En términos económicos, el monto de la pensión se fija en el 70% del haber mínimo jubilatorio, pero se eliminan adicionales vinculados a invalidez laboral o zona desfavorable.

Uno de los cambios más significativos aparece en el vínculo con el empleo: el proyecto introduce la incompatibilidad absoluta entre pensión y trabajo formal. De aprobarse, una persona con discapacidad no podrá mantener el beneficio si accede a un empleo registrado.

También se modifica la estructura del sistema de prestaciones. La iniciativa elimina el nomenclador nacional que fija aranceles mínimos y habilita negociaciones individuales entre prestadores, obras sociales y prepagas. A su vez, se suprime la actualización automática de valores por inflación.

Ajuste fiscal y reconfiguración del sistema

La reforma se alinea con la estrategia del Gobierno de reducir el gasto público y reforzar controles sobre transferencias sociales. En ese marco, el sistema de discapacidad pasa a ser un área de ajuste y revisión estructural.

El envío del proyecto al Senado sugiere una apuesta política por construir mayorías en un ámbito donde el oficialismo evalúa mejores condiciones de negociación. Sin embargo, el contenido de la iniciativa tensiona alianzas legislativas previas, especialmente con sectores que respaldaron la ley de emergencia.

Al mismo tiempo, el endurecimiento de requisitos y la redefinición del acceso a beneficios reconfiguran el vínculo entre el Estado y los beneficiarios, desplazando el enfoque desde la ampliación de derechos hacia un esquema más restrictivo y controlado.

Prestaciones, empleo y sostenibilidad del sistema

Los cambios propuestos tienen efectos directos sobre el funcionamiento del sistema. La eliminación del nomenclador podría derivar en una caída de aranceles para prestadores, al quedar sujetos a negociación individual, lo que impactaría en la sostenibilidad de servicios.

En paralelo, la incompatibilidad con el empleo formal introduce un límite estructural a la inserción laboral de personas con discapacidad, con efectos sobre ingresos y autonomía económica.

El ajuste en pensiones, atado al haber mínimo, también condiciona el poder adquisitivo de los beneficiarios en un contexto inflacionario.

Dado el peso de los sistemas públicos y mixtos en la región, la desregulación de aranceles y el endurecimiento de requisitos podrían tener efectos diferenciados, especialmente en zonas con menor oferta de servicios.

Debate legislativo y respuesta social

El avance del proyecto abre un escenario de alta conflictividad. Se anticipan debates intensos en el Congreso y posibles reacciones de organizaciones vinculadas a la discapacidad.

Entre las variables a observar aparecen la capacidad del oficialismo para sostener mayorías, el posicionamiento de bloques aliados y la evolución de medidas de protesta.

El desenlace dependerá de cómo se reconfigure el equilibrio entre ajuste fiscal, presión social y negociación política en un tema de alta sensibilidad pública.

Compartí esta noticia !

Distintas versiones de la realidad

Compartí esta noticia !

Durante la guerra de Malvinas, la dictadura construyó un relato épico triunfalista que permitió exacerbar el nacionalismo y convencer a los argentinos de que todo iba bien. “Estamos ganando” se repetía en los medios de la época hasta días antes de la rendición en las islas y el recuento de víctimas que dejó 649 soldados argentinos caídos contra 255 británicos. 

El presidente Javier Milei está usando la misma lógica: “Estamos ganando”, cuando la evidencia demuestra lo contrario. 

“La Argentina está mucho, MUCHO mejor que en 2023. Con cualquier método que elijan, la tendencia es la misma. Negar la evidencia empírica apelando a anécdotas es, lisa y llanamente, ir contra cuatro siglos de progreso científico”, aseguró el Presidente. 

Para el libertario, “resulta insostenible que los zócalos televisivos insistan en que “todo está mal” cuando tenemos el nivel de pobreza más bajo de los últimos siete años”. Sin embargo, los datos en los que se basa son cuestionados por tener cimientos débiles. Una de las principales críticas es que cambió la metodología de calcular los ingresos, lo que modifica artificialmente, las condiciones de las familias. En la calle, la realidad marca que la principal preocupación es cómo llegar  a fin de mes, mientras crece la morosidad en tarjetas, créditos y hasta billeteras digitales. Es mucho más que anécdotas. 

Milei pide paciencia, pero parece estar agotada. Mucho más después del escándalo de Manuel Adorni, el vocero devenido en Jefe de Gabinete y ahora viajero VIP con millonarias propiedades adquiridas en los últimos dos años, según confirmó la escribana Adriana Mónica Nechevenko, quien le ayudó a conseguir las jubiladas generosas para financiar sus hipotecas. 

No es el único escándalo, pero quizás el más tangible. Pero hay otros incluso más graves. La causa que investiga presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo y eleva la presión judicial sobre un entramado que ya aparece como uno de los expedientes más sensibles en materia de gasto público social. El juez federal Ariel Lijo deberá resolver en los próximos días el pedido de 29 nuevas indagatorias, formulado por los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, a partir de un reciente hallazgo en la investigación que apunta a un esquema de desvío de fondos por más de 75.000 millones de pesos.

“Sabemos que estos últimos meses fueron duros. Y no es casualidad: es el costo de las bombas que dejaron los irresponsables psicópatas kirchneristas que intentaron hacer volar la economía por los aires el año pasado. Eso no sale gratis: implicó tasas más altas, menor actividad y más inflación. Pero los resultados ya están a la vista: la economía está empezando a levantar vuelo con fuerza. No nos van a psicopatear. Sabemos exactamente qué hay que hacer y lo estamos haciendo. MAGA VLLC!”, tuiteó. 

Pero sólo lo celebra el grupo duro. La última encuesta de Zuban & Córdoba revela que Javier Milei llega a este tramo de su gestión con una desaprobación del 65%, una aprobación del 33,9% y apenas 1,1% de indecisos

Es la consolidación de una tendencia. Desde octubre de 2025, cuando la desaprobación era de 62,8%, el rechazo nunca volvió a perforar el umbral alto y, tras una breve meseta en torno al 50%, volvió a escalar hasta tocar su máximo de la serie. En paralelo, la aprobación cayó desde 48,8% en diciembre de 2025 a 33,9% en abril de 2026

En apenas cuatro meses, el Gobierno perdió casi 15 puntos de respaldo y ganó más de 15 puntos de rechazo.Ese deterioro se vuelve todavía más relevante cuando se lo cruza con otra variable decisiva: la percepción sobre el rumbo del país. Allí el estudio muestra una fractura profunda. Solo el 28,3% considera que la Argentina va en la dirección correcta con el gobierno de Milei, mientras que el 63,6% cree que va en la dirección incorrecta y un 8,1% no sabe. 

La percepción de que la dirección es “incorrecta” sí se basa en datos que se pueden advertir a simple vista: a diario cierran empresas, se pierde empleo y los datos oficiales confirman el derrumbe constante de los principales indicadores. 

Industria, comercio y construcción -los tres grandes motores históricos del empleo- siguen en caída y muy por debajo de los niveles de 2023. No se trata de sectores marginales: juntos explican casi la mitad del empleo registrado. Cuando estos engranajes se frenan, lo que se resiente no es sólo la actividad, sino el tejido social y productivo en su conjunto.

Milei prefiere mirar únicamente la parte de las estadísticas que le conviene. El EMAE -ese termómetro que sintetiza el pulso de la economía- exhibe crecimiento. ¿La explicación? El impulso proviene de un puñado de sectores dinámicos: agro, minería, petróleo e intermediación financiera, actividades que en conjunto apenas concentran el 9,2% del empleo.

Ahí aparece la paradoja que define el momento actual: la economía crece, pero no necesariamente donde viven y trabajan la mayoría de los argentinos.

Para los sectores que hoy lideran la expansión, el escenario es promisorio. Hay rentabilidad, inversión y expectativas alineadas con un ciclo de mejora. Pero para quienes dependen de la industria, el comercio o la construcción -es decir, la mayoría- la percepción es otra: ingresos que no alcanzan, actividad retraída y un horizonte incierto.

La industria manufacturera tuvo en febrero uno de sus peores registros recientes. El Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) mostró una contracción de 8,7% interanual, mientras que el acumulado del primer bimestre cayó 6,0% frente al mismo período de 2025. En la serie desestacionalizada, el descenso fue de 4,0% respecto de enero.

