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Las ventas minoristas pyme subieron 3,7% interanual en abril

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En abril, las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas registraron un crecimiento interanual del 3,7% a precios constantes. No obstante, en la comparación mensual desestacionalizada se observó una contracción del 1,8%. De este modo, el acumulado del primer cuatrimestre del año muestra una variación positiva del 14,9%.

Respecto a las políticas prioritarias, el 86,7% de los empresarios encuestados manifestó que el Gobierno debería implementar una reducción impositiva en el corto plazo para apoyar al sector pyme, seguida por medidas orientadas a estimular la demanda interna.

Durante el mes de abril el comercio atravesó un contexto complejo: las ventas se mantuvieron estables o levemente activas, pero con márgenes muy reducidos por el alto costo de servicios, impuestos y alquileres. El bajo poder adquisitivo limitó el consumo, y muchos comercios vendieron sólo lo indispensable. Aunque algunos rubros destacaron cierta reactivación estacional, la mayoría percibió un escenario incierto y difícil de sostener.

Todos los rubros relevados registraron subas interanuales en sus ventas. El crecimiento más fuerte se dio nuevamente en Perfumería, con un 9,1%, seguido por Alimentos y bebidas, con un 6,3%. Si analizamos el acumulado de los primeros cuatro meses, Alimentos y bebidas mantiene el mayor crecimiento con un 19,8%.

Para afrontar la situación, la mayoría de los comerciantes tomó medidas como la diversificación de productos y la reducción de gastos operativos. Además de la reducción impositiva, los comerciantes indicaron que el Gobierno debería tomar medidas en el corto plazo para estimular la demanda interna.

De cara al futuro, los comerciantes mantienen una postura optimista, ya que el 56,7% indicó que esperan una mejora en la economía de su empresa de cara al próximo año. Textil e indumentaria fue el rubro con mayor expectativa con un 63,2%, seguido por Farmacia, donde un 58,2% espera mejoras dentro de un año.

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Argentina bajo observación de la OIT por un fallo de acoso laboral contra ex empleada de la Came

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La Organización Internacional del Trabajo (OIT) se interesó en un polémico caso que tomó estado público y que puede generar un grave antecedente para el país en materia de violencia laboral.

La Cámara V de Apelaciones en el Trabajo ratificó que una trabajadora fue víctima de acoso laboral, pero determinó que deberá pagar el 60% de los gastos del juicio, incluyendo la defensa de su acosador. Por la gravedad del caso, el especialista en Normas Internacionales del Trabajo de la Oficina de la OIT para el Cono Sur, Sergio Paixão Pardo y  la Oficial de Género, Larraitz Lexartza, la convocaron a una reunión que se llevó a cabo por zoom, en la que le recomendaron la intervención de la Confederación General del Trabajo de la República Argentina (CGT) y de los sindicatos de prensa, para elevar la alerta ante organismos internacionales, mientras se espera la definición del Recurso de Queja de la Secretaría Judicial 6 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

“Argentina incumple el Convenio 190”, adviritó ante la OIT la ex empleada de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), víctima de acoso laboral por parte de la cúpula de la entidad, y agregó: “Se usan los protocolos internos como tramperas, si denunciás que tu jefe te está acosando, te despiden”.

Desde la organización, reconocieron que el Convenio 190, ratificado por ley 27.580, incluye, entre las recomendaciones, sancionar una ley sobre acoso laboral, que todavia no se ha debatido en el Congreso de la Nación.

También participó del encuentro Marisa Belluomini  de la Oficina de Violencia Laboral del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que en primera instancia recepcionó el caso y que también está haciendo su seguimiento con preocupación.

CONDENA Y REVICTIMIZACIÓN

Según consta en la causa, el acoso comenzó poco después de que Alfredo González asumiera la presidencia de CAME. La denunciante presentó pruebas documentales y testimoniales que acreditaron una serie de acciones sistemáticas de hostigamiento.

Por ejemplo, sorpresivamente no se encontraba el CPU en su escritorio, blanquearon la contraseña del correo para que no pueda acceder y hasta formaron un grupo de whatsapp donde se dirigían las labores al sector donde incluyeron a todo el equipo menos a ella -cuando era la jefa del área- para que no pueda estar al tanto de ninguna situación referida a la comunicación, le pidieron otorgue su usuario y contraseña y hasta le ordenaron realice un viaje pero no le asignaban tarea.

A 48 hs de denunciar los hechos siguiendo el Código de Ética de la entidad y ante organismos públicos de violencia laboral, fue despedida. Esto ocurrió en plena vigencia del decreto que prohibía los despidos durante la pandemia por COVID-19, y sin que tuviera sanciones previas en casi una década de trabajo.

Pero, en lugar de activar un protocolo interno para protegerla, el Secretario General, Ricardo Diab, recientemente electo presidente de CAME, le contestó:  “(El Código) te habilita a denunciar o decir cualquier cosa de cualquiera, porque te suponés que te sentís, herida, despreciada?… para vos hay pruebas concretas, vos te sentiste así y te lo respeto…”. Acto seguido le cortaron la línea de teléfono que reportaron por “robo o extravío”.

Mientras que desde Legales, su hijo Juan Pablo Diab le dijo: “No tenés el derecho ni el deber, porque es al revés, el presidente es el dueño de todo…”.  Todo esto quedó grabado y aportado como prueba ante la justicia. 

Según se desprende de la causa, las acciones de acoso tenían como fin que abandone su puesto de trabajo, y la trabajadora apuntó a la contratación de una empresa externa por parte de las autoridades de CAME.

En primera instancia, la jueza María Elena López concluyó que fue un despido injustificado y que existió “mobbing”. La Sala V de la Cámara de Apelaciones confirmó ampliamente este último criterio, señalando que las acciones de acoso laboral procedieron “directamente de la cúpula jerárquica”.

Pero en una decisión controvertida, los jueces Gabriel De Vedia y Beatriz Ferdman consideraron que el despido fue justificado debido a la negativa de la empleada a cumplir órdenes. “¿Qué órdenes podía incumplir si le quitaron el CPU, el correo electrónico, la excluyeron de toda comunicación y le cortaron la línea de teléfono?”, detallaron desde la defensa.

Los fundamentos de los jueces de Cámara se volvieron contradictorios:“La empresa requirió a la trabajadora, entregase su usuario y contraseña para ingresar al sistema …, lo que denota una acción impropia de la empleadora que pretendía acceder a ese sistema a través de las credenciales de acceso que identificaban a la usuaria… En este sentido coincido con la trabajadora que la responsabilidad en el correcto uso de la herramienta informática para realizar las actividades laborales le cabe a cada usuario del sistema y justamente por ser un sistema de identificación de cada dependiente es personal”, sostuvo el fallo, pero añade: “Aun considerando que los contactos de prensa aportados por la trabajadora eran datos personales, no puede olvidarse que fueron puestos al servicio de la demandada…” y “si la trabajadora pretendía quitar de la base de datos sus contactos, debió acreditar que ello fue una condición previa pactada entre las partes”, expuso el fallo.

Es decir, para los jueces la empleadora no podía pedirle su usuario y contraseña pero sí acceder a su agenda personal almacenada en el sistema de correo, y esto lo invoca como motivo de despido justificado, por “desobediencia a cumplir órdenes”.

 “Con ese insólito criterio, cualquier periodista o jefe de prensa que sea contratado precisamente por sus contactos (construidos con años de trabajo previos), al utilizarlo para un nuevo trabajo pasarían a ser propiedad de la empresa, aunque su agenda haya sido previa a su contratación y represente su capital de trabajo, como se demostró en este caso”,  sostuvieron desde la defensa y agrega: “Además invierte arbitrariamente la carga de la prueba porque la empleadora no pudo demostrar ni que le entregó una agenda ni que su contratación estaba condicionada a que entregue la suya”.

“El mobbing en sí mismo debe considerarse como un despido indirecto, porque justamente la finalidad es que la trabajadora abandone su puesto de trabajo y la acosaban pidiéndole sus pertenencias personales”, detallaron indignados por la decisión de los jueces de Cámara.

Así, aunque condenaron a CAME a pagar más de 50 millones de pesos por daños morales y diferencias salariales, también impusieron a la víctima el pago del 60% de las costas judiciales. Desde la defensa calificaron la resolución como “revictimizante” porque la trabajadora que sufrió el acoso le debe pagar los gastos de abogados y judiciales a su victimario.

LAS MUJERES LAS QUE MÁS SUFREN ACOSO EN EL ÁMBITO LABORAL

La Ley de Protección Integral a Las Mujeres identifica como modalidad de violencia laboral “el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral”, tal como sucedió en este caso.

Según una encuesta desarrollada por Bumeran, más de la mitad de las víctimas de acoso por parte de su jefe dijo no haber denunciado el hecho violento por miedo a perder el trabajo. El relevamiento reveló que las mujeres que sí expusieron el hecho de violencia (ya sea en recursos humanos, con sus compañeros o, incluso, con la persona que ejerció violencia) dijeron que ese relato tuvo consecuencias negativas: a más de la mitad la echaron del trabajo.

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Semana Santa 2025: viajaron 2,7 millones de turistas y se gastaron $733.000 millones

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El fin de semana largo de Semana Santa dejó un resultado alentador para el turismo argentino. Según datos relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 2,7 millones de personas se movilizaron por todo el país, generando un impacto económico de $733.128 millones. El gasto promedio por turista fue de $87.590 diarios, con una estadía media de 3,1 días.

Todos los destinos desplegaron una variada agenda de propuestas, que combinaron celebraciones religiosas con festivales, ferias gastronómicas y actividades recreativas. Aerolíneas Argentinas transportó más de 210.000 pasajeros con un 80% de ocupación promedio en sus vuelos, mientras que los servicios de ómnibus del miércoles 16 colmaron su capacidad.

En comparación con 2024, que contó con seis días de descanso al coincidir con el feriado del 2 de abril, la cantidad de turistas cayó un 16%. Sin embargo, al cotejarse con 2023, se registró un 1,9% más de turistas, aunque con una estadía un 9% más corta. A pesar de ello, el impacto económico —medido a precios constantes— fue un 14,9% superior: los visitantes gastaron más, aún con menos días.

Misiones, con Iguazú a la cabeza, fue uno de los puntos turísticos más destacados

La tierra colorada volvió a consolidarse como uno de los destinos predilectos del turismo nacional e internacional. Iguazú brilló con más de 14.000 visitantes en el Parque Nacional solo entre jueves y viernes santo, y una ocupación hotelera del 89%. El acceso exclusivo en tren a la Garganta del Diablo y la extensión horaria del parque reforzaron la experiencia de los turistas.

En Posadas, la capital provincial, la ocupación alcanzó el 55%, con una agenda que combinó celebraciones litúrgicas en la Catedral San José, conciertos en el Teatro Lírico, recorridos guiados por siete iglesias y propuestas familiares en el Jardín Botánico y el Parque de las Fiestas.

Oberá, con el 80% de alojamiento, y Leandro N. Alem, también con el 80%, mostraron gran dinamismo turístico. Este último se destacó con el Parque Temático “Semana Santa en Alem”, una propuesta única con exhibiciones sobre la vida de Jesús, huevos de Pascua decorados por artistas locales y una imponente obra teatral inspirada en Miguel Ángel, que reunió a más de 100 artistas en escena.

Eldorado cerró el fin de semana con una ocupación del 78% y un gasto promedio diario de $60.000 por persona. Los visitantes disfrutaron de charlas históricas, city tours religiosos, talleres, exposiciones y festivales.

Otros puntos turísticos destacados del país

  • Buenos Aires (provincia y ciudad): Mar del Plata lideró la costa atlántica con 70% de ocupación, mientras Tandil fue uno de los epicentros del turismo religioso. En La Plata se destacó el Festival “La Plata Baila el Tango”, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires recibió a más de 108 mil visitantes, con un 68% de ocupación hotelera y un impacto económico de $30.000 millones.
  • Córdoba: Fue uno de los destinos con mayor afluencia, promediando el 80% de ocupación, y con picos del 100% en lugares como La Cumbrecita y Villa del Totoral. Se destacaron los festivales Peperina y de la Masa Vienesa, y actividades de turismo religioso y de bienestar.
  • Corrientes: Los Esteros del Iberá registraron un 90% de ocupación, reafirmando su posicionamiento como destino natural de referencia. La provincia combinó pesca deportiva, turismo histórico y una fuerte propuesta religiosa.
  • Entre Ríos: Alcanzó ocupaciones del 80% en promedio y picos del 90% en destinos como Concordia y Santa Elena. Las termas, el turismo religioso y los festivales culturales marcaron la agenda provincial.
  • Mendoza: Con 75.250 visitantes y una ocupación cercana al 80%, combinó enoturismo, conciertos de música clásica, turismo religioso y aventura en la montaña. Fue la provincia más elegida por los que viajaron en avión.
  • Tucumán: Sorprendió con una agenda robusta bajo el lema “Tucumán Tiene Todo”, destacándose Tafí del Valle, Yerba Buena y San Pedro de Colalao. El gasto diario fue de $72.000 por persona.
  • Salta: Combinó tradiciones religiosas con festivales gastronómicos. El Tren a las Nubes agotó pasajes y el Hotel Termas de Rosario de la Frontera alcanzó el 100% de ocupación.
  • Neuquén: Superó el 80% de alojamiento, destacándose Aluminé, Copahue y Villa Pehuenia con eventos como la Fiesta del Pehuén, la Paella Volcánica y turismo termal.
  • Río Negro: Bariloche, con el 98% de ocupación, brilló con la Fiesta Nacional del Chocolate, mientras Las Grutas tuvo entre el 85% y 95% de hospedaje.
  • San Luis: Con 92% de ocupación, desplegó una fuerte agenda religiosa y cultural en localidades como Villa de Merlo, Potrero de los Funes y Cortaderas, con múltiples beneficios para turistas.
  • Tierra del Fuego: Ushuaia fue protagonista con un gasto diario de $320.000 por persona, destacándose por la maratón del Fin del Mundo y actividades náuticas en el Canal de Beagle.
  • Catamarca, La Rioja y San Juan: Completaron un mapa turístico activo en el Norte y Cuyo, con eventos tradicionales, circuitos religiosos y visitas a parques nacionales y bodegas.

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El Gobierno dispuso el fin de los aportes obligatorios a las cámaras empresariales

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A través de un decreto publicado este miércoles, el Poder Ejecutivo estableció que las compañías no estarán obligadas a pagar las contribuciones forzosas que se incluían en convenios colectivos

El Gobierno nacional definió, a través de un decreto que se publicó este miércoles en el Boletín Oficial, que las empresas ya no estarán obligadas a realizar aportes económicos a las cámaras empresariales, una práctica que había sido incorporada en algunos acuerdos colectivos y que generaba controversia entre los empleadores.

La medida apunta a modificar una situación que, según el texto oficial, carece de fundamento normativo: hasta ahora, varios convenios colectivos incluían cláusulas que imponían contribuciones obligatorias a favor de cámaras empresariales firmantes, exigidas incluso a empleadores que no están afiliados ni asociados a esas entidades. El decreto aclara que esta práctica no tiene sustento legal y que, por lo tanto, las cámaras no pueden exigir pagos compulsivos a quienes no son parte de sus estructuras.

En el Decreto 149/2025, el Poder Ejecutivo señaló en el primer artículo que “las Convenciones Colectivas de Trabajo no podrán imponer aportes, contribuciones o cualquier otro tipo de carga económica en beneficio de las cámaras, asociaciones o agrupaciones de empleadores a cargo de no asociados o afiliados a dichas entidades, salvo que dichas cargas resultaren aceptadas voluntariamente por estos últimos”.

Entre los sectores más afectados por este esquema se encuentra el comercio, donde se estima que los aportes obligatorios representan unos $6.000 millones mensuales, destinados teóricamente a actividades de capacitación. A partir de la entrada en vigencia del decreto, estos pagos solo podrán realizarse de manera voluntaria. Es decir, las empresas que deseen seguir aportando a sus cámaras podrán hacerlo, pero sin imposición legal.

Además, el Gobierno anunció que no homologará nuevas negociaciones colectivas que incluyan este tipo de cláusulas, lo que implica un cambio en el criterio de interpretación de la ley de convenciones colectivas. Según el Ejecutivo, esta reinterpretación busca alinearse con el principio de libertad de asociación, al entender que las cámaras solo representan a sus afiliados y no pueden extender su poder de recaudación a empresas que eligen no formar parte de ellas.

Uno de los ejemplos más claros de este tipo de contribuciones obligatorias es el aporte al Instituto Argentino de Capacitación para el Comercio (INACAP), contemplado en el convenio colectivo de comercio, el sector con mayor cantidad de trabajadores registrados en el país.

El INACAP es financiado por un aporte mensual obligatorio de los empleadores, equivalente al 0,50% del salario inicial de un trabajador encuadrado en la categoría Maestranza “A”. En marzo, este aporte asciende a $4.725,02 por cada empleado y se ajusta automáticamente cada vez que se actualiza la paritaria de comercio. El monto lo paga el empleador y no se descuenta del sueldo del trabajador.

Actualmente, el sistema cubre a 1,2 millones de trabajadores registrados bajo el convenio de comercio, generando un flujo de recursos estimado en $5.600 millones por mes y cerca de $70.000 millones al año. Este es uno de los aportes que, con la publicación del decreto, dejaría de ser obligatorio.

Una de las principales críticas al esquema vigente es la falta de transparencia en la administración de esos fondos. El INACAP es gestionado por entidades gremiales empresarias como la CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), que distribuye parte de los recursos entre cámaras sectoriales y regionales. Sin embargo, según el Gobierno no existe una rendición de cuentas pública que permita conocer en detalle el destino de esos fondos o la efectividad de los programas de capacitación financiados.

La eliminación de estos aportes obligatorios había sido solicitada en reiteradas ocasiones por entidades gremiales empresarias de distintos sectores y regiones del país, que denunciaban la falta de transparencia en el uso de esos fondos y el carácter coercitivo de la contribución. Algunas cámaras argumentaban que los fondos se utilizaban para financiar actividades de capacitación o representación sectorial, pero las empresas no afiliadas cuestionaban por qué debían solventar servicios de una organización a la que no eligieron adherir.

La cuestión de los aportes compulsivos fue señalada por numerosas pymes, especialmente en el sector comercial, donde se concentra una porción significativa de estos pagos. El argumento central detrás de la reforma es que los convenios colectivos son acuerdos entre partes, es decir, entre sindicatos y cámaras empresariales, pero no pueden generar obligaciones para terceros ajenos al acuerdo, como ocurre con las empresas no afiliadas. Sin embargo, durante años, el Ministerio de Trabajo interpretó de manera amplia el alcance de estos convenios, homologando cláusulas que extendían la obligación de aporte a toda la actividad, lo que derivó en el sistema actual.

El cambio representa un desafío económico significativo para muchas cámaras empresariales, que financian parte de su estructura con estos aportes compulsivos. Sin esa fuente asegurada, deberán reconfigurar sus estrategias de financiamiento, depender más de los aportes voluntarios de sus afiliados y, posiblemente, redefinir su oferta de servicios para captar nuevos socios.

Las cámaras recibían estos aportes desde hace décadas, y en algunos casos los montos no solo se usaban para capacitación, sino también para cubrir gastos operativos e incluso campañas de difusión sectorial. En ese contexto, muchas entidades anticipan que la reforma implicará una fuerte reestructuración interna, ya que perderán ingresos automáticos y deberán justificar mejor el valor de su membresía.

En un contexto donde el costo laboral y las cargas tributarias son señaladas como obstáculos para la competitividad, la eliminación de esta obligación aliviaría la estructura de costos, en particular para los pequeños comercios y emprendimientos de escala reducida. En sectores como el comercio minorista o el gastronómico, donde la rentabilidad es baja, la reducción de estos gastos puede significar una mejora en el margen operativo.

Más allá del impacto económico, la medida tiene un fuerte contenido simbólico, ya que se alinea con la política general de desregulación impulsada por el Gobierno, que busca reducir la intervención estatal y eliminar barreras que, según la visión oficial, distorsionan la libertad de empresa y la competencia. En este caso, al limitar el poder de las cámaras para imponer contribuciones a empresas no afiliadas, se busca restablecer un principio básico: cada empresa decide a qué organización adherir y a cuáles servicios contribuir.

La explicación de Federico Sturzenegger de la medida

El Decreto 149/25 termina con un importante privilegio de la casta: la de poder establecer “impuestos privados” para beneficio de privados. Explicamos.

Nuestras negociaciones salariales, regidas por la ley de Convenios Colectivos 14.250 de Perón, actúan como el instrumento central de la construcción del modelo de la casta. En su artículo 9, por ejemplo, obliga al trabajador no sindicalizado a aportar a un sindicato que no eligió. Es la base de la arquitectura del poder sindical.

Pero en el modelo de la casta, tanto empresarios (no todos) como gremialistas, han logrado ir “colando” otras contribuciones para fines totalmente ajenas al objeto de la negociación salarial. Así, fueron incorporando cargas obligatorias para financiar asociaciones empresarias, “institutos de capacitación” y demás objetos variopintos que empezaron a operar como verdaderos “impuestos privados”.

Para acabar con esta práctica, el Decreto 149/25 prohíbe que las convenciones colectivas impongan aportes, contribuciones o cualquier otra carga económica en favor de cámaras empresariales, asociaciones o agrupaciones de empleadores a cargo de quienes no sean afiliados o asociados a dichas entidades, salvo que estos últimos las acepten voluntariamente.

Además, establece que la Secretaría de Trabajo no homologará ni registrará convenios colectivos que contengan este tipo de cláusulas, asegurando que los convenios solo regulen condiciones de trabajo y no se utilicen para imponer cargas económicas ajenas a la relación laboral.

Vamos de vuelta por si no se entendió. La Ley 14.250 regula los convenios colectivos como instrumentos destinados exclusivamente a fijar condiciones de trabajo. Pensar que pueden ser usados para permitir la imposición de contribuciones obligatorias vulnera el principio constitucional de libertad de asociación, ya que impone cargas económicas a sujetos que no han elegido voluntariamente participar de esas entidades. La creación de cargas patrimoniales solo puede surgir de una norma con rango de ley y no de un acuerdo entre partes privadas que se hace extensivo a terceros sin su consentimiento.

El tema no es menor. En el comercio, por dar uno de los muchos ejemplos posibles, estas contribuciones alcanzan los ¡6.000 millones de pesos por mes! Y ¿quién paga esto? ¡Todos nosotros! cada vez que compramos en un comercio. Sonríe el Ministro Luis Caputo con esta baja de costos generalizada. Junto al Jefe de Gabinete hace unos meses le avisamos a lo que se conoce como el Grupo de los 6 (una serie de organizaciones empresarias) que avanzaríamos en el sentido de este decreto y nos comprometimos a establecer un plazo de transición para que las cámaras se adecúen y pasen a ofrecer un servicio que sus representantes puedan querer voluntariamente aceptar. En el 149/25 dicho plazo se establece en 90 días. Este decreto anti-casta fue producto de los muchos pedidos de ayuda de empresas, comercios, de todo tipo y color, que fueron llegando a mi correo o al sistema de Reportá la Burocracia.

