BOSQUES NATIVOS

La Corte interviene en una demanda de provincias por la eliminación del fondo de bosques

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La Corte Suprema de Justicia de la Nación resolvió asumir competencia originaria en la demanda presentada por las provincias de Buenos Aires, La Rioja, Santiago del Estero y La Pampa contra el Estado nacional por la disolución del Fondo Fiduciario de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (Fobosque), dispuesta por el decreto 888/24. El tribunal corrió traslado al Gobierno para que responda en un plazo de 60 días, habilitando un conflicto de alto voltaje institucional.

El expediente introduce una tensión estructural: la disputa por recursos con asignación específica frente a la decisión del Ejecutivo de centralizarlos en el Tesoro. En juego no solo está la política ambiental, sino la arquitectura del federalismo fiscal.

Un fondo con anclaje legal y compromisos internacionales

El Fobosque fue creado por ley en 2018 como instrumento para financiar políticas de protección de bosques nativos, en línea con compromisos asumidos por Argentina en el marco del Acuerdo de París. Su objetivo era canalizar recursos hacia provincias para tareas de conservación, restauración y manejo sostenible.

Las provincias sostienen que su disolución implica una transferencia indebida de fondos que, por ley, tienen asignación específica dentro del Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos (FNECBN), previsto en la ley 26.331.

El planteo judicial apunta a declarar la inconstitucionalidad de los artículos 3 y 4 del decreto, bajo el argumento de que vulnera normas legales y compromisos internacionales.

Judicialización de la política ambiental y financiera

La decisión de la Corte no resuelve el fondo del conflicto, pero altera el escenario: valida la vía judicial como canal de disputa entre Nación y provincias y abre la puerta a una eventual revisión del decreto.

Además, el tribunal dejó pendiente la evaluación de medidas cautelares solicitadas por las provincias —como la restitución de fondos— hasta que el Estado responda o venza el plazo otorgado.

El proceso también incorpora reclamos por transferencias no realizadas correspondientes a 2023 y 2024, lo que agrega una dimensión fiscal inmediata al conflicto.

El caso expone una tensión clásica del federalismo argentino: la administración de fondos con destino específico frente a decisiones centralizadas del Ejecutivo nacional.

Las provincias demandantes buscan preservar capacidad de ejecución sobre políticas ambientales y recursos asociados. El Gobierno, en cambio, avanzó con la disolución del fideicomiso, lo que implica un rediseño en la administración de esos fondos.

La intervención de la Corte coloca al Poder Judicial como árbitro de una disputa que trasciende lo ambiental y se inscribe en la puja por recursos.

Financiamiento en disputa y ejecución de políticas

El conflicto tiene efectos concretos sobre la economía de las provincias involucradas. Los fondos en discusión estaban destinados a financiar proyectos de conservación, lo que implica:

  • Recursos para actividades productivas sostenibles
  • Financiamiento para manejo de bosques
  • Transferencias directas a jurisdicciones

La eventual paralización o redireccionamiento de esos fondos puede afectar la ejecución de políticas públicas vinculadas al territorio.

Cautelares, respuesta del Estado y posible fallo de fondo

El proceso judicial entra ahora en una fase clave: la respuesta del Estado nacional y la eventual resolución de medidas cautelares. La Corte deberá evaluar si corresponde restituir fondos antes del fallo definitivo.

Las variables a seguir serán el alcance de la defensa del Gobierno, la posición de la Procuración y el eventual impacto de este caso en la relación fiscal entre Nación y provincias.

El conflicto ya está judicializado. Lo que resta definir es si se limita a un caso puntual o si reconfigura reglas más amplias sobre la gestión de recursos ambientales en Argentina.

