El Ministerio de Ecología de Misiones dejó sin efecto la creación del Registro Provincial de Infractores Ambientales (RePIA), una medida que había generado un fuerte rechazo del sector privado y abierto un debate sobre los límites de la regulación ambiental y la seguridad jurídica en la provincia. La decisión, oficializada este 17 de julio mediante la Resolución Nº 248/26, revoca la Resolución Nº 182/26, que había creado el registro apenas días atrás.
La marcha atrás se produjo en un contexto de creciente tensión institucional. Cámaras empresarias, entidades forestales y organizaciones agropecuarias habían cuestionado la legalidad de la iniciativa y anticipaban una ofensiva judicial que incluso contemplaba llegar hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación. La derogación desactiva ese escenario y evita que el conflicto escale a una instancia de mayor confrontación entre el Estado y el sector productivo.
En los fundamentos de la nueva resolución, firmada por el ministro Martín Recamán, la cartera ambiental señala que, tras una nueva evaluación, resolvió dejar sin efecto la medida por razones de “oportunidad, mérito y conveniencia”. El texto, sin embargo, no hace referencia a las impugnaciones presentadas por las entidades empresarias ni responde a los cuestionamientos constitucionales planteados durante los últimos días.
La reacción del sector productivo había sido prácticamente unánime. La Asociación de Madereros, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (AMAYADAP) presentó una impugnación administrativa en la que sostuvo que el registro vulneraba garantías constitucionales al permitir la incorporación de personas o empresas por el solo hecho de tener un expediente administrativo abierto, sin una resolución firme que acreditara una infracción.
La entidad también cuestionó que la resolución contemplara sanciones por incumplimientos de “normas complementarias”, una formulación que consideró demasiado amplia y generadora de incertidumbre jurídica. A ello sumó un planteo de competencia institucional, al sostener que un registro con efectos sobre derechos de particulares no podía ser creado mediante una simple resolución ministerial.
La posición fue respaldada por la Confederación Económica de Misiones (CEM), la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones (APICOFOM), la Sociedad Rural de Misiones, la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones (FARM) y los Industriales Madereros Nativos Autoconvocados. Todas coincidieron en advertir que la iniciativa generaba un clima de mayor incertidumbre para la inversión y la actividad productiva.
Sin embargo, el debate trascendió rápidamente la discusión sobre el RePIA. Las entidades aprovecharon la controversia para expresar un malestar acumulado respecto de distintas políticas impulsadas por el Ministerio de Ecología, entre ellas las demoras en la aprobación de permisos de uso del suelo, las restricciones a las quemas controladas, la prohibición del glifosato, la implementación del programa REDD+ y la escasa participación de los sectores productivos en la elaboración de regulaciones con impacto económico.
En ese contexto, la decisión del Gobierno provincial aparece como una señal de distensión. La derogación del registro no implica necesariamente un cambio en la política ambiental de la provincia, pero sí refleja la capacidad de rectificación institucional frente a una medida que había generado un rechazo transversal y riesgos de judicialización.
Desde una perspectiva de gobernanza, el episodio deja una enseñanza relevante: la construcción de políticas públicas vinculadas al ambiente requiere mecanismos de participación que permitan compatibilizar los objetivos de conservación con la previsibilidad que demanda la producción. La sustentabilidad ambiental y el desarrollo económico difícilmente puedan consolidarse si avanzan por carriles separados.
La eliminación del RePIA cierra, por ahora, uno de los capítulos de mayor tensión entre el Gobierno y las entidades productivas durante este año. El desafío que se abre es transformar ese retroceso administrativo en una oportunidad para construir consensos duraderos, donde la protección de los recursos naturales y la seguridad jurídica no aparezcan como objetivos contrapuestos, sino como pilares complementarios de una estrategia de desarrollo para Misiones.
El 149.° Congreso Maderero Argentino, celebrado en Cañada de Gómez, cerró con una fuerte advertencia sobre la crisis que atraviesa la transformación mecánica de la madera. Para Misiones, epicentro de la próxima edición, el deterioro de la rentabilidad exportadora y la presión de las importaciones bajo un tipo de cambio apreciado configuran una amenaza directa al arraigo poblacional y al empleo privado regional.
La Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) formalizó su preocupación por la actual coyuntura económica, caracterizada por caídas significativas en producción y ventas. En un escenario de inflación persistente y atraso cambiario real, las empresas madereras del NEA enfrentan una competencia asimétrica frente a productos importados que ingresan con ventajas artificiales. La federación enfatizó que esta actividad constituye la columna vertebral productiva de decenas de localidades en provincias forestales, siendo a menudo la única fuente genuina de desarrollo económico local.
Construcción con madera: el motor para dinamizar la demanda
Con la participación de cámaras empresarias de todo el país, referentes industriales, especialistas técnicos y autoridades públicas, la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA) realizó en Cañada de Gómez, Santa Fe, el 149° Congreso Nacional Maderero, un encuentro que puso en agenda los principales desafíos y oportunidades para fortalecer la competitividad del sector foresto-industrial argentino.
Durante la jornada central del Congreso, desarrollada el viernes 8 de mayo, se abordaron temas vinculados a innovación, diseño, construcción con madera, desarrollo tecnológico, calidad, branding, vivienda y estrategias para potenciar a las PyMEs de la industria del mueble y la madera en un contexto económico desafiante.
La apertura oficial contó con la participación de César Federici, presidente de la Cámara de la Industria Maderera y Afines de Cañada de Gómez (CIMA); Mercedes Omeñuka, presidente de FAIMA; el intendente de Cañada de Gómez, Matías Chale; y el senador provincial Hugo Jesús Racetto.
En ese marco, Federici destacó el entramado productivo de la región y el potencial tecnológico del sector: “Estamos complicados, pero al recorrer las empresas pudimos escuchar el sonido de las máquinas trabajando y ver instalaciones modernas con tecnología de última generación, especialistas en software, diseño, recursos humanos, marketing, ventas, transporte y logística. Todo eso está integrado en nuestra industria manufacturera y demuestra de lo que somos capaces”.
Asimismo, remarcó el rol estratégico de la industria maderera y del mueble como generadora de empleo, arraigo territorial y valor agregado, y puso en valor herramientas desarrolladas junto a instituciones locales como el Centro Tecnológico del Mueble (CTM), el laboratorio de ensayos y el Instituto del Mueble Argentino (IMA), orientadas a consolidar la identidad y competitividad del “Mueble Argentino”.
Por su parte, Mercedes Omeñuka llamó a fortalecer el trabajo conjunto entre las cámaras que integran la federación y sostuvo que el Congreso debía funcionar como un espacio para pensar estrategias comunes frente a la coyuntura actual. “Necesitamos impulsar un mayor uso de la madera en la construcción, reactivar el consumo y seguir trabajando para que la madera sea reconocida como un material estratégico en toda la cadena de valor”, expresó.
Cañada de Gómez: identidad y «lobby bien entendido»
El intendente anfitrión, Matías Chale, dio la bienvenida a los congresistas destacando la identidad de la ciudad con la actividad foresto-industrial: «Somos la capital provincial del mueble, y vamos a pelear por ser la capital nacional», bromeó, para luego señalar el impacto social de un sector que emplea a más de 1.000 trabajadores en la localidad. “Aquí las empresas tienen nombre y apellido en la puerta de la fábrica; cuando hablamos de una pyme, hablamos de una familia de la ciudad y de un lazo social indestructible. Todos nos hemos criado con el ruido de una sierra o el sonido de una carpintería», describió Chale. El jefe comunal detalló el trabajo conjunto entre el municipio y el sector privado a través de FUDECA para lanzar herramientas locales de fomento al consumo simila res a los programas nacionales, y ratificó el apoyo al Centro Tecnológico del Mueble, que cuenta con su laboratorio certificado. “Defender los intereses del sector productivo es hacer un lobby bien entendido; es la manera de hacer política, elevando la voz por quienes representamos”, concluyó.
La vivienda de madera como bandera
En representación del NEA, Edmundo Ybarra (Chaco) pidió la palabra para aportar una mirada de fondo sobre el uso de la madera en la construcción de viviendas y reclamó un compromiso colectivo para impulsar una iniciativa que sería, a su entender, la mejor manera de lograr embajadores por esta iniciativa donde el material se presenta como una solución habitacional definitiva para la Argentina. “Tenemos que empezar por casa: propongo que renovemos las viviendas de nuestra propia gente, de nuestros empleados, para que tengan un hogar digno, sostenible, de calidad, y erradicar el prejuicio de las casas de madera precarias. Tenemos que construir casas de madera con diseño y calidad, en las que se sientan orgullosos de vivir nuestra propia gente y se conviertan en los mejores embajadores de este material constructivo ante la sociedad&rdqu o;, propuso Ybarra, pidiendo el acompañamiento a la FAIMA, Municipios y gobiernos provinciales.
Una agenda cargada de temas y anuncios
Uno de los ejes centrales del encuentro fue el potencial de la construcción con madera como motor de desarrollo industrial y solución habitacional sostenible. En este sentido, representantes del Instituto de la Construcción de FAIMA presentaron avances vinculados a viviendas industrializadas, actualización normativa, capacitación técnica y articulación con organismos públicos para promover nuevos sistemas constructivos en todo el país.
También se expusieron proyectos en marcha vinculados al desarrollo de escuelas, módulos habitacionales y soluciones constructivas para distintos sectores productivos, junto con iniciativas destinadas a posicionar a la madera como un material moderno, eficiente y de alta calidad.
Otro de los puntos destacados de la jornada fue la presentación institucional del Centro Tecnológico del Mueble (CTM) y su Laboratorio de Calidad, impulsados junto a la Fundación para el Desarrollo de Cañada de Gómez (FUDECA). Allí se presentó el Sello Apto Formaldehído, una certificación que busca garantizar estándares de calidad, salud y sostenibilidad alineados con las nuevas exigencias nacionales e internacionales.
Además de los espacios técnicos y empresariales, el Congreso funcionó como un ámbito de debate sobre el presente y futuro de la foresto-industria argentina. Referentes sectoriales coincidieron en la necesidad de avanzar en políticas que fortalezcan la producción nacional, promuevan inversiones, amplíen el uso de la madera y permitan sostener el entramado PyME que caracteriza a la actividad en distintas regiones del país.
Desde FAIMA destacaron que el Congreso reafirmó la importancia de seguir construyendo una agenda federal para el desarrollo de la industria maderera y del mueble, basada en innovación, articulación público-privada, agregado de valor, empleo y sostenibilidad.
Los expositores en detalle
Para el inicio y con el fin de fortalecer el diseño, la innovación y la profesionalización de las empresas para mejorar la competitividad del sector, el primero en tomar la palabra fue Pablo Bercovich, responsable del Instituto del Mueble Argentino (IMA) presentó las iniciativas clave de la entidad, haciendo especial hincapié en la próxima realización de la Feria de la Madera y el Mueble Argentino que se realizará del 24 al 27 de septiembre en La Rural de Palermo, dentro de la cual tambien se podrán admirar los trabajos realizados durante este año en el Laboratorio del Mueble. Explicó que estas herramientas están diseñadas para profesionalizar el sector y dotar a las PyMEs de capacidades de diseño y calidad que les permitan diferenciarse. El Laboratorio se posiciona como un centro de innovación donde se testean materiales y procesos para elevar el estándar de la producción nacional, facilitando la inserción en segmentos de mayor valor agregado. Respecto a la coyuntura económica, analizó los desafíos actuales que enfrenta la industria manufacturera, como la volatilidad de costos y la dinámica del consumo interno. Planteó que, ante un escenario complejo, la respuesta estratégica debe ser el fortalecimiento institucional y la adopción de herramientas de gestión modernas. Destacó que el mueble argentino tiene una identidad propia que debe potenciarse mediante la colaboración entre empresas y el apoyo técnico del Instituto para ganar competitividad frente a productos importados.
Luego, Jorge Rigoni – Instituto de la Construcción de FAIMA abordó la situación actual de la Foresto-Industria y el rol fundamental del Instituto de la Construcción de FAIMA (ICM). Su presentación se centró en derribar mitos sobre la construcción con madera, destacando sus ventajas competitivas en términos de sostenibilidad, velocidad de ejecución y eficiencia térmica. Explicó que el ICM trabaja activamente en la actualización de normativas para que la madera sea considerada un material tradicional en todos los niveles del Estado, facilitando así su uso en la obra pública y privada. En cuanto a la construcción de viviendas de madera, se enfatizó que Argentina tiene un potencial subutilizado dada su capacidad de producción forestal. Rigoni present ó casos de éxito y prototipos que demuestran que es una solución habitacional de alta calidad y bajo impacto ambiental. Instó a los presentes a ver la construcción no como un sector ajeno, sino como el gran motor de demanda que puede traccionar a toda la industria maderera, transformando el excedente forestal en soluciones de vivienda concretas.
Más tarde, el Arq. Victor Mazzitelli fue el responsable de presentar oficialmente el Instituto de la Vivienda de FAIMA, con el objetivo de fortalecer toda la cadena y especialmente impulsar a la madera como elemento de construcción primordial, sostenible y de vanguardia mundial. El Arq. Mazzitelli enfocó su intervención en la integración de la madera dentro de los planes oficiales de vivienda. Detalló los procesos técnicos y administrativos necesarios para que los sistemas constructivos en madera cumplan con las exigencias de los organismos de vivienda provinciales y nacionales. Su exposición fue técnica y orientada a la gestión, subrayando la importancia de contar con certificaciones de calidad y manuales de buenas prácticas que aseguren la durabilidad y seguridad de las viviendas ejecutadas.
Asimismo, destacó la necesidad de capacitación para los profesionales del área (arquitectos e ingenieros) y para la mano de obra en el sitio de obra. Mazzitelli argumentó que el Instituto de la Vivienda ve en la madera una oportunidad para reducir el déficit habitacional de manera federal, aprovechando los recursos de cada región. Resaltó que la colaboración con cámaras como FAIMA es esencial para estandarizar procesos y garantizar que las viviendas de madera sean percibidas por la sociedad como una opción moderna, segura y de calidad superior.
Por su parte, el Lic. Luciano Pazcel – Gestión de Marca y Ventas realizó una presentación dinámica sobre el cambio de paradigma en la comercialización y el branding en el contexto actual. Planteó que las empresas madereras deben evolucionar de un modelo centrado en el producto a uno centrado en el cliente y la experiencia de marca. En un “cambio de época” marcado por la digitalización y la saturación de información, destacó que la narrativa de la empresa y su propósito son tan importantes como la calidad de la madera misma para captar la atención del mercado. En el ámbito de las ventas, analizó cómo las nuevas herramientas tecnológicas y los cambios en el comportamiento del consumidor exigen una fuerza comercial más profesional y orientada al asesoramiento . Dio consejos prácticos sobre cómo gestionar la comunicación de marca para generar confianza, especialmente en sectores donde la decisión de compra es meditada (como muebles o insumos de construcción). Su mensaje final fue claro: las empresas que no logren adaptar su comunicación y estrategia de ventas a la nueva realidad digital y emocional quedarán relegadas, independientemente de su capacidad técnica.
Y, para cerrar la jornada, la Lic. Verónica Solís e Ing. Rebeca Fernandez – representantes de la Fundación para el Desarrollo de Cañada de Gómez (FUDECA) realizaron una presentación institucional enfocada en el apoyo a la industria regional. Presentaron el Centro Tecnológico del Mueble (CTM) como un modelo de articulación público-privada exitoso, orientado a brindar soluciones tecnológicas, asistencia técnica y formación específica para los trabajadores y empresarios del sector maderero. Uno de los puntos más relevantes fue la presentación del Laboratorio de Calidad del CTM y el lanzamiento del Sello Apto Formaldehído. Explicaron que este sello es una respuesta a las exigencias internacionales de salud y medio ambiente, permitiend o a las empresas certificar que sus tableros y muebles cumplen con bajos niveles de emisión de gases. Esta certificación no solo mejora la seguridad de los productos para el usuario final, sino que se convierte en un requisito indispensable para aquellas empresas que buscan exportar o posicionarse en mercados de alta gama que valoran la sostenibilidad y la salud.
En medio de un escenario definido por los propios actores como una de las peores crisis del sector forestoindustrial, el directorio del Instituto Forestal Provincial (INFOPRO) resolvió este lunes mantener congelados los precios de la materia prima forestal en Misiones, sin modificaciones respecto de los valores ya establecidos en la Resolución 2/25.
La decisión fue adoptada por unanimidad durante la reunión de directorio realizada en la sede de APICOFOM, presidida por Hugo Escalada, titular del Instituto, con la participación de representantes industriales, productores primarios y cooperativas forestales.
La votación cerró uno de los puntos más sensibles de la agenda forestoindustrial: el precio de referencia para la materia prima en un contexto de fuerte retracción de la actividad, caída del consumo, suba de costos y pérdida de competitividad frente a otras regiones y países limítrofes.
Se aprobó por unanimidad la propuesta impulsada por APICOFOM de “mantener el precio fijado en la Resolución Nº 2/25 del INFOPRO, hasta la próxima reunión del Directorio”.
Esto implica que no habrá incrementos en los valores de referencia para rollizos, chips y demás productos forestales regulados por el organismo provincial.
La resolución fue respaldada por Hugo Escalada, Cristian Francisco Ottenweller, Eladio Rafael Rebak, Gabriel Bortolon y Mario Ernesto Centurión, quienes votaron afirmativamente la continuidad del esquema vigente.
La preocupación por la crisis
El encuentro no estuvo centrado únicamente en la cuestión de precios. La situación general del sector ocupó buena parte del debate, con fuerte preocupación por la caída de la actividad y la presión impositiva sobre toda la cadena forestal.
APICOFOM presentó formalmente una nota con tres pedidos centrales:
suspender incrementos en el esquema vigente;
establecer una mesa técnica para analizar medidas de alivio fiscal;
eliminar la tasa forestal y revisar la eliminación de retenciones de Ingresos Brutos de la Agencia Tributaria Misiones (ATM).
El acta detalla que, “atento a la coyuntura económica del sector forestal, de acuerdo a la realidad económica del país”, los directores acordaron que se presentarán propuestas de alivio fiscal ante el INFOPRO, para luego elevarlas a los organismos correspondientes.
El congelamiento de precios llega en un momento particularmente delicado para la cadena forestal. Empresarios del sector vienen advirtiendo sobre la caída en la demanda interna, la menor actividad en la construcción, la retracción del mercado del mueble, la pérdida de competitividad exportadora y el aumento sostenido de costos energéticos, logísticos y laborales.
En ese contexto, la posibilidad de una actualización de precios de la materia prima aparecía como un factor de tensión entre productores e industria.
Finalmente, prevaleció la postura de sostener los valores actuales, bajo el argumento de evitar mayores distorsiones en una actividad que hoy atraviesa fuertes dificultades financieras.
El respaldo unánime refleja además una señal política hacia adentro del sector: priorizar la estabilidad y trasladar la discusión principal hacia el frente fiscal y la necesidad de condiciones especiales para sostener la competitividad de Misiones frente a Brasil, Paraguay y otras provincias forestales.
Con el precio congelado y la resolución aprobada, ahora el foco se trasladará a la mesa técnica que deberá analizar posibles herramientas de alivio tributario.
En la primera reunión del año de su Comisión Directiva, APICOFOM repasó la realidad sectorial describiendo un panorama de recesión y falta de horizonte alentador, tal como transitó el sector durante el 2025.
El presidente de APICOFOM, Guillermo Fachinello también hizo referencia que “a pesar de los anuncios, lo que ha trascendido acerca de la reforma laboral no representa un gran incentivo en lo inmediato. Apenas tendría algún cambio en la forma de pago y los montos de algunas indemnizaciones y sobre los costos de los seguros, pero no es que vamos a tomar más gente”.
El directivo manifestó el malestar de los empresarios porque “hay cada vez más impuestos, tasas y nuevos cargos a nivel municipal que son insostenibles para la actividad y los Municipios hacen oídos sordos a todos nuestros reclamos. También siguen los incrementos de la energía y los combustibles por encima de los índices oficiales de inflación, mientras que el mercado interno sigue totalmente retraído y en franca disminución. La paridad cambiaria y las tasas de interés terminan de configurar la tormenta perfecta en términos negativos para la industria de la madera”.
Una de las líneas de trabajo propuestas para dinamizar la actividad busca coordinar con el Gobierno provincial obras con madera que generen empleo directo e indirecto en la provincia. “Es muy importante difundir las ventajas de construir con madera, tanto viviendas como hoteles y oficinas, entre muchas otras posibilidades; pero para ellos es necesario enriquecer la percepción cultural de la gente, brindando información para generar conciencia y brindar tranquilidad. Hay muchísimos beneficios que el potencial consumidor aun no conoce”, expresó el presidente de APICOFOM. También se hizo hincapié en la necesidad de mejorar la competitividad de los productos misioneros en diversos aspectos, entre otros, la logística.
La entidad confimó una nueva edición del Taller de Operadores de Calderas para el día 18 de marzo, con el apoyo de CAME; CEM y el Ministerio de Industria de Misiones.
La forestoindustria de Misiones en alerta, Guillermo Fachinello advierte crisis preventiva y el caso Linor expone el derrumbe del mercado
El presidente de APICOFOM, Guillermo Fachinello, advirtió que numerosas empresas de Misiones y el norte correntino evalúan ingresar en “crisis preventiva” por la presión fiscal, el derrumbe del consumo y la ausencia de respuestas nacionales. El caso de Linor SRL —que despidió a 38 trabajadores y podría cesar a otros diez— ilustra la gravedad del parate productivo en la región.
Un sector al límite: presión fiscal, demanda en retroceso y falta de respuestas
La forestoindustria del NEA transita uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. Así lo definió Guillermo Fachinello, presidente de la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y norte de Corrientes (APICOFOM), quien describió un escenario de asfixia económica para las pequeñas y medianas industrias del sector.
“Tuvimos un diálogo muy amplio con el gobierno nacional, pero con muy pocas respuestas”, señaló en declaraciones a Radio UP de Posadas, al referirse a la falta de medidas que permitan sostener la actividad. La presión impositiva en todos los niveles, las tasas de interés elevadas, la caída del mercado interno y la ausencia de incentivos a la producción se combinan en un esquema que, según afirmó, “ahoga a las empresas”.
La advertencia llega en un contexto donde los indicadores financieros internos se deterioran aceleradamente. Fachinello mencionó el aumento de cheques sin fondos, el endeudamiento forzoso para cubrir salarios y un diferencial estructural que golpea más fuerte al interior productivo: “No es lo mismo trabajar en el país central o en sectores como el minero que en nuestras economías regionales, donde no tenemos gas de red y estamos lejos de los puertos”, graficó.
El dirigente insistió en que la política de déficit cero, sin herramientas compensatorias para las economías regionales, empuja a muchas fábricas hacia un camino sin retorno. “Esta crisis se veía venir. Fuimos criticados por nuestros diagnósticos, pero hoy estamos con la foresto-industria y la yerba mate en estados muy complejos, sin saber cómo salir”, alertó.
Con una capacidad instalada funcionando al 50%, el panorama para los primeros meses de 2024 es desalentador. “Enero y febrero van a ser muy duros. Muchas empresas evalúan entrar en crisis preventiva.”
Además de reclamar la agilización de devoluciones fiscales y la revisión de tasas municipales, Fachinello subrayó la falta de acompañamiento del Gobierno nacional. Aun reconociendo el diálogo con la Provincia, sostuvo: “Valoramos los programas vigentes, pero ya no alcanza”.
Su mensaje final fue un llamado al trabajo conjunto: “La única manera de salir adelante es gestionando juntos. Nadie se salva solo.”
Linor SRL: el caso testigo que pone rostro a la crisis
La situación que describió Fachinello se refleja de manera contundente en lo ocurrido este fin de semana en el municipio de Azara. La empresa Linor SRL, una de las plantas forestales más relevantes de la zona por su volumen, empleo y capacidad logística, despidió a 38 trabajadores y evalúa cesar a otros diez. La compañía opera hoy al borde de la paralización total.
El mensaje interno que circula entre los operarios es sintético pero devastador: “No se vende nada.”
La firma, que llegó a emplear cerca de 100 personas y a abastecer a grandes compañías nacionales, se vio arrastrada por el combo de factores que golpea a toda la forestoindustria: derrumbe del consumo, freno de la construcción, caída de pedidos para pallets y productos industriales, incremento de costos operativos y tarifas, y una logística encarecida por la distancia a los puertos.
No es la primera señal de alarma. En mayo, el dueño de la empresa, Juan Carlos Lorenzo, protagonizó un video que recorrió toda la provincia. Rodeado de sus operarios, les decía: “No laburen, muchachos. Cerramos esto y cobran cuando esto se remate.”
Lo que parecía un episodio extremo terminó siendo un anticipo del colapso que hoy se materializa. Y su impacto excede a los trabajadores despedidos: proveedores, transportistas, comercios locales y familias enteras dependen de este aserradero en un municipio donde las alternativas laborales son escasas.
Una economía provincial que no tracciona y una urgencia que crece
El caso Linor SRL se suma a un entramado provincial frágil. La yerba mate atraviesa una crisis histórica con industrias detenidas y productores que evalúan suspender la zafriña. El turismo muestra señales de enfriamiento por la pérdida de poder adquisitivo. La construcción, motor del empleo en zonas urbanas y rurales, se encuentra casi paralizada. Y el comercio —desde minoristas hasta cadenas nacionales— enfrenta cierres, concursos y despidos.
Para la forestoindustria, históricamente uno de los pilares de la economía misionera, la situación es particularmente delicada: la dependencia de la construcción, la distancia logística y la competencia importada generan un cóctel explosivo para las PYMES.
Los reclamos empresariales apuntan a medidas urgentes y específicas: Líneas de crédito accesibles para capital de trabajo. Políticas de emergencia para PYMES industriales. Incentivos a la exportación ante el atraso cambiario. Revisión del ingreso de productos importados. Reducción de cargas fiscales en todos los niveles.
La narrativa que atraviesa a todo el sector es clara: si no se generan ventas ni demanda interna, no habrá manera de sostener empleo, producción ni inversiones.