El estadounidense Travis Timmerman, detenido en Siria desde hace siete meses, fue liberado por rebeldes en el momento que el régimen de Bashar al Assad se desplomaba, develando una historia de supervivencia en medio de la guerra civil.
Un ciudadano estadounidense detenido durante varios meses en una prisión de Siria, después de haber ingresado al país a pie, relató cómo fue liberado por hombres armados con martillos mientras los rebeldes derrocaban al régimen de Bashar al Assad. El hombre, que se identificó como Travis Timmerman, habló con la cadena CBS sobre su liberación, ocurrida cerca de Damasco, en un contexto de intensas batallas entre las fuerzas rebeldes y las tropas de Assad.
Timmerman, quien había sido reportado como desaparecido en mayo y visto por última vez en Budapest, fue detenido tras ingresar a Siria hace siete meses. La liberación de Timmerman ocurrió justo cuando los rebeldes tomaban el control de Damasco, tras la caída de Assad. Según relató, fue liberado cuando dos hombres armados con martillos rompieron la puerta de su prisión, un hecho que lo despertó durante la madrugada. “Pensé que los guardias todavía estaban allí, así que pensé que la guerra podría haber sido más activa de lo que terminó siendo… Una vez que salimos, no hubo resistencia, no hubo combates reales”, explicó, y afirmó: “Me siento bien”.
El joven es un cristiano peregrino de 30 años, quien señaló que había estado intentando llegar a Jordania y expresó que, aunque tuvo momentos de miedo tras su liberación, fue atendido por los residentes locales, quienes le ofrecieron comida y asistencia. “Ellos venían a mí, en su mayoría”, contó Timmerman, destacando que, a pesar de las dificultades, las personas fueron muy amables.
El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, comentó que el gobierno estadounidense estaba trabajando para repatriar a Timmerman, pero no pudo proporcionar detalles sobre el proceso. En paralelo, miles de prisioneros han sido liberados desde la caída del régimen de Assad, con imágenes de hombres, mujeres y niños saliendo de celdas abarrotadas, desorientados por la abrupta liberación.
Timmerman, dijo que cruzó las montañas entre Líbano y Siria en una “peregrinación”, que utilizó un teléfono móvil durante su detención y habló con su familia hace tres semanas, también comentó que durante su tiempo en prisión leyó mucho las escrituras y rechazó comunicarse con funcionarios estadounidenses, buscando mantenerse alejado de la política del conflicto.
Mientras tanto, las autoridades estadounidenses continúan buscando a otros prisioneros, como el periodista Austin Tice, quien fue capturado en 2012 mientras cubría la guerra civil en Siria. Las familias de los detenidos siguen buscando a sus seres queridos en las cárceles del régimen.
El régimen de Al Assad era conocido por sus cárceles extremadamente duras, donde el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, un grupo de monitoreo con sede en Reino Unido, estima que casi 60.000 personas fueron torturadas y asesinadas. En todo Siria esta semana, las familias desesperadas por encontrar a sus seres queridos han estado acudiendo en masa a estos oscuros lugares de detención.
La Organización de Defensa Civil Siria, conocida como los Cascos Blancos, ha estado ayudando en la búsqueda, incluso en el infame complejo penitenciario de Saydnaya, descrito por los grupos de derechos humanos como un “matadero humano”. “Estamos buscando prisiones secretas en varias zonas de Damasco”, le dijo Raed Saleh, director de los Cascos Blancos, a la BBC.
“No podemos decir demasiado sobre esto, pero estamos buscando”. Los Cascos Blancos, conocidos por sacar a los sobrevivientes de los escombros durante la devastadora guerra civil de Siria, dicen que ayudaron a recuperar a miles de detenidos de las cárceles. Pero muchas familias siguen buscando en vano.
“Lo que ocurrió en Saydnaya es muy doloroso para las familias que estaban esperando a sus seres queridos”, reconoció Saleh. “Nuestra incapacidad para encontrar a otros prisioneros en Saydnaya después de la liberación inicial, significa que las personas que estaban allí han muerto o se encuentran en otro lugar. “Tenemos al menos dos equipos que buscan prisioneros”, agregó.
En los dos últimos años el precio del litio se desplomó más de un 80%.
