Balsa y puente: el plan para transformar a Candelaria en nodo exportador
El intendente de Candelaria, Carlos Flores, avanza en un ambicioso proyecto que podría transformar a la antigua capital misionera en un nodo estratégico del comercio regional. Con dos ejes principales -la puesta en marcha de un cruce fluvial en balsa con Campichuelo (Itapúa, Paraguay) y la construcción de un puente internacional-, el plan promete articular un corredor logístico que conecte Paraguay con Brasil a través de Misiones.
En lo inmediato, el intendente detalló a Economis que ya se realizaron los estudios técnicos para las obras de atraque de la balsa. “Se avanzó con el análisis de las obras necesarias para el atraque. La semana que viene estaré en Asunción para definir obras complementarias y detalles. La obra la ejecutará una empresa privada, y Paraguay ya tiene la autorización para el uso de la balsa”, señaló. La primera etapa contempla tránsito liviano y de pasajeros, lo que permitirá poner en funcionamiento el paso antes de que se concrete el puente definitivo.

La apuesta de fondo, sin embargo, está en el puente Candelaria–Campichuelo, al norte de la ciudad, donde el río Paraná alcanza los 900 metros de ancho. El proyecto declarado de interés provincial por la Cámara de Representantes junto a otros pasos fronterizos estratégicos. El proyecto prevé conectar la Ruta Nacional 12 en Argentina con la Ruta Nacional 6 de Paraguay, que une Encarnación con Ciudad del Este, y desde allí con la Ruta 1 hacia Asunción. Del lado argentino, la traza podría vincularse a la Ruta 14 mediante la Ruta Provincial 207, y a la Ruta 105 por medio de la 204, generando un corredor con alcance regional.
El documento técnico elaborado para la conexión describe beneficios logísticos concretos: liberar el puente Posadas–Encarnación del tránsito pesado, instalar áreas de almacenamiento de contenedores y maniobra para bitrenes, prever controles aduaneros, migratorios y sanitarios, y fomentar la radicación de un parque industrial en la zona, que no cuenta con grandes empresas.
La conexión sería parte del Eje Capricornio y del Eje Mercosur–Chile de la Iniciativa IIRSA (Integración de la Infraestructura Regional Suramericana), trazados que buscan articular el Atlántico y el Pacífico a través de corredores multimodales.
Flores adelantó que este lunes se reunirá en Encarnación con capitales privados interesados en invertir en el puerto y el puente. “Ya hay un preproyecto y la intención es concesionar la operación”, confirmó. La propuesta dialoga con otro proyecto en ejecución: el puente San Javier–Porto Xavier, sobre el río Uruguay, cuya construcción fue ratificada como prioridad binacional.
Ambos pasos podrían articular una ruta transoceánica que transporte soja, maíz y poroto desde Paraguay hacia Brasil, con Candelaria como bisagra estratégica.
El gobernador Hugo Passalacqua ya expresó públicamente su respaldo a la iniciativa, destacando que “sabemos que es una tarea a largo plazo, pero le vamos a poner toda la energía para que se haga realidad”.
La declaración se enmarca en un proceso histórico de integración: acuerdos entre Argentina y Paraguay han enfatizado en distintas etapas la necesidad de profundizar la conectividad fronteriza y aprovechar la hidrovía Paraná–Paraguay como motor de desarrollo.
Candelaria busca acelerar el proceso apoyándose en inversión privada y en la urgencia de descongestionar pasos ya saturados, como el puente San Roque González.
El intendente Flores sintetiza su visión sobre uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos de la región: “Esta conexión puede posicionarnos como centro logístico y generar empleo en la zona. Nos abre la posibilidad de una ruta de exportación para poroto, soja y maíz, integrando Paraguay y Brasil a través de Candelaria”.





