Un devastador tornado de categoría F2 destruyó cerca del 90% del municipio de Rio Bonito do Iguaçu, en el estado brasileño de Paraná -a unos 200 kilómetros de la frontera con Misiones- dejando un saldo provisorio de seis personas fallecidas y más de 400 heridas, según confirmaron las autoridades locales. El fenómeno meteorológico, con vientos de hasta 250 km/h, se produjo en la tarde del viernes y afectó también a la ciudad vecina de Guarapuava, donde se registró una víctima fatal.
El gobernador Carlos Massa Ratinho Junior decretó el estado de calamidad pública y viajó a la zona acompañado por su equipo de ministros, el secretario de Seguridad Pública y el comandante del Cuerpo de Bomberos. “Estamos preparando alojamientos para garantizar el amparo a las familias”, declaró en un comunicado oficial. La medida permitirá acelerar la asistencia a las víctimas y habilitar el uso inmediato de recursos sin necesidad de licitaciones.
El Cuerpo de Bomberos Militar de Paraná informó que hasta el momento fueron atendidas 432 personas, de las cuales nueve presentan heridas graves y algunas debieron ser intervenidas quirúrgicamente. Más de 60 efectivos -entre bomberos, policías y voluntarios- trabajan en las tareas de rescate y remoción de escombros, mientras que un hospital de campaña fue instalado en el municipio de Laranjeiras do Sul, a 20 kilómetros del epicentro.
La Defensa Civil estatal distribuyó 2.600 chapas de techo, 900 cestas básicas, 225 colchones, 220 kits de higiene y 54 rollos de lona, y anunció el envío de un nuevo convoy con colchones, alimentos y kits de limpieza. En paralelo, la Policía Militar reforzó la seguridad y montó un puesto de comando con helipuerto en un campo de fútbol local.
“La ciudad está en el suelo”
El intendente Sezar Augusto Bovino describió una escena de completa destrucción: “Llueve muy fuerte y cerca del 80% de la ciudad está en el suelo. La fuerza de la tormenta derribó postes de luz, destechó casas, destruyó edificios y sorprendió a mucha gente cuando volvía del trabajo. Hay vehículos bajo los escombros y los hospitales están colapsados”.
Equipos médicos de distintas localidades del centro-sur de Paraná se sumaron al operativo para asistir a los heridos, muchos de ellos con golpes y traumatismos en la cabeza.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva expresó su pesar por las víctimas del desastre y anunció el envío de un equipo interministerial encabezado por la ministra Gleisi Hoffmann, con representantes de los Ministerios de Salud, Integración y Desarrollo Regional.
“Quiero expresar mi profundo sentimiento a todas las familias que perdieron a sus seres queridos en el tornado en Rio Bonito do Iguaçu y Guarapuava. Seguiremos apoyando al pueblo de Paraná y brindando toda la ayuda necesaria”, escribió Lula en sus redes sociales.
Según la Defensa Civil Nacional, técnicos especializados en reconstrucción y ayuda humanitaria, junto con efectivos de la Fuerza Nacional del SUS, ya fueron enviados a la zona para asistir a la población y coordinar las tareas de emergencia con el gobierno estadual.
El tornado se produjo en medio de una serie de tormentas, vientos y granizadas que afectan a Paraná desde comienzos de noviembre. Hasta el viernes, 14 municipios permanecían en situación de emergencia por los daños ocasionados por las lluvias intensas. Los radares meteorológicos del Simepar y el INMET registraron ráfagas de más de 70 km/h y precipitaciones acumuladas superiores a 36 mm en pocas horas.
Rio Bonito do Iguaçu, una ciudad de unos 14 mil habitantes ubicada a 380 kilómetros de Curitiba, enfrenta ahora una de las peores tragedias climáticas de su historia reciente. Las autoridades locales advirtieron que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas a medida que avanzan las tareas de rescate.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva lanzó oficialmente este jueves en Belém el Fondo Bosques Tropicales para Siempre (Tropical Forests Forever Fund, TFFF), una iniciativa sin precedentes que aspira a recaudar 125.000 millones de dólares para proteger más de 1.000 millones de hectáreas de selvas tropicales en el mundo.
El anuncio se realizó en la apertura de la cumbre de líderes previa a la COP30, que se desarrollará en la ciudad amazónica de Belém. El objetivo central del fondo es convertir la conservación forestal en un activo económico y no en una carga financiera.
“Sin los bosques no tenemos agua para beber ni para plantar. Los árboles valen más en pie que derribados”, subrayó Lula, al presentar el mecanismo que busca compensar económicamente a los países que preservan sus ecosistemas tropicales.
El fondo arrancó con promesas de inversión por 5.500 millones de dólares. Noruega anunció un aporte de 3.000 millones, Francia comprometió 500 millones de manera condicional, Indonesia reiteró su promesa de 1.000 millones y Portugal se sumó con un millón.
Alemania informará su contribución al cierre de la cumbre. “Debemos hacer más juntos”, dijo el primer ministro noruego Jonas Gahr Støre, al destacar que los esfuerzos globales actuales “no alcanzan para detener la deforestación antes de 2030”.
La ministra brasileña de Medio Ambiente, Marina Silva, explicó que esos compromisos representan “la mitad de la meta esperada para el primer año” y anticipó que Brasil confía en alcanzar los 25.000 millones de dólares iniciales en un plazo de dos años.
A diferencia de los tradicionales fondos climáticos, el TFFF no otorga préstamos ni genera deuda. Propone pagar directamente a los Estados que mantengan sus bosques en pie, a partir de rendimientos financieros de inversiones en renta fija.
De los fondos iniciales -25.000 millones de dólares aportados por gobiernos, fundaciones y filantropía-, se espera generar otros 100.000 millones a través del mercado financiero. El esquema prevé que el 20% de los recursos se destine a los pueblos indígenas, considerados los principales guardianes de los bosques.
Cada país podrá recibir hasta 4 dólares por hectárea preservada, y deberá cumplir condiciones como mantener una tasa de deforestación inferior al 0,5 % y una cobertura forestal mínima entre 20 % y 30 % en las áreas beneficiadas.
La agenda de Misiones
Misiones participará activamente en la cumbre climática de Belém, representada por los ministros de Cambio Climático, Gervasio Malagrida y de Ecología, Martín Recaman, quienes llevarán una agenda centrada en energía, conservación y mercados de carbono.
El 14 de noviembre, Misiones tendrá una reunión con la Subsecretaría de Energía y Minerales del Estado de San Pablo para abordar temas vinculados con energía, biocombustibles y restauración ambiental mediante pagos por servicios ecosistémicos.
El 15 de noviembre, la delegación misionera participará en la conferencia “Market-friendly climate policies” en el Cities & Regions Hub y, posteriormente, en el panel “Advancing Nested Landscapes-building on the ALMA Brasil experience”, donde se expondrán proyectos jurisdiccionales REDD+ en el Pabellón de IETA.
Finalmente, el 17 de noviembre, Misiones tendrá una reunión con el Global Carbon Council para la firma de un convenio de colaboración en el Pabellón GCC y participará en el evento de la empresa Mercuria, dedicado a la presentación del proyecto NJR ECO₂, también en el Pabellón de IETA.
Este cronograma tiene a Misiones como protagonista subnacional dentro de los espacios de diálogo clave sobre conservación, energía y mercados de carbono, lo que puede abrir oportunidades para la región de la selva misionera.
Hasta ahora 53 países adhirieron a la iniciativa de conservación de los bosques, entre ellos México, Panamá, Perú y la Unión Europea. Treinta y cuatro pertenecen a las grandes cuencas del Amazonas, el Congo y el Borneo-Mekong, que concentran más del 90 % de los bosques tropicales del planeta.
El TFFF fue diseñado por Brasil junto a otros diez países durante la cumbre climática de Dubái en 2023, con el apoyo técnico del World Wide Fund for Nature (WWF), que lo calificó como una “fuente innovadora de financiamiento ambiental a largo plazo”.
El gobierno brasileño estima que el fondo podrá generar 4.000 millones de dólares anuales para conservación, casi el triple de lo que hoy se invierte en todo el mundo en la protección de los bosques tropicales.
“Las selvas valen más en pie que derribadas y deberían integrar el PIB de nuestros países”, insistió Lula, al remarcar que la defensa de los bosques tropicales es “una causa global y una oportunidad de justicia climática para el Sur”.Con este lanzamiento, Brasil se posiciona como líder en la arquitectura financiera para la acción climática, de cara a la COP30, que se espera marque un punto de inflexión en la lucha contra la deforestación y en la creación de incentivos económicos para los países que conservan.
Escribe Emilio Godoy / Inter Press Service – Las cumbres climáticas tienen una ineludible lista de metas, compromisos y procesos inconclusos. En la antesala de una nueva conferencia, la COP30, a realizarse en Belém do Pará, en la Amazonia brasileña, desde el lunes 10 de noviembre, fue el propio secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, quien lo reconoció.
“Fallamos en evitar un aumento de temperatura bajo 1,5°C en los próximos años”, dijo en entrevista con Sumaúma, en referencia a la meta principal del Acuerdo de París sobre cambio climático.
Pero la situación no es nueva. La historia, desde al menos la 26 Conferencia de las Partes (COP26) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (Cmnucc), en la ciudad escocesa de Glasgow, es una de incumplimientos y de avances escasos, tanto en América Latina como en el mundo, como lo exhibe una revisión realizada por este medio.
Un ejemplo es la famosa “salida” de los combustibles fósiles y el aumento de generación a partir de energías renovables, acordados en el marco del Balance Mundial realizado en la COP28 en Dubái.
Para Claudio Angelo, del brasileño Observatorio del Clima, el problema consiste en la falta de plazos y formas de aplicación de las medidas en torno a compromisos como el abandono progresivo de los combustibles fósiles y el crecimiento de la generación de energía renovable.
“Nadie o casi nadie dijo lo que iba a hacer para su salida en las NDC. Las renovables avanzan sin concomitantemente abandonar fósiles, tendremos un escenario de adición, no una sustitución. Brasil no es un buen ejemplo, porque la generación siempre fue renovable”, analiza desde Brasilia.
Las NDC son las contribuciones determinadas a nivel nacional, el conjunto de políticas voluntarias de mitigación que cada país presenta para cumplir con el Acuerdo de París firmado en 2015. Y un común denominador, explica Angelo, es precisamente la ausencia de los compromisos obtenidos en los documentos que deberían guiar las políticas climáticas.
Si bien el Balance Mundial —proceso mediante el cual los países y otros actores revisan su avance hacia los objetivos de reducción de emisiones y control del calentamiento global—, junto con otras iniciativas como la la Alianza de Marrakech para la Acción Climática Global —una plataforma que vincula a gobiernos, ciudades, empresas y pueblos indígenas con el fin de reducir emisiones y fortalecer la resiliencia frente a los impactos climáticos—, marcan la ruta para cumplir con el Acuerdo de París, esta ha sido muy accidentada.
El estado de los compromisos de cara a Belém
La nororiental ciudad de Belém, en el estado amazónico de Pará, será la casa de la COP30 entre el 10 y 21 de noviembre, en busca de nuevas metas y de retomar – teóricamente – la senda perdida hacia el control de la catástrofe climática.
Un análisis de Carbon Brief muestra que apenas un tercio de las nuevas NDC menciona el compromiso de salida de los combustibles fósiles acordado en el Balance Mundial de la COP28. Brasil, por ejemplo, menciona el compromiso de salida de los fósiles, pero no establece metas concretas ni fechas para realizarlo.
Las NDC son, precisamente, los instrumentos donde se deberían explicitar las medidas concretas para lograr los compromisos realizados.
El caso brasileño —país que preside la COP30— se suma al de los otros grandes de la región, como México y Argentina. Si bien los tres han aumentado la generación eléctrica a partir de fuentes renovables, se ha tratado más de una complementariedad que de una sustitución, ya que continúan con fuertes inversiones en los fósiles.
De los países de la región, solo Chile y Cuba mencionan y establecen metas concretas y medibles para la salida de los fósiles, según establece un análisis del think thankE3G. Colombia, el único país productor de fósiles que suscribe al voluntario Tratado de No Proliferación de los Combustibles Fósiles, menciona la meta pero no establece medidas concretas a nivel nacional.
En su nueva NDC, Brasil se compromete al incremento de la participación de tecnologías y fuentes limpias, renovables y de bajo carbono en la matriz nacional.
Pero, a pesar del progreso renovable, la dependencia de Brasil de los combustibles fósiles contradice su política climática. El país figura entre las 10 naciones con las mayores reservas de crudo desarrolladas y planea aumentar su producción de gas y petróleo.
La producción de petróleo totalizaría 5,3 millones de barriles diarios (mb/d) en 2030 y disminuiría a 4,4 Mb/d en 2034, para un aumento de 30 % frente a 2023. Mientras, la producción de gas saltaría a 118% en 2031, en comparación con 2023.
Al mismo tiempo, el grupo petrolero estatal Petrobras ya recibió un permiso de exploración de petróleo en la desembocadura del río Amazonas.
En los últimos años, se ha vuelto costumbre que cada COP termine con una declaración final, de naturaleza política y que recoge los principales compromisos asumidos.
Sin embargo, hay voces que apuestan a que no existan más y se apliquen mecanismos de implementación que den seguimiento real a los compromisos plasmados en años anteriores.
Las COP también han sido sede de una serie de compromisos voluntarios de los países, acordados por fuera de los mecanismos propios de la Cmnucc y, por ello, libres de escrutinio dentro del sistema climático internacional.
Según un conteo del sitio Ambición COP, desde 2021, América Latina ha asumido 444 compromisos voluntarios, con Brasil a la cabeza (45), seguido por Chile y Colombia (43 cada uno), México (28) y Argentina (21).
En cumbres climáticas, como la 29 en Bakú, La capital de Azerbaiyán, los países participantes asumieron y reafirmaron metas climáticas, algunas de ellas voluntarias, de escaso avance. Imagen: Cmnucc
Defectos comunes
México vive una contradicción similar a la de Brasil. Si bien la presidenta Claudia Sheinbaum ha prometido 12 300 millones de dólares para generación renovable. Y 3600 millones para producción fotovoltaica descentralizada en las casas. Mantiene la política de apoyo público a las estatales Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex).
El gobierno ha establecido un objetivo para que Pemex aumente la producción de petróleo de 1,5 mbd a 1,8 millones a 2035, así como la producción gasífera, de 3800 millones de pies cúbicos (p3) diarios a 5000 millones de p3.
Entre 2013 y 2024, el gobierno mexicano proporcionó a Pemex unos 140,000 millones de dólares en apoyo financiero, de los cuales asignó 105,000 millones después de 2019, mientras el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) frenaba la transición energética.
La matriz mexicana depende de los fósiles, pues en la producción energética representa 90 % y en la eléctrica, casi 80 %. Las renovables aportan 21 % de la generación eléctrica del país.
El nuevo plan eléctrico mexicano considera adiciones de energía eólica de 23,5 % y de solar fotovoltaica de 44 % para 2030. De esa cuenta, la meta de energía limpia consiste en 38,5 % para 2030 y 43,7 % para 2039.
Sin embargo, estos anuncios quedan cortos frente al compromiso asumido en Dubái.
“No hay modalidades y guías de aplicación. Nos falta una interacción más clara entre la ambición y la aplicación, tenemos que promoverla y a partir de ella, elevar la ambición. La presidencia (brasileña) de la COP tiene el reto de cómo pasar de la promesa a la acción”, dice Mariana Gutiérrez, gerente de Diplomacia y Transparencia Climática de la no gubernamental Iniciativa Climática de México, desde Ciudad de México.
Por otro lado, en Argentina la transición marcha en reversa durante la gestión del ultraderechista Javier Milei desde 2023. Pues más de la mitad de la electricidad procedió del petróleo y gas en 2024, mientras las renovables representaron 13 %.
Para este año, Argentina asumió el compromiso de la contribución renovable de 20 %.
A diferencia de otros países latinoamericanos y pese a su dependencia fósil, Colombia tiene metas ambiciosas de transición, con la incógnita del avance que logren.
Tres cuartos de la energía generada dependen de petróleo, gas o carbón y menos de 5 % de renovables no convencionales. En la generación eléctrica, el protagonismo lo tienen las hidroeléctricas con 58 %. Más de un tercio proviene de fósiles y el aporte de solares y eólicas es mínimo.
Los escenarios del Plan Nacional de Energía 2022-2052 de Colombia proyectan reducciones a largo plazo en la producción de combustibles fósiles. La Hoja de Ruta para una Transición Energética Justa reitera la intención gubernamental de la eliminación gradual de la producción fósil.
Para ese propósito, Colombia anunció 14 500 millones de dólares para la transición energética, incluido el alejamiento de la producción fósil.
En un bosque
Otros compromisos han corrido el mismo destino. Por caso, deforestación, meta voluntaria asumida en la COP26 de Glasgow y repetida en la cumbre de Dubái.
Al año siguiente, el planteamiento mutó a la Alianza de Líderes de Bosques y Clima, durante la COP27. Celebrada en Sharm el Sheij (Egipto), y la declaración final de Dubái recogió los objetivos del anuncio de Glasgow.
Por mucho, Brasil encabeza el problema en la región, con un nivel de 1.89 millones de hectáreas en 2024. Si bien la tendencia viene a la baja desde 2021. Luego del desastre ambiental empujado por la administración del ultraderechista Jair Bolsonaro (2019-2023).
Para Angelo, del Observatorio del Clima, el tema forestal es menos complicado, pero “igual los criterios y plazos, especialmente el financiamiento. Es algo que hace falta definir” y resalta “la necesidad” de una hoja de ruta para la salida de fósiles y deforestación cero. Pero cuestiona que “ni siquiera están en la agenda formal”.
Le sigue Colombia, con un nivel de 200 000 hectáreas en 2023, más que el año previo. Mientras, México presenta una tendencia alcista desde 2020, con una tala de 180 000 hectáreas en 2023. En ese mismo año, Argentina perdió 130 000 hectáreas de bosque, tendencia a la baja desde 2021.
Para la mexicana Gutiérrez, la COP30 “debería ser el momento adecuado para evaluar avances, corregir el rumbo y acelerar la aplicación de los compromisos globales”.
Un asunto gaseoso
El combate a las emanaciones de metano, especialmente procedentes de la industria de hidrocarburos. Ha corrido también la misma suerte que otros compromisos, voluntarios o no.
Desde el lanzamiento del Compromiso Global de Metano de la COP28 en Glasgow, acordado por unos 150 países y que busca la reducción de emisiones en 30 %, por debajo de los niveles de 2020, para 2030, han surgido varias iniciativas de apoyo a ese compromiso, pero aún sin resultados concretos, por lo que la meta permanece lejana.
En 2024, Brasil emitió 21 882 kilotones de metano y de los cuales 1889 provienen de la producción energética. Para situarse en el cuarto puesto global. Un kilotón equivale a 1000 millones de toneladas.
Su NDC menciona someramente la reducción de emisiones del petróleo y gas.
Entre tanto, Chile generó 16 384 kilotones en 2022 y de los cuales 14 % se originó en el ramo energético. La meta de su NDC es la reversión del crecimiento en 2025.
Argentina, por su parte, lanzó a la atmósfera 5430 kilotones y de los cuales casi un tercio provino del sector energético, detrás del ramo agrícola.
México es el décimo contaminador mundial, al emitir 6449 kilotones, de los cuales 1989 procedió de la explotación de hidrocarburos.
Uno de sus mayores problemas es la quema y el venteo de gas en instalaciones de hidrocarburos, al punto que alcanzó 5724 millones de metros cúbicos en 2024. Con un crecimiento de 4 % frente al año previo, para situarse entre los nueve países con esas prácticas.
En la región, Colombia es de los menores emisores, con 3641 kilotones, 814 originados por los hidrocarburos.
Brasil, Colombia y México respaldan la meta de cero quema de gas en 2030 del Banco Mundial, mas no Argentina.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ya alertó de la gravedad del problema en un reciente informe. Al señalar que las empresas y gobiernos en el mundo solo atendieron 12 % de las 3500 alertas sobre fugas de metano que el organismo mundial lanzó en 2024. Y por lo que las metas globales de reducción de esas emisiones están lejanas.
Este reportaje se elaboró con el apoyo del programa de cobertura de la COP30 de Climate Tracker América Latina, respaldada por Oxfam.
Misiones se consolida como destino MICE en el mayor evento de turismo de América Latina, Festuris 2025 en Gramado
La provincia de Misiones afianza su posicionamiento en el mercado internacional del turismo de reuniones y eventos al participar, del 6 al 9 de noviembre, en Festuris Gramado 2025, el encuentro más importante de negocios turísticos de las Américas. La presencia de Visit Misiones en el espacio Business & Innovation – MICE refleja la estrategia provincial de fortalecer su marca como destino inteligente, sustentable e innovador, con foco en el segmento corporativo y en la generación de nuevas oportunidades económicas.
Turismo de innovación y negocios: Misiones en el espacio MICE de Festuris
El evento, que se desarrollará en el Serra Park de Rio Grande do Sul (Brasil), reúne a representantes de más de 40 países, gobiernos, operadores y empresas del sector. Misiones, a través de Visit Misiones, integrará el espacio Business & Innovation – MICE, dedicado a la promoción del turismo de reuniones, incentivos, congresos y exposiciones, junto con las tendencias más recientes en tecnología e innovación aplicada a la actividad turística.
Durante las jornadas del 7 y 8 de noviembre, la delegación misionera mantendrá más de 20 reuniones de trabajo con empresas, hosted buyers y expositores internacionales, con el objetivo de consolidar vínculos comerciales, atraer inversiones y difundir la oferta integral de la provincia.
El enfoque estará puesto en su infraestructura para congresos y eventos, la diversidad de experiencias naturales y culturales, y las políticas públicas que impulsan la sostenibilidad y la conectividad aérea, factores que posicionan a Misiones como un actor competitivo dentro del mercado MICE regional.
Estrategia de posicionamiento internacional y turismo sustentable
La participación en Festuris 2025 se enmarca en la política provincial de promoción de Misiones como destino turístico inteligente, un concepto que combina tecnología, sustentabilidad, planificación territorial y desarrollo económico local.
Esta estrategia busca integrar a los sectores público y privado en una visión común de crecimiento, diversificación y generación de empleo vinculado al turismo. Además, la provincia promueve la cooperación binacional con Brasil y Paraguay, potenciando su ubicación estratégica en el corazón del Mercosur como plataforma para el turismo corporativo y de negocios.
El espacio MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions) representa uno de los segmentos de mayor crecimiento en el turismo mundial, con alto impacto en la economía regional debido a su capacidad de movilizar visitantes durante todo el año, promover la inversión en infraestructura y fortalecer la cadena de valor local.
Con su participación en Festuris, Misiones reafirma su compromiso con un modelo de turismo de calidad, sustentable y generador de oportunidades, alineado con las tendencias globales de desarrollo sostenible e innovación tecnológica.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva celebró este miércoles la aprobación en el Congreso Nacional de una profunda reforma tributaria que redefine el sistema impositivo brasileño, al eliminar el impuesto a la renta para los trabajadores con ingresos más bajos y crear un tributo mínimo para las grandes fortunas. “Hoy es un día histórico. Dimos un paso decisivo hacia un país más justo”, expresó Lula tras la votación en el Senado.
La iniciativa, aprobada por unanimidad en ambas cámaras, exime del pago del impuesto sobre la renta a quienes ganan hasta 5.000 reales mensuales (unos 930 dólares) y reduce el gravamen a quienes perciben hasta 7.350 reales (1.300 dólares), lo que beneficiará a cerca de 25 millones de brasileños. “Es justicia tributaria. Quien gana menos, paga menos. Quien gana más, contribuirá con su parte justa”, afirmó el mandatario.
Para compensar la pérdida en la recaudación, la nueva ley establece un gravamen progresivo sobre los ingresos más altos: quienes superen los 600.000 reales anuales (113.000 dólares) comenzarán a tributar un mínimo del 5 %, que llegará al 10 % para los que ganen más de 1,2 millones de reales (223.000 dólares). El impuesto alcanzará también los dividendos empresariales, principal fuente de renta de los sectores más ricos.
Según el Ministerio de Hacienda de Brasil, este cambio afectará apenas al 0,13 % de los contribuyentes, que hasta ahora pagaban un promedio de solo 2,54 % de impuesto a la renta, menos que muchos trabajadores asalariados.
Una promesa cumplida y una apuesta electoral
La reforma fiscal fue una de las promesas centrales de Lula durante la campaña presidencial de 2022 y se convierte ahora en una de sus mayores victorias legislativas del tercer mandato. El proyecto, que será promulgado en los próximos días, entrará en vigor el año próximo, antes de las elecciones presidenciales de 2026, en las que Lula podría buscar la reelección.
El relator de la ley, Renan Calheiros, destacó durante el debate que la medida “corrige una anomalía histórica del sistema tributario brasileño” y consolida el principio de progresividad fiscal.
Con esta aprobación, el Gobierno busca reducir la desigualdad en uno de los países más inequitativos del mundo, donde el 1 % más rico concentra el 27,4 % de la renta total, según un estudio reciente elaborado por economistas internacionales con apoyo del propio Ejecutivo.
“Es una victoria de la democracia y de la justicia social”, resumió Lula. “Es el Gobierno del Brasil del lado del pueblo brasileño”.