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Con la madera arriba, la industria pyme creció 12,2% anual en enero

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En un contexto de recuperación tras la histórica caída de enero 2024, la producción manufacturera de las pequeñas y medianas empresas (pymes) registró un ascenso interanual del 12,2% en enero. A pesar de esta mejora, los niveles de producción aún no han logrado retomar los valores previos a la profunda contracción que, en ese mismo mes del año anterior, alcanzó un mínimo histórico del -30%. Asimismo, la comparación mensual desestacionalizada evidenció un avance del 4,8%, reflejando el repunte de la actividad industrial, aunque el sector operó al 59% de su capacidad instalada, lo que evidencia los desafíos que aún enfrenta la industria pyme.

El informe, elaborado por CAME a partir de un relevamiento a 389 industrias pymes a nivel federal, muestra que todos los sectores analizados registraron crecimiento tanto en la comparación interanual como en la medición mensual desestacionalizada. A pesar de estos avances, la recuperación es desigual y la utilización de la capacidad instalada se mantiene por debajo de niveles óptimos en la mayoría de los casos.

Madera y Muebles
El sector lideró el crecimiento interanual con un 25,9% a precios constantes y registró un aumento del 6,3% en la comparación desestacionalizada. Este fuerte repunte se debe, en parte, a que en enero de 2024 las pymes del sector sufrieron una caída del -30,6% y cerraron el año con una retracción acumulada del -5,5%. Durante enero, las empresas trabajaron al 64,5% de su capacidad instalada, con leves descensos respecto a diciembre 2024 y al mismo mes del año anterior, en un contexto en el que los paros en la construcción se vieron parcialmente compensados por refacciones y obras en curso.

Metal, Maquinaria y Equipo, y Material de Transporte
Este sector presentó una recuperación interanual del 16,9% a precios constantes y un incremento del 4,9% en la comparación mensual desestacionalizada. No obstante, las industrias operaron al 55,9% de su capacidad instalada, 4,9 puntos porcentuales menos que en diciembre de 2024 y 11,1 puntos menos que en enero 2024. Algunas empresas reportaron un repunte en la demanda impulsado por proyectos pendientes y mayores requerimientos de insumos industriales, mientras que otras continúan afectadas por la baja actividad en sectores como la construcción.

Papel e Impresiones
El sector mostró una subida del 2,6% interanual a precios constantes y del 6,9% en la comparación mensual, en contraste con el enero 2024 que registró un descenso del -41,7% y cerró el año con una contracción acumulada del -11,1%. La utilización de la capacidad instalada fue del 63,6%, apenas 0,6 puntos menos que en diciembre 2024 y 10,9 puntos inferiores a enero del año anterior. La estacionalidad y el cierre temporal de clientes por vacaciones marcaron el panorama, aunque se esperan mejoras con el regreso de la actividad escolar y empresarial.

Alimentos y Bebidas
El sector registró un alza del 4,2% interanual –medido a precios constantes– y una recuperación del 3,3% en la comparación mensual. Cabe destacar que el enero de 2024 mostró una de las mayores caídas de la serie, con un mínimo del -22% y una retracción acumulada del -12,3% al cierre del año pasado. Las industrias del sector operaron al 59,4% de su capacidad, 2,7 puntos porcentuales menos que en diciembre 2024 y 16,5 puntos menos que en enero 2024. Las variaciones se deben, en parte, a la estacionalidad, donde algunos empresarios observaron un aumento en la demanda impulsado por promociones y la temporada, mientras que otros señalaron caídas en el consumo por menor circulación durante las vacaciones, junto a presiones por el aumento de costos fijos y la alta carga impositiva.

Textiles e Indumentaria
La producción en este sector subió un 9% interanual –a precios constantes– y un 4% respecto a diciembre de 2024, recuperándose de la fuerte caída de enero 2024, cuando alcanzó un mínimo del -18,2% y cerró el año con una contracción del -4,1%. Las industrias operaron al 56,7% de su capacidad, 2,9 puntos menos que en diciembre 2024 y 11,5 puntos inferiores que en enero 2024. Este comportamiento refleja la dificultad para retomar la plena capacidad de producción, a pesar de las estrategias de liquidaciones, promociones y venta online que algunas empresas han implementado.

Químicos y Plásticos
El sector mostró un aumento del 15% interanual a precios constantes y un crecimiento mensual del 5,8%. Este repunte representa una recuperación frente al derrumbe del -35,6% de enero 2024 y la retracción acumulada del -12,2% del año anterior. Las industrias trabajaron al 61,6% de su capacidad instalada, 1,3 puntos menos que en diciembre 2024 y 9,4 puntos menos que en enero 2024. La estabilidad de precios en materias primas y la apertura de nuevos mercados, especialmente en la industria petrolera, han contribuido a mejorar los márgenes de rentabilidad y la previsibilidad en la producción.

Desafíos y Oportunidades para el Sector

El panorama de la industria pyme se mantiene complejo debido a dificultades estructurales que afectan tanto la producción como la estabilidad financiera. Uno de los principales retos es el cumplimiento de obligaciones laborales, especialmente el pago de salarios; en el sector de Metal, maquinaria y equipo, y material de transporte, el 29,3% de las empresas ha reportado problemas para afrontarlo, en medio del encarecimiento de insumos importados y la competencia con productos del exterior.

La falta de ventas es la mayor preocupación para el 39,9% de los empresarios, situación que impide que muchos sectores despeguen completamente de las caídas registradas en 2024. Además, los elevados costos de producción afectan al 37,3% de las industrias, siendo un tema especialmente crítico en los sectores de Madera y muebles, Metal, maquinaria y equipo, y Textil e indumentaria, donde el aumento de insumos y la carga impositiva restringen la competitividad.

Ante este escenario, las pymes han adoptado diversas medidas internas para amortiguar el impacto de la coyuntura. La diversificación de productos ha sido la estrategia más utilizada, implementada por el 30,8% de las empresas, lo que ha permitido explorar nuevos mercados y compensar la baja demanda en segmentos tradicionales. La reducción de gastos operativos, aplicada por el 22% de las industrias, también ha sido clave para ajustar costos logísticos y mejorar la eficiencia interna. No obstante, en algunos casos, la única alternativa ha sido aumentar los gastos operativos o extender las horas laborales para mantener la producción activa.

En cuanto a las medidas para impulsar el crecimiento en el corto plazo, el 67% de los empresarios indicó que la reducción de impuestos sería fundamental para aliviar la presión sobre la rentabilidad y mejorar la competitividad. Además, el estímulo a la demanda interna se destaca como prioridad, especialmente en sectores donde el consumo final es un motor clave de la actividad, como Alimentos y bebidas y Textil e indumentaria.

La situación actual y perspectivas 

Las pequeñas y medianas empresas enfrentan un período de incertidumbre, con percepciones dispares sobre la evolución económica. El 32% de los empresarios considera que su situación mejoró en comparación con el año anterior, mientras que el 45% cree que se mantuvo sin cambios y el 23% reporta un deterioro. Sin embargo, las expectativas a futuro son notablemente más optimistas: un 58% confía en que su empresa mejorará durante el año, un 36% espera estabilidad y solo un 6% anticipa un empeoramiento.

En lo que respecta a la economía nacional, el 53% de los empresarios cree que el país experimentará mejoras, frente al 38% que opina que se mantendrá estable y un 9% que anticipa un deterioro. Esta visión, aunque cautelosa, ha llevado al 24% de los empresarios a considerar que es un buen momento para expandir sus operaciones.

A pesar de los desafíos estructurales y la limitada utilización de la capacidad instalada, el repunte del 12,2% interanual y el crecimiento mensual desestacionalizado del 4,8% demuestran que la industria pyme está en proceso de recuperación. La estabilidad de precios, la reactivación del consumo y el acceso a crédito serán determinantes para consolidar este optimismo y transformar los avances actuales en un crecimiento sostenido que permita a las pymes alcanzar nuevamente los niveles de producción previos a la crisis.

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