Bonos soberanos

ADRs se desploman hasta 24% en febrero y el riesgo país supera los 570 puntos en medio de tensión financiera

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Febrero dejó una señal contundente para el mercado argentino: los ADRs se hundieron hasta 24% en Wall Street y el riesgo país volvió a ubicarse en torno a los 571 puntos básicos, borrando toda la baja acumulada en el año. El deterioro de los activos ocurre en un contexto de compresión de tasas, inyección de liquidez en pesos y una dinámica cambiaria más volátil, mientras el Congreso avanza con la aprobación final de la reforma laboral.

El movimiento no es aislado. Combina frente externo inestable, presión leve sobre el dólar y un esquema financiero que perdió parte del atractivo de las colocaciones en moneda local tras la última licitación del Tesoro. La lectura política es inevitable: el mercado reevalúa riesgo en medio de definiciones institucionales y ajustes en la estrategia monetaria.

Bonos en baja y liquidez en expansión

En Nueva York, los bonos soberanos en dólares registraron caídas generalizadas de hasta 0,9%, encabezadas por el Bonar 2035 (-0,9%) y el Bonar 2041 (-0,8%), mientras el Global 2041 avanzó apenas 0,1%. En el mes, los títulos en dólares acumularon una baja aproximada de 0,7%.

La consecuencia directa fue el repunte del riesgo país, que se ubica en torno a los 571 puntos básicos, por encima del cierre de 2025. Es un dato sensible: encarece el financiamiento y reabre interrogantes sobre la sostenibilidad del sendero financiero.

En paralelo, los títulos en pesos mostraron un comportamiento alineado con la estrategia del Tesoro y del Banco Central, que implicó inyección de liquidez vía acumulación de reservas. Tras la última subasta, el Tesoro inyectará $0,5 billones y el Banco Central elevó los repos a un día hasta $1,96 billones. Las tasas recortaron a lo largo de toda la curva: la caución descendió de 26,1% TNA a 22,0% TNA y la curva de tasa fija en pesos cerró en torno a 2,5% TEM.

La compresión de tasas redujo el atractivo relativo de las colocaciones en moneda local. En ese marco, el dólar oficial mostró una suba moderada en las últimas ruedas y el mercado empezó a exhibir mayor sensibilidad.

Acciones argentinas en Wall Street: el mes más duro del año

El golpe más visible se dio en la renta variable. Los ADRs de empresas argentinas cayeron casi en su totalidad en la última rueda, con Grupo Supervielle (-6,3%), Banco Macro (-6,2%) y BBVA Argentina (-5,3%) liderando las pérdidas. Solo Telecom logró avanzar marginalmente (+0,1%).

En el acumulado mensual, la caída alcanza hasta 24%, encabezada por BBVA Argentina. El contexto internacional aportó volatilidad adicional: el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que determinó que Donald Trump había excedido su autoridad al imponer aranceles generalizados añadió ruido a los mercados globales.

A nivel local, el S&P Merval retrocedió 3,1% en la última rueda hasta los 2.669.266,060 puntos en pesos. Medido en dólares, cayó 2,9% hasta 1.807,85 puntos. En el mes, la bolsa porteña se desplomó 16,6% en moneda local y 15,6% en dólares. Banco Macro encabezó las bajas del día (-6,6%), seguido por Grupo Supervielle (-6,2%) e YPF (-4,5%), mientras que Bolsas y Mercados Argentinos avanzó 1,4%.

La magnitud del ajuste sugiere algo más que una simple toma de ganancias. Los inversores reducen exposición en activos argentinos en un escenario de menor rendimiento en pesos, mayor volatilidad cambiaria y definiciones legislativas en curso.

Reforma laboral y señales políticas al mercado

El Senado se dispone a dar la aprobación final a la reforma laboral, luego de que la Cámara Baja avanzara con el proyecto tras retirar el artículo 44 que establecía reducciones en la remuneración por licencias médicas según circunstancias de enfermedad o accidente. La sesión se desarrolla mientras miles de personas se movilizan en contra del proyecto.

El mercado observa de cerca ese desenlace. La reforma laboral se inscribe dentro de una agenda de cambios estructurales que busca enviar señales de previsibilidad al sector productivo. Sin embargo, la volatilidad financiera de febrero muestra que las expectativas no se sostienen solo con reformas en trámite: también pesan la liquidez, las tasas y el frente externo.

El repunte del riesgo país, la caída de los ADRs y el retroceso del Merval en dólares configuran una advertencia. La compresión de tasas alivió el costo financiero interno, pero al mismo tiempo alteró el equilibrio de incentivos en el mercado.

Febrero cierra con una fotografía incómoda para los activos argentinos. La incógnita ahora es si marzo traerá recomposición o si el ajuste financiero marcará un punto de inflexión en la relación entre política económica y mercado.

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Paraguay emitió US$ 1.000 millones en guaraníes con doble grado de inversión y consolida su estrategia de deuda

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El Gobierno de Paraguay concretó una emisión histórica de bonos soberanos por US$ 1.000 millones íntegramente en guaraníes y a 12 años de plazo, en el marco de su reciente doble grado de inversión. La operación, liderada por el presidente Santiago Peña a través del Ministerio de Economía y Finanzas de Paraguay (MEF), marca un hito en la estrategia de financiamiento del vecino país y tiene impacto directo en el escenario regional, particularmente en provincias fronterizas como Misiones, donde el vínculo económico con Paraguay es estructural.

El propio mandatario destacó en sus redes sociales: “El Guaraní hace historia a nivel internacional. Con doble grado de inversión, emitimos por primera vez USD 1.000 millones en guaraníes a 12 años de plazo. Es confianza real en nuestra moneda nacional y nuestra gestión económica”. Y agregó que esa confianza “se transforma en obras: más rutas, más hospitales, más escuelas y más infraestructura para todos los paraguayos”.

Emisión histórica en moneda local y extensión de plazos

La colocación fue presentada por el equipo del MEF, encabezado por Carlos Fernández Valdovinos, como la primera emisión internacional con doble grado de inversión realizada íntegramente en moneda local. “Paraguay repite la operación del 2014 (operación por US$ 1.000 millones), pero ahora… ¡en Guaraníes! El mundo confía en nuestra moneda. Paraguay marca ahora la pauta. Seguiremos por el camino correcto”, afirmó el funcionario en su cuenta de X.

Desde el punto de vista financiero, la operación introdujo un elemento clave: la extensión del plazo de vencimiento a 12 años, algo inédito para instrumentos en guaraníes en el mercado internacional. Además, la tasa de interés obtenida fue del 8,5% en moneda local, inferior al 9,1% observado en la última colocación de bonos del Tesoro en el mercado interno para plazo similar, realizada en noviembre pasado.

El proceso incluyó una gira de presentaciones previas ante inversores en Londres y Nueva York. Para ello, el Gobierno paraguayo encomendó la organización de encuentros virtuales y presenciales a Citi, Goldman Sachs y J.P. Morgan, en una estrategia orientada a captar demanda institucional bajo el nuevo perfil crediticio del país.

El contexto fue favorable: Paraguay ya contaba con grado de inversión otorgado por Moody’s el año pasado y recientemente obtuvo el segundo grado de inversión por parte de Standard & Poor’s, lo que fortaleció la percepción de solvencia y disciplina fiscal ante los mercados internacionales.

Destino de los fondos y perfil de deuda

Según lo informado, de los US$ 1.000 millones emitidos, aproximadamente US$ 339 millones se destinarán a administración de pasivos —compra y venta de bonos o “bicicleteo”—, mientras que unos US$ 661 millones financiarán el presupuesto y proyectos de inversión.

Para el presente ejercicio, el MEF tiene autorización para emitir bonos del Tesoro por hasta US$ 1.303 millones, con el objetivo de financiar inversiones y gestionar la deuda pública. En este marco, la nueva emisión representa un componente central de la estrategia financiera anual.

Al cierre de diciembre de 2025, el saldo de la deuda pública paraguaya ascendía a US$ 20.409 millones, equivalente al 41,2% del producto interno bruto (PIB). A esa cifra deberá sumarse ahora la emisión de US$ 1.000 millones concretada en la fecha, lo que modificará el ratio deuda/PIB una vez incorporado el nuevo stock.

Desde una perspectiva institucional, la operación refuerza la política de desdolarización parcial del financiamiento, al trasladar riesgo cambiario hacia inversores externos y consolidar al guaraní como instrumento de referencia en el mercado internacional.

