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Cómo cambiaron los hábitos de consumo los argentinos

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El 93 % de los argentinos declara haber reducido -o dejado-, consumos o gastos, según el estudio Re-pensando Gastos de las empresas de investigación Kantar TNS y Kantar Millward Brown.
“El Índice General de Expectativas Económicas (IGEE) que elaboramos en Kantar TNS viene contrayéndose desde noviembre del año pasado, y en los últimos cuatro meses alcanza los índices más bajos de los últimos 14 años”, explicó Tomás Veitz, Director de Cuentas de Kantar TNS y explicó que al analizar cómo se vieron impactados los hábitos de los consumidores argentinos, se identificaron tres grupos: gastos que se mantienen, gastos que se moderan y gastos que disminuyen.
¿Qué cambió en el último año?
Los argentinos no están dispuestos a resignar determinados servicios que poseen, como la obra social, por ejemplo, que es lo último que se recorta. Sin embargo, un 10% ya lo suspendió. También, dentro de este grupo están los que quieren sostener, los adicionales de cable (49%) o el plan del celular (50%).
Hay un segundo conjunto de gastos donde predomina la necesidad de moderación. Significa que “No dejaron de realizar determinadas actividades, pero no las hicieron con la misma frecuencia o intensidad que antes”.
Hay un último conjunto de gastos que se restringieron o suspendieron donde predominan las compras afectadas por la devaluación o por el alto valor, lo cual limita su compra en el contexto actual.
Al mirar los datos de aquellos que moderaron/suspendieron servicios o actividades, se ve que el segmento 35 a 49 años es el que más lo hizo. Mientras que el de 18 a 24 trata de preservar ciertas compras y no resignarlas.
Según Veitz: “El segmento ABC1 intenta no restringir sus gastos, pero en algunos casos el recorte fue inevitable, como por ejemplo actividades extracurriculares, compra de indumentaria o gastos de remodelación del hogar”.

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Las jubilaciones también perderán la carrera contra la inflación

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¿Cuál será el ajuste de las jubilaciones y las prestaciones sociales en 2018?
En 2018, las jubilaciones y las prestaciones sociales -de las cuales resalta la Asignación Universal por Hijo (AUH)- arrojarán una dinámica heterogénea. Por un lado, las jubilaciones registrarán un aumento nominal promedio de casi 26% en el año, lo que implicará un deterioro de casi 4% en términos reales según nuestras proyecciones de inflación. Esto significa que precisarían una suma fija superior a $7000 a fin de año para evitar que su ingresos reales se deterioren.
Por el contrario, la AUH cerrará el año con una mejora nominal promedio superior al 40% y cercana al 4% descontando la inflación estimada. Esto responde a que, producto de la suba del dólar y la consecuente aceleración inflacionaria –con un impacto sensible en alimentos y bebidas-, en septiembre se anunció la entrega de un monto fijo de $2700 (pagado entre ese mes y diciembre) como paliativo ante el aumento futuro de precios. Si el mismo no hubiera existido, la caída habría sido similar a la de las jubilaciones debido a que ambas se ajustan en función de la misma fórmula de actualización.
¿Qué implicará este deterioro?
La pérdida del poder adquisitivo de jubilados y beneficiarios de planes sociales es problemática porque una porción significativa de sus perceptores se encuentra en una situación de vulnerabilidad económica. Por caso, con los datos a septiembre, un jubilado que cobraba la mínima se ubicaba apenas por encima de la línea de pobreza, mientras que los beneficiarios de AUH apenas cubren algo más de lo necesario para que un niño no sea considerado pobre.
Visto en términos macroeconómicos, este grupo posee una elevada propensión marginal a consumir. Es decir, gastan casi la totalidad de sus ingresos ya que “viven al día” y poseen una acotada capacidad de ahorro. En consecuencia, y considerando que ambos grupos representan un quinto de la masa salarial total, la contracción de sus ingresos tiene un efecto significativo sobre la demanda agregada y en particular sobre el consumo masivo.
¿Qué pasará en 2019?
Como el coeficiente sobre el cual se calculan las jubilaciones, pensiones y demás prestaciones sociales ajusta trimestralmente en base a la evolución de precios y salarios de seis meses antes, las mejoras tardarán en hacerse sentir. Por caso, la aceleración inflacionaria de septiembre (provocada por el salto cambiario de fines de agosto) comenzará a impulsar en estos ingresos en marzo del año que viene e impactará plenamente en los mismos recién en la segunda mitad del año.
Por lo tanto, mientras que en el primer semestre del año electoral las jubilaciones retrocederían casi 7% i.a. en términos reales (si no hay bonos compensatorios), en la segunda mitad del año avanzarían 4% i.a. deflactada. El resultado sería una contracción cercana al 1,5% i.a. durante el año electoral para los ingresos reales de estas personas. Como el poder de compra de las mismas irá creciendo en el transcurso del año, estimamos que el impacto positivo en el consumo recién tenga lugar en el segundo semestre de 2019.

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Passalacqua anunció un plus de $1500 al bono anticipo de las fiestas

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Los empleados públicos misioneros percibirán un bono especial por las fiestas de fin de año por un total de 5.500 pesos, incluidos los mil pesos que se pagaron en octubre, otros mil que se pagarán en noviembre y dos mil que se harán efectivos en diciembre. Ahora, el gobernador Hugo Passalacqua ordenó que la cifra ya anunciada se amplíe con $1.500 pesos que se abonarán en dos tramos: $500 pesos el 29 de diciembre y $1.000 el 5 de enero.
Las cifras señaladas se acreditarán en las cuentas de todos los empleados públicos de la Provincia: docentes, policías, enfermeros, jubilados, pensionados y retirados; pero no se incluye en el beneficio a los ministros, presidentes de entes del Estado, Gobernador y vicegobernador.

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Hábitos del consumo en crisis: ¿Cómo evolucionaron las ventas en supermercados y mayoristas en los primeros ocho meses del año?

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El INDEC informó que las ventas en los supermercados crecieron nominalmente 24,8% i.a. en el acumulado a agosto, mientras que el mayorista engrosó su facturación 26,7% i.a. en dicho período. Considerando el aumento promedio de precios del sector de 23,9% i.a. y 24,5% i.a., los canales exhibieron un incremento real de 0,8% i.a. y 1,8% i.a., respectivamente. Teniendo en cuenta que en el mismo período la economía se contrajo 0,9% i.a., el desempeño del sector fue favorable.

Sin embargo, parte de dichas mejoras se relacionan con la buena performance que experimentó el rubro Artículos Electrónicos y para el Hogar, en un año donde el mundial de fútbol impulsó las ventas de televisores y el precio de dichos bienes creció menos que el promedio de precios de la economía producto de la eliminación/reducción de impuestos internos y de importación para un grupo de artículos. De hecho, excluyendo la facturación generada por la venta de electrodomésticos, los supermercados muestra un retroceso de 0,1% i.a. en volumen en el acumulado a agosto, mientras que el canal mayorista continuo en terreno positivo (+1,4% i.a.). Las cantidades vendidas de electrodomésticos en los supermercados creció por encima del 13% i.a. durante los primeros ocho meses del año (deflactado por el rubro Electrodomésticos del IPC-GBA Ecolatina), lo cual representa alrededor del 7% de los ingresos de los supermercados. Asimismo, la facturación en los mayoristas generada por estos productos trepó casi 40% i.a. en el periodo pero casi no impactó en las ventas del canal ya que representan apenas 1% de la facturación total.

Ahora bien, la diferencia en la dinámica de ambos canales de ventas se acrecienta cuando se analiza únicamente el rubro de alimentos. En este caso, la contracción en los supermercados alcanza el 0,4% i.a. en el acumulado a agosto, mientrs que en los mayoristas se observo un incremento de 4,3% i.a., una vez descontada la inflación. 

 

¿Cuáles fueron las claves detrás de esta dinámica?

En la actualidad, se pueden observar cambios en el comportamiento tanto desde el lado de la oferta como de la demanda. En primer lugar, según Kantar WorldPanel, las compras efectuadas bajo algún tipo de promoción en los supermercados crecen en torno al 30% i.a. y representan casi 1 de cada 5 compras en estos comercios. Esto pone de manifiesto la importancia de las promociones  para lograr captar consumidores, actuando como un factor que permite orientar al consumidor hacia productos con un precio unitario más atractivo.

Paralelamente, los datos de INDEC muestran que, a pesar del elevado costo de financiamiento, aumentaron las compras con tarjeta de crédito 10,4% i.a. en términos reales en agosto (considerando supermercados y mayoristas), mientras que los pagos en efectivo o tarjeta de débito cayeron 0,5% i.a. Esto se debe a la importancia de los descuentos bancarios al abonar con tarjeta y a qué, frente a un escenario de caída del salario real (en torno al 3% i.a. en el acumulado a agosto) hay sectores que deben ajustar sus gastos, y en la perspectiva de no poder afrontar la totalidad de las erogaciones del mes, difieren parte de ella.

Una de las razones detrás de este último punto es la situación de la clase media-baja, que representa un tercio de los hogares según las estimaciones de Kantar WorldPanel y ya en el segundo trimestre del año había reducido su consumo en supermercados alrededor de 3% i.a. ante la imposibilidad de afrontar la totalidad del gasto o reducir de manera significativa su demanda por ciertos bienes indispensables.

 

¿Cómo seguirá el consumo en lo que queda del año?

La aceleración de la inflación a partir de septiembre, producto del salto del dólar a fines de agosto (esperamos un aumento del nivel de precios cercana al 20% en los últimos cuatro meses del año), continuará deteriorando el poder adquisitivo de los trabajadores, ya que las recomposiciones salariales que se vienen logrando en las últimas semanas –de manera aislada y solo afectando al sector privado formal- apenas atenuarán la caída del salario real, que en promedio caerá más de 11% i.a. en el último cuatrimestre del año.

Además, entre septiembre y diciembre el ingreso disponible de las familias tras el pago de servicios públicos se contraerá en mayor magnitud. Es que en los últimos cuatro meses del año tendrá lugar un aumento superior al 20% de los bienes y servicios Regulados, incrementando los gastos fijos (gas, electricidad, Transporte y combustibles) de los hogares, reduciendo aún más la cantidad de dinero disponible para volcar en el consumo de otros bienes. Por este motivo, para los próximos meses es de esperar que los comportamientos identificados en agosto (caída del consumo, avance del canal mayorista, aumento de compras bajo promoción e incremento del uso de tarjetas de crédito) se intensifiquen en el último tramo del año.Asimismo, pasado el mundial y con un dólar más caro, esperamos un desplome de las compras de electrodomésticos (y demás bienes durables). 

Como resultado, paa el ultimo cuatrimestre del 2018 estimamos una fuerte contracción en el volumen de ventas de los supermercados y un mayor consumo a plazo, al menos hasta el punto en que el costo de financiamiento (actualmente supera el 100%) lo permita.

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Con aperturas estelares de Polaris y Le Utthe, revivió la cuadra “top” del centro posadeño tras años de locales vacíos o en vías de cierre

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Este fin de semana por primera vez desde hace años, Bolívar entre Colón y San Lorenzo, la cuadra más céntrica de Posadas, cantó cartón lleno y dejó atrás años de locales vacíos o en vías de cerrar.
El tradicional paseo volvió a brillar con la apertura de una nueva sucursal de la heladería Polaris, que inauguró un local con un amplio bar y al fondo un patio que promete frescura para el verano (aún no está habilitado ese espacio).
Ya en las últimas semanas se había producido la apertura de otro local coqueto y de gran afluencia de público, la segunda sucursal en la ciudad de la casa de ropa Le Uthe, una de las más concurridas. Le Utthe mudó su local sobre calle Córdoba para ubicarse en los cien metros más codiciados de Posadas.
Más temprano en el año, la tradicional casa de cambios y turismo Mazza Hnos -que desde principios de 2018 tiene una fuerte competidora en Dos Arroyos- realizó una remodelación integral. También la chipería Benicio, contigua a Mazza, abrió un local de comidas al paso (chipas, facturas y licuados) que le aportaron colorido a la emblemática calle.
“Es una oportunidad que se da en mucho tiempo en esta cuadra que tenemos que cuidar, estamos trabajando con la Municipalidad para mejorar el paseo y atender mejor a los posadeños y recibir a los compradores y turistas de Paraguay y Brasil”, dijo a Economis, Martin Oria, titular de AMHBRA.
Una guerra que perjudicó a la calle más céntrica
Oria contó que esa calle estuvo signada durante varios años por la guerra comercial de las grandes cadenas de electrodomésticos. Una de ellas llegó a alquilar un local sin ocuparlo jamás, simplemente para bloquearle ese espacio a la firma competidora.
“Entre las cadenas de electrodomésticos, las compañías financieras y los locales de telefonía celular, generaron una puja por los alquileres que no se podía sostener y ya con el actual contexto económico, por suerte no tenemos esa competencia desigual”, explicó Oria, que supo gerenciar un local de Mix (cadena de hamburgueserías) en el espacio que hoy ocupa Le Utthe.
En la vereda de enfrente, sigue predominando el shopping y el Hotel Posadas. Pero se fueron las citadas firmas financieras y los locales de telefonía celular. En esa cuadra nunca se produjeron vacancias de locales, ni aún en plena crisis de las asimetrías. Un local de cualquier marca de telefonía celular típicamente trabaja con una modalidad donde el comerciante posadeño pone el personal y paga los gastos operativos, pero el alquiler lo abona la empresa (Claro, Personal o Telefónica). “Esto también generó una competencia fuerte y dificil de equiparar por los alquileres”, señaló Oria.
Otras fuentes del sector comercial e inmobiliario señalaron que en los últimos tiempos, los propietarios de locales se muestran más flexibles para negociar alquileres y comprenden que la época de vacas gordas no volverá durante un tiempo. A nadie le conviene tener el local vacío por mucho tiempo.
Por otra parte, sin dudas las asimetrías se atenuaron mucho desde que comenzó a subir el dólar y los empresarios y emprendedores se animan más a arriesgar en un contexto donde la ciudad está mejor preparada para retener a los compradores.
Pero lo que celebra la principal cuadra de la ciudad, lo lamentan otros espacios. La galería por Córdoba al lado del Instituto Provincial de Lotería y Casinos, quedó vacía después de un par de años. Lo mismo sucede con la galería por calle Entre Ríos, entre San Lorenzo y Colón, donde varios locales aparecen vacíos. Tienen en común la amplitud de espacios y alquileres acorde a esos tamaños. En tiempos de caída del consumo, no todos aguantan lo mismo.
 

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