El deterioro fue además muy extendido. En febrero, 14 de las 16 divisiones manufactureras registraron caídas interanuales. Por incidencia en el índice general, retrocedieron alimentos y bebidas (-6,9%), maquinaria y equipo (-29,4%), vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes (-24,6%), otros equipos, aparatos e instrumentos (-24,6%), prendas de vestir, cuero y calzado (-18,2%), productos de caucho y plástico (-15,7%), industrias metálicas básicas (-12,5%), productos textiles (-33,2%), muebles y otras manufactureras (-12,3%), productos minerales no metálicos (-7,2%), productos de metal (-5,7%), tabaco (-14,9%), otro equipo de transporte (-19,8%) y madera, papel, edición e impresión (-1,5%). Solo mostraron incidencias positivas refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (19,7%) y sustancias y productos químicos (3,7%).  En textiles, donde la baja fue una de las más severas, la producción de tejidos y acabado cayó 47,0% y la de hilados de algodón 30,7%; según las empresas relevadas, pesaron la menor demanda interna y una mayor competencia de importados

La construcción también registró una caída de 1,3% respecto de enero y las expectativas empresarias no describen un escenario expansivo, sino más bien de cautela. Para el período marzo-mayo de 2026, el 69,3% de las firmas dedicadas principalmente a obras privadas cree que la actividad no cambiará.

En contraste, la inflación de marzo se mantendrá por encima del 3 por ciento. En mayo se cumplirá un año completo de aceleración de los precios. 

Caída de actividad, pérdida de empleo y precios en alza. Un combo que el Presidente prefiere obviar. 

Adrián Núñez, el representante en Misiones de la Libertad Avanza, se refleja en Milei. Ante la realidad, negarla. “No hay ninguna crisis”, enfatizó el diputado libertario sobre la yerba mate, cuando el sector productivo está en la miseria, con precios por la materia prima más bajos que hace dos años, cuando comenzó la nueva era de desregulación. 

Insistió en que la desregulación llegó para quedarse y que los productores deben “adaptarse” a la nueva realidad. Esa nueva realidad no es desconocida. En los 90, la anterior década desregulada, produjo una enorme transferencia de recursos desde la producción a la industria. Ahora se estima que por la caída de precios, la chacra perdió 400 mil millones, en detrimento de los eslabones más altos de la cadena. Por productor, los cálculos marcan una pérdida anual de 32,7 millones de pesos. 

La disputa por la renta yerbatera es la clave de la nueva demanda de inconstitucionalidad del DNU 70/2023. Con el patrocinio del abogado Federico Padolsky, se presentaron el viernes en la Justicia federal de Misiones sendas demandas contra la desregulación. El eje es que el DNU avanzó sobre el espíritu de la ley sancionada en 2001. que respondió a la necesidad de corregir las profundas asimetrías estructurales existentes dentro de la cadena de valor de la yerba mate. En efecto, mientras los sectores Industrial y Comercial presentan elevados niveles de “concentración” económica, la Producción Primaria presenta una “gran dispersión”, ya que se encuentra conformada por miles de pequeños y medianos productores que desarrollan su actividad en condiciones de marcada vulnerabilidad frente a los restantes actores del mercado.

El texto de la demanda recuerda que las herramientas regulatorias previstas por la ley (particularmente aquellas vinculadas a la fijación de precios de la materia prima y a la regulación de nuevas plantaciones) constituyeron instrumentos esenciales para evitar situaciones de abuso de posición dominante y para garantizar condiciones mínimas de sustentabilidad económica para los productores primarios.

La nueva estrategia judicial ataca en particular, los artículos 164, 165, 166, 167 y 168 del decreto presidencial, que eliminaron o modificaron diversas facultades regulatorias del organismo, suprimiendo herramientas institucionales que durante más de veinte años habían constituido pilares fundamentales del sistema legal de la actividad. Las normas aquí cuestionadas, eliminaron “lisa y llanamente” las atribuciones vinculadas con la fijación del precio de la materia prima y con la regulación de nuevas plantaciones de yerba mate, alterando de manera sustancial el esquema institucional diseñado por el “Legislador”.

La supresión de dichas facultades regulatorias importa una profunda transformación del régimen legal que rige la actividad yerbatera, cambiando de facto la naturaleza jurídica del INYM. En los hechos, tales modificaciones dejan sin herramientas institucionales al organismo creado por el Congreso para intervenir en la actividad, debilitando significativamente su capacidad para cumplir las funciones para las cuales fue concebido.

La eliminación de los mecanismos institucionales de concertación sectorial agrava las asimetrías existentes dentro de la cadena productiva, exponiendo a los Productores Primarios a condiciones de negociación significativamente más desfavorables frente a los sectores industrial y comercial.

El artículo 99 inciso 3 de la Constitución establece que el Poder Ejecutivo nacional sólo puede dictar Decretos de Necesidad Y Urgencia cuando “circunstancias excepcionales hicieran imposible seguir los trámites ordinarios previstos para la sanción de las leyes”, exigencia que constituye una garantía fundamental del principio republicano de división de poderes y de gobierno (art. 1 CN).

La doctrina elaborada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha señalado reiteradamente que el dictado de esos decretos constituye una facultad de carácter excepcional, cuya utilización sólo resulta constitucionalmente válida cuando se verifica una situación de urgencia real que impide el funcionamiento normal del proceso legislativo.

En el caso yerbatero, no se advierte a diciembre de 2023, la existencia de ninguna circunstancia extraordinaria que justificara la utilización de este mecanismo excepcional para modificar el “régimen institucional” de la actividad yerbatera, el cual había sido establecido por el Congreso de la Nación luego de un amplio proceso legislativo.

No se trata de una mera formalidad retórica: la Constitución Nacional le exige expresamente al Poder Ejecutivo Nacional la explicación fundada de por qué la situación que pretende (des) regular no puede esperar el trámite ordinario de formación de las leyes.

En el DNU, todo el fundamento del Presidente se reduce a apenas dos párrafos, con los que pretende “reconfigurar” toda una economía regional que involucra a miles de productores, miles de trabajadores rurales, decenas de industrias, etc.

En esos dos párrafos Milei afirma, en esencia, que corresponde “modernizar” el Instituto Nacional de la Yerba Mate y “evitar” su intervención en un mercado que considera “competitivo”. Afirmación que realiza sin aportar “estudios técnicos”, ni “datos sectoriales”, ni “informes económicos”. Mucho menos un “análisis de mercado yerbatero argentino”, ni un solo “diagnóstico productivo”. 

La ausencia de motivación resulta todavía más evidente cuando se analizan los indicadores objetivos del sector al momento del dictado del decreto. Lejos de encontrarse en crisis, la actividad yerbatera mostraba indicadores de expansión sostenida, con: a) crecimiento del consumo total, 

b) aumento significativo de las exportaciones, 

c) estabilidad del mercado interno, 

d) expansión del valor agregado en la cadena productiva, 

e) garantía de calidad y trazabilidad del producto, entre otras mejoras que había logrado la existencia del INYM en el sector yerbatero argentino.

Esa descripción no proviene de una fuente aislada ni de un estudio privado, sino de la evaluación del Plan Estratégico para el Sector Yerbatero Argentino, elaborado con participación de organismos públicos, instituciones técnicas y universidades, del año 2022. Es decir, eran datos oficiales, que simplemente fueron desdeñados. 

La nueva estrategia judicial tiene respaldo explícito del gobernador Hugo Passalacqua. La Provincia sigue buscando herramientas para proteger a los pequeños productores y recuperar el equilibrio en la cadena. Por eso volvió a convocar a una reunión de la Mesa Yerbatera, el próximo 23 de abril, con el objetivo de acercar posiciones y mejorar el precio de la materia prima. Será una tarea titánica, ya que la industria no se mueve de los 250 pesos en promedio, aunque el costo está certificado en 391 pesos, lo que eleva el precio para garantizar una mínima rentabilidad, a 508 pesos. 

El gobernador entiende que más allá de que la situación de crisis de la producción primaria es consecuencia directa de una política nacional, no hay que desatender a los eslabones más vulnerables. No hay tiempo para la “adaptación” que marcan los libertarios, sino que las urgencias son del ahora. 

Por eso la Provincia pone en marcha sus propios anticuerpos a la crisis, con inversión y fondos propios. A diferencia de otras provincias, tiene obras viales en marcha, viviendas entregadas, aunque no en la proporción de otros años y puso en marcha una inédita obra energética que cambiará la matriz de la zona centro y sur: la línea de 132 kv entre Posadas, Alem y Oberá, con una inversión propia de 72 millones de dólares. 