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Misiones ratificó multa millonaria por transporte ilegal de madera nativa y rechazó apelación de una empresa forestal

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El gobernador Hugo Passalacqua, ratificó mediante decreto una fuerte sanción económica contra el Establecimiento Don Guillermo S.R.L. por una infracción forestal vinculada al transporte ilegal de madera nativa en Eldorado. A través del Decreto firmado el 1 de abril de 2026, el Ejecutivo provincial rechazó el recurso jerárquico interpuesto por la empresa y confirmó la multa equivalente a 500 salarios mínimos vitales y móviles -178.900.000 pesos-, además del decomiso correspondiente, por haber trasladado especies arbóreas nativas sin autorización del Ministerio de Ecología, sin guía forestal y sin marca de martillo, exigencias obligatorias bajo la normativa vigente.

El caso se originó el 15 de marzo de 2022, cuando personal policial del Centro Integral de Operaciones secuestró un camión marca Iveco, dominio NPL-886, conducido por Germán Alfredo Ferreira, que transportaba material forestal nativo sin la documentación respaldatoria requerida. El procedimiento fue elevado a la Unidad Regional III de Eldorado y posteriormente intervino el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables.

Durante el sumario administrativo, el socio gerente de Don Guillermo S.R.L., Gerardo Guillermo Gruber, reconoció que el vehículo pertenecía a la firma y explicó que la madera provenía de un lote de pino resinoso implantado. Según su descargo, durante las tareas de volteo detectaron especies nativas que habían crecido junto a los pinos y decidieron talarlas por razones de seguridad y trasladarlas al aserradero para no entorpecer la preparación del suelo para una nueva plantación.

Sin embargo, la Dirección General de Bosques Nativos concluyó que esa explicación no desvirtuaba la infracción. El organismo sostuvo que la presencia de especies nativas en el predio debía considerarse dentro del régimen de protección de bosques nativos, incluso si se trataba de rebrote espontáneo posterior a desmontes previos. En consecuencia, determinó que se habían talado ejemplares de especies nativas clase B y C sin autorización, configurando una infracción al artículo 25 inciso b de la Ley XVI N° 105.

La empresa intentó encuadrar la sanción bajo la Ley XVI N° 7, que regula de manera general productos forestales y establece multas considerablemente menores. Argumentó que no se trataba de un bosque nativo y que la sanción aplicada era excesiva, arbitraria y violatoria del debido proceso.

Pero tanto el Ministerio de Ecología como la Fiscalía de Estado y la Subsecretaría Legal y Técnica coincidieron en rechazar esa interpretación. Señalaron que la Ley XVI N° 105 constituye un régimen específico para especies arbóreas nativas y se articula con la Ley Nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, por lo que prevalece sobre la normativa general por especialidad y por ser posterior.

Además, el dictamen oficial subrayó que la propia firma reconoció haber talado y transportado madera nativa sin autorización, sin guía forestal y sin la marca oficial de martillo forestal, lo que encuadra directamente en el régimen sancionatorio específico previsto para bosques nativos.

La Fiscalía de Estado sostuvo que la multa aplicada constituye una consecuencia “directa y proporcional” a la gravedad objetiva de la infracción y defendió la necesidad de sancionar este tipo de conductas para preservar el patrimonio forestal provincial. También remarcó que el recurso jerárquico no aportó nuevos elementos jurídicos ni probatorios que permitieran cuestionar la legalidad o razonabilidad del monto.

Por eso, el decreto firmado por Passalacqua resolvió no hacer lugar al recurso presentado por Don Guillermo S.R.L., ratificar íntegramente la Resolución 146/24 del Ministerio de Ecología y mantener la multa de 500 salarios mínimos vitales y móviles.

La decisión vuelve a poner en primer plano el endurecimiento del control ambiental en Misiones sobre el aprovechamiento forestal, especialmente en materia de especies nativas protegidas, donde la provincia sostiene una política de fuerte aplicación normativa en línea con la legislación nacional de presupuestos mínimos ambientales.

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La Ingeniería Forestal advierte sobre una “regresión ambiental” ante los cambios propuestos a la Ley de Bosques

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La Federación Argentina de la Ingeniería Forestal (FAIF) fijó una postura institucional crítica frente a las modificaciones propuestas a la Ley Nacional Nº 26.331 de Presupuestos Mínimos para la Protección Ambiental de los Bosques Nativos, al considerar que implican una regresión significativa en los niveles de protección ambiental, debilitan el control estatal y aumentan los riesgos productivos, sociales y territoriales, especialmente en materia de incendios forestales. El pronunciamiento fue difundido el 5 de febrero de 2026 y se inscribe en el debate nacional sobre el ordenamiento territorial, el uso del suelo y la sostenibilidad de los bosques nativos como activos estratégicos del desarrollo argentino.

Desde una mirada técnica y profesional, la FAIF sostuvo que los cambios en análisis comprometen la previsibilidad normativa, desalientan inversiones responsables y erosionan el rol de la Ingeniería Forestal como disciplina clave en la gestión sostenible del patrimonio forestal.

Cambios a la Ley 26.331: retroceso normativo y debilitamiento del control estatal

En su análisis, la FAIF remarcó que la Ley 26.331, sancionada en 2007, constituye una herramienta central de ordenamiento territorial de los bosques nativos, al establecer categorías de conservación que permiten compatibilizar producción, conservación y reducción de riesgos ambientales. Sin embargo, advirtió que las modificaciones propuestas desnaturalizan ese esquema.

Entre los puntos más críticos, la entidad enumeró:

  • La flexibilización o eliminación de la autorización previa para desmontes en áreas de Categoría I.
  • La habilitación del desmonte en áreas de Categoría II, en contradicción con los objetivos fundantes de la ley.
  • El debilitamiento de las Autoridades Locales de Aplicación y de los mecanismos de control y fiscalización.
  • La eliminación o vaciamiento del registro de infractores ambientales.

Según la FAIF, estas medidas reducen la capacidad del Estado para garantizar el cumplimiento de la norma, generan incentivos directos al cambio definitivo de uso del suelo y afectan negativamente la planificación de largo plazo. “La flexibilización normativa no constituye una estrategia de desarrollo, sino un riesgo cierto para el patrimonio forestal, ambiental y social de la Argentina”, señaló el documento.

El posicionamiento se apoya en antecedentes técnicos y académicos, entre ellos los lineamientos del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y aportes de organismos internacionales como la FAO, que destacan el manejo forestal sostenible como eje del desarrollo regional.

Bosques nativos, economía regional e incendios forestales

La FAIF subrayó que los bosques nativos no son áreas improductivas, sino sistemas complejos que sostienen economías regionales, regulan el ciclo hídrico, conservan suelos, albergan biodiversidad y mitigan los efectos del cambio climático. Desde esta perspectiva, reducir los estándares de protección ambiental compromete tanto los servicios ecosistémicos como la disponibilidad futura de materia prima para la industria foresto-industrial.

Uno de los ejes centrales del comunicado es la relación entre ordenamiento territorial e incendios forestales. La entidad afirmó que la creciente severidad de los incendios en la Argentina no puede analizarse solo desde la emergencia, sino como consecuencia de deficiencias estructurales en la planificación del uso del suelo. La fragmentación del paisaje, el avance desordenado de la frontera agropecuaria y la pérdida de continuidad de los bosques incrementan la carga de combustibles y favorecen incendios de gran magnitud.

En este sentido, la FAIF advirtió que las modificaciones propuestas a la Ley 26.331 debilitan el rol preventivo del ordenamiento territorial, especialmente en regiones donde el fuego interactúa con sequías recurrentes, altas temperaturas y procesos de degradación acumulada. La desregulación, sostuvo, traslada los costos ambientales, sociales y económicos a las comunidades locales y al Estado.

Una política forestal de Estado como condición de sostenibilidad

En su posición institucional, la FAIF reclamó que cualquier revisión normativa se oriente inequívocamente a:

  • Fortalecer el Manejo Forestal Sostenible como eje del desarrollo forestal.
  • Reforzar los mecanismos de control, evaluación ambiental y fiscalización.
  • Garantizar la participación efectiva de las Autoridades Locales de Aplicación.
  • Jerarquizar el rol de los profesionales de la Ingeniería Forestal.
  • Consolidar una Política Forestal de Estado, federal, previsible y basada en la ciencia.

El documento retoma conceptos expuestos en la conferencia del Ing. Ftal. Jaime Ledesma, donde se afirmó que no existe desarrollo sostenible posible sin una política forestal de largo plazo, con sustento científico y previsibilidad normativa.

Como cierre, la FAIF reafirmó que los bosques nativos deben ser conservados y gestionados en pie, bajo criterios técnicos, científicos y sociales, y advirtió que ignorar esta base implica comprometer el futuro ambiental, productivo y social del país.

COMUNICADO_FAIF_LEY26331_V2 by CristianMilciades

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Con más inversión y control, Misiones busca evitar incendios en parques y áreas naturales

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Frente al aumento sostenido de las temperaturas, la escasez de lluvias y un escenario climático cada vez más adverso, el Gobierno de Misiones intensificó una estrategia integral para prevenir y combatir incendios forestales en todo el territorio provincial. Con monitoreo permanente, inversión en equipamiento estratégico, fortalecimiento del marco normativo y campañas de concientización, la Provincia busca proteger la selva misionera, las áreas naturales y una de sus principales bases económicas: el turismo.

Un sistema fortalecido tras los incendios postpandemia

La política provincial de manejo del fuego se apoya en una agenda permanente coordinada por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables, con intervención articulada de múltiples organismos del Estado. El ministro Martín Recamán explicó que el punto de inflexión se produjo luego de los incendios registrados en el período posterior a la pandemia, cuando el fuego avanzó por primera vez de manera significativa sobre áreas naturales protegidas.

“El quiebre que tuvimos en esa etapa fue que el fuego ingresó dentro de los parques. Antes no se quemaban los parques, sino principalmente zonas forestales o productivas, y ese cambio nos obligó a modificar la forma de gestionar el fuego y a incorporar cuidados que antes no eran necesarios”, señaló el funcionario.

A partir de esa experiencia, la Provincia avanzó en el fortalecimiento del sistema de prevención y respuesta. Actualmente, los 22 parques provinciales cuentan con guardaparques capacitados y equipados específicamente para el manejo del fuego, una situación que no existía años atrás. “Hubo que capacitar, entregar equipamiento y construir una gestión permanente, diaria, que ya forma parte de la agenda del Gobierno provincial”, remarcó Recamán.

La inversión se tradujo también en infraestructura clave para la respuesta rápida: equipos de ataque inicial, drones, aviones hidrantes, helicópteros, torres de vigilancia, reservorios de agua y tanques australianos, que permiten abastecer tanto a brigadas terrestres como a medios aéreos. En ese punto, el ministro destacó una mejora operativa central: “Antes el helicóptero debía volver a Posadas para recargar combustible. Hoy puede hacerlo en el mismo lugar del operativo o a pocos metros, lo que reduce significativamente los tiempos de respuesta”.

Prevención, monitoreo y articulación interinstitucional

En un contexto de cambio climático, el Gobierno provincial insiste en que la principal causa de los incendios sigue siendo la acción humana. “El clima cambió y las reglas del juego cambiaron, pero muchas personas siguen usando el fuego como se hacía antes. Hoy es necesario extremar los cuidados y saber cuándo utilizar el fuego, porque cualquier quema, por más mínima que sea, puede convertirse en un incendio de gran magnitud”, advirtió Recamán.

En ese marco, el Índice de Peligrosidad de Incendios se consolidó como una herramienta central de política pública. Según explicó el ministro, su carácter social y preventivo permite anticipar riesgos y modificar conductas. “Actualmente el índice se conoce, se publica y se consulta. Eso no ocurría años atrás y refleja un cambio cultural que resulta clave para la prevención”, afirmó, al tiempo que destacó campañas como “No Me Quemés” para reforzar la concientización ciudadana.

El monitoreo técnico se complementa con el trabajo del Observatorio de Ordenamiento Territorial, dependiente de la Subsecretaría del área. Su titular, Lucas Russo, explicó que se realiza un seguimiento permanente de focos de calor mediante imágenes satelitales, lo que permite analizar la evolución de los incendios, identificar causantes y focalizar acciones preventivas.

“Más allá del uso del fuego como herramienta productiva, que aún existe en la provincia, nos encontramos con incendios provocados por descuidos, como colillas de cigarrillos arrojadas al costado de las rutas”, precisó Russo. Además, destacó que el análisis territorial diferenciado permite anticiparse a los riesgos: la zona sur presenta características distintas a las del centro y norte provincial, donde predominan la cobertura forestal y los pastizales.

La respuesta ante los focos ígneos se apoya también en una fuerte articulación interinstitucional, con la participación de la Policía de Misiones, Bomberos Voluntarios, municipios, Vialidad Provincial, Energía de Misiones y otros organismos. “La coordinación es fundamental para garantizar una respuesta rápida, eficiente y organizada ante cada foco”, subrayó Recamán.

Cuidado del capital ambiental

Misiones aplica un marco normativo riguroso para el uso del fuego, alineado con la Ley Nacional de Manejo del Fuego N.º 26.815, la Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos N.º 26.331 y la normativa provincial, que incluye el Plan Provincial de Manejo del Fuego y la Ley de Bosques de Misiones. Estas disposiciones prohíben cualquier tipo de quema cuando el índice de peligrosidad es alto o extremo, obligan a denunciar de inmediato cualquier foco y prevén sanciones que van desde multas y suspensión de autorizaciones hasta acciones penales en los casos más graves.

El cuidado ambiental aparece, además, como una cuestión económica e institucional de primer orden. “Misiones vive del turismo, de ese verde, de los parques y de los paseos que la gente viene a disfrutar, y eso es lo que también debemos cuidar entre todos de los incendios”, enfatizó Russo.

En esa línea, Recamán cerró con un mensaje que sintetiza la estrategia provincial: “Una acción individual puede generar un daño colectivo. El cuidado del ambiente es una tarea de todos. En Misiones hay un Estado que alerta, informa y establece medidas para proteger la selva misionera, su flora, su fauna y la vida de los misioneros y misioneras, pero esas acciones necesitan del compromiso de toda la sociedad”.

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Misiones impulsa un plan de manejo ambiental en las 2000 Hectáreas para frenar conflictos urbanos

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El Gobierno de Misiones puso en marcha el Plan de Manejo Sostenible de Bosque en Zonas de Interfase en Puerto Iguazú, una iniciativa clave para compatibilizar la expansión urbana con la conservación de la biodiversidad en un área ambientalmente estratégica. El proyecto apunta a ordenar el uso del suelo, reducir conflictos territoriales y proteger corredores biológicos donde se registran especies emblemáticas como el yaguareté, con financiamiento específico del Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos.

La iniciativa fue presentada durante una recorrida oficial por la zona de las 2000 Hectáreas, encabezada por el ministro de Ecología y Recursos Naturales Renovables de Misiones, Martín Recamán, junto al intendente de Puerto Iguazú, Claudio Filippa, con la participación de funcionarios provinciales, técnicos especializados y autoridades vinculadas al ordenamiento territorial y la biodiversidad.

Una zona crítica de interfase entre ciudad y áreas protegidas

El plan se desarrolla en el sector periurbano conocido como las 2000 Hectáreas, ubicado en el cuadrante sur del ejido urbano de Puerto Iguazú. Se trata de un espacio de alto valor estratégico por su condición de área de transición entre el Parque Nacional Iguazú, el Parque Provincial Puerto Península y distintas reservas naturales municipales, conformando un corredor ambiental clave para la fauna silvestre.

En este territorio se registran desplazamientos de grandes felinos, entre ellos el yaguareté, especie emblemática y prioritaria para las políticas de conservación de la provincia. La coexistencia entre expansión urbana y biodiversidad quedó expuesta de manera inédita cuando fue necesario trasladar a la yaguareté conocida como “Para”, junto a sus cachorros, en un operativo destinado a resguardar tanto a los animales como a la comunidad local.

Al presentar el proyecto, el ministro Recamán subrayó el sentido estratégico de la iniciativa: “Este proyecto apunta a ordenar el límite entre una urbanización que va a seguir creciendo y un ambiente natural que necesita ser protegido. Por eso es fundamental contar con una planificación a futuro, con reglas claras y una mirada integral que permita pensar la convivencia entre la naturaleza y el desarrollo urbano, junto con el acompañamiento permanente a los vecinos que viven en estas áreas de interfase”.

Conflictos territoriales, expansión urbana y planificación ambiental

Desde el punto de vista normativo, el área se encuentra alcanzada por el Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos (OTBN) de Misiones, con predominio de categorías I y II, correspondientes a zonas de alto y mediano valor de conservación. Esta condición ambiental convive con una presión social significativa: las 2000 Hectáreas constituyen prácticamente el único frente de expansión urbana disponible para el municipio.

Esa combinación derivó en los últimos años en conflictos asociados a la ocupación de tierras, prácticas productivas, impactos ambientales y convivencia con fauna de gran porte. El Plan de Manejo Sostenible surge, así, como una herramienta de gestión territorial preventiva, con el objetivo de formular una zonificación urbano-ambiental que ordene los usos del suelo, identifique áreas aptas para el crecimiento urbano y garantice la preservación del bosque nativo.

Entre los principales lineamientos del plan se destacan la promoción de cinturones verdes de bosque nativo alrededor del área urbanizada, la preservación de sectores linderos a áreas naturales protegidas y la generación de instrumentos normativos que permitan una gestión territorial con enfoque ambiental. Para ello, se prevé analizar la pérdida de bosque nativo asociada al crecimiento urbano desde 2010 hasta la actualidad, estudiar las tendencias de expansión del ejido urbano y diseñar zonificaciones que aseguren la provisión de servicios ecosistémicos y la conectividad del paisaje.

El proceso incorpora además un enfoque socio-participativo, integrando la percepción de la comunidad local sobre el bosque nativo y su incidencia directa en la calidad de vida, en una zona donde la presencia de biodiversidad genera tanto valor ambiental como tensiones cotidianas.

Financiamiento, impacto institucional y proyección provincial

El proyecto cuenta con financiamiento del Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos y recibirá el 13% del Presupuesto de Bosques Nativos (PEBN) del fondo provincial 2024, con recursos adjudicados de manera directa al municipio de Puerto Iguazú, previa presentación de un Plan Institucional municipal con enfoque de zonificación urbano-ambiental.

El intendente Filippa valoró el acompañamiento provincial y el impacto institucional del plan: “Vamos a trabajar con un equipo con mucha experiencia y conocimiento, lo que nos plantea grandes desafíos. Somos conscientes de la importancia de proteger la flora, la fauna y los recursos naturales e hídricos, por eso el compromiso es cotidiano, acompañando a las familias que habitan en la zona de las 2000 hectáreas, donde también sabemos que se proyecta el crecimiento urbano de la ciudad”. Además, remarcó la relevancia del acceso a fondos específicos para concretar el proyecto.

La experiencia local se inscribe en una problemática de escala provincial. En Misiones, el 38% de los municipios presenta áreas urbanas en contacto directo con bosques nativos, una realidad que vuelve imprescindible avanzar en esquemas de planificación que integren desarrollo urbano, inclusión social y conservación ambiental.

En ese marco, el Plan de Manejo Sostenible de Bosque en Zonas de Interfase se consolida como una herramienta estructural para anticipar conflictos, reducir riesgos ambientales y fortalecer una convivencia responsable entre las comunidades y la biodiversidad, en una de las zonas más sensibles y emblemáticas del territorio misionero.

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