Las calles de Brasil se llenaron este domingo de decenas de miles de personas que protestaron contra un proyecto de ley que podría beneficiar al expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de cárcel por golpismo, y que amplía la inmunidad de los legisladores. Al grito de “Sin amnistía”, los manifestantes se concentraron en la estratégica Explanada de los Ministerios y luego marcharon hacia el Congreso en una de las movilizaciones más importantes de la jornada.
Alrededor de ciudades como Río de Janeiro, Belo Horizonte, Brasilia y San Pablo se registraron protestas masivas, y frente al Museo de la República un muñeco inflable gigante de Bolsonaro, con bigote de Hitler, garras y sangre en las manos, simbolizaba el rechazo de los manifestantes. Por la tarde se espera la participación de los músicos Caetano Veloso, Gilberto Gil y Chico Buarque en un acto en la playa de Copacabana.
La motivación de estas protestas es la aprobación, por la Cámara de Diputados, de la moción de urgencia que permite el tratamiento inmediato de un proyecto de ley de amnistía dirigido a los responsables del asalto a las instituciones del 8 de enero de 2023. Al principio, la iniciativa tenía alcance limitado a los responsables materiales del ataque, pero podría extenderse al propio Bolsonaro, después de su condena por intentar impedir la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva.
Aún se prevén posibles modificaciones al proyecto, según señaló el presidente de la Cámara Hugo Motta. Designado relator Paulo Pereira da Silva, conocido como ‘Paulinho da Força’, elaborará un texto de consenso junto con el Senado y otras fuerzas parlamentarias para ‘permitir pacificar el país’, según declaró a los periodistas locales.
Paulinho da Força, que en el pasado estuvo cercano a Lula pero se distanció en los últimos años, evitó precisar si el proyecto que llevará al Parlamento también beneficiará al expresidente ultraderechista, actualmente bajo arresto domiciliario. Apuntó el congresista: “Eso lo vamos a hablar para llegar a un consenso. Vamos a intentar construirlo, conversando con todos para tener una mayoría”.
El gobierno de Lula se pronuncia en contra de la “Ley de los Bandidos” El gobierno del actual presidente de Brasil se pronunció con firmeza contra el proyecto de ley que pretende otorgar amnistía a bolsonaristas condenados por participar en la asonada del 8 de enero de 2023 en Brasilia, cuando se atacaron las sedes de los poderes públicos. Ante la discusión de esta ley, el ministro de Justicia, Ricardo Lewandowski, advirtió que ‘el crimen organizado podría infiltrarse en el Parlamento’, declaraciones que generaron gran indignación.
Algunos diputados que apoyaban el proyecto, conocido por sus críticos como la “Ley de los Bandidos”, terminaron ofreciendo disculpas públicas en redes sociales horas después.
El malestar aumentó cuando el Congreso aprobó tramitar con urgencia otro proyecto que busca ampliar la amnistía a unos 700 bolsonaristas condenados por la misma asonada. Aquel texto también podría incluir un perdón para Jair Bolsonaro, recientemente condenado por liderar un intento de golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.
Según el senador Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente, es necesario aprobar la iniciativa para ‘pasar esa página de nuestra historia’. Aún así, esta postura es muy polémica y generó fuertes críticas el proyecto en el Senado: su par Alessandro Vieira, responsable de la enmienda de protección a legisladores, anunció que pedirá su rechazo.
Al mismo tiempo, Lula prometió vetar cualquier ley que beneficie a Bolsonaro y criticó al Congreso por intentar un ‘blindaje’ a legisladores, señalando que estos delitos no tienen carácter político y que el exmandatario debe responder judicialmente por sus acciones.
Por Mario Osava / Inter Press Service – Brasil multiplicó por 7,4 veces su producción de granos en los últimos 50 años. Comprobó así la pujanza de la agricultura tropical con potencialidad para seguir creciendo, pero con las amenazas de la crisis climática y de la geopolítica.
La cosecha de cereales, leguminosas y oleaginosas del año 2024/2025 alcanzará 350,2 millones de toneladas, con un aumento de 16,3 % sobre el período anterior, estima la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab) del Ministerio de Agricultura. El año agrícola abarca de octubre a septiembre siguiente.