En la oposición, ante la escasez de méritos propios que celebrar, la campaña está enfocada en insistir en temas que poco tienen que ver con el día a día. Una serie de fallos de la Corte Suprema pretendió ser utilizada en contra de la política fiscal misionera, como argumento para justificar la inédita caída de empresas. Pero la decisión suprema puso claridad en otras provincias, que cobraban impuestos más caros a las empresas extraterritoriales. En Misiones hay equidad tributaria y estabilidad fiscal, destacó el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán. Y, por lejos, es la provincia con mayor cantidad de empresas de la región. Cabe hacerse la pregunta ¿si los impuestos locales no cambiaron, cómo hasta hace un par de años los comercios vendían bien y había empleo privado récord y ahora cierran diariamente por caída de ventas y costos exacerbados? Quizás la explicación no deba buscarse en Misiones, sino en el deterioro económico nacional. 

Compartí esta noticia !

ANDIS: Lijo define 29 nuevas indagatorias en una causa por presunta corrupción de $75.000 millones

Compartí esta noticia !

La causa que investiga presuntas maniobras de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo y eleva la presión judicial sobre un entramado que ya aparece como uno de los expedientes más sensibles en materia de gasto público social.

El juez federal Ariel Lijo deberá resolver en los próximos días el pedido de 29 nuevas indagatorias, formulado por los fiscales Franco Picardi y Sergio Rodríguez, a partir de un reciente hallazgo en la investigación que apunta a un esquema de desvío de fondos por más de 75.000 millones de pesos.

El planteo incluye además la posibilidad de dictar una inhibición general de bienes sobre un amplio grupo de personas físicas y jurídicas, entre ellas empresas proveedoras de insumos médicos.

Un sistema bajo sospecha

Entre los nuevos imputados aparecen el exdirector de ANDIS, Diego Spagnuolo; el exdirector Nacional de Acceso a los Servicios de Salud, Daniel María Garbellini; los empresarios Miguel Ángel Calvete y Pablo Atchabahian, junto a más de una veintena de actores del sector privado.

La hipótesis fiscal sostiene que entre diciembre de 2023 y octubre de 2025 se habría montado un esquema de direccionamiento de compras públicas de alto costo —conocidas como PACBI (Prestaciones de Alto Costo y Baja Incidencia)— mediante el cual se favorecía a determinadas empresas a cambio de retornos económicos.

Estas prestaciones incluyen prótesis, implantes cocleares, equipamiento médico especializado y sillas de ruedas motorizadas, destinadas a personas con discapacidad o enfermedades graves, en su mayoría sin cobertura médica y en situación de vulnerabilidad.

Según la investigación, el Programa Incluir Salud habría sido utilizado como estructura operativa para canalizar estas contrataciones, desviando recursos públicos destinados a sectores críticos.

Avance de la investigación

En los siete meses que lleva el expediente, la justicia avanzó sobre la presunción de que la ANDIS funcionó como “una ventanilla discrecional” para concentrar beneficios económicos en proveedores afines, en presunto incumplimiento de los principios de transparencia, competencia y control en la administración pública.

Los investigadores sostienen que existía acceso a información privilegiada para facilitar adjudicaciones, coordinar ofertas y configurar un esquema de cartelización.

El expediente, que Lijo heredó con 19 procesamientos al asumir como subrogante del Juzgado Federal N°11, continúa escalando en complejidad con la intervención de múltiples organismos especializados, entre ellos la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), la PROCELAC, la SIFRAI y la DATIP.

Apelaciones y tensión judicial

En paralelo, los primeros 19 procesados ya apelaron sus imputaciones ante la Cámara Federal, que analiza los argumentos de las defensas. Los acusados cuestionan la figura de asociación ilícita y rechazan la existencia de un esquema sistemático de desvío de fondos.

Entre ellos se encuentran exfuncionarios y empresarios vinculados a la operatoria bajo investigación, en una causa que podría redefinir los mecanismos de control sobre programas sociales de alto impacto presupuestario.

La resolución que adopte Lijo en torno a las nuevas indagatorias será clave para determinar el alcance final del expediente y la eventual ampliación de responsabilidades en un caso que combina gestión pública, contrataciones sensibles y presuntas irregularidades millonarias.

Compartí esta noticia !

Corrupción en la Andis: piden volver a indagar a Spagnuolo y Calvete junto a otras 27 personas

Compartí esta noticia !

La investigación judicial sobre presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) sumó un nuevo capítulo con alto impacto político y económico. El fiscal Franco Picardi solicitó una nueva ronda de indagatorias contra exfuncionarios y empresarios, al considerar que existen elementos que amplían el alcance de un esquema de corrupción que habría operado durante casi dos años.

Según el dictamen fiscal, las maniobras habrían generado salidas de fondos públicos por más de 75.000 millones de pesos, en beneficio de un grupo reducido de empresas proveedoras de insumos médicos de alto costo.

La hipótesis central apunta a la existencia de una estructura organizada entre funcionarios de la Andis y actores privados, con roles definidos para direccionar contrataciones, manipular precios y repartir recursos del Estado. El período bajo investigación se extiende, al menos, entre diciembre de 2023 y octubre de 2025.

Una estructura con jefes identificados

La causa ya cuenta con cuatro figuras señaladas como presuntos líderes de la asociación ilícita:

  • Diego Spagnuolo, extitular de la Andis
  • Daniel Garbellini, ex número dos del organismo
  • Miguel Ángel Calvete, empresario y lobbista
  • Pablo Atchabahian, exdirector de Acceso a los Servicios de Salud

Todos ellos se encuentran procesados por distintos delitos, entre ellos defraudación a la administración pública, negociaciones incompatibles con la función pública y, en algunos casos, cohecho. Los embargos dictados superan los 200.000 millones de pesos en cada caso, lo que da cuenta de la magnitud económica que la Justicia le atribuye al entramado.

En el centro de la investigación aparece el sistema Siipfis (Sistema Integrado de Información y Administración de Prestaciones), utilizado para gestionar la compra de insumos médicos de alto costo.

De acuerdo con el fiscal, este mecanismo habría sido manipulado para favorecer a determinadas empresas mediante prácticas como simulación de competencia, direccionamiento de licitaciones, sobreprecios y retornos ilegales.

La fiscalía sostiene que funcionarios de la Andis habrían filtrado información clave —como fechas de compulsas y pagos— e incluso facilitado accesos al sistema a empresas proveedoras, permitiéndoles operar directamente sobre el esquema de contrataciones.

Más de 20 empresarios bajo sospecha

El nuevo impulso de la causa incluye el pedido de indagatoria para más de 20 empresarios vinculados a unas 30 firmas, lo que amplía significativamente el alcance del caso.

Según la reconstrucción de la fiscalía, el entramado habría sido conducido desde el sector público por Spagnuolo y Garbellini, mientras que desde el sector privado los principales operadores serían Calvete y Atchabahian.

El dictamen de Picardi pone el foco en el daño generado: los recursos desviados estaban destinados a financiar prestaciones médicas para personas con discapacidad, beneficiarios de pensiones no contributivas y usuarios del programa federal Incluir Salud.

La fiscalía sostiene que el esquema convirtió a la Andis en una “ventanilla administrada discrecionalmente”, donde se concentraban beneficios en proveedores afines, en detrimento de los principios básicos de transparencia y control del gasto público.

El expediente, que actualmente tramita en el juzgado de Ariel Lijo tras la intervención inicial de Sebastián Casanello, continúa en expansión. La incorporación de nuevos imputados y la profundización de las líneas de investigación anticipan un proceso de largo recorrido, con potencial impacto institucional y político.

El caso Andis no solo pone bajo la lupa un esquema de presunta corrupción de gran escala, sino que vuelve a exponer las debilidades estructurales en los sistemas de contratación pública, especialmente en áreas sensibles como la salud y la asistencia social.

Compartí esta noticia !

El Gobierno disolvió la ANDIS y centralizó la política de discapacidad en Salud

Compartí esta noticia !

El Poder Ejecutivo Nacional dispuso una reorganización estructural de la política de discapacidad, centralizando la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) en el ámbito del Ministerio de Salud, y prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2026 la emergencia sanitaria nacional. La medida fue instrumentada a través del Decreto de Necesidad y Urgencia 942/2025, firmado el 31 de diciembre de 2025, que entró en vigencia el mismo día de su dictado y fue publicado en el Boletín Oficial el 2 de enero de 2026.

El decreto se fundamenta en la existencia de irregularidades administrativas, financieras, tecnológicas y de control detectadas en la ANDIS, que —según el texto oficial— comprometen la continuidad y regularidad de las prestaciones esenciales destinadas a las personas con discapacidad y configuran una situación de riesgo cierto, actual e inminente que imposibilita seguir el trámite legislativo ordinario.

Irregularidades en la ANDIS y fundamentos de la centralización

El DNU se apoya en las conclusiones del Informe final de intervención elaborado en el marco del Decreto 601/2025, que dispuso la intervención de la Agencia Nacional de Discapacidad. Allí se detalla que el organismo operaba sobre un ecosistema tecnológico fragmentado, con sistemas inconexos y sin interoperabilidad, lo que afectaba directamente la gestión del Certificado Único de Discapacidad, las Pensiones No Contributivas por Invalidez Laboral y el Programa Federal Incluir Salud.

El informe advierte que esta situación generaba duplicación de tareas, inconsistencias de datos y dificultades para el seguimiento de las trayectorias de vida de las personas beneficiarias, además de debilidades estructurales en el control interno, como la ausencia de manuales de procedimientos, deficiencias en la trazabilidad documental, demoras en la tramitación de pensiones y falencias en la gestión contractual con prestadores.

Asimismo, se identificaron “irregularidades de gravedad” en las contrataciones y en la gestión de gastos vinculados a insumos médicos, equipamientos y dispositivos de alta complejidad, particularmente en la Dirección Nacional de Acceso a los Servicios de Salud (DNASS). Según el decreto, estas falencias colocan en riesgo el acceso efectivo a medicamentos de alto costo, dispositivos de apoyo y servicios esenciales para las personas con discapacidad.

Ante este diagnóstico, el Poder Ejecutivo consideró indispensable avanzar con la centralización orgánica y funcional de la política de discapacidad en una Secretaría Nacional de Discapacidad dentro del Ministerio de Salud, incorporándola al organigrama aprobado por el Decreto 50/2019. El texto sostiene que esta medida permitirá unificar criterios de conducción, fortalecer los sistemas de control interno, integrar los sistemas de información, transparentar contrataciones y optimizar la ejecución presupuestaria.

Continuidad de prestaciones y alcance institucional

El decreto establece que el Ministerio de Salud actuará como continuador legal de la ANDIS, asumiendo todos sus compromisos y obligaciones. A tal fin, se consideran transferidos los créditos presupuestarios, unidades organizativas, bienes y personal, garantizando expresamente la continuidad en la prestación de los servicios hasta tanto se apruebe la nueva estructura organizativa.

En línea con los compromisos internacionales asumidos por el Estado argentino, el DNU señala que la centralización resulta compatible con la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad aprobada por la Ley 26.378, la Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad y el Convenio N° 159 de la OIT, siempre que se preserve el rol estatal como punto focal gubernamental, se asegure la coordinación interministerial y se garantice la participación de las organizaciones representativas.

Desde una perspectiva institucional, la norma deroga los artículos 1°, 2° y 3° del Decreto 698/2017, que había creado la ANDIS como organismo descentralizado, consolidando así un cambio de modelo de gobernanza en la política pública de discapacidad.

Prórroga de la emergencia sanitaria y nuevas competencias en precursores químicos

El Decreto 942/2025 también prorroga hasta el 31 de diciembre de 2026 la emergencia sanitaria nacional, originalmente declarada por el Decreto 70/2023. El texto argumenta que la finalización de la emergencia sin medidas de transición adecuadas implicaría un riesgo inmediato para la continuidad de los servicios de salud, afectando el acceso de la población y comprometiendo la red asistencial.

En ese marco, el DNU amplía las competencias del Ministerio de Salud mediante la incorporación de nuevos incisos a la Ley de Ministerios N° 22.520, otorgándole un rol activo en materia de precursores químicos, evidencia sanitaria y estrategias de prevención vinculadas al consumo problemático de sustancias, en articulación con el Ministerio de Seguridad Nacional.

El Gobierno fundamenta esta ampliación en el impacto sanitario de estas sustancias, la aparición de nuevos compuestos de alta peligrosidad y la necesidad de fortalecer la trazabilidad, el control y la prevención, para evitar la sobrecarga del sistema sanitario.

Finalmente, el decreto dispone dar intervención a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso de la Nación, conforme lo establecido por la Ley 26.122, para el control parlamentario del DNU.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin