El exministro de Producción y Trabajo, Dante Sica, aseguró que el mundo aún no confía en la Argentina por su pasado de “romper reglas” y ejemplificó: “Es como poner un bar con un ex alcohólico”.
A la vez, destacó la relevancia histórica del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, al que calificó como “el tratado de cooperación, comercio e inversiones más importante que ha firmado la Argentina en los últimos 40 años”.
En diálogo con el programa “Economía 21” por Radio Splendid, conducido por Daniel Fernández Canedo y Pato Mendez, el economista subrayó que, si bien el impacto comercial no será inmediato, el acuerdo representa un “punto de partida” crucial para que los sectores industriales y agroindustriales locales mejoren su competitividad y atraigan inversiones de largo plazo.
“Los empresarios tienen que empezar a prepararse. No es un punto de llegada, sino de partida para consolidar la estructura productiva”, afirmó Sica, quien señaló que el acceso a un mercado de 400 millones de consumidores con ingresos medios y altos es una oportunidad sin precedentes para el bloque regional.
Ecosistemas estratégicos y competencia
Sica explicó que la discusión actual ya no se limita a “alimentos versus industria”, como ocurría en la década del 90. Según el consultor, el Mercosur se posiciona hoy como un proveedor estratégico en cuatro grandes áreas: alimentos, energía, minerales críticos (como litio y cobre) y tecnología de inteligencia artificial.
En cuanto al sector automotriz, anticipó un 2026 marcado por la reestructuración y la llegada de vehículos chinos. “La semana que viene llegará el primer barco de BYD con más de 5.000 unidades”, reveló, explicando que la eliminación de aranceles para autos híbridos y eléctricos generará un incentivo a la competencia de precios que beneficiará al consumidor.
Riesgo país y agenda de reformas
Consultado sobre la persistencia del riesgo país por encima de los 500 puntos básicos a pesar del superávit fiscal, Sica lo atribuyó a la “herencia de incumplimientos” de la Argentina. “Es como poner un bar con un ex alcohólico, es un riesgo. El tipo dice hace dos años que no tomo, pero tomaste 40”, indicó.
Según graficó, aunque el país “lleve dos años curado, el pasado genera desconfianza”.
“El mundo o los inversores miran con mucha atención. El pasado nuestro de romper reglas de juego genera desconfianza, necesitas más de dos años”, consideró.
Para el ex funcionario, la prioridad del año no debe ser el tipo de cambio, sino una “agenda reformista” que incluya cambios laborales, impositivos y desregulaciones para terminar de dar señales claras a los mercados internacionales.
Finalmente, al ser consultado sobre el carácter fundacional que se adjudica el actual Gobierno, Sica minimizó las diferencias políticas: “Es el juego de la política, pero no hubiese habido un Milei si no hubiese habido antes un gobierno de Macri”
En 2025, Argentina alcanzó un hito histórico en su comercio agroindustrial al posicionarse como el principal abastecedor de aceites vegetales de la India, el mayor importador mundial de estos productos. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario elaborado por Bruno Ferrari y Emilce Terré, el país asiático importó 3,56 millones de toneladas de aceites vegetales de origen argentino, consolidando un récord de participación y abriendo una ventana estratégica de oportunidades para el complejo oleaginoso nacional.
El dato adquiere relevancia no solo por el volumen exportado, sino también por el contexto global: India concentra una demanda estructural creciente de aceites vegetales para consumo humano y, al mismo tiempo, enfrenta limitaciones productivas internas que refuerzan su dependencia de proveedores externos. En ese escenario, Argentina logró capitalizar su especialización industrial y su capacidad exportadora en derivados de soja y girasol.
India, un gigante importador con demanda estructural creciente
A nivel mundial, India se destaca como el principal importador de aceites vegetales, impulsado por una combinación de factores demográficos, económicos y productivos. Si bien se trata de uno de los mayores productores agrícolas del planeta, su estructura productiva está fuertemente concentrada en legumbres y cereales, con una menor participación relativa de oleaginosas destinadas a la producción de aceites.
De acuerdo con estimaciones del USDA para la campaña 2025/26, India es el segundo productor mundial de trigo, con 117 millones de toneladas, y el primer productor global de arroz, con 152 millones de toneladas. Sin embargo, la producción doméstica de oleaginosas resulta insuficiente para abastecer el consumo interno de aceites, lo que explica la necesidad sostenida de importaciones.
En ese marco, Argentina se consolidó como el principal socio comercial de India en el mercado de aceites vegetales. El país sudamericano explica el 53% de las exportaciones argentinas de aceite de soja y el 35% de las de aceite de girasol con destino al mercado indio, reforzando un vínculo comercial de alta relevancia estratégica.
Récord de importaciones y liderazgo argentino desde 2002
Durante 2025, India registró importaciones totales de aceites vegetales cercanas a 15,7 millones de toneladas. Dentro de ese volumen, Argentina se convirtió por primera vez desde al menos el año 2002 en el principal abastecedor mundial de estos productos al país asiático.
Las compras de aceites vegetales de origen argentino alcanzaron 3,53 millones de toneladas, un récord histórico en términos individuales para el país sudamericano. El crecimiento se explica, en parte, por la recuperación desde el piso registrado en 2023 y por la capacidad de Argentina de sostener envíos crecientes en un contexto internacional competitivo.
Este desempeño exportador se apoya en una producción conjunta de aceite de soja y girasol estimada en 10,48 millones de toneladas para la campaña 2024/25, el nivel más alto desde al menos el ciclo 2004/05. El dato confirma la capacidad industrial del complejo oleaginoso argentino y su rol como proveedor confiable en mercados de gran escala.
Cambios en la matriz de proveedores y oportunidades para el complejo oleaginoso
El liderazgo argentino se da en un contexto de cambios significativos en la estructura de proveedores de aceites vegetales de India. Indonesia, principal abastecedor de aceite de palma, registró en 2025 el menor volumen de exportaciones hacia India desde 2007, como consecuencia de un crecimiento moderado de su producción y de un fuerte aumento del consumo interno, especialmente para la producción de biocombustibles.
En el caso de Malasia, también enfocada en aceite de palma, las exportaciones se mantienen relativamente estables, sin una expansión significativa de la oferta total anual. En paralelo, se observa un crecimiento paulatino de la demanda india desde Rusia en aceite de girasol, Brasil en aceite de soja y Tailandia en aceite de palma.
En contraste, Ucrania perdió relevancia como proveedor de aceite de girasol, con envíos que cayeron desde el pico de 2,3 millones de toneladas en 2018 hasta 1,1 millones de toneladas en 2025.
Este reordenamiento del mercado internacional refuerza las oportunidades para Argentina, particularmente en aquellos productos donde el país cuenta con ventajas competitivas consolidadas.
Un cambio estructural en la demanda india que favorece a Argentina
El análisis de largo plazo muestra una transformación profunda en el patrón de consumo e importaciones de aceites vegetales de India. A comienzos de los años 2000, las importaciones oscilaban entre 4 y 5,5 millones de toneladas, con una fuerte concentración en el aceite de palma. Sin embargo, desde 2008 se observa un crecimiento sostenido de la demanda, que llevó las importaciones a ubicarse entre 13,7 y 16,6 millones de toneladas en la última década.
En 2024 se alcanzó el récord histórico con 16,6 millones de toneladas, mientras que en 2025 las importaciones habrían retrocedido levemente a 15,7 millones de toneladas, según estimaciones de la SEA para los principales aceites.
El dato más relevante para Argentina es el cambio estructural en la composición de esa demanda. Desde 2014, los aceites de soja y girasol comenzaron a ganar participación de manera sostenida, hasta alcanzar en 2025 un máximo del 53,1% del total importado, según estimaciones preliminares de la SEA.
Ese mismo año, las importaciones indias de aceite de soja y girasol alcanzaron 8,35 millones de toneladas, casi un 50% más que el promedio de la última década. Este fenómeno se vincula con el crecimiento económico del país asiático y la expansión de su clase media, que permitió sustituir el aceite de palma —más barato— por aceites de mayor valor.
Proyección estratégica y agregado de valor para la Argentina
El informe concluye que el actual contexto de demanda de aceites vegetales de India tiende a concentrarse cada vez más en productos donde Argentina posee una fuerte especialización productiva e industrial. Si los indicadores económicos del país asiático se consolidan, se abre una oportunidad significativa para que Argentina incremente no solo la producción, sino también la industrialización y el valor agregado.
En ese sentido, el análisis también señala el potencial de los excedentes de harina como una vía para profundizar la presencia argentina en los mercados internacionales, fortalecer cadenas cárnicas locales y exportar productos con mayor nivel de valor agregado.
El presidente Javier Milei confirmó que la Argentina fue invitada a integrar, como miembro fundador, el Board of Peace, una nueva organización internacional creada por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con el objetivo de promover una paz duradera en regiones afectadas por conflictos, comenzando por la Franja de Gaza. La invitación formal fue cursada el 16 de enero de 2026 mediante una carta oficial de la Casa Blanca, y marca un nuevo hito en el alineamiento estratégico del Gobierno argentino en materia de política exterior y seguridad internacional.
La confirmación pública llegó a través de un mensaje difundido por el propio Milei en sus redes sociales, donde agradeció explícitamente a Trump y expresó que para la Argentina “es un honor” asumir esta responsabilidad institucional en el escenario global. La decisión se inscribe en una definición política explícita del Ejecutivo nacional, que reafirma su posicionamiento internacional en favor de los países que “luchan de frente contra el terrorismo” y promueven la “vida, la propiedad, la paz y la libertad”.
Una invitación formal con alcance institucional y proyección internacional
Según la carta oficial emitida desde Washington, fechada el 16 de enero de 2026, el presidente de los Estados Unidos invitó a la República Argentina a incorporarse como Miembro Fundador del Board of Peace, una organización concebida como un ámbito permanente de coordinación internacional para la construcción de una “paz duradera” en zonas de conflicto.
El documento destaca que la iniciativa surge como continuidad del “Comprehensive Plan to End the Gaza Conflict”, presentado el 20 de octubre de 2025 durante la Cumbre del G20, y que fue posteriormente respaldado de manera abrumadora por la comunidad internacional, incluyendo la adopción de la Resolución 2803 por parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En ese marco, el Board of Peace se proyecta como un organismo con una estructura estable y una composición reducida de países, con capacidad de designar representantes autorizados para participar activamente en su funcionamiento y en la implementación de estrategias orientadas a la resolución de conflictos. La invitación a la Argentina incluye, explícitamente, la posibilidad de designar a un representante para actuar en nombre del país dentro de este nuevo esquema de gobernanza internacional.
Definición política y alineamiento estratégico del Gobierno argentino
El mensaje difundido por el presidente Milei tras recibir la invitación refuerza la línea discursiva y política que el Gobierno viene sosteniendo en materia internacional. En su publicación, el mandatario señaló: “Argentina siempre estará del lado de los países que luchan de frente contra el terrorismo, que defienden la vida y la propiedad, y que promueven la paz y la libertad”.
Esta definición no solo ratifica un posicionamiento ideológico, sino que también tiene implicancias institucionales y diplomáticas. La incorporación como miembro fundador de un organismo internacional de estas características implica asumir compromisos políticos, estratégicos y eventualmente operativos en el marco de una arquitectura global orientada a la seguridad y la estabilidad.
Desde el punto de vista institucional, la participación argentina en el Board of Peace refuerza el rol del país en foros multilaterales vinculados a la paz, la seguridad internacional y la cooperación entre Estados. Al mismo tiempo, consolida una relación bilateral estrecha con los Estados Unidos, en un contexto de redefinición del mapa geopolítico global y de creciente centralidad de los conflictos en Medio Oriente.
Repercusiones políticas y posibles impactos económicos e institucionales
La decisión de aceptar la invitación al Board of Peace puede generar diversas lecturas en el plano interno y externo. En términos políticos, refuerza la estrategia de alineamiento del Gobierno argentino con iniciativas lideradas por los Estados Unidos y con una agenda internacional centrada en la lucha contra el terrorismo y la promoción de la estabilidad global.
Desde una perspectiva institucional, la participación en este tipo de organismos suele implicar coordinación interministerial, definición de representantes oficiales y eventual adecuación normativa para dar marco a los compromisos asumidos. Además, la inserción en un espacio de toma de decisiones internacionales puede influir en futuras negociaciones diplomáticas y en el posicionamiento del país en otros foros multilaterales.
En el plano económico, aunque el anuncio no incluye definiciones financieras concretas, la pertenencia a un organismo internacional orientado a la paz y la estabilidad puede tener efectos indirectos en términos de previsibilidad, relaciones internacionales y clima de inversiones, especialmente en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas persistentes.
En síntesis, la invitación a integrar el Board of Peace representa un movimiento de alto contenido simbólico y estratégico para la Argentina, que consolida una línea de política exterior definida y proyecta al país como actor participante en iniciativas internacionales de alcance global.
El dólar oficial profundizó su tendencia bajista y registró este jueves la mayor caída en dos meses, en un contexto marcado por una fuerte intervención del Banco Central y por el respaldo explícito del Fondo Monetario Internacional (FMI) al ritmo de acumulación de reservas. La baja del tipo de cambio se dio pese a un escenario financiero más tenso, con caídas en acciones y bonos y un riesgo país nuevamente cerca de los 600 puntos.
El movimiento del mercado cambiario se produjo luego de que la portavoz del FMI, Julie Kozack, destacara que la compra de divisas por parte del Banco Central “empezó el año a un ritmo más rápido de lo previsto”, una señal que fue leída como un respaldo institucional a la estrategia oficial de intervención.
Fuerte intervención del BCRA y caída del tipo de cambio
Durante la jornada del jueves, el Banco Central compró US$ 187 millones, el mayor saldo neto positivo en diez meses, y encadenó así ocho ruedas consecutivas con compras. Sin embargo, el impacto sobre las reservas fue limitado: según fuentes oficiales, la autoridad monetaria debió afrontar pagos por unos US$ 100 millones a organismos internacionales, lo que dejó una suba marginal de US$ 37 millones en las reservas brutas, que cerraron en US$ 44.717 millones. También incidió el avance del precio del oro, que subió 1% y alcanzó un nuevo máximo histórico.
En ese marco, el dólar minorista en el Banco Nación cayó $10 (-0,7%) y cerró en $1.470, mientras que el tipo de cambio mayorista retrocedió 0,8% hasta $1.441, la caída más profunda desde el 17 de noviembre. De esta manera, el dólar quedó 7,2% por debajo del techo de la banda cambiaria, ubicado actualmente en $1.544,4, lo que representa la mayor brecha con el límite superior en dos meses.
El volumen operado en el Mercado Libre de Cambios (MLC) alcanzó los US$ 410 millones, muy por encima del registro de la rueda previa. La atención del mercado quedó puesta en qué proporción de ese monto fue absorbida por el Banco Central.
Reservas, mercado de futuros y señales del inicio de 2026
La magnitud de la intervención oficial volvió a llamar la atención. El miércoles previo, el BCRA habría comprado cerca del 70% del volumen operado en el segmento de contado, que fue de US$ 269 millones, muy por encima del objetivo habitual del 5%. En el mercado de futuros, en tanto, se negociaron US$ 567 millones. Operadores señalaron que el Banco Central no apareció activo “en pantalla” y estimaron que las compras se realizaron mediante operaciones en bloques, una modalidad ya utilizada anteriormente por el Tesoro.
Desde la autoridad monetaria explicaron que no todas las compras impactan de manera directa en las reservas, ya que depende del origen de los dólares: aquellos que ya estaban depositados en el sistema financiero pasan de reservas brutas a netas, mientras que solo los flujos provenientes del exterior incrementan el stock total.
En paralelo, el mercado de futuros siguió mostrando tasas implícitas elevadas. Desde Adcap Grupo Financiero señalaron que se mantuvieron por encima del 30%, con valores cercanos al 35% en los tramos cortos, niveles que consideran altos frente a la tasa de caución, que cerró en 20,5% a un día.
Según Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio, “en los tres primeros días de esta semana el tipo de cambio mayorista bajó 12 pesos, una dinámica similar a la de la semana anterior”. Con la baja de este jueves, agregó, el dólar mayorista volvió a ubicarse cerca de los valores registrados el 26 de diciembre.
Un contexto financiero más tenso
La caída del dólar oficial se produjo en un contexto financiero adverso. En el plano bursátil, se registraron fuertes bajas en acciones y bonos, mientras que el riesgo país volvió a acercarse a los 600 puntos, arrastrado por una mala rueda en Wall Street y por un dato de inflación de diciembre más alto de lo esperado, que no estaba plenamente incorporado en los precios.
Aun así, el respaldo del FMI a la política de acumulación de reservas y la continuidad de las compras del Banco Central refuerzan la estrategia oficial de anclar expectativas cambiarias en el inicio de 2026, en un escenario donde el equilibrio entre intervención, tasas y contexto financiero externo seguirá siendo determinante.
La disputa judicial por la expropiación de YPF sumó un nuevo episodio en los tribunales de Nueva York. Este jueves, los fondos Petersen y Eton Park presentaron un pedido ante la jueza Loretta Preska para que el Estado argentino sea declarado en desacato, por presuntas demoras e incumplimientos en la entrega de documentación clave exigida por la corte. La ofensiva eleva la presión legal y financiera sobre la Argentina y abre la puerta a eventuales sanciones y nuevas instancias de conflicto institucional.
El planteo se inscribe en la etapa de recabación de pruebas posterior al fallo adverso contra el país y apunta directamente a la estrategia de defensa del Estado, en un proceso que combina implicancias jurídicas, económicas y políticas de alto impacto.
El reclamo ante Loretta Preska y la acusación de incumplimiento
Según consta en la presentación, los fondos demandantes sostienen que la Argentina no entregó la totalidad de los correos electrónicos y mensajes oficiales de funcionarios actuales y anteriores que fueron requeridos por la justicia estadounidense como parte del proceso probatorio. A criterio de los beneficiarios del fallo, esa conducta configura una falta de cooperación con la corte.
El avance fue confirmado por Sebastián Maril, CEO de Latam Advisors y especialista en el caso, quien señaló en su cuenta de X que este jueves “los beneficiarios del fallo YPF comenzarán el largo proceso para convencer a la Juez Loretta Preska que Argentina está en desacato con la corte”.
La estrategia de los fondos apunta a que la magistrada interprete que el Estado argentino incumplió órdenes judiciales expresas, lo que habilitaría una respuesta más severa por parte del tribunal.
Qué sanciones buscan los demandantes y la respuesta del Gobierno
Ante la presunta falta de cooperación, los querellantes solicitaron que la jueza evalúe una serie de medidas concretas. Entre ellas, figuran sanciones económicas adicionales, la aplicación de presunciones adversas —es decir, que la justicia tenga por probados los hechos que los correos electrónicos podrían haber demostrado— y la imposición de cronogramas estrictos para tratar el desacato y forzar la entrega de la información requerida.
Desde el lado del Estado, la postura es de rechazo total a los argumentos presentados. Según indicó Maril, “Argentina rechaza todos los argumentos que se presentarán hoy y afirma que ha cumplido con las órdenes de la Juez Preska”.
Esa línea es sostenida por la Procuración del Tesoro, desde donde el equipo de abogados que representa al país advierte que cualquier sanción en esta instancia sería prematura y vulneraría el derecho a defensa de un Estado soberano, dado que el proceso de producción de pruebas aún no se encontraría agotado.
El trasfondo: la búsqueda de activos y el concepto de “alter ego”
Más allá de la disputa puntual por los correos electrónicos, el conflicto tiene un objetivo de mayor alcance. El trasfondo de la presión judicial es la búsqueda de activos embargables que permitan a los fondos avanzar en el cobro de la sentencia multimillonaria.
En ese marco, los demandantes intentan demostrar que empresas y organismos públicos como el Banco Central, el Banco Nación o Aerolíneas Argentinas funcionan como un “alter ego” del Estado argentino. Si la justicia estadounidense aceptara esa interpretación, los fondos podrían obtener un argumento clave para avanzar sobre cuentas y bienes de esas entidades en el exterior.
El planteo, de prosperar, tendría implicancias profundas no solo en el caso YPF, sino también en la arquitectura institucional y financiera del país, al ampliar el alcance de eventuales embargos y reforzar el riesgo legal sobre activos estratégicos.
Un frente judicial que suma presión política y económica
El pedido de desacato agrega un nuevo nivel de tensión a una causa que ya condiciona la agenda económica y la estrategia internacional de la Argentina. Mientras la defensa insiste en que cumplió con las órdenes judiciales, los fondos redoblan la ofensiva para acelerar los tiempos y mejorar su posición negociadora.
La definición que adopte la jueza Loretta Preska marcará el próximo hito de una disputa que excede el plano estrictamente jurídico y vuelve a colocar al caso YPF como uno de los principales focos de riesgo legal y financiero para el Estado argentino.