El primer año de serie histórica de las estadísticas de Conab, 1976/1977, registró 46,9 millones de toneladas, pero el año siguiente cayó a 38,2 millones de toneladas.
“Cuando me gradué de agrónomo (1991) éramos importadores de alimentos. Hoy nos transformamos en una potencia con participación increíble en los mercados mundiales: 60 % de toda la soja importada por el mundo, 30 % del maíz, 52 % del azúcar y 25 % o 27 % del algodón”, celebró Marcos Fava Neves, profesor de universidades en Brasil, Argentina y Estados Unidos.
“Hacia fines de esta década alcanzaremos 40 % de las importaciones mundiales de carne de pollo, 30 % de la carne de vacuno y 20 % de la carne porcina”, agregó.
Brasil es el mayor productor y exportador mundial de soja, café, azúcar y jugo de naranja, además del mayor exportador de otros cinco productos: carnes de pollo y de vacuno, algodón, celulosa y tabaco, de que es segundo o tercero productor.
Muestra de los productos agrícolas de los que Brasil es el mayor productor mundial y mayor exportador, con datos de FAO, Estados Unidos y Brasil. Tabla: Fava Neves
Factores del crecimiento
Eso se logró con la incorporación de nuevas tierras a la producción y “un inmenso aumento de productividad”, destacó a IPS por teléfono desde la ciudad de Ribeirão Preto, en el sureño estado de São Paulo, donde es profesor de la pública Universidad de São Paulo y de una escuela superior privada enfocada en el agronegocio, como se llama en el país a la agricultura a gran escala.
El área sembrada de granos creció mucho menos, de 37,3 millones de hectáreas en 1976/1977 a 81,7 millones de hectáreas en 2024/2025, es decir un aumento de 119 %, contra 647 % en la producción.
“Brasil triplicó la productividad agrícola, gracias a mucha investigación científica de los suelos, las semillas, los fertilizantes y de defensivos”, sostuvo Francisco Matturro, agricultor y uno de los directores de la Asociación Brasileña del Agronegocio (Abag).
La “domesticación” de los suelos del Cerrado, especie de sabana que ocupa 2,03 millones de kilómetros cuadrados, un poco más que el territorio de México, en el centro de Brasil, fue uno de los grandes factores de ese salto productivo, apuntó Neves.
La estatal Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), creada en 1973, se destacó por estudios que facilitaron esa expansión, especialmente al adaptar la soja para el cultivo en tierras antes menospreciadas del Cerrado, consideradas infértiles y muy secas.
Pero hay otros centros de investigación más antiguos que contribuyeron también al bum agrícola brasileño, como el Instituto Agronómico (IAC), vinculado al gobierno del estado de São Paulo, observó Matturro.
El monocultivo de soja en el estado de Tocantins, en el centro del Brasil, pasó a ocupar extensas áreas de la región del Centro-oeste de Brasil. Esa oleaginosa era prácticamente desconocida en el país hace medio siglo y ahora es su mayor productor y exportador, con una producción de 171,4 millones de toneladas en el periodo 2024/2025. Imagen: Mario Osava / IPS
Soja lidera
La soja encabeza la multiplicación de los granos. Un cultivo casi desconocido en Brasil hace 50 años lidera ahora la producción, con 171,4 millones de toneladas en 2024/2025, seguido del maíz, con 139,7 millones de toneladas.
Buena parte de la producción de maíz se debe a la expansión de la soja en la región del Centro-oeste de Brasil, como el segundo cultivo del año, tras la cosecha de la soja. La posibilidad de hacer dos o incluso tres cultivos cada año en la misma tierra es una de las ventajas de la agricultura tropical, de la que Brasil se tiene como un caso exitoso.
La soja tiene un rol “determinante” para el segundo cultivo, al responder por 80 % de la fertilización necesaria, realzó Matturro en entrevista telefónica a IPS desde São Paulo.
Otras leguminosas cumplen una función similar, como el maní, cultivado antes de una nueva siembra de la caña de azúcar, cuyo ciclo productivo es de cinco años, pero se amplió a varios años más con las nuevas técnicas.
La siembra directa también impulsó el segundo cultivo. Se trata de una práctica, iniciada en los años 70 y diseminada por 40 000 hectáreas, que mantiene la paja en el suelo para fertilización y conservación de la humedad, explicó Matturro, también economista y exsecretario de Agricultura del estado de São Paulo.
“Pero no se puede olvidar el factor humano, el productor que con su coraje y disposición de correr riesgos impulsó la expansión agrícola, especialmente los que migraron del sur hacia el Centro-oeste”, la región que responde hoy por la mayor producción nacional de granos, acotó.
Estimulados por programas de ocupación del territorio nacional, durante la última dictadura militar (1964-1985), los agricultores de todo el Brasil, principalmente los “gaúchos” del sur, se hicieron propietarios de grandes extensiones de tierras baratas en el oeste y en el norte amazónico, donde prosperó la soja, el maíz y el algodón.
Pero solo cerca de un tercio de los 850 millones de hectáreas del país tiene uso agrícola actualmente, hay territorio para seguir aumentando la producción. Cerca de 20 millones de hectáreas de pastizales degradados se pueden transformar en tierras agrícolas en los próximos años, estimó Neves.
Ese potencial de expansión se asegura por el lado importador, ya que la demanda mundial debe incrementarse por el crecimiento poblacional, la urbanización y alza del consumo, argumentó.
El algodón y el maíz expandieron su producción tras la soja en el estado de Mato Grosso, mayor productor de granos de Brasil. Se siembran en las mismas áreas como segundo cultivo tras la cosecha de soja, posibilidad que ayudó Brasil a convertirse en la potencia agrícola actual. Imagen: Michel Alvim
Nuevas vulnerabilidades
Pero hay problemas para la sostenibilidad de la actividad agrícola y su crecimiento futuro, como la dependencia brasileña de insumos importados, la escasez de mano de obra especialmente para manejar máquinas cada día mas sofisticadas y las restricciones ambientales, reconoció el experto.
Brasil importa cerca de 90 % de los fertilizantes que consume y la invasión de Ucrania por Rusia desnudó los riesgos de esa dependencia de pocos proveedores. Rusia provee ahora cerca de 30 % de los fertilizantes importados por Brasil.
El temor es que Estados Unidos imponga sanciones a Brasil por adquirir tanto fertilizantes como diéseles rusos, como hizo con India, que tuvo sus productos gravados en 50 % por importar mucho petróleo de Rusia.
Otras guerras y las disputas entre los Estados Unidos, bajo la presidencia de Donald Trump, y China pueden afectar el suministro de fertilizantes a Brasil, que los importa también de China (20 %) y, en menor cantidad, de Canadá, Egipto, Marruecos y Biolorrusia.
Lo mejor es diversificar las fuentes y evitar privaciones, recomienda Neves. El gobierno brasileño trata de ampliar la producción interna, pero ello cuesta tiempo.
El elevado endeudamiento de los agricultores es otra amenaza, que requiere un mejor sistema de financiación de su actividad, añadió.
“Son problemas que existen hace años y no impidieron el crecimiento de nuestra agricultura”, concluyó.
Matturro destacó, por su parte, la carencia de almacenamiento que no se acompasó con la producción de granos. Estimó ese déficit en 125 millones de toneladas, agravado por un desequilibrio. En Estados Unidos 65 % de la capacidad de los almacenes se concentra en las haciendas, mientras en Brasil se limita a 5 %.
Otra vulnerabilidad es el transporte, de costo elevado por la insuficiencia de ferrocarriles, hidrovías y buenas carreteras, agregó. Los grandes ríos se adecuan muy lentamente para el transporte de grandes volúmenes de granos, lamentó.
Osvaldo Aly, director de la Asociación Brasileña de Reforma Agraria, apunta el riesgo hídrico como el gran factor de insostenibilidad del “modelo tecnológico muy productivista” de la agricultura brasileña.
Las áreas de gran producción en Brasil, que logran dos cosechas anuales con un sistema de secano, disfrutan de una situación singular, de las lluvias que provienen de la Amazonia y que se dirigen al centro-sur del país por la barrera de la cordillera de los Andes.
“La deforestación, especialmente en la Amazonia, pone en jaque ese ciclo hidrológico” y un sistema compuesto de grandes acuíferos, ríos y los llamados “ríos voladores” que transportan la humedad amazónica, señaló Aly, un agrónomo que se especializó en temas hídricos.
El bioma amazónico ya perdió 17 % de sus bosques, según organizaciones que los monitorean por satélites, y científicos como el afamado climatólogo Carlos Nobre estiman que la pérdida de más de 20 % puede constituir el punto de no retorno.
Eso significa la eliminación de la capacidad de autoalimentarse de los bosques, convertirlos en una sabana y poner fin a los servicios ambientales del bioma, que incluyen las lluvias en las principales áreas agrícolas de Brasil.
La gran agricultura brasileña sobreexplota los recursos hídricos, sin evaluar los riesgos ante la confianza en la abundancia de agua, pero en el Cerrado, bioma del centro del país, las lluvias ya sufrieron una reducción de 20 % y en el centro-sur ellas se atrasan 20 días en relación al pasado, y muchos acuíferos se están agotando, advirtió.
Además se trata de “monocultivo intensivo que destruye la biodiversidad, usa muchos agrotóxicos para controlar plagas y aplica en la agricultura el proceso industrial”, añadió.
“Se busca la utilidad inmediata, sin compromiso con la perennidad, en ciclos cortos de gran destrucción de la naturaleza”, de que es ejemplo el café, un cultivo que se desplazó de las cercanías de Río de Janeiro en el siglo XIX, migró hacia el sur por tierras fértiles y luego se dispersó por varias regiones, concluyó.
Mario Osava – es corresponsal de IPS desde 1978 y encargado de la corresponsalía en Brasil desde 1980
Agencia Brasil. La tasa de desempleo en Brasil para el trimestre que finalizó en julio fue del 5,6%, la más baja desde el inicio de la serie histórica en 2012. En el trimestre anterior, la tasa fue del 5,8%. Los datos fueron divulgados este martes (16) por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
A finales de julio, había 6.118 millones de desempleados, la cifra más baja desde el último trimestre de 2013, cuando eran 6,1 millones. El número de personas ocupadas alcanzó un récord de 102,4 millones.
El trimestre también registró un número récord de trabajadores con empleo formal: 39,1 millones.
Las cifras mantuvieron el nivel de empleo en un máximo histórico del 58,8% de la población en edad de trabajar.
Según William Kratochwill, analista de investigación, los resultados del trimestre respaldan la tendencia positiva del mercado laboral. “El mercado es dinámico y resistente, con señales de crecimiento. El número de personas fuera de la población activa ha estado disminuyendo”, comentó.
La encuesta analiza el comportamiento en el mercado laboral de personas mayores de 14 años, abarcando todas las formas de empleo, ya sea formal, informal, temporal o por cuenta propia. Solo se consideran desempleados aquellos que buscan trabajo de manera activa. Se visitan un total de 211 mil hogares en todos los estados, además del Distrito Federal.
El estudio también identifica a las personas que están fuera de la población activa: 65,6 millones, una cifra estable en comparación con el trimestre móvil anterior. La población desanimada, es decir, aquellas personas que no buscaron empleo por creer que no lo encontrarían, disminuyó un 11% en el trimestre, llegando a 2,7 millones de personas.
Según Kratochwill, los indicadores muestran que aquellos que han dejado de estar desempleados no están abandonando el mercado laboral ni perdiendo el ánimo; por el contrario, se están integrando al mercado laboral.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva sancionó este miércoles (17), en una ceremonia en el Palacio del Planalto, la ley que protege a niños y adolescentes en el entorno digital, como redes sociales, aplicaciones y juegos electrónicos.
La propuesta fue aprobada por el Congreso Nacional a fines del mes pasado y quedó conocida como ECA Digital, en alusión al Estatuto del Niño y del Adolescente.
Una de las novedades de la ley es la previsión de que la fiscalización y las sanciones sean realizadas por una autoridad nacional autónoma, un ente de la administración pública que será responsable de velar, editar reglamentos y procedimientos, y fiscalizar el cumplimiento de la nueva legislación por parte de las empresas de tecnologías digitales, incluidas las redes sociales.
Por esta razón, Lula también firmó, en el mismo acto, una Medida Provisoria (MP) que transforma a la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD) en agencia reguladora con nuevas competencias para el seguimiento, la fiscalización y la sanción de las obligaciones previstas en la nueva legislación.
“Una de las medidas provisorias que estamos enviando al Congreso transforma la Autoridad Nacional de Protección de Datos en Agencia Nacional de Protección de Datos, con autonomía para proteger a niños y adolescentes en internet”, destacó el presidente en su discurso.
El texto de la MP, que aún no fue publicado, amplía el presupuesto, crea una nueva estructura administrativa, incluyendo una carrera específica de analista de nivel superior con nuevos cargos, que serán cubiertos mediante concurso público de la nueva agencia, que también pasa a regirse por las previsiones de la ley de agencias reguladoras.
Con vigencia inmediata, la MP que convierte a la ANPD en agencia reguladora deberá ser aprobada por el Congreso Nacional en un plazo de hasta 120 días.
ECA Digital
Ya sancionado, el ECA Digital pasa a ser la Ley Federal 15.211/2025. El texto obliga a las plataformas digitales a adoptar medidas “razonables” para prevenir riesgos de acceso de niños y adolescentes a contenidos ilegales o considerados inapropiados para esas edades, como explotación y abuso sexual, violencia física, intimidación, acoso, promoción y comercialización de juegos de azar, prácticas publicitarias predatorias y engañosas, entre otros delitos.
Además, la ley establece reglas para la supervisión de los padres o responsables y exige mecanismos más confiables para verificar la edad de los usuarios de redes sociales, lo que actualmente se hace básicamente por autodeclaración.
La norma también regula el uso de la publicidad; la recolección y tratamiento de datos personales de niños y adolescentes; y establece reglas para los videojuegos, prohibiendo la exposición a juegos de azar.
“Pasados 35 años desde la sanción del Estatuto del Niño y Adolescente original, el mundo cambió mucho. Se popularizaron las computadoras, surgieron los teléfonos inteligentes. Internet entró en nuestros hogares y las redes digitales están presentes en la vida de millones de brasileños y brasileñas. Era necesario modernizar los marcos legales y regulatorios en lo que respecta a la protección de niños y adolescentes”, afirmó Lula.
El presidente defendió que la ley coloca a Brasil en una lista selecta de países que avanzaron en la creación de dispositivos legales para la protección de adolescentes en el entorno digital.
“A partir de hoy, Brasil tiene el honor de sumarse a ese grupo de países. La libertad de expresión es un valor innegociable, pero no puede servir de excusa para la comisión de delitos en el mundo digital”, reforzó.
Para Lula, es innegable la importancia de las redes digitales, que colaboran con micro y pequeños emprendedores y son alternativa de trabajo para millones de personas, pero que no pueden estar por encima de la ley.
“No pueden seguir siendo usadas para difundir noticias falsas y discursos de odio. No pueden dar espacio a la práctica de delitos como estafas financieras, explotación sexual de niños y adolescentes, incentivo al racismo y violencia contra las mujeres. Es un error creer que las grandes tecnológicas tomarán la iniciativa de autorregularse. Ese error ya costó la vida de varios niños y adolescentes”, señaló.
Además de la sanción de la ley que regula los derechos de niños y adolescentes en el entorno digital y la transformación de la ANPD, el presidente Lula también envió al Congreso Nacional un Proyecto de Ley que trata sobre la regulación económica y de la competencia de las grandes empresas de tecnología.
Lula también firmó otra Medida Provisoria, que crea el Régimen Especial de Tributación para Servicios de Datacenter en Brasil (Redata).
El programa forma parte de la Política Nacional de Datacenters (PNDC), vinculada a la Nueva Industria Brasil (NIB), y busca impulsar el crecimiento nacional en áreas estratégicas de la Industria 4.0, como computación en la nube, inteligencia artificial, fábricas inteligentes e Internet de las Cosas, ampliando la capacidad brasileña de almacenamiento, procesamiento y gestión de datos. Los incentivos financieros en 2026 para atraer inversiones son de 5,2 mil millones de reales y anticipan beneficios de la reforma tributaria.
La Casa Civil de la Presidencia de la República informó que Lula vetó tres puntos del ECA Digital. Uno de ellos elimina del texto de la ley la definición de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) como la entidad responsable de cumplir las decisiones judiciales de bloqueo de plataformas y aplicaciones.
Esa previsión pasa a constar en el decreto que reglamenta la ley, también firmado por el presidente este miércoles, y que mantiene a la Anatel con la misma atribución. El cambio, según el gobierno, fue solo para garantizar la competencia privativa del Poder Ejecutivo de estructurar administrativamente sus atribuciones.
El segundo veto excluye la destinación inmediata al Fondo de Defensa de los Derechos de Niños y Adolescentes de los recursos obtenidos con las multas aplicadas en base a la nueva ley. La medida se tomó, de acuerdo con la Casa Civil, para respetar la Ley de Directrices Presupuestarias, que determina un lapso de cinco años para la vinculación de fondos. Aun así, informó la Casa Civil, el gobierno envió esa previsión en la MP del Redata, destinando las multas al fondo, siempre que se respete el plazo de cinco años determinado por la LDO.
El tercer veto de Lula fue sobre el llamado vacatio legis, para reducir el tiempo de entrada en vigor de la nueva ley, de un año a seis meses. Tras vetar ese dispositivo, Lula editó una MP para definir el plazo de seis meses a partir del cual la ley deberá ser cumplida por las plataformas digitales que operan en el país.
Esa MP que reduce el plazo de entrada en vigor de la nueva ley tiene efecto inmediato, pero también necesita ser confirmada por el Congreso Nacional.
Los tres vetos deberán ser analizados por los congresistas, que podrán mantenerlos o rechazarlos.
La sanción, con la descripción y justificación de los vetos, será publicada en una edición extraordinaria del Diario Oficial de la Unión (DOU). En tanto, las medidas provisorias y decretos firmados por el presidente Lula saldrán en la próxima edición regular del DOU.
Por Mario Osava / Inter Press Service – La solución está en la naturaleza, según la biomimética. Para un grupo de científicos de Brasil eso apunta a la cucaracha, más bien a su sistema digestivo que procesa una gran variedad de desechos, urbanos y agrícolas.
“La cucaracha, así como la termita, digiere muy bien la celulosa, es muy eficiente para aprovechar los residuos vegetales, sacarles el azúcar”, según Ednildo Machado, profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro y biólogo con doctorado en química biológica.
Eso es vital en un país donde el etanol, derivado principalmente de la caña de azúcar, tiene en volumen un consumo equivalente al de la gasolina. El proceso de sustitución empezó por un programa nacional de producción del alcohol, iniciado en 1975, tras la primera crisis del petróleo, que cuadriplicó su precio en 1973.
Una parte creciente de la caña de azúcar se destinó a la producción de etanol, a través de la fermentación y la conversión de azúcares en el biocombustible. Se trataba de reducir la dependencia del petróleo importado, que aportaba más de 80 % de la demanda nacional, y agrandaba la deuda externa.
Luego se notaron los beneficios ambientales en el aire de las ciudades, ya que el etanol contamina menos que la gasolina, pero en el campo se multiplicaron los problemas, como las grandes áreas del monocultivo de la caña, el humo de las “quemas” con que se facilitaba la cosecha y los voluminosos desechos, como el bagazo y la vinaza.
Buena parte de esos impactos ambientales se superó, con el aprovechamiento de los residuos y la prohibición de los incendios en la mayor parte de los cañaverales.
Etanol de bagazo
“Brasil busca desde 2005 tecnologías para degradar la biomasa y liberar el azúcar para la producción del etanol de segunda generación”, apuntó Marcos Buckeridge, investigador del Instituto de Biociencias de la Universidad de São Paulo.
Por esa vía se puede aprovechar el bagazo de la caña y ampliar la producción de etanol en 40 %, sin aumentar el área de cultivo, con beneficios económicos, energéticos y ambientales, acotó el biólogo volcado a la bioenergía.
Ya hay producción del etanol de segunda generación en Brasil, pero con tecnología extranjera, con uso de microorganismos, como hongos y bacterias.
“El conocimiento de las enzimas y mecanismos bioquímicos de la cucaracha en la digestión de la celulosa, permitirá costos muchos más bajos en esa producción a partir del bagazo”, sostuvo Buckeridge a IPS por teléfono desde São Paulo.
El bagazo ya se usa como leña que se quema en las calderas de las centrales azucareras, para generación de calor y electricidad. Pero es “un aprovechamiento de bajo valor agregado, una de las peores opciones económicas, se quema el azúcar que es viable sacar del bagazo”, señaló Machado.
Sus investigaciones buscan adaptar la eficiencia digestiva de la cucaracha común en medio da la basura de las ciudades, la Periplaneta americana por su nombre científico, para sacarle el azúcar del bagazo y otras fuentes de celulosa.
“La elección del bagazo es operacional, se trata de un material ya existente en las centrales azucareras, se ahorra el transporte, pero se puede extender a otros residuos urbanos y rurales, como los del maíz, de la remolacha y cáscaras de frutas”, explicó Machado a IPS en Río de Janeiro.
El experto y Buckeridge iniciaron las investigaciones conjuntas en 2010, cuando el segundo dirigía el laboratorio de bioetanol del estatal Centro Nacional de Investigación de Energía y Materiales, en Campinas, una ciudad a 90 kilómetros de São Paulo.
Ellos dos y otros 13 investigadores publicaron en julio el artículo Sugarcane bagasse Polysaccharides decomposition by the Cokroaches digestive system (Descomposición de polisacáridos del bagazo de caña de azúcar por el sistema digestivo de las cucarachas), en la revista estadounidense Bioenergy Research (Investigación en bioenergía).
Mas allá de la cucaracha
“La cucaracha es solo el comienzo”, asegura Buckeridge. Forma parte de la biomimética, una forma de conocimiento que “copia fórmulas y mecanismos de la naturaleza”, desarrollados durante milenios. Con la riqueza natural que tiene, “Brasil es una mina de oro” en esa área, realzó.
Además de las enzimas para cocteles cada día mas eficientes, puede abrir camino a transformaciones en la industria, hasta hoy muy basada en metales, por tanto en estructuras rígidas, que podrán “imitar lo que ocurre en el sistema digestivo de los insectos, con sus movimientos peristálticos, materiales flexibles” y hacerse más productivos, vaticinó.
“Los estudios deben también ampliarse a los fragmentos de bosques dentro de las ciudades, a ver cómo funciona la degradación de la biomasa, sin la cual ya estaríamos enterrados bajo la biomasa”, advirtió.
La biología sintética, que aplica principios de la ingeniería a la biología, combinando las dos áreas, es otro camino futuro, concluyó.
Las cucarachas desarrollaron su sistema digestivo ante “el desafío químico de digerir desechos, restos de plantas y otros insectos y animales, piel, pelos y celulosa”. Es similar a la termita que “degrada 90 % de la celulosa en 48 horas, hazaña que no logra ningún otro sistema biológico”, comparó Machado.
Los mismos componentes en el suelo llevan un mes o más para hacerlo, lo que indica que el ambiente interno de la termita (Cornitermes cumulans) determina el desempeño. Eso indica que mimetizar la estructura de los intestinos de los insectos es el mejor camino para la industria, dedujo.
Eso exige más cerebros y más inversiones en la ciencia, que escasean en Río de Janeiro, lamentó.La producción del etanol de segunda generación necesita cada día más enzimas, que representan cerca de un tercio de su costo de producción.
“Siempre habrá demanda para nuevas enzimas para mejorar sus cocteles y ambientes más favorables para sus funciones”, acotó el investigador.
Sus investigaciones apuntan también a un mejor conocimiento del papel de los insectos. En las ciudades, por ejemplo, reducen la cantidad de basura residuos orgánicos y en consecuencia los costos de recolección y destinación de la basura, que alcanzan entre 200 y 400 reales (37 y 74 dólares) por tonelada, apuntó Machado.
Mario Osava corresponsal de IPS desde 1978 y encargado de la corresponsalía en Brasil desde 1980