El té ya no quiere quedar asociado únicamente a una taza caliente durante la merienda. En Misiones, un emprendimiento busca correr ese límite y convertir a la infusión en protagonista de reuniones sociales, barras de tragos y propuestas gastronómicas. La apuesta de Apasionaté es ampliar las ocasiones de consumo y explorar un mercado que todavía tiene margen para crecer.
El té empieza a abandonar el lugar que tradicionalmente ocupó en la mesa misionera. Ya no se trata solamente de una infusión caliente asociada al desayuno, la merienda o una pausa cotidiana. También puede convertirse en una bebida fría, integrar una copa de bienvenida, formar parte de una barra de tragos o funcionar como base de un cóctel con o sin alcohol. Esa transformación es el terreno sobre el que Rita Salguero construyó Apasionaté, un emprendimiento que desde 2019 busca ampliar la manera de consumir y experimentar el té.
La marca atraviesa ahora una nueva etapa. En pocos meses tendrá su primer local comercial en la galería Bencivenga de Posadas, un paso que marca el crecimiento de un proyecto que hasta el momento se desarrolló principalmente a través de la venta directa y las redes sociales. El desembarco físico permitirá acercar la propuesta a un público más amplio y consolidar una identidad comercial alrededor de los blends, las infusiones y las experiencias vinculadas con el té.
Salguero es diseñadora de blends, sommelier de té, terapeuta vibracional y docente. Desde ese recorrido desarrolló una propuesta que combina conocimiento técnico, creatividad y una búsqueda por ampliar los momentos y espacios en los que el té puede formar parte de la vida cotidiana. Actualmente trabaja con 14 líneas de blends, además de variedades de té en hebras como negro, verde, blanco y oolong.
“Apasionaté” nació con una idea concreta: darle mayor valor al té más allá de la infusión tradicional. Para Salguero, el desafío consiste en cambiar la asociación inmediata que existe entre la palabra té y una taza caliente. La propuesta apunta a incorporar la bebida en reuniones sociales, copas de bienvenida, barras de tragos y coctelería, tanto con alcohol como sin alcohol.
La tendencia ya tiene antecedentes en otros mercados, donde el té frío forma parte de la oferta habitual de bebidas. En Argentina, en cambio, ese consumo todavía está en una etapa de desarrollo. “Hay un mercado, empezó, pero todavía no es masivo”, explicó Salguero, al señalar que ya existen propuestas de té listo para consumir y bebidas elaboradas a partir de esta infusión.
El cambio también encuentra una oportunidad en una nueva generación de consumidores que busca combinar practicidad y productos asociados a lo natural. En ese escenario, el té puede ocupar un espacio entre las bebidas tradicionales y las nuevas alternativas de consumo, especialmente cuando se presenta en formatos fríos, listos para beber o integrados a experiencias gastronómicas.
Para introducir esos hábitos, Apasionaté apuesta particularmente por los blends. La explicación es sensorial: las combinaciones con frutas, pétalos de flores, esencias y especias permiten suavizar el sabor y aportar aromas y notas dulces que facilitan el acercamiento de quienes todavía no tienen incorporado el consumo habitual de té.
La estrategia también pone en valor una materia prima que tiene una fuerte presencia productiva en Misiones. La provincia cuenta con condiciones y conocimiento acumulado para producir té, pero el desafío no termina en la producción primaria. Parte de la oportunidad está en desarrollar nuevos productos, formatos y experiencias capaces de capturar mayor valor dentro de la cadena.
En esa búsqueda, el trabajo de Apasionaté se ubica en un segmento todavía pequeño, pero con posibilidades de expansión: el de las bebidas a base de té y la incorporación de la infusión a la gastronomía y la coctelería. El objetivo no es reemplazar la taza tradicional, sino ampliar el mercado y los momentos de consumo.
La llegada del primer local propio representa, en ese sentido, algo más que una apertura comercial. Para un emprendimiento nacido en 2019, significa pasar a una nueva escala de operación y construir un punto físico desde el cual desarrollar la marca, exhibir sus productos y acercar al consumidor una experiencia que hasta ahora estuvo principalmente mediada por las redes.
“Apasionaté” busca que el té deje de ser solamente una bebida asociada a determinados horarios y se convierta en un ingrediente capaz de acompañar encuentros, celebraciones y nuevas experiencias gastronómicas. El próximo paso será en Posadas, donde la marca tendrá su primera vidriera comercial y podrá poner a prueba una apuesta que combina producción local, innovación y cambio de hábitos de consumo.
Que la yerba esté en la revista Forbes ya es un dato en si mismo. La tradicional infusión misionera gana mercados en el mundo y se convirtió en el “nuevo objeto de deseo del wellness global”, señala el artículo sobre la expansión de la yerba argentina, que le arrebató a Brasil el primer puesto como principal exportador global.
Desde nuevas marcas que apuntan a distintos segmentos a una estética más acabada de lujo cool con mates de diseño y termos premium, bebidas funcionales con yerba, al furor en las redes sociales donde explota la curiosidad por el producto y con grandes marcas detrás empujándola. Nuevas tendencias en alza, oportunidades narrativas y un mercado en expansión para esta tradición local y bien argentina.
Si en el último tiempo hubo cada vez más postales de famosos de toda índole tomando o probando mate -como el viralizado video de Maria Becerra y Paris Hilton-, es porque el mate se perfila como producto for export de moda, tanto por sus propiedades benéficas y en línea con el boom de las bebidas funcionales y sin cafeína, como por su atractivo autóctono y pintoresco. El mate como producto local se encuentra en un momento de expansión y relevancia que abre las puertas a posicionar la yerba desde un costado más amplio y cultural.
“El descubrimiento de productos hiperlocales es uno de los grandes motores de experiencias de turismo. En este sentido, vemos que los consumidores buscan conectar no solo con el producto, sino con la autenticidad de la experiencia, con el objetivo de descubrir tanto tradiciones como historias originarias del terreno que visitan. Gracias a la globalización y la baja de costos de importación, hoy la mayor parte de los productos locales se encuentran en cualquier rincón del mundo”, abre la especialista en tendencias Gaba Najmanovich.
En este sentido, las ventas locales de yerba mate superaron los 46 millones de kilos el primer bimestre. El informe mensual elaborado por el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) revela que durante enero y febrero la yerba mate a salida de molinos alcanzó los 46.961.724 kilos (la sumatoria de los despachos al mercado local y las exportaciones).
En cuanto al comercio exterior, la yerba mate dejó de ser un producto estrictamente regional, sobre todo si observamos las importaciones desde países como Siria o Estados Unidos (los dos principales destinos extranjeros) en los últimos años, según datos de UN Comtrade. Con un valor actual estimado de US$ 2.030 millones en 2025, el mercado mundial de yerba mate pasará a valer US$ 3.460 millones hacia 2035. Esa expansión convive con un deterioro de los eslabones primarios de la cadena yerbatera, afectados por la desregulación y la desaparición de un precio mínimo para la hoja verde.
Gran parte de este crecimiento de cara a los mercados extranjeros tiene que ver con la expansión del formato ready-to-drink (RTD), que abre un universo de bebidas funcionales listas para beber para un público que está buscando dejar o disminuir el consumo de café o bebidas sin cafeína, subiéndose a la movida del wellness. Así, la mateína está teniendo su momento, con un segmento que creció un 65% y compitiendo de manera directa con el café frío premium y las bebidas energéticas con marcas como Yachak (PepsiCo), Guayakí, EcoTeas, Yerbaé y CleanCause, entre otras.
Esta tendencia en alza se da a la par -y probablemente también impulsada- por el aumento en el consumo de bebidas más naturales, fermentadas o probióticas y sin azúcar agregadas como la kombucha, el kefir saborizado y las sodas naturales, como les refrescos de Jengibre (Ginger bug). Marcas como Mateína capitalizan justamente este tipo de modas y segmentos, y, con su ingreso al catálogo de la cadena de alimentos saludables Whole Foods o con presencia en otras tiendas retail de lujo como Erewhon, posicionan al producto en el segmento premium y saludable.
“En Argentina, el consumidor de yerba mate siempre fue muy tradicional, pero esto cambió drásticamente desde la pandemia. Los principales factores fueron la necesidad de evitar compartir la bombilla por un tiempo, la exposición de la infusión en redes sociales a través de especialistas e influencers (jugadores de fútbol, el papa Francisco, actores y actrices internacionales), y la facilidad de la venta online a nivel global. Estos fenómenos ayudaron al rápido crecimiento de la yerba mate principalmente entre la juventud y el canal gourmet”, explica Karla Johan, licenciada y mate sommelier, que desde 2023 vive en Lisboa y que abrió su propia importadora de yerba mate, vinos y productos gourmet de Argentina y Latinoamérica, para promocionar activamente el consumo de yerba mate gourmet en Europa.
El mate tradicional también se aggiorna
Al analizar qué pasa con el consumidor de mate tradicional, algo parece estar cambiando. De unos pocos años a esta parte en la góndola, la variedad de productos de yerba mate crece exponencialmente, trayendo más opciones con marcas que apuntan a distintos segmentos (orgánica, sin tacc, con sabores); e inclusive llevando al ritual del mate una estética más acabada de lujo cool o chic con mates de diseño (en cerámica, impresos en 3D, custom made o arty), termos (desde el aspiracional termo Stanley hasta kits materos completos) y vasos térmicos modernos y funcionales. Hoy, el mate kit puede ser un señalizador más de estatus y sofisticación personal o de pertenencia.
También destacan la camada de nuevas yerbas boutique más cuidadas, saludables u orgánicas, saborizadas y eco-friendly, realizadas por jóvenes emprendedores locales, con excelente marketing detrás que ya encontraron su nicho, como Fronteras (yerba con gustito y hierbas que además ofrece packaging reutilizable y compostable) o Porongo. Inclusive marcas de yerba clásicas como CBSé o Verdeflor se aggiornaron, cambiando no solo su comunicación orientándose a un público más joven, sino también incursionando en la saborización, canalizando otras tendencias como las bebidas frías o la coctelería con yerba mate, y hasta subiéndose a modas como la del Chocolate Dubai y otras con ediciones limitadas con sabores Chocolate Dubái y Mango Picante. O Rosamonte, con una fuerte apuesta por la yerba orgánica.
“El boom matero tiene aristas muy interesantes. La primera, el furor que generan hoy los futbolistas argentinos repartidos por el mundo (en especial Lionel Messi, pero todos los que llevaron el mate a lugares impensados y con bastante pasión). Por otro lado, una fuerte tendencia mundial a los productos energizantes y naturales, super alimentos, sin azúcares agregadas y estimulantes como la yerba mate y los hongos entre otros”, comenta Lucía Armendáriz, co-creadora de Fronteras, especialista en marketing y emprendedora.
Los envases de medio kilo mantienen la preferencia de los consumidores. Durante el mes de febrero de 2026, los paquetes de medio kilo representaron el 54,04% de las salidas de molinos al mercado interno. Con el 41,08 % se ubicaron los paquetes de un kilo, con el 1,32 % los envases de dos kilos y con el 0,70%, los de cuarto kilo, según el INYM. Además, la yerba crece en otras áreas con su incorporación como ingrediente tanto en la gastronomía -algo que hace una década podía parecer una excentricidad- como en la cosmética, en donde se convirtió en un insumo clave respaldado por estudios científicos que avalan su alto poder antioxidante.
El giro no es solo comercial y alimentario, sino también cultural y de perfil del usuario, que se volvió más flexible y aventurero además de consciente. “Estamos transitando el mismo boom que vivió el vino con las bodegas boutique en el año 2000. La yerba mate gourmet y de nicho está en un crecimiento acelerado, buscando un lugar en un mercado tradicional competitivo. También como resultado de esto, el consumidor local comenzó a aceptar con más facilidad los productos alternativos al mate cebado. Bebidas energéticas, cervezas, coctelería de especialidad, pastelería y productos de cuidado personal con yerba mate. Todos rubros que están creciendo rápidamente tanto en el mercado local como internacional”, apunta Johan.
“Hay consumidores con ganas de más, que les interesa saber de dónde viene lo que consumen, que quieren conocer sus orígenes y tener diferentes opciones de formato para disfrutarlas en diferentes ocasiones de consumo, buscan un valor agregado y no miran solo el precio. Esta tendencia la vimos primero en el vino, luego en la cerveza, el pan y el café. Marcas como la nuestra buscan ofrecer alternativas al consumidor. En este sentido, nuestro deseo es que el boom matero continúe, pero que se vea reflejado en una mejora para toda la cadena yerbatera que en estos momentos sufre una crisis bastante importante”, agrega Armendáriz.
El desafío es que esa renta del ‘mateboom’ se distribuya equitativamente en toda la cadena, desde el tarefero hasta el molino, asegurando que la innovación en blends y packaging potencie las economías regionales de Misiones y Corrientes.