ATE

Paro de ATE afectará a aeropuertos de todo el país este jueves y viernes

Compartí esta noticia !

Casi una treintena de aeropuertos de todo el país se verán afectados por una medida de fuerza impulsada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que incluye a empleados de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), y que está programada para este jueves y viernes.

La medida se llevará a cabo de 9 a 12 y de 18 a 21, y en esas franjas solamente estarán garantizados los vuelos sanitarios, humanitarios, traslados de órganos y oficiales.

Entre las estaciones aéreas involucradas aparecen el aeropuerto Internacional de Ezeiza, como así también Aeroparque, por lo que se van a registrar demoras o cancelaciones en los vuelos programados durante esas 48 horas.

Por su parte, y en su cuenta de la red social X, Rodolfo Aguiar -titular de ATE- advirtió que “si se producen demoras no es por culpa de los trabajadores. Comunicamos la medida de fuerza con suficiente antelación para que el Gobierno pudiera responder a cada una de nuestras demandas”.

“Los salarios se encuentran absolutamente deteriorados, y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector. Si no se abre una instancia de diálogo responsable y real, necesariamente el conflicto se va a profundizar”, añadió.

La disputa se originó por un incumplimiento del gobierno, según afirmaron desde ATE, ya que no se abonaron los adicionales previstos en las paritarias y además las negociaciones siguen estancadas; además, el sindicato denunció el deterioro de las condiciones laborales y el desfinanciamiento en distintas áreas.

En ese sentido, el sindicato remarcó que los trabajadores de ATE perdieron cerca del 40 por ciento del poder adquisitivo desde que Javier Milei asumió el gobierno, mientras que la situación de los empleados de ANAC es similar.

Compartí esta noticia !

El Gobierno oficializó el aumento para estatales: subas escalonadas, bono de $80.000 y nuevos montos para residentes

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional oficializó el acuerdo salarial para los trabajadores de la Administración Pública Nacional, que contempla aumentos escalonados entre septiembre y diciembre, una suma extraordinaria de $80.000 en diciembre y la actualización de las remuneraciones de los residentes nacionales. Las medidas quedaron formalizadas mediante los Decretos 832/2026 y 833/2026, publicados este lunes en el Boletín Oficial.

El esquema establece una recomposición del 1,9% desde septiembre, del 1,8% desde octubre, del 1,6% desde noviembre y del 1,5% desde diciembre. Los porcentajes se aplican de manera sucesiva sobre las remuneraciones mensuales normales, habituales, regulares y permanentes vigentes al cierre de cada mes anterior. En términos acumulados y por efecto de la aplicación sucesiva, el incremento alcanza aproximadamente el 6,99% entre agosto y diciembre.

El acuerdo alcanza al personal permanente y no permanente comprendido en el Convenio Colectivo de Trabajo General de la Administración Pública Nacional. También actualiza distintos componentes vinculados a las condiciones laborales, entre ellos viáticos, gastos de comida, movilidad y reintegros por guarderías o jardines maternales.

Uno de los puntos de mayor impacto directo sobre los ingresos será el pago de una suma fija remunerativa y no bonificable de $80.000, por única vez y por persona, que deberá liquidarse junto con los haberes correspondientes a diciembre de 2026. El beneficio alcanza al personal permanente y no permanente incluido en el convenio general de la Administración Pública Nacional.

El acuerdo también mantiene hasta el 31 de diciembre las sumas fijas remunerativas y no bonificables establecidas por el Decreto 56/2020, aunque deja expresamente establecido que los nuevos porcentajes de incremento salarial no se aplicarán sobre esos conceptos. Esta precisión es relevante porque limita la posibilidad de que el aumento porcentual produzca una actualización automática de esos componentes salariales.

En paralelo, el Gobierno extendió hasta fin de año el Premio Estímulo a la Asistencia y actualizó sus montos. Para quienes registren asistencia perfecta, el incentivo pasará a $68.322 desde septiembre y llegará a $71.725 en diciembre. Para una inasistencia justificada, los valores serán de $47.825 y $50.208, respectivamente, mientras que con dos inasistencias justificadas el premio se ubicará entre $27.329 y $28.690.

El acuerdo introduce además modificaciones transitorias en determinadas licencias. Entre septiembre y diciembre se establecen, entre otros parámetros, hasta seis días para rendir exámenes universitarios o terciarios, tres días para atender situaciones vinculadas con familiares a cargo en los supuestos contemplados y cuatro días por afecciones, tratamientos o lesiones de corto plazo del agente.