Impacto regional y señales para Misiones

Para Misiones y el norte argentino, la consolidación financiera de Paraguay no es un dato menor. La emisión en moneda local y a mayor plazo sugiere estabilidad macroeconómica y capacidad de planificación de inversiones en infraestructura, áreas directamente vinculadas al comercio transfronterizo, la logística y los flujos de servicios.

El mensaje político del presidente Peña apunta precisamente a ese eje: convertir la confianza financiera en obras concretas. “Y esa confianza se transforma en obras: más rutas, más hospitales, más escuelas y más infraestructura para todos los paraguayos”, sostuvo.

En términos de mercado, la tasa obtenida —8,5% en guaraníes a 12 años— y la colocación total del monto autorizado reflejan apetito inversor por activos paraguayos. Para el sector financiero regional, esto puede traducirse en mayor integración de capitales y en un fortalecimiento del perfil crediticio del país vecino.

Sin embargo, la evolución futura dependerá de la capacidad de sostener el grado de inversión, administrar el crecimiento del stock de deuda —que ya representaba 41,2% del PIB al cierre de 2025— y mantener disciplina fiscal en un contexto internacional volátil.

Lo concreto es que Paraguay logró una emisión inédita por su moneda, monto y plazo, consolidando una señal política y económica clara: posicionarse como un emisor confiable en los mercados internacionales y convertir esa credibilidad en financiamiento de largo plazo.

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El S&P Merval sufrió su mayor caída diaria en casi tres semanas mientras el dólar oficial volvió a subir

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El mercado financiero local inició febrero con señales mixtas y mayor volatilidad. El S&P Merval registró este lunes su mayor caída diaria en casi tres semanas, con un retroceso del 2,9% en pesos y del 2,5% medido en dólares, en una jornada marcada por bajas generalizadas en acciones y ADRs. Al mismo tiempo, el dólar oficial retomó la senda alcista y cerró en máximos de más de dos semanas, aunque todavía se mantiene dentro de la banda cambiaria. En ese contexto, los bonos soberanos operaron de manera mixta y el riesgo país se sostuvo por debajo de los 500 puntos básicos, una señal que el mercado sigue leyendo como clave para las perspectivas financieras de corto plazo.

Acciones, ADRs y bonos: un arranque de febrero en rojo

El S&P Merval cayó 2,9% en pesos hasta los 3.106.672,19 puntos básicos, acumulando su cuarto descenso consecutivo. Medido en dólares al tipo de cambio contado con liquidación, el índice cedió 2,5% y se ubicó en 2.087,76 puntos, profundizando la tendencia bajista del inicio del mes.

Las caídas más pronunciadas dentro del panel líder se observaron en Sociedad Comercial del Plata (-7,4%), Banco Supervielle (-5,2%), Edenor (-4,6%) y Loma Negra (-4,5%). Las únicas subas correspondieron a Ternium (+1,2%), Transener (+0,2%) y Byma (+0,2%), que lograron desmarcarse parcialmente del clima negativo general.

En Nueva York, los ADRs argentinos también operaron mayoritariamente en baja. Entre los retrocesos más relevantes se destacaron Grupo Supervielle (-5%), Telecom Argentina (-3,2%), Banco Macro (-3%) y YPF (-3%). Nuevamente, Ternium fue la excepción positiva con una suba del 2,9%, acompañada por Tenaris (+0,7%).

En el mercado de renta fija, los bonos soberanos en dólares exhibieron un comportamiento mixto. Las subas estuvieron lideradas por el Global 2035 (+0,6%) y el Global 2046 (+0,21%), mientras que las principales caídas se registraron en el Global 2038 (-0,35%) y el Global 2030 (-0,13%). En tanto, los bonos ajustados por CER operaron a la baja, con una caída destacada del PARP (-2,5%), mientras que las pocas subas se observaron en TX26 (+0,1%) y TX27 (+0,2%). En el segmento de tasa fija, sobresalió la baja del 1,1% del TO26.

Como resultado de estos movimientos, el riesgo país cerró en 494 puntos básicos, tras tocar un mínimo intradiario de 491. Desde Portfolio Personal Inversores señalaron que “nuestra tesis es que el equipo económico apunta a un riesgo país en el rango de 400/450 puntos básicos antes de salir al mercado”. En la misma línea, el economista Gustavo Ber sostuvo que “los operadores intentan anticipar las estrategias de financiamiento —dado que no se planean emisiones en el exterior a corto plazo— que podría estar evaluando el equipo económico”.

Dólar oficial en alza y mayor holgura dentro de la banda cambiaria

En paralelo a la corrección de los activos financieros, el dólar oficial volvió a subir y encadenó su segunda suba consecutiva en el segmento mayorista. El tipo de cambio avanzó $4 (+0,3%) y cerró en $1.451, acumulando siete ruedas sin retrocesos y ubicándose todavía a un 8,1% del techo de la banda cambiaria, que este lunes se situó en $1.567,85 tras una ampliación del 2,4% durante enero, en línea con la inflación de noviembre.

Durante la última semana, el dólar mayorista había avanzado $14 (+1%), con un volumen operado este lunes de u$s305,1 millones. En el segmento minorista, el dólar cerró a $1.420,16 para la compra y $1.471,30 para la venta, según el promedio de entidades financieras publicado por el Banco Central (BCRA), con una suba diaria del 0,4%. En el Banco Nación, la divisa finalizó en $1.470 para la venta, un avance del 0,3%, mientras que el dólar tarjeta o turista se ubicó en $1.911, al aplicar el recargo del 30% deducible del Impuesto a las Ganancias.

Entre los dólares financieros, el MEP cayó 0,7% hasta $1.450,23 y el contado con liquidación retrocedió 0,3% a $1.489,22. En el mercado informal, el dólar blue bajó con fuerza y cerró en $1.450 para la venta, su nivel más bajo desde el 12 de diciembre.

En el mercado de futuros, los contratos de dólar cerraron con mayoría de subas y el mercado “pricea” que el tipo de cambio mayorista alcanzará los $1.479,5 a fines de febrero. El volumen operado en este segmento llegó a u$s258 millones.

Reservas, política económica y la agenda que mira el mercado

El esquema cambiario continuó mostrando resultados positivos para el Gobierno, con una fuerte acumulación de reservas durante enero. El BCRA encadenó 20 jornadas consecutivas de compras y sumó u$s1.157 millones en el mes, el mayor registro desde febrero de 2025. Solo la semana pasada, la autoridad monetaria compró u$s179 millones, en un contexto de mayor calma financiera.

Según el equipo de Research de Puente, las compras de divisas llevaron las reservas a niveles máximos desde 2021, con un pico cercano a los u$s46.200 millones, antes de cerrar enero en torno a los u$s44.500 millones. En paralelo, los bonos soberanos en dólares marcaron nuevos máximos durante el mes y el riesgo país perforó los 500 puntos básicos, favorecido por las compras del BCRA y un dólar global algo más débil, que también impulsó a los mercados emergentes.

La política económica mantiene al anclaje cambiario como uno de los pilares del proceso de desinflación, con condiciones de liquidez estrictas. Esta estrategia quedó reflejada en la última licitación del Tesoro, donde se pagó premio sobre el mercado secundario para absorber pesos.

De cara a las próximas semanas, el mercado seguirá de cerca tres variables clave: el ritmo de acumulación de reservas, los pagos del Tesoro al Fondo Monetario Internacional por u$s810 millones y el avance del debate de las reformas estructurales que comenzarán a tratarse en el Congreso durante febrero. La combinación de estos factores será determinante para definir si la reciente corrección de los activos se consolida o si el mercado logra retomar una dinámica más favorable.

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Dólar, tasas y bonos: señales mixtas en el inicio del nuevo esquema cambiario

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El dólar oficial revirtió la tendencia sobre el cierre y subió este lunes, en una jornada marcada por la volatilidad, el seguimiento de las tasas de interés y la atención puesta en la acumulación de reservas del Banco Central (BCRA). El movimiento se dio tras una primera semana del año con bajas, en un contexto atravesado por el nuevo esquema cambiario, el pago de deuda por más de u$s4.200 millones y la estrategia oficial para evitar que el tipo de cambio mayorista toque el techo de la banda, ubicado en 5%.

Rueda cambiaria: suba del oficial, brechas acotadas y fuerte volumen

En el segmento mayorista, referencia del mercado, el dólar avanzó $2,50 y cerró en $1.467,50. En tanto, el dólar minorista en el Banco Nación finalizó a $1.440 para la compra y $1.490 para la venta, mientras que el promedio de entidades financieras que releva el BCRA lo ubicó en $1.483,19 para la venta.

Entre los paralelos, el dólar blue borró el avance intradiario y cerró a $1.485 para la compra y $1.505 para la venta. Los dólares financieros operaron con movimientos acotados: el MEP cedió 0,1% hasta $1.487,88, con una brecha de 1,5%, y el CCL subió 0,2% a $1.532,45, llevando la brecha con el oficial al 5,5%.

El volumen operado fue significativo. En el contado se negociaron u$s433,520 millones, mientras que en el mercado de futuros el monto alcanzó los u$s308 millones, según el operador Gustavo Quintana.

Nuevo esquema, tasas bajo presión y compras de reservas

Tras el estreno del nuevo esquema cambiario, la semana pasada mostró una dinámica particular. De acuerdo con PxQ, el BCRA compró divisas mientras el Tesoro vendió dólares para evitar que el tipo de cambio alcanzara el techo de la banda. Esa estrategia, señalaron, terminó “evidenciando un mercado corto si se quiere acumular reservas sin acceso al mercado internacional de crédito”.

Para Econviews, el interrogante central es si el Gobierno podrá seguir acumulando reservas sin movimientos significativos del tipo de cambio. “Esa obsesión con el dólar planchado tuvo su costo en las tasas de interés”, advirtieron. Según la consultora, el aumento estacional de la demanda de dinero en diciembre volvió a estresar la liquidez bancaria, llevando a las tasas de corto plazo a niveles altos y volátiles.

“El Gobierno dejó en claro que prefiere que sufran las tasas antes que el tipo de cambio. Entre que no hay una tasa de política monetaria y que ni el BCRA ni el Tesoro hicieron mucho para suavizar la suba de tasas, quedó confirmado que, por ahora, el que manda es el dólar”, evaluaron.

En ese marco, el BCRA inició la semana con un dato positivo: compras acumuladas superiores a u$s200 millones en cinco ruedas. Este lunes, la autoridad monetaria compró u$s55 millones, equivalentes al 12,4% del volumen operado del día (u$s443,520 millones), y las reservas brutas internacionales subieron u$s372 millones, hasta u$s44.678 millones.

Bonos en dólares: señales incipientes tras el pago y foco en el riesgo país

En paralelo al mercado cambiario, los bonos soberanos en dólares mostraron señales incipientes de reinversión tras el pago de u$s4.300 millones correspondiente a Globales y Bonares, el primer vencimiento del año. El desembolso se realizó con depósitos del Tesoro, el ingreso de divisas por la venta de represas por u$s700 millones y el REPO con bancos internacionales.

El viernes posterior al pago, los títulos registraron subas superiores al 1% en promedio, lo que sugiere que una parte de los dólares cobrados habría sido reinvertida. No obstante, el mercado advierte que para confirmar esa dinámica será necesario esperar una o dos semanas.

Hacia adelante, el Gobierno deberá afrontar vencimientos con privados por u$s8.800 millones durante el resto del año, mientras que en 2027 se concentran compromisos por más de u$s20.000 millones.

Desde Adcap, Federico Filippini, Head of Research & Strategy, recordó que la reinversión de cupones no fue una constante en el pasado reciente. “El pago de enero de 2025 fue cuando los bonos alcanzaron un máximo local, para luego caer”, señaló, y remarcó que hoy no se observan “flujos relevantes” a la espera de que el nuevo esquema se consolide.

Con una mirada más constructiva, IEB recomendó posicionarse en el tramo largo de la curva, destacando AL35 y GD41, con un upside potencial de entre 7% y 8%. A su vez, subrayaron que los bonos ley local podrían capturar una mayor compresión de spreads, hoy ubicados entre 3% y 5%, por encima de su media histórica de 2,5%.

Desde IOL, indicaron que para perfiles más agresivos el GD35 resulta atractivo para capturar una eventual compresión del riesgo país, con un rendimiento del 9,5% anual en dólares. En tanto, Portfolio Personal Inversiones (PPI) informó un ajuste en su cartera en moneda dura, manteniendo exposición en AL30 y reasignando parte de los fondos cobrados hacia AE38, priorizando ganancia de capital vía duration.

Expectativas y cautela: reservas, spreads y alternativas

Pese a las señales iniciales, el riesgo país continúa por encima de los 550 puntos básicos, un nivel que sigue condicionando el acceso al crédito y la valorización de los activos soberanos. Desde LCG advirtieron que será necesario “mayor holgura en el saldo comercial externo y en el tipo de cambio” para mejorar la percepción de riesgo.

Por su parte, Facimex Valores destacó que, si bien los Globales largos muestran mejor desempeño relativo, los bonos provinciales comienzan a ganar atractivo, especialmente los tramos largos de Córdoba y Santa Fe. “Hay valor en rotar de Globales cortos a provinciales de alta calidad”, señalaron, en un contexto donde el spread por legislación en los 29’s y 30’s cerró en 197 pbs y 213 pbs, respectivamente.

En líneas generales, el mercado se inclina por una estrategia cautelosa, con reducción de riesgo y seguimiento permanente de la evolución de las reservas, el nivel de tasas y el riesgo país. En ese escenario, ganan protagonismo los bonos provinciales y la deuda corporativa, como alternativas para capturar rendimientos con un perfil de riesgo más moderado.

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Con el FMI en pausa, Economía negocia un REPO por u$s2.000 millones para cubrir vencimientos de enero

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Mientras el Fondo Monetario Internacional (FMI) demora la revisión de fin de año y mantiene en suspenso el desembolso de u$s1.050 millones, el Ministerio de Economía y el Banco Central aceleraron un plan financiero alternativo: negocian un préstamo REPO por u$s2.000 millones con un consorcio de bancos internacionales. La operación, que ingresaría íntegramente como reservas brutas, apunta a blindar el balance del BCRA, atravesar el cuello de botella de enero y reducir la dependencia de un eventual waiver del organismo multilateral.

Fuentes de máxima jerarquía en Balcarce 50 y Reconquista confirmaron que la negociación ingresó en etapa definitiva en las últimas 48 horas, con una estructura similar a los repos ampliados utilizados en enero y junio de este año. El crédito se pactaría a uno o dos años, con bonos soberanos como colateral, y podría ampliarse hasta u$s300 millones adicionales, aún no confirmados.

Un REPO como herramienta preventiva en un contexto de reservas exigidas

El mecanismo REPO —acuerdo de recompra con obligación de recompra y tasa variable atada a un benchmark (SOFR) más spread— es habitual en operaciones de emergencia de bancos centrales emergentes, aunque menos difundido en el mercado local. En este caso, el consorcio estaría integrado por entidades que ya participaron en colocaciones previas, con perfil bajo para evitar ruido político.

El timing de la operación es clave. Con reservas netas en terreno negativo y un riesgo país en torno a los 600 puntos básicos, pese a la mejora reciente en la calificación de S&P, el equipo económico busca oxígeno financiero antes de los vencimientos de deuda de enero y de la presión cambiaria de fin de año. El ingreso de u$s2.000 millones permitiría desactivar, al menos temporalmente, el riesgo de una corrección brusca del tipo de cambio y ganar margen de maniobra.

Desde el Palacio de Hacienda insisten en que el REPO no es un salvavidas, sino una herramienta preventiva, y destacan que la tasa sería inferior a la de cualquier colocación en el mercado voluntario. Sin embargo, en el mercado circulan versiones de que el spread podría ubicarse entre 500 y 700 puntos básicos, lo que elevaría el costo efectivo por encima del 9% anual.

Colaterales definidos y señales políticas para el mercado

Según las fuentes, los bonos de garantía ya estarían cerrados: se utilizarían los bonares 2035 y 2038 (AL35 y AE38) como colateral. La definición del respaldo refuerza la probabilidad de cierre en el corto plazo y suma previsibilidad a la estructura del crédito.

En paralelo, el frente político busca anclar expectativas. En una entrevista radial del 23 de diciembre, el presidente Javier Milei afirmó: “Estamos más que cubiertos, tenemos la plata para pagar enero, febrero y todo el primer trimestre sin ningún problema”. En la misma línea, el ministro Luis Caputo sostuvo: “Estamos cómodos, tenemos los fondos necesarios para pagar toda la deuda de enero, febrero y marzo sin ningún tipo de problema”.

En el oficialismo interpretan que operaciones como este REPO responden a la decisión de fortalecer reservas, mejorar el perfil financiero y seguir reduciendo el riesgo país, más que a una urgencia de caja. La lectura institucional es que, aun con la revisión del FMI demorada y el desembolso de u$s1.050 millones en duda, el Ejecutivo amplía su set de herramientas para sostener la estabilidad macro y cumplir con el calendario de pagos.

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