¿Qué explica la caída del precio del litio? Aunque son varios los factores en juego, el principal es sencillo: hay una gran oferta de litio y una demanda baja. Esto parece contradictorio, considerando que el litio es esencial para las baterías de vehículos eléctricos, teléfonos móviles y computadoras, productos que tienen una alta demanda.
Un informe del medio BBC Mundo señala, que esta crisis se potenció tras las expectativas de las mineras, que no llegaron a cumplirse en la actualidad. Cuando la demanda de vehículos eléctricos comenzó a crecer en los principales mercados, los productores de “oro blanco” se prepararon para un aumento significativo en la demanda, especialmente desde la industria automotriz. Sin embargo, esa demanda no se materializó tan rápidamente como se esperaba, lo que llevó a un exceso de oferta en el mercado.
China, el mayor mercado de vehículos eléctricos del mundo, fue crucial en este contexto, ya que las ventas en el país el año pasado fueron inferiores a las proyecciones optimistas de los productores de litio.
Impacto en Australia, el mayor productor mundial La caída de los precios ha afectado gravemente a Australia, provocando la suspensión parcial de operaciones mineras y reducciones en la producción, según informaron empresas como Core Lithium, Albemarle y Arcadium Lithium. No obstante, algunos productores, como Pilbara Minerals, están ampliando sus operaciones, confiando en que la demanda y los precios se recuperarán. Kingsley Jones, de Jevons Global, sostiene que el litio sigue siendo fundamental para la transición energética, aunque muchos analistas advierten que el exceso de oferta podría mantener al mercado bajo presión hasta al menos 2028.
“El litio sigue siendo muy estratégico para la transición energética”, dijo al medio BBC.
Australia enfrenta además desafíos adicionales, ya que su producción de litio requiere tres veces más energía en comparación con países como Chile y Argentina. El profesor Rick Valenta, del Instituto de Minerales Sostenibles de la Universidad de Queensland, explica: “Como Australia tiene operaciones de extracción de roca dura, utiliza más energía y produce más emisiones que las operaciones de salmuera”.
Situación en América Latina En América Latina, los protagonistas son Chile y Argentina. La caída del precio del litio ha afectado tanto a las empresas privadas como a las finanzas públicas, que reciben menos ingresos por impuestos y royalties. En Chile, donde el litio es extraído por SQM y Albemarle en el Salar de Atacama, la estructura impositiva varía según el precio del litio. Por lo tanto, la baja en los precios ha reducido significativamente los ingresos fiscales, como explica Emilio Castillo de la Universidad de Chile.
Castillo menciona que, aunque los ciclos de precios son normales en el sector minero, la dependencia del litio en la fabricación de vehículos eléctricos augura un aumento en la demanda futura. Sin embargo, no está claro qué empresas sobrevivirán a los precios bajos, especialmente aquellas con altos costos de producción.
Emilio Castillo, académico del Departamento de Ingeniería de Minas de la Universidad de Chile, señala sobre esta situación: “Hay que acostumbrarse a que vamos a tener ciclos de precio, eso es algo normal en los mercados de minerales”, dijo al medio BBC Mundo. “Nos fijamos mucho en los movimientos de corto plazo, pero tenemos que pensar en un horizonte de 10, 20 o 30 años”, agrega.
Se estima que el precio del carbonato de litio podría aumentar a US$16,000 por tonelada en los próximos dos años y alcanzar los US$18,000 para 2030. Mientras que en Chile los efectos de la caída del precio han impactado a las grandes empresas y a las arcas públicas, en Argentina el impacto ha sido aún más significativo, ya que el país había proyectado un incremento acelerado en su producción de litio bajo la suposición de que los precios se mantendrían altos.
La caída de precios ha afectado proyectos en desarrollo, llevando a algunas empresas, como Argosy Minerals y Lake Resources, a revisar sus planes. Arcadium, por su parte, canceló créditos internacionales y desaceleró sus planes de expansión. Estas decisiones impactan también en las expectativas de ingresos para las provincias y el gobierno nacional.
Pese a estos desafíos, la compra de Arcadium por parte de Rio Tinto sugiere que aún hay confianza en las perspectivas a largo plazo del sector.
Consideraciones geopolíticas El precio del litio también está influenciado por factores geopolíticos. Estados Unidos y Europa ven a Sudamérica como un aliado clave en la cadena de suministro para vehículos eléctricos, mientras que China, el mayor productor de estos vehículos, busca asegurar sus propias fuentes de materias primas.
Recientemente, un funcionario estadounidense acusó a China de inundar el mercado de litio para perjudicar a la competencia, reflejando las tensiones entre las principales economías por asegurar el acceso a minerales críticos en la transición energética. En este escenario, Chile y Argentina seguirán desempeñando un papel crucial en el mercado del litio
El dato surge de un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. La liquidación estaría un 51% por encima de la de 2023, pero será 11% inferior al promedio de los últimos tres años
Los exportadores del complejo cerealero oleaginoso han liquidado hasta la fecha el 40% de los dólares que, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), aportará el sector durante 2024. Esta cifra se encuentra en línea con el promedio histórico para esta época del año, situándose en torno al 41% durante los últimos cinco años.
En concreto, ya se han ingresado US$10.791 millones, de un total proyectado de US$26.882 millones para el año. De este último monto, se espera que US$20.995 millones se liquiden a través del Mercado Libre de Cambios, mientras que los restantes US$5.887 millones se canalizarían mediante el mecanismo de contado con liquidación, siempre y cuando el Gobierno mantenga vigente el esquema “dólar blend”, que permite a las exportadoras vender un 20% de su producción al tipo de cambio financiero.
Las proyecciones de la BCR reiteran al Banco Central (BCRA) y al Gobierno que la cosecha de este año, si bien no alcanzará niveles récord, sí representará un aumento significativo en comparación con los ingresos del sector en 2023. De confirmarse estos pronósticos, la liquidación del año calendario 2024 experimentaría un salto del 51% respecto a los US$17.883 millones registrados en 2023, un año marcado por la sequía.
Sin embargo, cabe destacar que los US$26.882 millones previstos para este año se encuentran un 11% por debajo del promedio del período 2021-2023, cuando la liquidación del sector agroindustrial promedió US$30.342 millones. Además, esta cifra dista aún más de los US$39.611 millones liquidados en 2022.
Caída de precios afecta las exportaciones argentinas
A pesar de que el volumen de exportaciones en toneladas proyectado para el año 2024 presenta un aumento del 58% respecto al 2023, alcanzando los 89,4 millones de toneladas para los principales complejos agroindustriales, e incluso supera en un 6% el promedio de los últimos tres años, los precios internacionales han experimentado una caída del 19% en comparación con el año anterior y del 16% con respecto al promedio de los últimos tres años.
Al cierre del 24 de junio, la tonelada de soja cotizaba en torno a los US$430. Al respecto, un informe de la consultora Econviews señala sobre el precio actual: “Si bien no es un desastre, la soja de 2008, en el contexto de la crisis con el campo, medida a precios de hoy, alcanzaría casi US$900. Comparado con el promedio de 2023, la soja ha caído un 14% en términos nominales o un 17% en términos reales. No se trata de una pérdida menor”.
El documento de Econviews agrega además que los precios del trigo también han experimentado una fuerte caída, mientras que el maíz ha sufrido un descenso menor. “En términos absolutos, los términos de intercambio no son tan desfavorables; sin embargo, reflejan una caída del 3% interanual al primer trimestre del año, la cual probablemente se acentúe cuando dispongamos de los datos del segundo trimestre”, indica el informe.
“Consideramos que el ritmo de liquidación del sector agroindustrial no se acelerará mucho más allá del nivel actual”, sostiene un informe del bróker Portfolio Personal Inversiones (PPI). El estudio señala que el bajo costo de financiamiento (tasa de pases pasivos en 40% TNA), sumado a la expectativa de levantamiento del cepo, desincentivan la liquidación de divisas por parte del sector.
La promesa del presidente Javier Milei de recortar la obra pública se vio plasmada estos meses, el impacto en todas las provincias es visible.
El presidente Javier Milei cumplió su promesa de recortar la obra pública. En sus primeros meses de gestión, la inversión real directa del Estado nacional en provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires se desplomó un 84,4% interanual.
Según un informe de la consultora Politikon Chaco, la inversión real directa del Estado nacional en las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante los primeros cinco meses del año 2024 ascendió a ARS$90.918 millones, representando un descenso real del 84,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Este concepto se refiere a las inversiones ejecutadas directamente por la Administración Pública Nacional en la adquisición, contratación o producción de bienes de capital, incluyendo tanto obras como adquisiciones. Dentro de esta categoría, las construcciones, que constituyen el 67% de la inversión real directa, experimentaron una disminución del 86,1% en términos reales interanuales.
También tuvieron derrumbes superiores al 90% en el rubro Construcciones:
San Luis: 97,7%.
Salta: 97,6%.
Formosa: 96,4%.
Misiones 96%.
Córdoba: 93,2%.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires: 91,5%.
Santa Fe: 91,5%.
El recorte golpea con fuerza a la mayoría de las provincias. Chubut y La Rioja vieron caer la obra pública nacional un 99% en los primeros cinco meses del año. Provincias como Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe también experimentaron caídas superiores al 80%.
Jujuy y Tierra del Fuego son las únicas excepciones. En estas provincias, la obra pública nacional creció un 85,7% y un 41,2% respectivamente, aunque esto se debe principalmente a una baja base comparativa del año anterior.
Las transferencias no automáticas (TNA) también se han visto afectadas. En mayo, estas transferencias del gobierno nacional a las provincias cayeron un 87% interanual real, acumulando una baja del 79% en los primeros cinco meses del año.
Las provincias más afectadas por los recortes en las TNA son La Rioja, La Pampa, San Luis, Formosa y Tierra del Fuego. Todas ellas vieron caídas superiores al 94% en lo que va del año. En cambio, CABA y Santa Cruz fueron las jurisdicciones menos afectadas con disminuciones del 39% y 46%, respectivamente.
El impacto del recorte en las finanzas provinciales es significativo. San Luis, La Rioja y Buenos Aires son las provincias con peor posición fiscal al excluir las transferencias no automáticas. Sin las TNA, en 2023 estas provincias habrían alcanzado un déficit primario del 23%, 18% y 15% de los ingresos, respectivamente. En cambio, Chubut y CABA son las provincias más sólidas ya que, al excluir las TNA, hubieran alcanzado un superávit primario del 7% de los ingresos.
Fondos retenidos, incertidumbre ante una crisis similar a la del 2001, afectó a emprendedores argentinos por el colapso del Silicon Valley Bank. Tres de ellos cuentan cómo les afectó esta situación.
El colapso del Silicon Valley Bank y lacrisis de liquidez que sufrió la entidad financiera estadounidense significó un nuevo cimbronazo para decenas de startups tecnológicas de todo el mundo que le habían confiado la administración de sus fondos, luego de las dificultades que las empresas del sector vienen encontrando para conseguir financiamiento en un contexto económico por demás desafiante.
Si bien la corrida para retirar los depósitos del Silicon Valley Bank se desató la semana pasada, luego de que la firma anunciara que buscaría una ampliación de capital, los problemas venían con anterioridad. Según reportó el Financial Times, el origen de la desconfianza se remonta a comienzos de este mes, cuando unos 40 CFOs (directores financieros) de varios grupos tecnológicos se reunieron en Utah para participar de la “cumbre anual de la nieve” que organizó el propio SVB.
Apenas una semana después, varios de esos mismos directores financieros empezaron a intercambiar mensajes, respecto a si debían seguir manteniendo su dinero en el banco.
Lo que había captado la atención de los inversores fue la venta que había realizado el SVB de US$20.000 millones en valores para mitigar una fuerte caída de los depósitos, por lo que comenzaron a preguntarse sobre las vulnerabilidades del balance de la entidad.
“El dilema era básicamente: yo estoy bien si ellos no sacan su dinero, y ellos están bien si yo no saco el mío”, afirmó al medio Financial Times uno de los CFOs. Pero entonces algunos empezaron a moverse.
Horas de desesperación para Illow
Esta ola de mensajes que se desató entre los mencionados CFO´s fue el inicio de una avalancha de salidas de depósitos que no tardó en llegar a la Argentina.
Rodrigo Irrazaval, Fuente: Linkedin
Rodrigo Irarrazaval, cofundador y CEO de Illow, una startup argentina con base en Miami que tenía unos US$250.000 en fondos en el SVB, cuenta como fueron esas horas difíciles. La firma que encabeza, que ya recuperó los fondos, se dedica a ayudar a startups a cumplir con las regulaciones de privacidad con una línea de código, y tiene más de 3.000 clientes entre los que se destacan la Unión Europea, Wework, Digital House o Etermax.
“Parecía que iba a ser una combinación de la crisis de 2001 con la caída de Lehman Brothers, aunque por suerte el resultado fue distinto”, dice Irarrazaval.
Rodrigo IrarrazavalFuente: LinkedIn“¿Cómo fue? En mi caso, empezó el jueves a las 2 de la tarde con un mensaje de mi abogado. Media hora después ya empecé a ver varios mensajes en un grupo de Whatsapp de emprendedores y para las 15.30, uno de nuestros inversores que vive en Estados Unidos nos manda un mensaje para que saquemos la plata del SVB”, recuerda.
“Fueron horas de desesperación, en las que intentamos sacar los fondos, pero no pudimos. Primero, porque para hacer un retiro de esa magnitud necesitaba también la firma de mi socio, que no podía acceder a su cuenta porque semanas antes había habido un cambio de sistema. Después quise hacer transferencias por montos más pequeños, pero en Estados Unidos es muy común que como método de autenticación de seguridad se usen los mensajes de texto y se había saturado la red”, describe el CEO de Illow.
Tras esa situación, debieron notificarles a sus inversores que tenían fondos en el SBV y que estaban tratando de hacer lo posible para recuperar ese dinero. “Era casi el 80% de nuestros fondos operativos”, detalló.
Esta situación para Illow terminó de la mejor manera gracias a la intervención de la Reserva Federal de Estados Unidos, que le permitió recuperar su dinero. El CEO afirmó que lo sucedido dejará al sector algunos aprendizajes, como por ejemplo la necesidad de entender las reglas estadounidenses. “Yo, por ejemplo, no sabía que el Gobierno estadounidense respaldaba depósitos por hasta US$250.000 ni sabía lo fácil que es comprar bonos del Tesoro norteamericano. Los estadounidenses sí conocen estas reglas”.
Recordó, además, que muchas startups no tienen un CFO y lo último que hacen es distribuir sus fondos entre muchos bancos. Pero a raíz de este hecho, cree que habrá mayor conciencia de la importancia de diversificar.
El CEO proyectó que la crisis de SVB alcanzó a no menos de unas 20 o 30 startups argentinas, que habían levantado dinero de capital semilla o incluso serie A, y tendrían entre 60% y 80% de su dinero en la firma.
La experiencia de la startup Choiz
Franco Lacrampette, CEO y cofundador de Choiz, también pasó un mal momento. Esta es una plataforma argentina 100% online de atención médica, prescripción, envío y reposición de tratamientos para el cuidado de la salud. La caída del SVB, podría haberlo afectado a pesar de la rápida reacción que tuvieron dentro de la firma para trasladar los fondos, afirmó.
Franco LacrampetteFuente: LinkedIn
Motivados por la persistencia de la inflación en Estados Unidos, dentro de la firma llevaban semanas preparándose para invertir el 95% de su capital en bonos del Tesoro de Estados Unidos. El jueves pasado apuntaban a ultimar los detalles para hacerlo durante una reunión. La idea, explicó el CEO, era invertir en un instrumento que le permitiera empatar (o acercarse) a los niveles de inflación en la mayor economía del mundo, con el menor riesgo posible.
“Ese jueves, justo cuando estábamos por empezar esa reunión, me empiezan a llegar mensajes de Whatsapp diciendo que el banco tenía problemas de liquidez. Y como buenos argentinos, pensamos ´no seamos los últimos´, porque los últimos son los que se quedan sin nada”, indica.
Ante ese panorama, agregó, fue que “en esa misma reunión transferimos el 85% de nuestros fondos y seguimos trabajando”. Pero con el correr de las horas recibió un nuevo mensaje, en el que le aconsejaban que sacaran todo porque el banco podía ir a la quiebra. “A la tarde transferimos el 15% restante de nuestros fondos”, recordó.
El viernes a la mañana, detectaron que había habido un problema con las dos transferencias. “El primer envío no se había acreditado, y para el 15% restante, la transferencia aparecía como rechazada, sin ningún motivo. En ese contexto, a primera hora del viernes, recibimos la noticia de que fundió el banco”, recuerda.
Los inversores con los que hablaba, le decían por esas horas que el monto que le figuraba en camino no iba a llegar nunca y que tampoco recibiría el monto de la transacción rechazada. Le recomendaban, en cambio, trazar un plan de contingencia para que la startup sobreviviera con los US$250.000 del seguro mientras buscaba como recuperar su dinero.
La situación, confiesa, era urgente producto de “un seguro bajo, mal pensado para cuentas empresariales”. Es que según precisó, el 98% de las cuentas en SVB era superior a los US$250.000. “Era el banco más importante de startups del mundo”, recordó.
“Al ritmo que veníamos, alcanzaba para 3 meses y medio. Por eso el mismo viernes confeccionamos un plan para recortar gastos. Dimos de baja a proveedores no esenciales y a otros le cambiamos algunas condiciones. No queríamos cambiar el equipo, porque además sabíamos que los necesitábamos para optimizar costos y mejorar la facturación. Con esa nueva estructura, proyectamos, podíamos llegar a siete meses, lo que nos daba alfo más de aire”, expresó.
Ese mismo viernes, desde Choiz decidieron abrir una nueva cuenta, en otro banco, pensando que debían tener dónde recibir al menos los US$250.000 en caso de que se activara el seguro. Sin embargo, el domingo a la noche todo el panorama se aclaró cuando quedó claro que al día siguiente recibirían el monto total que tenían depositado en SVB y no habían llegado a transferir.
Aun así, mantuvieron el plan de optimización que habían trazado el viernes. “Ese ejercicio estuvo bueno, nos obligó a mejorar procesos. Había lugar para optimizar”, dijo Lacrampette. Añadió que siguieron adelante con la inversión del 85% de sus tenencias en bonos del Tesoro, dejando el 15% restante para tener liquidez para, entre otras cosas, pagar sueldos.
Del “estatus” a la crisis de confianza
Martín Perri, cofundador y CEO de Nulinga, también comentó su experiencia. Nulinga es una plataforma de e-learning que ofrece soluciones de aprendizaje de idiomas a clientes corporativos.
Si bien relata que en su caso sí pudo retirar los fondos del Silicon Valley Bank, explica que no se trató de una decisión sencilla. “El SBV era un banco muy exclusivo para las compañías del sector. Cuando nosotros abrimos la cuenta, algo que nos costó, nos pusimos muy contentos. Era como un sinónimo de estatus”, recuerda. Y ejemplificó: “Solo el jueves afrontó una corrida de US$42.000 millones. Es más que el nivel de reservas internacionales del Banco Central”.
Tal fue la velocidad de la corrida bancaria, que las bóvedas del SVB se vaciaron por completo dejando un saldo de caja negativo de más de US$1.000 millones.
Martín Perri, de Nulinga
En un primer momento el CEO, en la tarde del jueves, no prestó demasiada atención a los mensajes que empezó a recibir alertando sobre la caída, por la importancia de la entidad. Pero ese escepticismo inicial cambió, primero, de la mano de dos mensajes que recibió de fondos que invierten en su compañía. “Y nos terminamos de convencer cuando habló el CEO del SVB pidiendo calma. Para nosotros era un cisne negro, la probabilidad de que pasara era baja, pero sabíamos que si pasaba tendría un impacto tremendo”, dijo.
A continuación, relató, sacaron todos los fondos de la entidad y los distribuyeron en entidades distintas para diversificar. Una parte, confiesa, fue a Brasil, otra a Argentina, otra a un bróker custodio, y la última a una cuenta personal de uno de los socios. “Todo eso se lo comunicamos, de manera totalmente transparente, a nuestros inversores”, explicó.
¿Qué pasó tras la caída?
Tras los retiros masivos del jueves, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos, el regulador bancario estadounidense que garantiza los depósitos de hasta u$s 250.000, tomó el control del banco luego de declararlo insolvente.
La intervención del Gobierno norteamericano contuvo los alcances del colapso del Silicon Valley Bank al garantizar la disponibilidad de fondos, que fueron finalmente liberados (en su mayoría) durante la jornada del lunes.
Muchas firmas, reconocen dentro del sector tecnológico, llevaron sus depósitos a neo-bancos mientras tratan de abrir cuentas en bancos de mayor renombre, como JP Morgan, Morgan Stanley o Citibank.
Aun así, dentro del sector destacan la celeridad de las startups latinoamericanas para reaccionar ante la caída, aprovechando que están más acostumbrados a reaccionar ante períodos de crisis e inestabilidad.
Hacia diciembre del año pasado el Silicon Valley Bank contaba con activos totales por unos $209.000 millones, lo que lo convertía en uno de los 20 bancos comerciales más importantes de Estados Unidos. Tenía, además, depósitos por unos US$175.400 millones.