La negociación también dejó en suspenso, una vez más, la entrada en vigencia del Régimen de Dirección Pública. Su implementación fue prorrogada desde el 1° de septiembre hasta el 31 de diciembre de 2026, mientras el Estado y los representantes sindicales revisan el mecanismo previsto para su aplicación.

El punto expuso una diferencia entre las principales organizaciones gremiales. La Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) aceptó la propuesta del Estado empleador, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) la rechazó y anunció que dejaría asentada su posición mediante un acta complementaria. De acuerdo con el procedimiento previsto por la normativa de negociación colectiva del sector público, la autoridad laboral consideró perfeccionado el acuerdo a partir de la mayoría correspondiente.

Residentes: cuánto cobrarán desde septiembre

El Decreto 832/2026 también establece nuevos valores para los Profesionales Residentes Nacionales que trabajan en establecimientos hospitalarios, institutos y organismos dependientes del Ministerio de Salud y en el Hospital de Pediatría Garrahan.

A partir de septiembre, un residente de primer año tendrá una remuneración de $1.306.785, mientras que el monto ascenderá a $1.330.307 en octubre, $1.351.592 en noviembre y $1.371.866 en diciembre. Para los residentes de segundo año, los valores serán de $1.464.300, $1.490.657, $1.514.508 y $1.537.226, respectivamente.

Los residentes de tercer y cuarto año tendrán iguales remuneraciones: partirán de $1.610.244 en septiembre y llegarán a $1.690.438 en diciembre. Para los jefes de residentes, en tanto, el ingreso pasará de $1.723.262 en septiembre a $1.809.084 en diciembre.

La norma también actualiza las asignaciones de becas correspondientes a los residentes. Para primer año, el monto será de $413.713 desde septiembre y alcanzará $434.317 en diciembre. En segundo año pasará de $455.078 a $477.741; en tercer y cuarto año, de $500.668 a $525.603; y para jefes de residentes, de $550.618 a $578.039 durante el mismo período.

La particularidad del nuevo esquema es que combina una recomposición salarial gradual con un pago extraordinario y la actualización de componentes asociados al desempeño y las condiciones de trabajo. Para los trabajadores estatales, el resultado concreto sobre el poder adquisitivo dependerá de la evolución de los precios durante los próximos meses, mientras que para el Estado el acuerdo fija de antemano el sendero de actualización y permite cuantificar el impacto presupuestario hasta el cierre del ejercicio.

Desde una perspectiva de política pública, la actualización de las remuneraciones de los residentes adquiere además una relevancia específica: se trata de un segmento estratégico para el funcionamiento del sistema sanitario, donde la retención de profesionales y las condiciones económicas de la formación constituyen factores determinantes para sostener la oferta de atención en hospitales públicos. En ese sentido, la medida no se limita a una discusión salarial, sino que incide sobre la capacidad del Estado para sostener recursos humanos en áreas críticas.

La homologación de los acuerdos marca así el cierre formal de una negociación que tendrá efectos diferenciados: incrementos mensuales para los estatales, un refuerzo extraordinario de $80.000 en diciembre, incentivos y compensaciones actualizados y una nueva estructura de ingresos para los residentes nacionales. El desafío pendiente será determinar cuánto de esta recomposición logrará transformarse efectivamente en una mejora del ingreso real frente a la inflación y cuánto impacto tendrá sobre la capacidad operativa de los servicios públicos.

Compartí esta noticia !

Fracasó el Consejo del Salario y el Gobierno definirá el nuevo mínimo

Compartí esta noticia !

La reunión del Consejo del Salario terminó nuevamente sin acuerdo y dejó en manos del Gobierno nacional la definición del próximo Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Los representantes sindicales reclamaron llevar el piso salarial a $911.000, mientras que el sector empresario presentó una propuesta muy inferior, que llevaría el mínimo a unos $468.000 en abril de 2027.

La distancia entre ambas posiciones volvió a bloquear el consenso y profundizó el cuestionamiento sindical sobre el funcionamiento de un ámbito concebido para establecer un piso de ingresos para los trabajadores que no cuentan con mecanismos de negociación colectiva.

El SMVM vigente se ubica en $376.600, de acuerdo con el cronograma de actualización establecido en noviembre de 2025. Además de funcionar como referencia para las remuneraciones más bajas, el valor del salario mínimo interviene en la determinación de distintos programas sociales, prestaciones y subsidios.

El resultado de la reunión tiene, por lo tanto, un alcance que excede a los trabajadores alcanzados directamente por el salario mínimo. Una modificación del SMVM también puede alterar parámetros utilizados por distintas políticas públicas y, al mismo tiempo, constituye una señal sobre el nivel de ingresos que el Estado considera compatible con las condiciones económicas actuales.

Una brecha salarial que volvió a hacer inviable el acuerdo

La propuesta empresaria quedó muy lejos de la demanda sindical. Según lo planteado durante la reunión, las cámaras ofrecieron incrementos de 1,8% para septiembre y de 1,7% mensual desde octubre hasta abril, lo que llevaría el salario mínimo a aproximadamente $468.000 al final del período.

La CGT y las dos CTA, en cambio, reclamaron un mínimo de $911.000.

La diferencia no fue solamente numérica. Para las centrales sindicales, la propuesta empresaria mantiene al SMVM en niveles insuficientes para cubrir las necesidades básicas de los trabajadores y profundiza la pérdida de capacidad adquisitiva acumulada.

Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, cuestionó que el salario mínimo haya quedado desconectado de su función original. Sostuvo que el Consejo debería operar como una instancia de negociación para quienes no tienen paritarias y cuestionó que el valor vigente no alcance para cubrir las necesidades consideradas esenciales.

La discusión vuelve así sobre una cuestión estructural del mercado laboral argentino: qué nivel de ingresos debe garantizarse como piso cuando una parte de los trabajadores no tiene capacidad de negociación colectiva y depende de la referencia fijada por el Consejo.

La virtualidad abrió otro frente de conflicto

El desacuerdo salarial estuvo acompañado por una disputa institucional. La CGT y las dos CTA reclamaron que el Consejo volviera a sesionar de manera presencial, pero el Gobierno mantuvo la modalidad virtual.

Las centrales obreras participaron de la comisión técnica salarial, donde se presentan las propuestas, pero luego decidieron retirarse y no participar del plenario.

Jorge Sola, uno de los cotitulares de la CGT, cuestionó la falta de presencialidad y sostuvo que la modalidad adoptada no garantiza, a criterio sindical, el nivel de diálogo tripartito que debería caracterizar al organismo. También anticipó que la central analiza recurrir nuevamente a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El Gobierno defendió exactamente lo contrario. El Ministerio de Capital Humano sostuvo que la virtualidad permite registrar y grabar las reuniones, garantizar trazabilidad y dejar constancia de las posiciones expresadas por cada sector.

La cartera conducida por Sandra Pettovello afirmó que las reuniones fueron convocadas de esa manera con el objetivo de preservar la paz social y mantener un ámbito de diálogo ordenado. También señaló que algunas organizaciones objetaron el formato y decidieron retirarse de la instancia plenaria.

La controversia sobre el formato terminó adquiriendo un peso político mayor porque se superpuso con la discusión de fondo: la capacidad del Consejo para alcanzar acuerdos efectivos sobre el ingreso mínimo.

El Gobierno queda nuevamente con la decisión final

Ante la falta de acuerdo, el Ministerio de Capital Humano confirmó que el Gobierno procederá a determinar el nuevo salario mínimo mediante los mecanismos previstos para estos casos.

El desenlace reproduce una dinámica que se volvió recurrente durante los últimos años: cuando empresarios y trabajadores no alcanzan un consenso, el Ejecutivo termina estableciendo el valor mediante una decisión administrativa.

Para el Gobierno, esta facultad permite cerrar un proceso que no logró reunir las condiciones para un acuerdo. Para las organizaciones sindicales, en cambio, la reiteración de este mecanismo erosiona el sentido institucional del Consejo del Salario.

El conflicto también se desarrolló alrededor de versiones sobre un eventual piso salarial de bolsillo cercano a $800.000, que implicaría un salario bruto de aproximadamente $1.100.000. Esa posibilidad no formó parte formalmente de la agenda de la reunión, pero había generado expectativas y críticas en las horas previas.

Los dirigentes sindicales interpretaron esas versiones como una operación política, debido a que no hubo una propuesta concreta del Gobierno durante la negociación.

A esto se sumó la ausencia del secretario de Trabajo, Julio Cordero, quien fue reemplazado en la reunión por la subsecretaria Claudia Testa. La CGT vinculó esa ausencia con una supuesta pérdida de relevancia política del Consejo.

Qué está en juego detrás del nuevo salario mínimo

La discusión no se reduce a determinar cuánto aumentará el SMVM. El punto central es qué función cumple hoy el salario mínimo dentro de una economía donde las paritarias constituyen el principal mecanismo de actualización para una parte significativa de los trabajadores formales, mientras otros sectores dependen de referencias estatales.

El valor vigente de $376.600 queda, además, muy por debajo de las pretensiones sindicales y de los niveles planteados informalmente en las últimas horas. La decisión que adopte el Ejecutivo determinará cuánto de esa brecha se reduce y cuánto permanece.

También tendrá consecuencias indirectas. El SMVM es utilizado como referencia para distintas prestaciones y programas, por lo que una actualización más elevada puede ampliar determinados beneficios vinculados al salario mínimo, mientras que una recomposición más acotada preservaría un esquema de menor incidencia fiscal.

La definición será, en consecuencia, una señal simultáneamente laboral, social y fiscal.

El Gobierno deberá resolver ahora entre una propuesta empresaria que ubica el mínimo muy por debajo del reclamo sindical y una demanda de $911.000 que supone una recomposición significativamente mayor. En el medio queda un Consejo del Salario que, una vez más, no consiguió transformar la negociación tripartita en un acuerdo.

El desafío de fondo será evitar que el salario mínimo quede reducido a una cifra administrativa desconectada de su objetivo original: funcionar como un piso efectivo de protección para quienes tienen menor capacidad de negociación en el mercado laboral. La próxima resolución del Ejecutivo no solo fijará un nuevo monto; también definirá, en los hechos, cuánto peso conserva ese instrumento dentro de la política salarial argentina.

Compartí esta noticia !

El Gobierno prorrogó hasta agosto la reforma del régimen de Dirección Pública del Estado

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional oficializó la homologación del acuerdo alcanzado en la Comisión Negociadora del Convenio Colectivo del Sistema Nacional de Empleo Público (SINEP), mediante el cual se extiende hasta el 31 de agosto de 2026 la suspensión de la implementación del nuevo Régimen de Dirección Pública previsto para la Administración Pública Nacional.

La decisión, formalizada a través del Decreto 565/2026, no modifica salarios ni incorpora nuevos beneficios para el personal estatal. Su principal efecto consiste en mantener vigentes las reglas de funcionamiento anteriores para los cargos directivos del Estado mientras el Ejecutivo y los gremios continúan evaluando una revisión integral del sistema.

La prórroga alcanza a las modificaciones introducidas en el convenio colectivo durante 2022, cuya aplicación ya había sido diferida en oportunidades anteriores. Según el acuerdo homologado, continuará vigente el régimen previo a las reformas impulsadas por el Decreto 788/2019, con las actualizaciones que posteriormente hubieran sido incorporadas.

Desde la perspectiva de la administración pública, la medida busca evitar la entrada en vigor de un esquema cuya implementación aún no cuenta con una definición consensuada. El Ejecutivo argumenta que resulta necesario revisar integralmente el modelo antes de poner en funcionamiento un nuevo régimen para la conducción profesional de los organismos nacionales.

La negociación se desarrolló en el ámbito de la Secretaría de Trabajo, con participación de la Jefatura de Gabinete, el Ministerio de Economía, el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado y las organizaciones sindicales con representación en el sector.

El acta refleja posiciones diferenciadas entre los gremios. UPCN aceptó la propuesta oficial, mientras que ATE rechazó la prórroga, aunque la negociación quedó perfeccionada conforme al procedimiento previsto por la Ley 24.185 para las convenciones colectivas del sector público.

Alcances de la decisión

La homologación extiende hasta el 31 de agosto de 2026 la suspensión de la entrada en vigencia del Régimen de Dirección Pública previsto para la Administración Pública Nacional. La incorporación del artículo 24 bis al Convenio Colectivo Sectorial del SINEP. La derogación de diversos artículos del convenio vigente que habían sido aprobados en la reforma de 2022. La continuidad del régimen normativo anterior mientras se define un esquema definitivo.

Para provincias como Misiones, donde numerosos sectores económicos interactúan con dependencias nacionales vinculadas al comercio exterior, infraestructura, energía, producción o ambiente, la continuidad del esquema vigente evita cambios administrativos inmediatos en los organismos nacionales.

El plazo fijado por el acuerdo vence el 31 de agosto de 2026. Antes de esa fecha el Gobierno deberá definir si implementa finalmente el nuevo Régimen de Dirección Pública, acuerda una nueva prórroga o presenta una reformulación integral del sistema. La definición excede la política laboral estatal: también marcará el rumbo de la profesionalización y organización de la alta gestión pública nacional, un componente relevante para la previsibilidad institucional que demanda el sector productivo.

Anexo 2 Decreto 565/2026 by CristianMilciades

Compartí esta noticia !

La CGT y ATE endurecen su rechazo a la reforma laboral y advierten que profundizará la precarización

Compartí esta noticia !

La conducción sindical intensificó sus críticas al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y advirtió que la iniciativa no solo “va a empeorar la situación laboral”, sino que además es “inconstitucional”. Así lo sostuvo el cosecretario general de la CGT, Jorge Sola, quien alertó sobre un creciente rechazo social —especialmente entre los jóvenes— a medida que se conocen los alcances del texto. En paralelo, el secretario general de ATE, Rodolfo Aguiar, reclamó que el proyecto “se tiene que caer completo” y llamó a profundizar la estrategia de paro y movilización.

Las declaraciones marcan un endurecimiento del posicionamiento sindical y anticipan un escenario de mayor conflictividad política y social en la antesala del tratamiento legislativo de la iniciativa.

“Va a empeorar la situación laboral”: el diagnóstico de la CGT y el cuestionamiento constitucional

Jorge Sola afirmó que “hay una creciente consciencia” de que la reforma laboral promovida por Javier Milei “va a empeorar la situación laboral y es inconstitucional”. Según explicó, el avance del debate público permitió que distintos sectores identifiquen que la propuesta apunta a “profundizar la precariedad laboral y eliminar derechos consagrados por la Constitución”.

El dirigente sostuvo que el deterioro del empleo no se origina en el marco normativo vigente, sino en el rumbo macroeconómico. “No es la legislación laboral, sino la política económica que aplica el Gobierno, que prioriza lo financiero y abandona la productividad, la que está agravando la crisis en las empresas, especialmente en las PyMes, destruyendo el tejido industrial del país”, afirmó.

Sola describió un escenario de impacto económico negativo que atraviesa al mercado de trabajo: “Vemos caída del consumo, aumento de la desocupación, caída de la recaudación. Y aún a la gente con trabajo, la plata le alcanza cada vez menos. Mientras aumenta el endeudamiento familiar y el del Estado nacional”. En ese contexto, pidió a los legisladores que “antes de votar piensen en legislar a favor del país y de las y los trabajadores” y advirtió que, de aprobarse el proyecto, “la Justicia dictaminará su total inconstitucionalidad”.

Estrategia política y presión sobre gobernadores y legisladores

Además del cuestionamiento jurídico, la CGT anticipó una reactivación de su estrategia política para incidir en el trámite parlamentario. La central obrera buscará dialogar con gobernadores con el objetivo de que no acompañen la iniciativa a través de sus legisladores o impulsen modificaciones en los artículos que concentran el mayor rechazo sindical.

La ofensiva sindical se apoya en la lectura de que el proyecto, tal como está redactado, genera un cambio estructural en las relaciones laborales y reduce derechos colectivos, lo que podría abrir una etapa de judicialización prolongada y tensión institucional entre el Poder Ejecutivo, el Congreso y el sistema judicial.

ATE: “El proyecto se tiene que caer completo” y llamado a la movilización

El rechazo se profundizó con la posición de ATE. Tras reunirse con el titular del Sindicato de Aceiteros, Daniel Yofra, Rodolfo Aguiar aseguró que “hay un consenso creciente en la dirigencia sindical sobre que el paro y la movilización son las herramientas más eficaces para enfrentar la reforma laboral”.

Aguiar descartó la posibilidad de una negociación parcial: “No podemos caer en la ingenuidad de pensar que modificando un par de artículos vamos a frenar un ataque sin precedentes a todos nuestros derechos. No nos podemos conformar con el mal menor. Este proyecto legal de contrarreforma laboral se tiene que caer completo”. En un comunicado, afirmó que el texto “fue redactado por los estudios jurídicos de las grandes patronales” y que su aplicación “puede traducirse en más precarización, más explotación para los trabajadores y más rentabilidad para las empresas”.

El dirigente también cuestionó el argumento oficial de que la reforma promoverá el empleo. “La creación de empleo no depende de una ley, depende de la economía, y precisamente es la política económica del Gobierno la que ha destruido durante dos años los puestos de trabajo formales en la Argentina”, señaló. De la reunión también participó el abogado Matías Cremonte.

Finalmente, Aguiar alertó sobre los derechos colectivos en juego y convocó a la acción directa: “No podemos permitir que se afecte el derecho de huelga y que pretendan eliminar las asambleas. Sería una vergüenza que alguien termine aceptando que nos paguen nuestros salarios con paquetes de yerba o que tengamos que pedir permiso para realizar una asamblea. El único camino posible es la calle”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin