En el primer semestre se patentaron en Misiones 8.377 unidades entre autos, transporte y carga, acoplados, motos y maquinaria agrícola y vial (MAVI), lo que marca una caída del 21,2% respecto a igual período del 2023. Así se generó el segundo peor primer semestre en una década, quedando solamente por encima de los registros del 2020, en plena pandemia.
Parte de la razón de esta fuerte caída, que también se dio en todo el país, estuvo en el primer trimestre, cuando los patentamientos fueron por 3.576 unidades y la caída del 36,3%. En el segundo trimestre hubo 4.801 patentamientos y un descenso interanual menor: -4,2%.
Con esto, el impacto de los primeros tres meses del año explica el volumen de la caída semestral agrupada.
Desagregando por categorías, entre enero y junio, Misiones registró 1.504 automóviles patentados, registrando así un descenso interanual de 30,4%, ubicándose por encima del total nacional (-20,0%). En el NEA, registró la segunda caída más leve (por encima de Corrientes y por debajo de Chaco y Formosa). Ninguna provincia del país alcanzó subas en esta categoría.
Los patentamientos de Transporte y Carga totalizaron en Misiones 162 unidades, con una contracción de 31,6% interanual (fue -25,5% a nivel país); en el plano regional repite posición: segunda caída más leve del NEA (nuevamente superior a Corrientes e inferior a Chaco y Formosa). En el plano nacional, solo Río Negro logró incrementos en esta categoría (5,5%).
En Misiones se patentaron 61 Acoplados, quedando 39,0% por debajo de igual período 2023 (a nivel país el resultado fue -30,8%). En el NEA se da la misma situación que en las dos categorías previas, mientras que a nivel nacional hubo cuatro provincias con alzas (Tucumán, La Rioja, Santa Cruz y Catamarca).
En lo que refiere a Motovehículos, Misiones patentó 5.854 unidades cayendo 16,3% interanual (-15,5% fue a nivel país), aunque dicha caída tiene razón exclusiva en el primer trimestre (-36,8%) ya que en el segundo trimestre hubo importante recuperación (+6,9%). A nivel país, todas las jurisdicciones presentaron bajas.
Finalmente, en lo que respecta a la Maquinaria Agrícola y Vial (MAVI), Misiones patentó 28 unidades cayendo 56,3% contra el año anterior (-37,5% fue a nivel país). En este caso, se trató de la segunda mayor caída dentro del NEA, solo mejor que Formosa. En el plano nacional, sólo Jujuy mostró alzas.
Así, el total de patentamientos registrados para Misiones fue de 8.377 unidades, el segundo menor volumen en los últimos diez años, quedando solo por encima de las 5.164 unidades registradas en 2020.
Contra el resto de los años, la caída más fuerte se observa vs. 2018, cuando el total patentado durante el primer semestre de ese año fue de 19.673 unidades y por ende marca un descenso del 57,4%.
La logística del transporte de cargas terrestre experimentó una notable transformación en los últimos años, influenciada por múltiples factores. La pandemia, las innovaciones tecnológicas, la explosión del comercio electrónico y el surgimiento de nuevos sectores productivos convergieron para crear un escenario logístico complejo y dinámico.
Según datos recientes del BID Lab, más del 90% del transporte de mercancías en la Argentina y América Latina se realiza a través de medios terrestres, lo que resalta la importancia de abordar los desafíos específicos de cada sector.
“La pandemia fue un catalizador para cambios profundos en la logística del transporte terrestre. El rápido crecimiento del e-commerce alteró las expectativas de entrega, la frecuencia de los envíos e intensificó la presión sobre la logística para ser más ágil y eficiente”, advierte Luciano Gulletta, On Demand Domestic manager de Avancargo, plataforma de logística 3.0 que une a transportistas con dadores de carga.
En paralelo, las innovaciones tecnológicas revolucionaron la gestión logística. Gulletta explica que la implementación de sistemas de gestión de flotas, rastreo en tiempo real, inteligencia artificial y análisis de datos permiten una mayor visibilidad y control sobre las operaciones de transporte de carga, lo que eleva el piso de demandas y expectativas de los distintos actores que conforman el ecosistema, empezando por el usuario final. Pero el panorama general es más complejo.
Los dolores del agro
Las inclemencias climáticas, especialmente las lluvias, generan dolores de cabeza en la logística agropecuaria. Gulletta describe la situación común donde, después de un pedido para 10 camiones, la lluvia convierte los campos en intransitables. Esta situación no solo afecta al dador de carga y al transporte, sino también a los costos. El cliente, al no poder recibir la carga, cuestiona lo que en la jerga se llama “falso flete”. Aquí es clave el acceso a plataformas que, al tener una amplia red de dadores de carga, puedan redistribuir los camiones a otras operaciones.
El agro presenta un desafío adicional en comparación con otras industrias: la estacionalidad. La dependencia del clima y la necesidad de cosechar en el momento justo generan una demanda repentina de camiones. Soluciones que supongan el acceso rápido a una extensa red de transportes, pero sobre todo con capacidad para disponibilizar nuevos a través de una gestión documental digitalizada, permitirá a un operador poder manejar mejor estas situaciones.
Larga distancia
En la división de larga distancia uno de los dolores de cabeza más urgentes es la vacancia en el retorno de los camiones. La preocupación principal radica en el impacto económico y logístico que conlleva enviar un vehículo de regreso sin carga.
Gulletta explica cómo las plataformas de logística 2.0, al contar con una extensa red de dadores de carga en todo el país, logran mitigar el problema de los retornos vacíos. “La clave reside en la capacidad que tienen las plataformas para coordinar y optimizar los flujos de carga y retorno con cada cliente. Al tener una presencia nacional y conectividad con diversos dadores de carga, pueden maximizar la utilización de los camiones, asegurando que cada retorno sea productivo y no implique pérdidas económicas ni logísticas”, menciona.
El sector Oil & Gas y el plus de Vaca Muerta
El sector de Oil & Gas es una actividad con estándares muy altos en materia de fiscalización. Esto produce una sub utilización de la amplia oferta de pymes transportistas, muchas veces familiares y analógicas, a las que les cuesta todavía lidiar con los requisitos de auditoría de los grandes dadores de carga.
Con una extensión de 30.000 km², Vaca Muerta se convirtió en uno de los yacimientos con mayor potencial de desarrollo en el mundo. Sin embargo, a pesar de su potencial, la explotación del yacimiento presenta desafíos logísticos inéditos.
“El uso del fracking es uno de ellos”, apunta Gulletta. El experto explica que por la técnica de extracción que se usa en esta formación, se necesitan miles de perforaciones y pozos horizontales. Se trata, en cada caso, de llevar arena, agua, químicos, tubos, máquinas de todo tipo, por lo que “es necesario tener también camiones dispuestos a mover todo eso”, agrega.
La ubicación de los yacimientos en Vaca Muerta también plantea desafíos. A diferencia de los yacimientos tradicionales, los de esta zona se desplazan geográficamente con rapidez, lo que hace que la infraestructura necesaria deba moverse en consecuencia. Este constante cambio de ubicación exige una logística ágil y flexible, donde los camiones juegan un papel crucial.
Transporte de mercancías peligrosas y de carga Internacional
El transporte de mercancías peligrosas presenta una serie de desafíos propios que requieren una atención meticulosa para garantizar la seguridad y eficiencia del proceso. Para Gulletta, estos van desde la clasificación y etiquetado de los productos, hasta el embalaje específico que se requiere, la documentación o la capacitación del personal. Incluso hay un paso extra cuando se trata del cumplimiento normativo, las respuestas en caso de emergencia o el impacto en el medio ambiente.
Por otra parte, el transporte de carga transfronteriza, esencial para el comercio internacional, presenta sus propios retos que deben abordarse para garantizar un proceso fluido y eficiente. El más claro es el de las barreras idiomáticas, donde trabajar con proveedores multilingües y expertos en regulaciones aduaneras es clave, pero también hay temas de clumplimiento normativo de cada país o despachos de aduanas, o incluso fluctuaciones en el tipo de cambio.
A medida que los sectores evolucionan y surgen nuevos desafíos, la logística terrestre se enfrenta a la tarea de adaptarse continuamente para mantenerse a la vanguardia. “En este contexto de cambios profundos y desafíos multifacéticos, son necesarias soluciones integrales, que ofrezcan flexibilidad, adaptabilidad y tecnología avanzada para abordar las complejidades del transporte de cargas terrestres en esta era de transformación logística”, concluye Gulletta.
Luciano Gulletta, On Demand Domestic Manager de Avancargo
Preparar la flota para nuevos tipos de carga, ordenar la documentación y buscar nuevas oportunidades son las primeras acciones para adaptarse al nuevo escenario.
El transporte de cargas en 2023 está sufriendo caídas superiores al 50% en el ingreso de camiones a puerto y 40% en el transporte de granos en general. Sin embargo, no debería ser asfixiante si los transportistas cuentan con capacidad de adaptarse.
Algunas recomendaciones para que los transportistas, cuyo movimiento depende directamente de la industria del agro, puedan sobreponerse a la vacancia que generó la última cosecha, fueron resumidas por la empresa de soluciones digitales para el transporte de carga, Avancargo.
Así, debe preparar las unidades y choferes para realizar otro tipo de cargas: esto implica salir de la zona de confort y abrir nuevas puertas que contrarresten la merma del volumen habitual.
Los cambios pueden producirse si los transportistas adaptan las unidades para la realización de cargas peligrosas; amplían la zona de carga y se enfocan en la cosecha de cultivos menos afectados u otro tipo de carga granel o paletizada. Mientras el agro sufre por la sequía, otras industrias como el oil & gas y minería no encuentran todas las unidades que requieren.
Contar con la documentación adecuada y digitalizarla: el registro manual sigue siendo una tendencia: tan sólo el el 5% de las empresas de transporte de cargas está digitalizado. Y esto sucede porque la barrera de entrada para prestar servicios de transporte de carga es bastante baja.
Los dadores de carga locales -como acopios y distribuidores- a la hora de asignar, no suelen tener muchos más requisitos que los de circulación básicos ni solicitan la documentación correspondiente, lo que no obliga a la flota transportista a cumplir estándares muy estrictos. El envío de la documentación teniendo que utilizar plataformas de gestión más complejas son tareas con las cuales el transportista del agro tiene que comenzar a familiarizarse.
Trabajar con un dador de carga más exigente ya no implica levantar una carga y entregarla, sino que comienzan a atenderse cuestiones como la puntualidad, el estado de la unidad, el tiempo de tránsito para la entrega, el seguimiento de la carga, el registro de desvíos o demoras y de entrega conformada.
La liquidación o facturación del viaje se realiza por medio de órdenes de compras y en algunos casos a través de una plataforma. En esta instancia, herramientas como el WhatsApp o las planillas de Excel dejan de ser una herramienta eficiente.
Otras ideas
Tener una actividad comercial ágil: para poder realizar ofertas a una licitación, por ejemplo, se requiere de tiempo, capacidad, disponibilidad de unidades y flexibilidad para trabajar sobre casi cualquier ruta, siendo mucho más difícil para los transportes pequeños.
Por eso, la comercialización tiene que ser dinámica no solo para lograr el acceso a nuevos clientes sino también para poder eficientizar las operaciones con viajes de retorno. Al día de hoy, la vacancia del transporte de carga en las rutas de nuestro país asciende a 37%.
En resumen, preparar la flota y los choferes para nuevos tipos de carga, ordenar la documentación requerida por ley y salir del área de confort para buscar nuevas oportunidades son las primeras acciones que los transportistas pueden hacer para adaptarse al nuevo escenario.
Para quiénes tienen dificultades para armar una estructura comercial, lo habitual es comenzar a trabajar con un operador logístico más grande. Una práctica que en el corto plazo tiende a dar buenos resultados dependiendo de la formalidad, la capacidad, el respaldo y el desarrollo tecnológico del intermediario.
Tras el incremento de 121% en 2022 -récord en 20 años-, las proyecciones indican que la tendencia se mantendrá en los próximos meses: para febrero se estima un piso de 8%.
El Índice de Costos de Transporte (ICT) elaborado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) registró en enero un incremento de 5,5%, tras el aumento acumulado de 121% en 2022, el más elevado de los últimos 20 años.
Los resultados se dan en un contexto de continuidad de alta inflación minorista y mayorista en la economía, que al mismo tiempo viene evidenciando niveles de actividad aceptables desde el segundo semestre de 2021.
Las proyecciones indican que en febrero el ICT tendrá una suba más pronunciada –con un piso del 8%- a partir de la entrada en vigencia de la segunda cuota del convenio colectivo vigente, y una proyección de incremento del gasoil en torno a 4,5%, como parte de los acuerdos de precios entre el Estado Nacional y las firmas petroleras.
El estudio, que es producido por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC a partir de datos primarios y una estructura de costos obtenidos de manera independiente, y auditado en su metodología estadística por el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Di Tella, mide 11 rubros que impactan directamente en los costos de las empresas de transporte de cargas de todo el país, y es referencia en buena medida para la fijación o ajuste de las tarifas del sector.
En enero, la mayor parte de los rubros mostraron subas. Se destacan Patentes (72,6%, que se mide en forma anual), Material Rodante (15,2%) y Reparaciones (12,7%).
En el caso del Combustible -dentro del rango establecido en el programa Precios Justos-, el incremento fue de 4,95%, y en el de los Lubricantes, 4,5%.
Neumáticos se encareció 3,82%, en tanto que los rubros relacionados con el equipo de transporte, Material Rodante y Reparaciones, volvieron a traccionar sobre el Indice General, tal como venía ocurriendo en los meses anteriores.
Respecto del ítem Personal (2,68%) en enero se produjo el prorrateo anual de la Asignación Extraordinaria No Remunerativa rubricada en octubre de 2022, y Reparaciones y Gastos Generales mostraron un aumento de 3,99%.
Mientras que Costo Financiero sufrió un incremento de 5,45%, Seguros y Peaje no tuvieron modificaciones respecto de diciembre de 2022.
Aumento sostenido
Con el 5,55% de aumento de enero y los incrementos proyectados para Combustible y Personal en el primer trimestre del año, los costos del transporte de cargas continúan una tendencia de aumento sostenido.
En medio de la inflación mundial más alta en 40 años y del récord de inflación doméstica desde 2002 (94,8%), los costos del transporte de carga han superado por varios puntos a la inflación minorista en el transcurso de 2022, año en el que ambos indicadores registraron subas récord.
La operatoria del sector se vio especialmente afectada por los importantes aumentos en el gasoil, los neumáticos y en los rubros vinculados a los equipos, en términos generales.
En el caso del combustible -el principal insumo en la estructura de costos de la actividad- se ve impactado por la compleja situación del mercado de petróleo a nivel mundial.
En este sentido, al igual que en la mayor parte de las economías occidentales, los muy elevados precios de las commodities energéticas y alimenticias que encadenaron la salida de la pandemia con la guerra en Ucrania, llevaron el barril internacional desde US$80 a UUS$120.
La última semana de enero el Brent cotizaba entre US$80 y US$85, un valor que implica una mayor distensión en los mercados internacionales.
El uso correcto de lubricantes en camiones y vehículos pesados ayuda a reducir los costos y cuidar la inversión. Mobil detalla algunos puntos sobre cómo contribuye utilizar el lubricante acorde con los requerimientos del motor.
Según cálculos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFACT), en la Argentina hay más de 560.000 vehículos pesados circulantes, considerando camiones y ómnibus, con una edad promedio de alrededor de 15,5 años.
Este panorama presenta el desafío de dedicar mayor atención aún a un correcto mantenimiento, no solo para evitar paradas en un sector que requiere constante movimiento, sino también para circular de manera segura. Por otra parte, hay determinadas consideraciones que los dueños de flotas podrían contemplar para reducir costos e incrementar sus márgenes de ganancia.
En esta línea, Mobil detalla algunos puntos sobre cómo contribuye utilizar el lubricante acorde con los requerimientos del motor para conducir por más kilómetros y gastar menos.
Entre ellos, optar por el lubricante adecuado y con mayor protección evitará paradas. Se sugiere seguir siempre las recomendaciones del fabricante del vehículo, conforme a las temperaturas ambientes durante su operación, y según el tipo y lugar en donde circula.
Esto favorecerá a que el lubricante cumpla correctamente su función y no provoque daños o fallas en el sistema y, además lo protegerá, por ejemplo, contra la corrosión, resguardando la inversión en la flota. Los grados de viscosidad y los estándares de desempeño son dos características fundamentales que deben considerarse al momento de escoger un lubricante para el vehículo.
La mayoría de los propietarios de flotas están acostumbrados a cambiar el aceite cada 20.000 kilómetros. Sin embargo, existen lubricantes en el mercado con tecnologías avanzadas que permiten llegar, con seguridad y eficiencia, a los 80.000 kilómetros.
Si además se consulta con especialistas, el recambio puede ser anual. Esto significa muchas menos paradas, menos compras de aceites y menos costos de mantenimiento del vehículo.
Ahorro de Diesel
El lubricante correcto reduce el consumo de combustible por el mejor funcionamiento del motor. Monitorear el desempeño del aceite para identificar problemas del motor. Hay servicios de análisis de aceite que pueden ayudar a monitorear el rendimiento del motor para obtener datos sobre el estado de los vehículos y así, detectar a tiempo posibles problemas menores, para que no pasen a mayores.
No realizar un servicio de análisis de aceite y lubricación adecuada al vehículo genera una pérdida de tiempo y dinero. Cuando un camión o utilitario se encuentra parado en un taller cambiando constantemente lubricantes o filtros, está demandando una mayor mano de obra y generando un desperdicio de lubricantes por deshecho y costos de reparaciones; lo que a su vez se traduce en pérdida de dinero para el dueño de una flota.
Otra de las alternativas relacionadas con la reducción de costo es el “intercambio inteligente”, un servicio de inventario que reemplaza varios paquetes de lubricante sueltos, con un tanque disponible en las instalaciones de las empresas de flotas. Algunos puntos favorables de aplicar este sistema son: facilidad de operación, debido a que no hay necesidad de lidiar con los envases abiertos sobrantes; seguridad contra desvíos y robos, dado que el lubricante se extrae en la cantidad necesaria mediante un propulsor, tomando sólo lo que se utiliza del envase y permitiendo controlar mejor el stock, y previene la contaminación al eliminar el problema de devolver las sobras para almacenamiento.
A esto se suma la optimización del espacio (elimina el apilamiento de grandes cantidades de embalajes), el proceso es más ágil y se evita descartar decenas de envases vacíos, fomentando de esta manera el cuidado del medio ambiente.