Banco Central

El BCRA subió la tasa de Lebacs 200 puntos básicos al 24,25% anual

Compartí esta noticia !

El Banco Central decidió subir la tasa de Lebac al 24,25% anual para el plazo de 28 días, confirmó su presidente, Federico Sturzenegger, en la presentación de política monetaria del mes de abril.

De esta manera, el retorno de las letras en pesos del BCRA aumentó en 200 puntos básicos (equivale a 2%) con relación a la licitación de marzo.

“Hoy cortamos la tasa corta al 24,25 por ciento (anual)”, sostuvo en una conferencia de prensa Sturzenegger.

La semana pasada, el Banco Central elevó su tasa de política monetaria a 26,25%, desde el 24,75% previo, para contener las alzas de los precios minoristas.

“La meta de inflación del 12 al 17 por ciento (para 2017) es cumplible, requiere tomar acciones concordantes y la consideramos totalmente factible”, afirmó Sturzenegger, que agregó que la entidad apunta a elevar sus reservas de divisas al 15% del Producto Bruto Interno (PBI).

 

Compartí esta noticia !

Dicen que para bajar la inflación hay que reducir el déficit fiscal

Compartí esta noticia !
Por la aceleración de los precios, el Banco Central adoptó una estrategia de contracción monetaria. Esto implica tasas de interés más altas y atraso cambiario lo que retarda la recuperación de la producción. Las críticas no deberían orientarse hacia el Banco Central sino al resto de las áreas que toman decisiones de gasto público no coherentes con la meta de inflación adoptada. Para bajar la inflación se requiere más austeridad e innovación en la gestión del Estado.
La meta de inflación adoptada por el gobierno nacional para el año 2017 se ubica entre el 12% y el 17% anual. Sin embargo, el crecimiento de los precios en el primer trimestre del año fue del 2,1% promedio mensual lo que implica una proyección de inflación anual del orden del 28%. Ante una brecha tan amplia entre la inflación observada y el objetivo planeado, el Banco Central decidió elevar la tasa de interés de referencia.
La estrategia generó encendidas polémicas. Con fundamento, se endilga que esto aletargará la esperada recuperación en la actividad productiva. La explicación es que provoca un encarecimiento del crédito y movimientos especulativos que hacen que el valor del dólar se mantenga relativamente estable, lo que ante una elevada inflación genera atraso cambiario. La mayoría de los sectores productivos se verán afectados negativamente, en especial, los exportadores y las industrias y servicios que compiten con las importaciones.
Para evaluar las posibilidades que el Banco Central tiene de alcanzar la meta inflacionaria resulta pertinente trazar algunos paralelos con el pasado reciente. Según datos del Ministerio de Hacienda se observa que:
  • Entre los años 2009 y 2013 la inflación fue del 23% anual y el déficit fiscal alcanzó en promedio al 3% anual.
  • Entre los años 2014 y 2016 la inflación fue del 36% anual y el déficit fiscal alcanzó en promedio al 6% anual.
  • Para el año 2017 la meta de inflación es de entre el 12% y 17% anual pero en el primer bimestre el déficit fiscal se ubicó por encima del 6% del PBI.
Estos datos sugieren una cierta correlación entre la magnitud del déficit fiscal y la tasa de inflación. Ciertamente que no se trata de una proporcionalidad directa ya que la inflación depende de muchos factores, además del fiscal. Pero los órdenes de magnitud señalan una visible contradicción entre el tamaño y la tendencia del déficit fiscal y el objetivo de que la inflación no supere el 17% anual. En otras palabras, se adoptó una meta de inflación que exige una reducción de gasto público mucho más rápida y profunda que la que se viene aplicando.
Se argumenta que la gradualidad en el ordenamiento de las cuentas públicas busca evitar los costos sociales de un ajuste fiscal más rápido. Sin embargo, posponer decisiones que apunten a dar racionalidad al sector público también genera costos sociales. Ante un gasto público que no baja, el Banco Central se ve forzado a adoptar una estrategia monetaria que –vía encarecimiento del crédito y atraso cambiario– aletarga la recuperación. ¿Es socialmente menos costoso demorar la reactivación de la producción que tomar medidas para reducir el gasto público?
Hay ejemplos en los que la gradualidad, tomada por decisión propia o porque lo obliga la Justicia o la oposición, implica profundizar costos sociales. Son los casos de seguir asignando una enorme masa de recursos a subsidiar las tarifas de los servicios públicos de la región metropolitana. Quienes viven en el interior no acceden a esos subsidios y además soportan las consecuencias de las políticas monetarias contractivas que el exceso de gasto público obliga. En el mismo sentido, hay costos sociales en seguir demorando la reforma del sistema previsional, en no desmantelar estructuras burocráticas heredadas en el sector público nacional cuyas funciones se superponen con las provincias y los municipios, y en seguir manteniendo un sistema tributario altamente distorsivo e inequitativo.
La polémica por la política monetaria contractiva no debería apuntar al Banco Central sino a las decisiones de gasto público que se toman en el resto del sector público. Sin una dinámica más propensa a la austeridad, a la innovación y a la calidad en la gestión del Estado, no solo que no se podrá bajar la inflación, sino que no hay posibilidad de iniciar el ansiado ciclo de crecimiento económico con inclusión social.
Compartí esta noticia !

La suba de tasas, otro escollo para la recuperación del crédito

Compartí esta noticia !

 La reciente suba de 150 puntos básicos en la tasa de referencia de política monetaria implementado por el Banco Central sería otro escollo para la recuperación del crédito. El alza de tasas prioriza la lucha contra la inflación por sobre la reactivación de la actividad y la necesidad de revertir el creciente atraso cambiario presente en nuestra economía.

·      Las señales mixtas que dominaron la economía argentina durante el primer trimestre de 2017 no estuvieron ausentes en el mercado de créditos. Pese a que los préstamos al sector privado en términos reales retomaron la senda positiva en la comparación interanual, el repunte de este mercado se asemejó más a un rebote que a un crecimiento genuino. De hecho, el stock de créditos (descontada la inflación) se ubicó en los primeros tres meses del año, 5% por debajo del último trimestre de 2015. Por ende, todavía no se alcanzaron los niveles previos a la gestión Macri.

·      Cabe destacar que las líneas de préstamos que impulsaron la recuperación cambiaron sustancialmente en relación al año pasado. El mayor dinamismo se observó en los préstamos hipotecarios que treparon 10% en el primer trimestre de 2017 (+4,1% tras descontar la suba del IPC GBA del INDEC) mientras que las demás partidas crecieron por debajo de la inflación.

·      La mejora del crédito hipotecario está asociado al impulso de los préstamos UVA (representaron la mitad de los préstamos hipotecarios otorgados en marzo). Asimismo, el fondeo para consumo e inversión creció sólo 5,3% y 0,7%, lo que representa caídas de 0,9% y 5,3% en términos reales (nuevamente, considerando la inflación del INDEC). El flojo desempeño de estas dos líneas se profundiza al analizar el comportamiento en moneda local: el crédito real al consumo cayó 2,5% y para financiar inversiones 5,5%.

·      Parte de este retroceso obedeció al repunte de la tasa de interés real: más allá de que cayeron los costos nominales del mercado crediticio (las tasas retrocedieron 0,8 p.p. en el caso de los préstamos a los hogares y 1,3 p.p. en las empresas), lo hicieron a una menor velocidad que la inflación esperada para los próximos doce meses. De acuerdo a la mediana del Relevamiento de Expectativas de Mercado que publica el Banco Central, la misma cedió 2,1 p.p. entre diciembre y marzo, por lo que la tasa de interés real avanzó 1,3 p.p. en el financiamiento a consumo y 0,7 p.p. en el destinado a inversión. El reciente salto de 1,5 p.p. de la tasa de referencia de política monetaria agudizaría esta situación.

·      Cabe destacar que el magro desempeño acumulado en el primer trimestre fue patrimonio exclusivo del mercado en moneda local: los préstamos en dólares crecieron 8% (medidos en Pesos) durante el primer trimestre del año, impulsados tanto por el financiamiento a los hogares (+8,4%) como por el efectuado a las empresas (+8,5%), pese a que el tipo de cambio se apreció casi 3% en ese período.

·      Producto de estos movimientos, los préstamos en moneda dura continuaron ganando participación. En promedio, representaron cerca del 14% del crédito a privados durante el primer trimestre de 2017, lo que implica el valor más alto desde el primer trimestre de 2012. En la misma línea, su participación sobre el PBI más que se duplicó desde que se liberaron las restricciones a la compra de divisas, al pasar de 0,5% en el último trimestre de 2015 a más de 1,7% en los primeros tres meses del año.

·      Si bien apuntalaron a una economía debilitada, los límites del endeudamiento en moneda extranjera merecen ser tenidos en cuenta: incrementar las obligaciones en divisas para quienes no tienen ingresos directamente asociados al dólar puede elevar el riesgo de solvencia del sistema financiera en una economía en que el Peso profundiza su apreciación (lo que agudizaría la depreciación, si el dólar llegara a despertarse tras las elecciones).

Por último, vale destacar que tras la frustrada experiencia de Precios Transparentes, el Ejecutivo ha redoblado los planes de financiamiento sin cuotas de interés. El avance del endeudamiento para consumo conlleva riesgos: no incrementa la capacidad de repago del deudor y las tasas son muy positivas en términos reales. Los bancos se están volcando hacia este tipo de préstamos por su elevada rentabilidad (su participación saltó de 27,8% en el primer trimestre de 2016 a 30,5% en 2017, mientras que el crédito a las firmas bajó de 22,7% a 18,9% en lo que va del año) buscando clientes cada vez menos cumplidores

Compartí esta noticia !

La UIA, preocupada por el aumento de tasa que anunció el BCRA

Compartí esta noticia !

El vocal de la Unión industrial advirtió que esa “no es la forma en la que se debe combatir la inflación”, sino que debería ser fortaleciendo la oferta productiva.

El vocal de la Unión Industrial Argentina (UIA) José Urtubey se mostró preocupado hoy por el aumento de las tasas de financiación de referencia aplicadas por el Banco Central y advirtió que “no es la forma en la que se debe combatir la inflación”.

“Cómo encaran el combate de la inflación genera dos cuestiones negativas. Por un lado, el mercado interno sigue deprimiéndose, porque da lugar a la inversión financiera más que productiva, y por otro, seca la plaza, es poner freno de mano a la economía. Por otro lado, muestra claramente que no les ha ido bien por ese rumbo. No es la forma en la que se debe combatir la inflación”, aseveró.

En declaraciones a Radio 10, el empresario analizó también que con el nuevo índice de inflación dado a conocer ayer por el Indec, que muestra un acumulado para el primer trimestre del 6,3 por ciento, “las metas pautadas en el Presupuesto empiezan a ser de casi imposible cumplimiento”.

Según Urtubey, “la forma de combatir la inflación debería ser fortaleciendo la oferta productiva, que permitiría a todos los sectores de la economía volver a un círculo virtuoso sin afectarse uno sobre otro”.

El dirigente de la UIA también recordó que “en materia industrial también ha habido una brutal caída del orden del 6 por ciento”, y si bien dijo que “no va a haber soluciones mágicas”, advirtió por “el grave problema de competitividad” que sufre el sector.

“De no aplicarse un plan integral de desarrollo, no se va a poder volver a un círculo virtuoso”, añadió.

Compartí esta noticia !

La inflación no baja como esperaba y el BCRA cambió de rumbo y subió las tasas de interés

Compartí esta noticia !

El Banco Central (BCRA) incrementó hoy en 150 puntos básicos su tasa de Política Monetaria, elevándola así a 26,25%, el mayor nivel en cinco meses, mostrando su preocupación por los últimos índices inflacionarios.

Por primera vez desde el pasado 29 de noviembre, la entidad presidida por Federico Sturzenegger movió el costo del dinero, en una clara señal de que el Banco Central no va a aflojar su política monetaria dura a pesar del año electoral y que, por el contrario, redobla la apuesta antiinflacionaria al percibir señales negativas en lo que respecta a la marcha de los precios.

Cabe recordar que la tasa de Política Monetaria -que ahora tiene como referencia el corredor de pases a 7 días- suplantó como valor de referencia a la tasa de Lebac el pasado 1 de enero.

En un comunicado, el Central dijo que “en el día de la fecha se conocieron los datos de inflación de marzo del IPC GBA, publicado por el INDEC. La inflación fue de 2,4% para el nivel general y 1,8% para el componente núcleo. Al igual que en febrero, se observó una incidencia importante, aunque no exclusiva, de los precios regulados”, que reflejan la evolución de las tarifas, entre otros parámetros.

Asimismo, el texto recuerda los resultados del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) coordinado por el ente monetario, que mostraron “con respecto a la medición de febrero, (que) las expectativas de inflación para 2017 aumentaron de 20,8% a 21,2% para el nivel general del IPC-GBA y de 18,5% a 18,7% para su componente núcleo”.

Al evaluar el resultado de la inflación de marzo y los pronósticos del REM, el comunicado manifiesta que “el Banco Central de la República Argentina preveía una cierta aceleración de la inflación tras el registro bajo del mes de enero, principalmente por los aumentos de precios regulados del período”.

En este sentido, agrega que a todo esto se ha sumado “una incidencia importante de rubros volátiles como alimentos frescos y educación. En marzo, el Banco Central observó y reportó señales mixtas que se aplicaban no sólo al nivel general sino también al componente núcleo de la inflación, por lo que comenzó a retirar liquidez del mercado”, sostuvo el ente monetario.

Todavía más importante a la hora de tomar una decisión sobre la tasa como la adoptada hoy, el Central observa que “las estimaciones y los indicadores de alta frecuencia de fuentes estatales y privadas monitoreados por el BCRA sugieren que en abril la inflación podría continuar en un nivel más alto que el compatible con el sendero establecido por la autoridad monetaria”.

Finalmente, la entidad monetaria consideró en su análisis que “la inflación núcleo del IPC-GBA en los últimos 9 meses ha oscilado entre 1,3% y 1,9% mensual, valores que el BCRA considera necesario reducir”.

“Como resultado de toda la información disponible, el BCRA considera apropiado endurecer las condiciones de liquidez a fin de asegurar que el proceso de desinflación en los meses próximos sea consistente con las metas planteadas para el año”, aumentando su tasa de Política Monetaria, el centro del corredor de pases a 7 días, en 150 puntos básicos a 26,25%, manteniendo la amplitud del corredor sin cambios, resumió la entidad que conduce Federico Sturzenegger.

Como siempre, la autoridad monetaria reafirmó que “seguirá manteniendo un claro sesgo antiinflacionario para asegurar que el proceso de desinflación continúe hacia su objetivo de una inflación entre 12% y 17% durante 2017”.

• Reacciones

La primera reacción relevante ante esta decisión del Banco Central provino del sector industrial, con un tono crítico hacia la política monetaria ortodoxa de Sturzenegger y a la que comenzaron a relacionar con las instrumentadas en su momento por los exministros de Economía José Martínez de Hoz y Domingo Cavallo.

“Medidas de esta naturaleza tienen impacto en el corto y en el largo plazo sobre la economía del país: en el corto plazo, queda claro que la especulación financiera es el único negocio en Argentina y, a largo plazo, esta elevación de la tasa, junto al retraso cambiario y el ingreso irrestricto de capitales, dan como resultado un país carísimo para producir e imposibilidad de financiación para las pymes y las industrias”, dijo a la agencia Télam el expresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y actual diputado massista, José Ignacio de Mendiguren.

Crítico con la medida, el dirigente industrial advirtió que “la señal a futuro de esta política, basada en el trípode mencionado de alta tasa de interés, atraso cambiario e ingreso irrestricto de capitales, es que seguimos en la vieja historia argentina de Martínez de Hoz y Cavallo, que deja sin aire a la industria y a todos los sectores productivos”.

“Hoy entran al país dentífricos de Inglaterra, espirales contra mosquitos de Indonesia, choclos de Europa, biromes BIC de Sudáfrica y pollo elaborado de Brasil, debido al altísimo costo que tiene hoy producir en Argentina”, afirmó de Mendiguren.

Por último, el miembro del consejo directivo de la UIA dijo que “hasta el campo, que es el sector al que se le dieron todas las ventajas con la quita de retenciones, del ROE y la devaluación, hoy está funcionando sólo en los sectores primarios (soja, maíz y trigo), sin que le sea posible agregar valor porque el costo argentino es muy alto”.

 

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin