bonos argentinos

Martes negro para los activos argentinos, riesgo país arriba de 500 y fuerte caída de acciones

Compartí esta noticia !

La euforia financiera que había convertido a la Argentina en uno de los mercados preferidos de los inversores internacionales se frenó de manera abrupta. Una combinación de señales políticas, definiciones económicas inesperadas y factores propios del mercado global derivó en una fuerte corrección de los activos argentinos: los bonos soberanos retrocedieron, el riesgo país volvió a superar los 500 puntos básicos y varias acciones locales sufrieron desplomes significativos en Wall Street, con el caso extremo de Bioceres Crop, que se hundió casi 33% en el Nasdaq.

Señales políticas y financieras que revirtieron el humor del mercado

El giro en el clima financiero se produjo tras una serie de anuncios del presidente Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, que el mercado interpretó en forma negativa. En particular, generó ruido la confirmación oficial de que el Gobierno no tiene previsto salir al mercado internacional de deuda en el corto plazo.

“Nosotros no vamos a salir al mercado internacional, no hay ninguna intención”, afirmó Caputo, una definición que contrastó con las expectativas de los inversores, que aguardaban una estrategia más activa de financiamiento externo. A esto se sumaron las declaraciones de Milei, quien sostuvo que la estrategia oficial frente a los abultados vencimientos de deuda previstos para 2026 será mantener una “escasez de bonos soberanos” y afrontar compromisos con organismos multilaterales mediante la venta de activos del Estado.

En paralelo, algunos analistas incorporaron al análisis la renuncia de Marco Lavagna al frente del INDEC, tras la decisión del Ministerio de Economía de postergar la actualización de la metodología del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Si bien el equipo económico le restó relevancia al episodio, el cambio reforzó la percepción de incertidumbre institucional en un momento sensible para las expectativas inflacionarias.

El contexto externo tampoco ayudó: los principales índices de Wall Street operaron en terreno negativo, lo que amplificó el impacto sobre los activos de mercados emergentes y, en particular, sobre los papeles argentinos.

Acciones argentinas bajo presión en Wall Street

Las caídas fueron generalizadas entre los ADRs argentinos que cotizan en Nueva York, aunque algunos casos se destacaron por su magnitud. Bioceres Crop protagonizó el peor desempeño de la jornada, con un derrumbe del 32,9%, que llevó a la acción a un mínimo histórico de u$s0,58 en el Nasdaq.

El desplome respondió a los problemas financieros y societarios que atraviesa la compañía, luego de que un grupo de acreedores avanzara con la ejecución judicial de subsidiarias vinculadas a ProFarm Group en Estados Unidos. La situación se agravó tras un fallo adverso de la Corte de Nueva York —aunque apelado— que habilitó restricciones sobre activos dados en garantía y elevó la incertidumbre sobre el control de la empresa.

Globant también sufrió una fuerte corrección, con una baja del 11,7% en la jornada, acumulando un retroceso cercano al 73% en el último año calendario, desde los u$s211,85 hasta menos de u$s58. Según fuentes de mercado, la caída estuvo vinculada a temores de que nuevas herramientas de automatización basadas en inteligencia artificial, como las desarrolladas por Anthropic, impacten de lleno en el negocio central de las compañías de servicios de datos e información.

En tanto, Vista Energy cayó alrededor de 7%, afectada por la noticia de la eventual salida de Abu Dhabi Investment Council, uno de sus principales accionistas. El fondo, que ingresó en 2019 con una inversión de u$s55 millones para controlar el 16,47% del capital social, vendería a través de Goldman Sachs un bloque de más de 10 millones de acciones, con un valor estimado de u$s625 millones y un descuento de hasta 6,5%, según Bloomberg.

Bonos, riesgo país y caída del Merval

El impacto también se sintió en el mercado de deuda. Los bonos soberanos en dólares, tanto Bonares como Globales, registraron bajas generalizadas. Entre las más relevantes se destacaron las del AL29 (-1,1%), AL30 (-0,9%) y AL35 (-0,9%). Como consecuencia, el riesgo país avanzó ocho unidades y cerró en 503 puntos básicos, volviendo a ubicarse por encima del umbral de los 500 puntos.

En la plaza local, el S&P Merval revirtió una apertura positiva y terminó la jornada en rojo, con una caída del 2,2% en pesos hasta los 3.038.541 puntos. Medido en dólares, el índice cedió 2,1% y cerró en torno a los 2.035 puntos. Las bajas más pronunciadas correspondieron a Edenor (-5,2%) y Sociedad Comercial del Plata (-5%).

El economista Gustavo Ber interpretó el movimiento como un “descanso” de los activos argentinos, luego de la fuerte escalada previa, en línea con la toma de ganancias y el contexto más adverso de los mercados internacionales.

Lectura del mercado y escenarios abiertos

Más allá del impacto puntual de factores empresariales —como los casos de Bioceres, Globant y Vista—, el denominador común de la jornada fue la reacción negativa del mercado ante las definiciones oficiales sobre financiamiento y deuda. La confirmación de que el Gobierno no emitirá bonos en el exterior en el corto plazo reconfiguró expectativas y dejó al descubierto la sensibilidad de los inversores frente a cualquier señal que altere el esquema financiero previsto.

En ese contexto, se especula con que el Tesoro podría optar por emisiones bajo ley local, como ocurrió con el Bonar 2029N (AN29), mientras que la estrategia de mantener “escasez de bonos” y vender activos estatales para cancelar compromisos externos seguirá siendo monitoreada de cerca por el mercado.

El episodio dejó una señal clara: tras meses de fuerte optimismo, los activos argentinos entraron en una fase de mayor volatilidad, donde cada definición política y económica vuelve a tener un impacto inmediato sobre precios, riesgo país y expectativas financieras.

Compartí esta noticia !

Rebote del S&P Merval y desempeño dispar de las acciones

Compartí esta noticia !

En la Bolsa de Buenos Aires, el S&P Merval rebotó con fuerza y registró su mayor suba diaria desde el 8 de enero. El índice avanzó 1%, hasta los 2.942.091,46 puntos, mientras que medido en dólares saltó 2,9%, para ubicarse en 1.982,49 unidades.

Entre las acciones líderes, se destacaron los papeles del sector financiero y energético. Banco Macro encabezó las alzas con un +2,6%, seguido por Pampa Energía (+2,5%) y BBVA (+2,3%). En contraste, las bajas fueron lideradas por Ternium (-1,6%), Sociedad Comercial del Plata (-0,8%) y Banco de Valores (-0,7%).

En Wall Street, las acciones argentinas que cotizan en Nueva York mostraron mayoría de caídas, reflejando el sesgo negativo del mercado estadounidense. Las pérdidas más pronunciadas fueron para Globant (-7,9%), IRSA (-3%) y Banco Supervielle (-2,2%). Del lado positivo, sobresalieron Edenor (+2,5%), Ternium (+1,6%) y Tenaris (+1,3%).

Bonos en baja y suba del riesgo país

La renta fija argentina operó en terreno negativo, afectada por el deterioro del clima financiero internacional. Los bonos soberanos en dólares que cotizan en Wall Street cerraron con descensos de hasta 0,7%, encabezados por el Global 2046, seguido por el Global 2035 y el Global 2041, que también retrocedieron 0,7%.

Entre los títulos emitidos bajo legislación local, la caída más pronunciada fue la del Bonar AL41, que bajó 0,5%. Este movimiento impactó directamente en el indicador de riesgo país: el índice que elabora J.P. Morgan subió 0,7% (+4 puntos) y se ubicó en 570 unidades.

El repunte del riesgo país refleja la mayor aversión al riesgo hacia los activos emergentes en un escenario de mayor incertidumbre global, con especial impacto sobre economías con alta dependencia del financiamiento externo.

El factor Trump y la tensión por Groenlandia

Operadores del mercado señalaron que una de las principales fuentes de zozobra fue la escalada discursiva del presidente Donald Trump, quien volvió a insistir en el reclamo de derechos soberanos de Estados Unidos sobre Groenlandia y vinculó esa disputa con nuevas amenazas comerciales contra Europa.

Trump anunció la imposición de aranceles del 10% a partir del 1 de febrero, con la posibilidad de una suba al 25% desde junio, condicionando esa escalada a que Estados Unidos pueda adquirir Groenlandia. Estas declaraciones generaron un clima negativo de negocios y presionaron a los mercados internacionales, particularmente en Wall Street, arrastrando a los bonos argentinos.

En este marco, la volatilidad externa volvió a mostrar su impacto directo sobre los activos locales, con una clara divergencia entre el desempeño de las acciones domésticas y la debilidad persistente de la deuda soberana en dólares.

Compartí esta noticia !

Deuda: el Gobierno pagó USD 4.300 millones con fondos propios y un REPO internacional

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional canceló vencimientos de deuda por unos USD 4.300 millones correspondientes a bonos en manos de privados y del sector público, en una operación descontada por los mercados y ejecutada con fondos del Tesoro, un crédito REPO aportado por bancos internacionales y recursos provenientes de la privatización de represas del sur. El pago reduce la incertidumbre de corto plazo, ordena el perfil de vencimientos y se articula con el programa de acumulación de divisas que ya suma unos USD 200 millones.

Radiografía del pago: composición, origen de fondos y efecto neto

Del total abonado —USD 4.218 millones—, USD 692 millones corresponden a tenencias del sector público, por lo que no implican una salida neta de dólares, al tratarse de pagos intra-sector público y potencialmente refinanciables. El neto a privados ascendió a USD 3.526 millones.

Para cubrir ese tramo, el Tesoro utilizó USD 2.300 millones provenientes de ingresos por la privatización de represas del Comahue, mientras que el remanente —entre USD 1.200 y USD 1.300 millones— se financió con un REPO. La combinación permitió cumplir en tiempo y forma sin tensiones adicionales sobre el mercado cambiario.

La operatoria fue leída como una señal de previsibilidad financiera, en tanto el pago estaba plenamente incorporado en los precios y no generó sobresaltos en la curva de bonos.

El REPO: bancos participantes, tasa y demanda superior a la prevista

El Banco Central había informado el miércoles previo el cierre de un REPO por USD 3.000 millones con plazo de poco más de un año y tasa anual del 7,4%, diseñado para sumar liquidez de manera transitoria. Las entidades participantes fueron BBVA, JP Morgan, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Bank of China y Santander.

La licitación recibió ofertas por USD 4.400 millones, cerca de 50% por encima del monto buscado, lo que reflejó apetito por el instrumento y capacidad de fondeo en un contexto de normalización operativa. La tasa del 7,4% anual funcionó como ancla de referencia para el costo financiero de corto plazo.

Contexto macro y repercusiones: reservas, expectativas y mercado

En paralelo al pago, el BCRA avanza con el programa de acumulación de divisas y ya sumó alrededor de USD 200 millones, reforzando el frente de reservas. La secuencia —pago de vencimientos, uso acotado de financiamiento puente y acumulación de dólares— ordena el flujo financiero del inicio de año y reduce riesgos de rollover inmediato.

Para los tenedores privados, el cobro efectivo abre interrogantes sobre la reinversión de los fondos, mientras que para el mercado el mensaje central fue la capacidad de ejecución y la coordinación entre Tesoro y BCRA. A nivel institucional, la operación consolida una estrategia de cumplimiento con instrumentos de mercado y financiamiento transitorio, sin agregar presiones cambiarias adicionales.

Compartí esta noticia !

Tras el pago de bonos, la clave es si los dólares vuelven al sistema financiero

Compartí esta noticia !

Argentina enfrenta este viernes un pago de US$ 4.300 millones en capital e intereses de bonos de la deuda pública, un movimiento clave para la dinámica financiera de corto plazo. La atención del mercado no está puesta en el cumplimiento —ya descontado— sino en qué harán los inversores con esos fondos, especialmente los privados que concentran la mayor parte del cobro, en un contexto de Riesgo País aún elevado y con fuertes vencimientos por delante en 2026.

Cómo se distribuyen los US$ 4.300 millones y por qué importa

Del total que se paga hoy, unos US$ 700 millones están en manos de organismos públicos, por lo que el mercado descuenta que esos dólares permanecerán dentro del sistema financiero, incluso sin impacto directo sobre las reservas.

La verdadera incógnita está en el destino de los US$ 3.700 millones restantes, que corresponden a tenedores privados de bonos. Allí se concentra la expectativa sobre si habrá reinversión en activos argentinos, ya sea en bonos soberanos, instrumentos financieros locales o, en menor medida, otros activos vinculados al mercado doméstico.

Este punto es central porque, más allá del cumplimiento de los compromisos, la sostenibilidad financiera no depende solo de pagar, sino también de lograr que los dólares que salen vuelvan a circular dentro del sistema, reduciendo tensiones cambiarias y financieras.

Efecto técnico sobre los bonos y señales del mercado

Desde el mercado financiero advirtieron que en la jornada de este viernes podría registrarse una caída en el precio de los bonos argentinos, aunque aclararon que se trata de un efecto estrictamente técnico, vinculado a la modalidad del pago de capital e intereses.

Según explican operadores, este movimiento no debe interpretarse como una salida de capitales ni como un cambio en la percepción de los inversores, sino como un ajuste habitual posterior a los pagos de deuda.

Sin embargo, el contexto general sigue siendo delicado. A pesar de haber cumplido con todos los vencimientos recientes, el Riesgo País se mantiene en torno a los 580 puntos, un nivel que impide el regreso de Argentina a los mercados voluntarios de deuda y limita la capacidad de financiamiento externo en condiciones normales.

El desafío de fondo: vencimientos 2026 y riesgo soberano

La preocupación estructural del Gobierno continúa siendo el alto nivel del riesgo soberano, que no cede incluso luego de los pagos realizados. Este indicador refleja que el mercado aún percibe incertidumbre sobre la capacidad de financiamiento futuro, más allá del cumplimiento inmediato.

El dato que sobrevuela todas las decisiones es el calendario próximo: durante 2026, Argentina deberá afrontar vencimientos en moneda extranjera por más de US$ 16.300 millones. En ese marco, la reacción de los inversores privados ante el pago de hoy funciona como un termómetro clave para evaluar el grado de confianza y la posibilidad de estabilizar el frente financiero sin recurrir a nuevas fuentes extraordinarias de financiamiento.

Compartí esta noticia !

Bonos argentinos suben hasta 4,3% en la semana y el riesgo país cae a mínimos de 7 años

Compartí esta noticia !

El mercado financiero argentino cerró una semana marcada por la mejora del clima externo y el impacto local de los cambios en la banda cambiaria. Aunque este viernes los bonos en dólares mostraron retrocesos puntuales, acumularon subas de hasta 4,3% en la semana, mientras que el riesgo país cayó casi 9% y se consolidó en torno a los 570 puntos básicos, en su nivel más bajo en más de siete años.

El impulso principal llegó desde el frente internacional. Un dato de inflación en Estados Unidos inferior al esperado reactivó las expectativas de una nueva baja de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed), lo que volvió a alimentar el apetito por activos de riesgo a nivel global. En ese contexto, los activos argentinos aprovecharon la combinación de señales externas favorables y definiciones locales en materia cambiaria.

Bonos en dólares: subas semanales y riesgo país en mínimos de varios años

En la rueda de este viernes, los bonos soberanos en dólares operaron con mayoría de bajas en Wall Street, con caídas de hasta 0,7%, encabezadas por el Global 2029. En contraste, el nuevo Bonar 2029N (AN29) avanzó 0,1% y lideró las subas del día.

Sin embargo, el balance semanal fue ampliamente positivo. Los títulos argentinos en moneda dura registraron alzas generalizadas de hasta 4,3%, con el Bonar 2041 y el Global 2041 entre los más destacados, con subas cercanas al 3,9%. Esta dinámica permitió una fuerte compresión del riesgo soberano.

Así, el riesgo país, medido por el índice EMBI, se ubicó en torno a los 572 puntos básicos, lo que implica una baja cercana al 9% en la semana. El miércoles por la mañana había tocado incluso los 555 puntos básicos, su nivel más bajo en 7 años y 4 meses, un dato seguido de cerca por el mercado como señal de mejora en la percepción de riesgo sobre la deuda argentina.

Acciones, ADRs y una pausa tras el fuerte rally previo

En el segmento accionario, los ADRs de empresas argentinas en Nueva York operaron este viernes con mayoría de bajas. Las caídas fueron lideradas por Grupo Supervielle (-2,4%), seguido por Telecom (-1,7%) y Banco Macro (-1,7%). A contramano, Grupo Financiero Galicia mostró una suba del 1,7%.

En el mercado local, el S&P Merval retrocedió 0,3% y cerró en 3.154.913,61 puntos, mientras que medido en dólares se mantuvo estable en 2.037,53 puntos. Las pérdidas fueron encabezadas por Central Puerto (-2,4%), en tanto que nuevamente Grupo Financiero Galicia se destacó con una suba del 2%.

Fuentes del mercado señalaron que los papeles bancarios atravesaron una toma de ganancias lógica, luego del fuerte avance registrado el jueves, cuando algunas acciones llegaron a subir hasta 11,3%, impulsadas por el renovado optimismo financiero.

Inflación en EEUU y expectativa de tasas: el motor del optimismo

El fuerte desempeño de la jornada previa estuvo directamente vinculado al escenario internacional. Las acciones argentinas en Nueva York anotaron subas de hasta 11,3% luego de que se conociera un dato de inflación en Estados Unidos por debajo de las expectativas del mercado, lo que reforzó la expectativa de recortes en la tasa de interés por parte de la Fed.

Según se informó, los precios al consumo en EEUU aumentaron menos de lo previsto en la medición interanual hasta noviembre. No obstante, la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo no publicó las variaciones mensuales del IPC, debido a que un cierre del Gobierno de 43 días impidió la recolección de los datos correspondientes a octubre.

Este contexto internacional más benigno, combinado con los ajustes en la banda del dólar a nivel local, generó un escenario de mayor previsibilidad financiera que se reflejó en la recuperación semanal de los bonos y en la compresión del riesgo país, variables clave para el acceso al financiamiento y la estabilidad macroeconómica.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin